Existencia de Dios: cómo comprobar lo que dice la bíblia

Existen opiniones contrapuestas respecto a la existencia de Dios. Por un lado están quienes apoyan su permanencia en el mundo, mientras otros grandes exponentes en filosofía rechazan esta aparición. Quédate a través de esta importante lectura para comprender más sobre ello.

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Existencia de Dios desde un punto de vista filosófico y religioso

A lo largo de la existencia mundial se han tomado muchas hipótesis en cuenta para determinar la existencia de Dios. Por falta de credibilidad, gran parte de ellas han cruzado la tela de juicio, dejando en claro la falta de verosimilitud para ser consideradas como verdades absolutas. Para tener un acercamiento en cuanto a teorías sobre la existencia de Dios, corresponde traspasar la finita barrera de lo racional hasta entrar en detalles sobre quienes tienen fe en sus creencias.

Los principales exponentes sobre la negativa en la creación de un universo por parte de Dios son el teísimo y el ateísmo. En la cristiandad, quienes apoyan la presencia del Altísimo y quienes no, forman parte de la cotidianidad o en cualquier charla de familiares, amigos y conocidos. No en vano está presente el dicho que hablar de política y religión siempre atraerán opiniones contrarias hasta generar polémica.

Pensadores filosóficos y teólogos han volcado todos sus esfuerzos por adoptar aquellas hipótesis que se acoplen más a una verdad que cabalgue entre lo racional y las creencias sobrenaturales. Los que están de acuerdo que Dios existe tienen ven por aliados en los elementos antropológicos, metafísicos y empíricos. Por el contrario, quienes involucran más el raciocinio se guían por estudios deductivos e inductivos.

Si bien es cierto que gran parte de estos postulados están a favor de la existencia de Dios, no hay un concepto concreto sobre él. Por ejemplo, todos en algún momento mencionan su accionar, pero no hay un término global que permita reunir una única percepción de Dios.

En el mundo occidental, tocar este tema es bastante complejo, porque quien está a favor o en contra debe mostrar sus mejores pruebas para argumentar lo que intenta explicar. En los últimos tiempos, los filósofos han abierto debates increíbles, para dar sus opiniones positivas o negativas acerca de Dios.

Definición de Dios

El término “Dios” implica a un ser capaz de superar todas las barreras posibles, un ente poderoso. Es un ser inquebrantable que tiene gran poder sobre las virtudes humanas. Está presente en todas partes para observar lo que hacen los hombres en su mundo. El teísmo plantea la presencia de un Dios perfecto, supremo, elevado. En él recalcan todas las bondades, beneficios y bendiciones que nadie puede imaginarse.

Gracias a sus atributos como la omnisciencia, omnipotencia y estar presente en todos los rincones: en el agua, en el aire, en la tierra. Un tema muy importante que no puede escapar de las manos en todos los devotos es la muerte de Jesús, uno de los sucesos más extraordinarios en la religión.

Algunos filosóficos están de acuerdo en definir a Dios como “aquel motor inmóvil” por una causa que no tiene explicación alguna. El aspecto “supremo” de este Dios hace que para el hombre sea imposible pensar en algo que le supere o sea concebido.

Por su parte, el panteísmo considera que Dios no es una persona, sino una autoridad mucho más fuerte que puede estar en cualquier lugar sin representar a alguien en particular. Spinoza y sus secuaces están de acuerdo que Dios es la misma naturaleza: el sol, la lluvia, el verdor de los vegetales.

En la cultura hindú, el concepto de Dios es más que inalterable, porque esta figura se resiste por completo a los cambios que su misma civilización pretende ofrecer. Esa autoridad suprema tiene por definición Nirguna Brahman, que es traducido a “Dios sin cambios, Dios sin cualidades”.

Pese a que este Dios tiene un nombre, es difícil explicar si esta potencia divina efectivamente tiene virtudes para que su gente no pare de alabar. Sus cualidades solo se harán visibles con un estudio teológico de mayor rigor.

La teoría adwaita si está de acuerdo en que Dios tiene bastantes cualidades para ofrecer al mundo, bajo el nombre de Saguna Brahman. En este caso, su pueblo está consciente de sus poderes y se encargan de rendir tributo por algún favor urgente cumplido. Para mencionar sus valores más destacados, este Dios sobresale en omnisciencia, la omnipotencia y la omnibenevolencia.

La oposición a este tipo de dioses llega con la premisa que manejan los politeístas, de amar a uno o más autoridades supremas de manera conjunta y al mismo tiempo independientes entre sí. Todas las deidades que son adoradas en este tipo de religión, manejan una cualidad distintiva que marca pauta para establecer diferencias.

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¿Está demostrada su existencia?

Hay tres tipos de revelaciones que parten de la teología protestante: general, especial y privada.

