La sanación interior se centra en pedir a Dios que nos ayude a retroceder el tiempo a nivel espiritual, justo en el momento en el que fuimos heridos. Para que de esta forma nuestro dolor sea liberado. Lo que trae consigo, una luz que cura las heridas y la oración de sanación interior.
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Oración de sanación interior
Querido y amado Jesús, Salvador de la humanidad. En momentos de penumbra ilumina mi camino con tu bondadosa misericordia. Guíame hacia el sendero por el que debo andar.
Querido Señor bendito, te pido, con mucha fe, que en momentos en donde la tristeza me domine, inundes mi vida de alegrías. Te pido entres en mi vida. Toca mi maltrecho corazón y sientes los problemas que tengo y las emociones que me generan. El día de hoy necesito de ti querido Jesús.
Ven a mi Jesús y socórrame, permite que mi vida este replete de tu ayuda. Pues necesito de tu refugio y fortaleza, para que mi espíritu crezca hacia el buen camino, lleno de perdón.
Entra en mi alma y transforma la maldad en pureza y bondad. Despoja mi mente y espíritu de la melancolía y cualquier factor que genere culpas en mi vida. Derrota la tristeza y poco ánimo.
Amado Jesús ten en tus divinas manos mi dolor y alivia con ello todas mis penas. Que tu mano milagrosa rodee mi ser y con ello mi espíritu se fortalezca. El día de hoy expreso que confío en ti y es por ello que contigo puedo encontrar las riquezas que los malvados no pueden encontrar.
Jesús me comprometo el día de hoy a otorgarte todo mi tiempo, sentimientos y ánimos, pues yo te pertenezco. Mi corazón y mi alma son tuyos, bríndale a mi vida mucha salud, aleja la maldad de mí.
Hoy declaro que tu inalcanzable amor está surgiendo efecto en mi alma. Recorre todo mi cuerpo y va aliviando las heridas que se encuentran abiertas. Eres tú el único capaz de limpiar tanto dolor de mi alma.
Amén.
Poderosa oración de sanación interior
Querido Señor, sé que tú tienes un gran amor hacia mí y por ello me bendices, todos los días. Es por ello, que te agradezco con todo mi corazón y ofrezco mi vida a ti, un ser grande, maravilloso y bendito.
El día de hoy te dono todos los problemas que me aquejan. Pues estoy consciente que solo tu estas capacitado para ayudarme. Ya que eres el único que me brindara la paz que necesito.
Bondadoso y amable Jesús, imploro me brindes tu luz en los momentos en los que mi camino este a oscuras. Pido que seas el sol que se asoma cada mañana. Bríndame las herramientas perfectas para dirigirme hacia el camino correcto.
Imploro amado Salvador Jesucristo, que en los momentos de tristeza me brindes muchas alegrías. Es por ello, que me entrego ante ti, y suplico por tu perdón, pues deseo que actúes a favor de mi corazón.
Jesús, tu sabes que necesito de tu misericordia y de tu gloriosa protección. Para fortalecer mi vida. Sé que sin ti no tengo la capacidad de vencer. Pues no cuento con la misma fuerza para acabar con los problemas sin ti.
Hoy declaro Señor amado, que eres un Dios lleno de bondad y por ello te glorifico y te alabo hasta el fin de mis días. Eres quien conoce de primera mano todas mis debilidades y angustias, es por ello que imploro me llenes de tus bendiciones.
Segunda parte
Sé querido Jesús que justo en este momento estas junto a mí. Con el propósito de llenar mi vida de paz y serenidad, pues ese es el objetivo de rezar esta oración. Le doy la gloria infinita a tu bendito nombre por toda la eternidad.
Imploro Señor Todopoderoso que vengas con la intención de tocar mi corazón. Pues el día de hoy te necesito, para solventar así diversas situaciones. Te pido tu intercesión pues te necesito más que nunca.
Imploro tu ayuda querido Señor Creador del cielo y de la tierra y pido por auxilio. Clamo con energía tu protección, también pido por tu fortaleza y el perdón de los pecados cometidos.
Entra en mi corazón y bríndame la fuerza para seguir adelante. Quita de mi camino la indecisión, tristeza, fracaso, depresión, miedos, temores, melancolía e infecciones, que son sentimientos que no me permiten crecer como persona.
Toma mi dolor querido Jesús Salvador del hombre y bendice con ello mi camino. Que tu gloriosa mano sanadora fortalezca mis decisiones. Que a través de mi fe en ti, mi vida se llene de éxitos y felicidad.
A pesar de tener una vida emocional algo compleja en la actualidad, mira la crisis de (mira la situación, del matrimonio, del hogar o de la familia), pues las cosas no están saliendo como desearía que salieran amado Señor.
Declaro mi confianza en ti, en tu amor, ya que sé que tú puedes con todo. Eres el único capaz de brindarme la paz interior. Eres mi amigo, el que nunca puede fallar. Por ello pido que me transformes a través del poder que tiene tu misericordia. Bendito seas Salvador de la humanidad, bendito sea tu divino nombre Jesús.
Tercera parte
El día de hoy Señor Todopoderoso, me dispongo a entregar todo el tiempo que tengo, las emociones, sentimientos, cuerpo y alma a ti querido Padre Creador. Pues todo lo que tengo es gracias a ti, porque por ti soy quien soy.
Santo eres tu mi Señor, eres el Dios que creo los cielos y la tierra. Es por ello que tu gloria es digna de alabar y admirar. Bendito seas y alabado sea tu espíritu Señor. Gloria a ti Señor Jesús, siempre serás alabado por tu bondad.
Deseo unirme a los coros celestiales, es por ello que pido que mi alma se vaya convirtiendo en angelical cada día. Glorifica mi alma querido Dios Todopoderoso. Bendice mi vida así como esta bendita la tuya y permite que mi testimonio este por los siglos de los siglos.
Sé que tu divino amor se derrama en mi vida y por ello me declaro eternamente completamente tuyo Señor. Tú tocas mi corazón cada día. Pues deseas que mi alma sea curada de tanta frustración y dolor.
Ven junto a mí para darme el consuelo que requiero. Para así fortalecer mi espíritu en tu compañía y seguir adelante hasta el día de mi muerte. Ven junto a mí y quédate amado Jesús.
Amén.
Oración para la sanación interior
Es sumamente importante que busques un lugar en donde el silencio predomine y no exista la posibilidad de interrupción. Debes ponerte cómodo y dirigirte al Señor con confianza y mucha humildad.
Cuando inicies la oración de sanación interior debes sentirte deseoso de realizarlo. Pues debes entender que la curación forma parte de un proceso progresivo. Además debe entender que tienes que poner de tu parte, pues con solo recitarla no solucionaras todos tus problemas.
Es más nunca podemos creer que podremos acabar con todos los problemas. Estos recuerdos deben ser borrados y curados. Sin embargo, podemos eliminar cualquier elemento que no nos permita tener una vida llena de salud mental y emocional.
Oración
Querido Señor, eres tú el único que puede volver junto a mí hacia el pasado, caminando junto a mí para mejorar las situaciones que me han herido. Concede a mi vida la armonía.
De esta forma te pido me ayudes a limpiar y liberar mi alma de la maldad y el dolor de acciones pasadas. Estas siempre presente en mi vida querido Padre. Por eso ruego por la liberación y sanación de mi alma. Que las ataduras que le hacen