  • Revelación general: La razón es el foco para determinar o no la existencia de Dios. Es el punto de partida por el cual se rigen todos los estudios empíricos deductivos e inductivos. Es a través del raciocinio que estas teorías ganan legitimidad, o por el contrario, pierden todo tipo de sentido. La fe cristiana queda bajo un segundo término y no es tomada en consideración para efectos de estas revelaciones.
  • Revelación especial: Es todo lo opuesto a lo indicado en la general. La fe cristiana se impone a todo tipo de razón y a las investigaciones deductivas e inductivas.  El motor que enciende este aspecto es la pasión y muerte de Jesús como hecho sensacional que no tiene motivo de ser desmentido por los estudiosos. Acá, La Biblia y Evangelios toman la batuta para comprender en mayor medida todos los escenarios trascendentales para entender que la religión se maneja de tal manera que resulte inexorable. No obstante, no toda la muerte de Jesús ha sido aclarada, por lo cual hay bastantes cabos sueltos que hasta la fecha permanecen en constante estudio para aclarar las dudas presentadas en muchos filósofos en materia cristiana. Entre esos casos, la teoría de la Encarnación aunque forma parte de la revelación especial, queda mucha tela por cortar.
  • Revelación privada: En esta oportunidad, son las advocaciones marianas las principales fuentes de credibilidad para pensar en la existencia de Dios. Es introducida por la propia Iglesia Católica como parte de las creencias para determinar que si hay un ser superior custodiado por cada una de estas vírgenes o apariciones en todo el mundo. Todos los milagros ocasionados por estos santos aseguran el testimonio de muchas personas que, al momento de contar sus vivencias, quedan registradas en un famoso libro de milagros que se halla en todas las instituciones eclesiásticas.

Revelación general

Para entrelazar un poco el raciocinio con la existencia de Dios, la Iglesia ha establecido el catecismo para recopilar las grandes enseñanzas heredadas de Jesús. Lo mismo aplica para toda la comunidad eclesiástica, para que acepten sus dones a través de este texto que en virtud reseñan los mandamientos, oraciones, obras de misericordia y mucho más que son parte del acervo religioso que el mundo cristiano ha tratado de mantener.

Por otro lado, esta comunidad cristiana ha defendido con vehemencia el catecismo, mientras que grupos ateos ponen en duda cada uno de esos preceptos.

Pruebas como Cinco Vías De Santo Tomás de Aquino permiten dilucidar la existencia de Dios, traspasando cada una de las revelaciones anteriormente descritas. Los católicos también aseguran que no es necesario regirse por el parámetro general o especial para determinar que un Todopoderoso nos gobierna, aunque si respaldan a las advocaciones marianas que tantos milagros han repartido en miles de comunidades.

Por esta razón, el propio San Pablo estipula que la población pagana no tiene oportunidades de sumarse al ateísmo, por pensar que Dios no es tan poderoso y de atribuciones inexorables.

El aspecto especial

Las pruebas metódicas no están a la orden del día en la revelación especial y La Biblia se encarga de respaldar este punto de vista. Para los más radicales en sostener que Dios si existe, todas las investigaciones que demuestran un hecho evidente o natural pasan a un segundo término para acoplarse a lo que rigen las Sagradas Escrituras.

El hombre, la bóveda del cielo, los peces del mar, el día, la noche o el fuego son creaciones divinas que no necesitan de otra fuente para determinar que eso es así: creado por un Dios omnipotente, de gran superioridad a cualquier intelecto.

Si de nombrar a máximos exponentes que defienden el aporte especial, es necesario incluir a A.B. Davison:

«La forma en que los teólogos más razonables han explicado la comunión de Dios con el hombre es un tanto ambiguo. Ninguno de estos acercamientos tiene algo que ver con lo reflejado en el Antiguo Testamento. Cada vez que Dios habla, el hombre apenas se limita a mirar hacia dónde viene la voz y escuchar».

«Es Dios quien se acerca al hombre para configurar la primera relación especial para dar a conocer los mandamientos. El hombre recibe el mandato de Dios para que en la tierra se cumpla su voluntad».

«Jamás se acercó a Moisés con una mala actitud para desmentir la presencia divina.  Nunca cuestionó la presencia de Dios en el universo, por ser el creador de todo lo visible e invisible.  Desde luego que es una autoridad que no se puede ver, pero tiene el poder sobre todas las cosas, sus creaciones».

Es verdad que la muerte de Jesús y lo hecho por las advocaciones marianas son sucesos extraordinarios, aún algunos de estos no tienen  explicación que sustenten a la ciencia, por ende, considerar ello como revelaciones especiales falta un tanto más de veracidad.

Pruebas que demuestran su existencia

Tal como se ha dicho a lo largo de este artículo, son más las personalidades que están en el lado correcto sobre la existencia de Dios por cuestiones filosóficas y hasta teológicas. Por su parte, en el lado contrario también hay buenos motivos para pensar que las revelaciones especiales no tienen lugar.

Los ateos se han esforzado en hacer que la balanza pese más a su favor, pero todavía no han alcanzado este objetivo de generar presión para que la información sustentada conquisten a los cristiano-católicos.

En el caso extremo, lo que no es visible para el ojo del hombre no puede sentar semejante poderío, bajo la postura del ateísmo. No obstante, quienes si creen en Dios explican que una fuerza externa es capaz de mover todos los hilos para la bienaventuranza de toda una nación.

La «tetera de Russell», una analogía importante, es bastante clara al asegurar que todas las versiones presentadas por los teístas tienen un peso en particular sobre los hechos acontecidos por los ateos. Para entender más este panorama, a continuación una cita de este texto:

“Si yo impongo que entre la Tierra y Marte existe una vasija de porcelana que está girando alrededor del Sol, a modo de órbita elíptica, absolutamente nadie podrá refutar mi aseveración.

Siempre me cuidara porque la vasija es tan pequeña que no puede ser vista por el telescopio más avanzado. Pero si yo dijera que mi aseveración no puede ser refutada, dudar de ella es un acto de arrogancia intolerable, por parte de la razón humana, se pensaría que estoy diciendo tonterías”.

Para comprender más lo que aporta Russel, la vasija en este caso sería un objeto validado por los textos sagrados. Si insertar esta vasija todos los días en una iglesia por dos horas todos los domingos, es un acto colmado de exageración, hasta hacer ver que la presencia de la vasija es una verdad absoluta, por el simple hecho de tener respaldo en los libros más antiguos, sin albergar la posibilidad que otro número de personas se nieguen a creer en la vasija.

Por otro lado, los ateos creen más en el pensamiento lógico, del mismo modo que se aplica en la matemática tradicional. Como la existencia de Dios es un suceso atemporal, no hay lógica alguna que prevalezca sobre el pensamiento de quienes están en contra. Para ellos no hay razón suficiente para afirmar que un Todopoderoso es el creador del universo, el hombre, los animales o fenómenos naturales.

En otro orden de ideas, el factor del cosmos siempre ha estado presente en quienes si creen en Dios, junto a la intensidad con que se viven cada uno de los milagros auspiciados por él. No hay hechos que sean sacados por azar, pero si son posible debatir con ellos hasta componer uno o varios argumentos a favor, como los explicados a continuación:

Argumentos a favor

  • El primero de los argumentos a favor de la existencia de Dios está relacionado con la cosmogonía  En el universo hay un motor inmóvil que tiende a mover las causas incausadas. Hay una fuerza inusitada  que parece no mover nada, pero configura todo un mundo para los hombres y su bienestar. Este motor tiene un nombre tan fuerte que ilumina a todo un clamor religioso: Dios.
  • Dios desde el ángulo más centrado aplicado por Aristóteles, que bastante semejanza posee con el argumento anterior.  Este importante estudioso explica que el «motor inmóvil» tiene el poder de controlar todo desde un único foco. Todo lo que es perfectamente controlado, recibe el funcionamiento de un motor. Aquello que es movido por una fuerza, es debido a una máquina principal que teje los hilos para que las cosas sucedan tal cual, como el cauce de los ríos que, muchas veces vuelve a su punto inicial. Ahora bien, Aristóteles explica que tal motor no requiere de un elemento adicional para que funcione así, gracias a una gran autonomía que éste tiene. Este es el único motor, el principal de Aristóteles, que concentra toda la fuerza necesaria para controlar al mundo. Tomas de Aquino y Kant están de acuerdo en su carácter inquebrantable e impoluto. Este motor tiene como función mover los astros, el sistema solar entero y dar vueltas entre si. Vuelve a su punto de inicio, por ende, se basa en la perfección. Según declaraciones del propio filósofo «Solo se puede conocer la perfección al hablar sobre él mismo». A este motor no le preocupa saber que exista en el mundo otro semejante con la misma fuerza que la suya. Es tan perfecto que no habrá otro que iguale sus acciones para el bienestar del universo.
  • El texto de Santo Tomás de Aquino, titulado Cinco Vías, muy bien respaldado por el propio Aristóteles.  El orden de las cosas y los factores asociados en el mundo son tema de contacto con el cual explican la existencia de Dios. De esta gran obra religiosa hay que conservar una frase memorable que resume todo el contenido en «Hay un Dios, porque no hay reloj sin la presencia de un relojero”.
  • La teoría del creacionismo, tal como lo indica su palabra, hay un Dios creador del universo, que fomenta el orden de las cosas. Guarda una pequeña similitud con el evolucionismo de Charles Darwin.
  • El pensamiento ontológico, que rige la existencia de Dios según San Agustín. Acá, hay un Dios tan insuperable que ni siquiera el intelecto humano es capaz de mantener un acercamiento con él. Nada le puede opacar.
  • Las apreciaciones de San Anselmo. Para él, no hay algún ateo en el mundo que no hable de Dios, así sea en contra de él. Ellos reconocen en forma negativa a Dios, porque de no hacerlo, no tiene sentido fomentar un movimiento adverso para desmentir su presencia.  No hay nada, ni nadie más perfecto que Dios, el multi-creador de todo un pueblo para ser alabado.
  • La base del existencialismo, de acuerdo a la interesante dicotomía cuerpo-mente. Cada uno de estos elementos por separado deben ser evaluados conforme a la materia en el planeta.
  • El teísmo en contra del materialismo es otro de los argumentos por los cuales si hay una respuesta favorable hacia la existencia de Dios.
  • El Dios Todopoderoso es capaz de respaldar la teoría antrópica, en la cual nuestra existencia es un grano de arena en el mundo para indicar que él creó a todos los hombres a su imagen y semejanza.
  • El aspecto moral, no hay nada políticamente correcto si no hay un Dios observando todas las acciones que inducen en forma de antónimo contra lo que está bien.
  • Si bien es cierto que las ciencias naturales como la física, química o para ir más allá, desde la lógica o ética no dan fe correcta sobre Dios, al momento en que dejaron de plantear a este ser superior, sus ramas fueron mermando paulatinamente. No obstante, continúan trabajando para hallar una coherencia entre todas las versiones reconocidas.
  • Dentro de estos argumentos, es imposible dejar a un lado el nombre de Blake Pascual, al decir que la aparición de Dios no es un hecho circunstancial, sino un fenómeno por azar. Además, explica que al no haber una certeza de su presencia, la razón siempre estará del lado contrario al afirmar que si está entre nosotros.
  • William James, un importante estudioso intenta hallar la fórmula para que todos percataran que Dios está en todos los rincones del planeta, ejerciendo poder como objeto inmóvil. Si una persona cree a ciegas en la verdad de Dios, esta teoría será de su total agrado. Dios representa esa verdad a la que todos quieren aferrarse para encontrar un motivo o causalidad a sus vidas.
  • En la historia universal, muchos personajes importantes han experimentado los milagros encausados por Dios.
  • La presencia de Dios en los actos sobrenaturales. A menudo, los trabajos esotéricos siempre tienen a un ser superior a quien realizan peticiones para ser concedidas con urgencia.
  • Quienes creen en la vida eterna, están dando la razón sobre la existencia de Dios. Quien entierra a sus muertos también representa un argumento a favor.
  • Una fuerza que es capaz de derrotar al mal en todas las manifestaciones es Dios. John C. Polkinghorne es el primer autor que rechaza en forma tajante la presencia divina con el evolucionismo darwiniano. En virtud de esta teoría, la maldad hace gala con enfermedades terminales, aunque no distingue a un Dios malvado que espera el sufrimiento de sus hijos.

Para dar continuidad a la teoría de John C. Polkinghorne, ofrece un panorama bastante aceptable sobre los procesos biológicos en los seres humanos. La capacidad de dar vida a otros seres vivientes, reproducir los genes y resto de trabajo evolutivo es bastante normal que las personas lo asocien con Dios. Sin embargo, hay genes malignos que ocasionan enfermedades y no por ello es requerido juzgar a Dios por ordenar enfermedades para los hijos que creen en él.

La enfermedad está arraigada gracias a la propia teoría evolutiva, no a la existencia de Dios. Sus hijos, los creyentes más vehementes no será capaz de gozar con su dolor. La enfermedad no es gratuita, como si lo es toda la gloria merecida para el Altísimo. En otro contexto, muchas personas se valen de las plegarias nocturnas para obtener un descanso seguro, por ello debe conocer la oración en la noche para dormir y descansar en Dios.

Ahora bien, es hora de conocer otras atribuciones de autores para definir los puntos sobre la existencia de Dios:

  • En cuanto al interesante proyecto del Genoma Humano, tuvo por prócer durante un largo tiempo a Francis Collins. Durante su estadía en la Universidad de Estados Unidos, deja en claro la complejidad que implica reconocer de manera legítima a Dios en el mundo. Tampoco está en contra, pero asegura una ardua labor para los investigadores que si creen en él. Una frase destacada en su participación es la siguiente: “Yo soy genetista, pero creo en Dios”.
  • Richard Swinburne aplaude todos los trabajos que han realizado quienes se enfocan en la cosmogonía para relatar el origen del universo o el principio de los tiempos para el hombre. Para este autor, la naturaleza es bastante sabía que se rige en leyes para entender un poco más el precedente de la vida humana y de resto de seres vivientes. Para comprender por completo su postura de lo que significa Dios para todos, expone: “Creo que Dios debía tener una razón extraordinaria para ello. Que la materia tenga este tipo de respuesta es hermoso. Gracias a ello, seres finitos como nosotros podemos desenvolvernos muy bien en su mundo, su creación”.
  • La capacidad cognitiva en los hombres supera con creces todo lo relacionado con la evolución y a sus principales defensores. Esto lo explica bastante bien Julia Hinde. Michael Behe también se suma a este aporte con una opinión bastante radical en el vago raciocinio que ha tenido para comprender todo el entorno que engloba a Dios y la creación.

Testimonios en contra

Acá estarán presentes los factores que carecen de sentido, sin encontrar la verosimilitud necesaria para pensar que la existencia de Dios es tan cierta para manejarse como verdad absoluta. Con ellas, no hay grandes pruebas que demuestren lo contrario.

La razón siempre va a prevalecer ante el sexto sentido o la intuición de los creyentes. Incluso, los propios milagros no representan material suficiente para que los adversarios se pongan del lado contrario en la línea fronteriza de los que si creen en el Todopoderoso. Las opiniones contradictorias tienen cabida aquí.

Respuestas empíricas

  • La presencia divina no tiene constancia ni razón aparente para que todos sumen a la importancia de Dios existente en la tierra. El ateísmo, por su parte, jamás dará credibilidad a ninguno de los hechos ubicados en los textos sagrados. Las deducciones con más valor indican que Dios solo está presente en los textos, pero más allá de eso no hay nada que asegure su presencia legítima en el planeta. Para entender esta referencia, es momento de puntualizar una cita muy frecuente: «¿acaso este libro lo escribió el propio Dios? Por su parte, el hombre creyente responde: “No, este libro fue escrito por el hombre, pero revelado por Dios”.
  • La aparición del mal. Si Dios es tan poderoso como las primeras comunidades cristianas plantean, la maldad no tendría cabida y todo sería bienaventuranza, sin enfermedades, ni sufrimientos para los devotos. La omnibenevolencia queda sin efecto alguno en estos postulados en contra.
  • El evolucionismo darwiniano es aceptado por todos los ateos como un proceso natural del hombre y de la vida. Dios no interviene en procedimientos que resultan solo biológicos, con influencia genética. La selección natural y el ADN no ocupan el sentido religioso, sino de la ciencia y para el hombre.
  • La parsimonia, cuya filosofía principal es oponerse a todas las actividades sobrenaturales que tienen por protagonista a Dios. Si estas operaciones tienen más trascendencia en el orden de las cosas, permitirá que los ateos tomen conciencia de ello y legitimen eso. De lo contrario, todo seguirá igual.
  • Son pocos los milagros que han tenido explicación razonable para los ateos. Muchos de ellos ni siquiera están establecidos en el mundo o tienen mayor repercusión para aceptarlos. Todos los milagros parecen tener una forma, pero al hallar el fondo no hay constatación que esos hechos hayan ocurrido como los testigos aseguran. Por este motivo, Dios no existe hasta que haga acto de presencia, se personifique y sea capaz de explicar cada una de sus obras, para así alegar que en efecto, es responsable de todos los favores concedidos. Los expertos de la ciencia toman por premisa: «Todos los gatos son negros, hasta que aparezca uno pardo». La subjetividad de los milagros no son aceptados por los ateos.
  • “Cuando una persona sufre un tipo de delirio es conocido como locura. Cuando muchas personas sufren un delirio, se llama religión”. Es una frase que puede encontrarse en un famoso texto titulado El espejo de Dios, escrito por  Richard Dawkins.

Motivos deductivos

  • Nuevamente para defender el método deductivo sobre la existencia de Dios aparece el libro de Richard Dawkins para enfocarse en el concepto de diseño. En este caso, si un diseño presenta una complejidad, un orden indeterminado, quiere decir que una fuerza externa es capaz de crear tal diseño, como el pintor que recrea su lienzo. En cuanto al contexto de la existencia de Dios, este motor es capaz de redimensionar grandes diseños; los más hermosos y perfectos. Por este motivo, el diseño necesita de un diseñador, una mano que lo invente para que así sea posible su permanencia en el mundo.
  • La omnipotencia es una gran incógnita, porque se ha intentado filosofar qué repercusión puede tener este aspecto o qué tan poderoso es Dios. Para comprender esta base, se han formulado preguntas como: ¿puede un ser Todopoderoso crear una piedra que a la postre no pueda soportar? Otros pretenden afirmar que si Dios es tan fuerte como todos quieren hacer ver, también puede configurar a otro Dios que sea igual o hasta superior al inicial. Los expertos en ciencias aseguran que Dios no es perfecto, porque no conoce toda una historia universal con 24 millones de años en antigüedad.
  • La idea de un infierno a donde van todas las almas errantes que fallaron al mandato divino. Presuntamente es un sitio finito, pero con su término latente quiere decir que Dios no es tan omnibenevolente como todos creen.
  • El factor del libre albedrío, el poder de decisión que tienen todos los ciudadanos desde que tienen uso de razón. Gracias al poder de elección, deja en un limbo constante a ese Dios omnisciente que la iglesia defiende contra viento y marea. Una clara representación es el hecho que Dios anticipa un futuro, pero los hombres tendrán la tarea de corroborar si cada uno de estos sucesos son tan válidos como lo estipula la Iglesia. Resulta muy ambiguo asociar la libre elección con una autoridad que es omnisciente.
  • El inicio, un final y el carácter finito de las cosas. El aspecto cosmológico establece que nada está presente en el mundo por casualidad. Alguien tuvo que haber creado tal objeto y darle un fin en particular.
  • En el mundo literario, muchas veces se ha escuchado la palabra Dios, pero ni el mismo género ha sido capaz de tener un acercamiento consistente para determinar su existencia.

Dimensiones inductivas

Las premisas que forman parte de este apartado son objeto de estudio para el campo inductivo. Asimismo, puedes descubrir todo lo relacionado a la oración al Espíritu Santo para una petición de sanidad y verificar si tiene sentido alguno orar para recibir un favor de un Dios.

  • El ángulo existencialista al cual no están de acuerdo los ateos. Para ellos no hay un Dios suficientemente noble o bueno. La teoría del existencialismo indica sobre la presencia ante un suceso excepcional. En el texto “El ser y la nada”, de Jean-Paul Sartre puede estudiarse con detenimiento parte de esta consideración.
  • La razón no está de parte de Dios, cuando este mismo elemento bajo su perspectiva carece justamente del raciocinio.  Gracias a esta postura, el carácter omnipotente de este ser supremo hace que actúe de diversos modos, pero nunca impulsado por un rastro de razón. Una escena que ejemplifica esto es que Dios no crea un mundo simplemente porque es un deseo, un anhelo. Sin embargo, esta premisa pierde mucho valor al caer en las famosas contradicciones, porque el mundo sigue siendo mundo.
  • Las principales semejanzas encontradas entre los genes del hombre con el primer mono, o el primitivo mediante la teoría de Darwin. El homo sapiens es bastante antiguo, hallado por primera vez en los fósiles. Gracias a ello, Darwin puntualiza que ni el mismo Dios ha sido capaz de engendrar ello, ni a las orugas que forman preciosas mariposas.

Lo subjetivo

El lado subjetivo si se trata de explicar la existencia de Dios, siempre estará en el lado de si creer en todos sus dones. Aquellas personas que presenciaron eventos sobrenaturales como un milagro, son los protagonistas para enaltecer la imagen del Señor.

  • Hay un Dios milagroso, aquel que tiene grandes poderes, pero que absolutamente nadie puede observar. Muchos testimonios afianzan su existencia, gracias a favores cumplidos que han cambiado la vida para bien en quienes le rezan con fervor.
  • Determinar si Dios está presente en su estado puro, para otorgar misiones a cada uno de los hombres.
  • La decepción, cuando una persona por más que implora a Dios para que conceda algo, no puede verle o se cansa de esperar una respuesta frente a una iniciativa. Este sector está apoyado por los ateos, quienes abrazan a estos hombres que se han decepcionado de no dilucidar a un agente cercano al Señor.

Ateísmo hindú

Por más pruebas a favor que involucren a esta comunidad sobre un Dios creador, inmediatamente tendrá el rechazo pleno por todos los ateos. Un motivo importantísimo para comprender esta cultura es la carencia de un Dios personal. Si no está presente en un sujeto, ninguna fuerza ajena o externa tendrá una explicación lógica o debatible.

La doctrina sankhia

Tampoco permite apoyar la idea que Dios es el creador del cielo, la tierra y todo lo que es visible para que el hombre sea desenvuelto. Como Dios aparentemente es inmutable, no puede cambiar el paradigma o el destino de las personas a su placer, desde un aspecto metafísico. Asimismo, el mundo que gobierna un Dios no puede dar libertades para que la enfermedad y el dolor hagan acto de presencia hasta consternar a toda una comunidad.

Ateísmo mimanso

Acá, es improbable creer que Dios es el autor de un mundo caprichoso que él mismo quiso crear para establecer leyes. Los textos más antiguos de la India respaldan este panorama, al asegurar que los dioses Vedas no tenían similitudes con alguno de los Mantras, porque ellos tienen la particularidad de repetir sus nombres; hecho que los primeros mencionados no lograron a hacer.

Dimensión religiosa del hombre

El ser humano desde su llegada al mundo ha estado pendiente sobre los ceremoniales supersticiosos, aunque no incluye a todo un colectivo. Pensamientos relacionados a la purificación, purgatorio, infierno y pecado están a la orden del día como acciones o consecuencias por actuar mal en vida.

Sin embargo, muchos sujetos mantienen la convicción que efectivamente si hay un Dios creador que imparte justicia para dar a todos aquellos lo que merecen en función de su proceder con el prójimo y otros actos para bien o para mal.

Con el movimiento politeísta, en el cual se adulan a más de un Dios, los grandes pensadores filosóficos han volcado sus esfuerzos para demostrar que existe un único Dios. Asimismo, involucran otros estudios con los cuales pueden atribuirse un hecho relevante que sirva de preámbulo para argumentar sobre el ateísmo.

Por otro lado, si eres fan de los objetos protectores de gran poder, está la Medalla Milagrosa, porque quien la porte estará cubierto con la bendición de la Virgen María por siempre.

Después de grandes hallazgos intelectuales, por fin el politeísmo no tuvo razón de ser, al demostrarse que Dios es una sola autoridad que no posee más intermediarios. Todas las corrientes culturales, sociales y hasta literarias han mostrado todas las caras de Dios, sean buenas o malas.

Exactamente ocurre lo mismo con la dicotomía bien/mal, vida/muerte, principio/fin y un juicio final en el que todos irán una vez hayan fallecido para rendir cuentas por las acciones, hasta dictaminar si es merecedor del cielo, una estadía intermitente en el purgatorio o el ardiente infierno.

La religión ha abierto nuevos campos para que todos los hombres sean capaces de buscar a Dios por sus medios. Para los más fervientes seguidores del cristianismo, Dios es aquella entidad que está bastante cerca de la verdad. Por su parte, los ateos no creen en esta verdad como absoluta, sino que intentan excluir este elemento de su vida social o moral, pero con bases sólidas.

El cristianismo es una de las pocas vías por la cual el hombre tendrá una mejor comunión con Dios. Gracias al poder de la plegaria o prestar servicio comunitario que guarde relación con la Iglesia, es un modo bastante eficiente de agradarle. Siempre y cuando estas actividades se hagan con fe y amor, Dios le tendrá un camino bastante virtuoso y colmado de felicidad en abundancia.

De las criaturas materiales a Dios

Muchas propuestas que intentan describir la existencia de Dios son válidas hasta que comprueben su carácter inverosímil. Ahora bien, estas posturas no tendrán el mismo efecto si se hace desde la óptica de la ciencia o matemáticas, porque el poder de ir más allá lo ofrece la propia filosofía.

Si la persona está bastante preparada para comprender el mundo de Dios, tendrá que valerse de sus conocimientos propios y de la propia filosofía para manejar en mejor forma todas las nociones relacionadas.

Como Dios está rodeado por una verdad absoluta que defiende el cristianismo, corresponde evaluar con detenimiento otros conceptos. La belleza del mundo,, el orden y el devenir histórico de la tierra permiten que esta autoridad suprema tenga el carácter de perfecto.

Hay que tener en cuenta que todas estas bondades son dignas de admirar, pero ninguna de ellas hace personificar a un Dios que está en todas partes. Nadie ha sido capaz de verlo, pero si sentir todas y cada una de sus bendiciones.

Posiblemente nada de esto sea una mentira, porque los textos de Santo Tomás de Aquino invitan a una clara reflexión con ideas certeras sobre la existencia de Dios. Cabe resaltar que la lectura de Cinco Vías no es una tarea sencilla, en parte por los complejos paisajes de metafísica que solo los grandes filósofos son capaces de emplear para distinguir el significado en cada una de sus palabras.

Hasta la fecha continúan saliendo a la luz nuevas producciones filósofas o literarias que refieren la existencia de Dios. Gracias a su amplitud en idiomas, todo el mundo ha tenido el contacto suficiente para leer las principales nociones de los eruditos más famosos. No obstante, el mensaje es muy claro que una persona con grandes conocimientos estará manejando a través del manuscrito grandes hipótesis que puede reinterpretar a su modo hasta adoptar las doctrinas como parte de su estudio.

Todas estas enseñanzas en los escritos están en contraposición constante sobre las pruebas científicas de la existencia de Dios, por no dar fe de la razón, sino de la propia religión quien maneja esta realidad y comparte este pensar a través de las misiones o lecturas en los Evangelios.

Relación con el espíritu humano

Las relaciones interpersonales dejan en manifiesto que todas los seres humanos son capaces de interactuar entre si. Cada individuo tiene su rol protagónico en el mundo y están guiados por la naturaleza de su ser. A diferencia de animales y vegetales, son capaces de razonar y comprender el universo que les rodea. Si es necesario, son capaces de reflexionar para brindar una mejor comprensión a todo su entorno si falta una pieza en su rompecabezas.

Gracias al libre albedrío y voluntad para seguir sus propios ideales, el hombre entiende muy bien su presencia y el significado del cosmos. La cultura antigua del cristianismo estipula que los sujetos para bien o para mal estarán atados a Dios.

Las Sagradas Escrituras son contundentes al afirmar que si el hombre actúa bien con los otros y realiza grandes obras, estará bastante cerca de recibir la gracia de Dios. Una cita importante encontrada en Catecismo 33 respalda un poco esta idea:

«Con su acercamiento a la verdad, a la belleza, al bien, el orden, con su sentido de bien y libertad, con la voz de la conciencia. Cada uno de estos ejemplos son dignos de su alma universal”.

Este pequeño estrato deja por enseñanza que aquellas almas benévolas que son capaces de brindar amor al prójimo y comprende todos los conceptos, serán recibidos en el Reino de Dios. Este ser invisible representa una parte de nuestra conciencia que estará supervisando las acciones de sus hijos, para dictaminar qué veredicto tendrá en su juicio final.

Representa una voz consejera, que guiará por el buen camino o tendrá la misericordia necesaria para perdonar sus pecados y elevar al cielo a quien de verdad sea merecedor de su paraíso.

Todos los seres humanos están conscientes de su libertad, pero hay una voz moral en su interior que no les permite actuar con libertinaje, o hacer lo que ellos deseen por impulso. Metafóricamente, una persona posee un grillete moral que no le hace desenvolver con plena soltura sin visualizar las consecuencias de sus acciones al actuar como si no hubiese un destino final orquestado por Dios.

De este modo, el hombre tendrá la libertad suficiente, siempre actuando con decoro y para el bien, para recibir una buena respuesta del omnipotente.

Negación de Dios

Aunque los principios filosóficos están marcados para narrar la existencia de Dios, otro aspecto de estudio encausado por la ciencia permite negar esta figura omnisciente, omnibenévola u omnipotente. El motor inmóvil que dio a conocer Aristóteles en su momento está sujeto a discusiones constantes, para corresponder su procedencia; o por el contrario, descartar en definitiva esta premisa.

Marcando la pauta del punto anterior en este post, todas las virtudes de él como la belleza, moral, orden, bondad y misericordia son cuestionables desde el ángulo científico. El mayor ideal para que Dios no tenga importancia es por una falta de personificación, para que todos los devotos tengan tanta fe hacia alguien que no pueden distinguir. En otras palabras, no se puede agradecer algo a alguien invisible, sin palpar.

No cabe la menor duda que Dios es un gran motor que mueve masas a través de la fe. Su permanencia física es lo que impide que los científicos crean ciegamente en sus dones, pese a que hay científicos que obedecen las leyes del cristianismo por igual. Asimismo, todo rastro de bondad tiene su contraparte en oscuridad, nada más al pensar que alguien inexistente es capaz de ofrecer castigos como el infierno para quien ha pecado en todos los sentidos posibles.

Si bien es cierto que en las Sagradas Escrituras hay muchas lecturas que aluden a cómo demostrar la existencia de Dios, no deja de ser un hecho que el ateísmo plantea más probabilidades de negarlo. Incluso, no era necesaria la persuasión para que un grupo de cristianos cambiaran de parecer en cuanto a Dios y su poder se refiere. Este sector siempre se valdrá del conocimiento científico o empírico para echar por la borda todos los pensamientos de Aristóteles y sus posteriores secuaces.

Bajo el completo raciocinio, Dios pudo haber nacido gracias a la fe de las personas, en lugar de estar presente desde la antigüedad. Por ese lado, es improbable que los ateos den pie para sujetarse a estos pensamientos que para su intelecto son vanos y de poca constatación.

Ahora, desde una perspectiva de penalización, un hombre jamás será completamente libre si cree que un Dios le va a castigar o premiar por lo bueno o malo que haga en el mundo por seguir o no los mandamientos esenciales.

Indiferencia religiosa

Un «humanismo sin Dios» es la premisa que manejan los grupos que no están a favor ni en contra en la existencia de él. Por un lado están de acuerdo que la fe no es motivo aparente para seguir a Dios como vehemencia, pero tampoco apoyan que la razón es el medio por el cual se sugiere negarlo por completo. Los estudios que demuestran indiferencia son partidarios de llevar una conducta social armónica, sin dejarse llevar por las supersticiones, creencias vanas o fenómenos sobrenaturales.

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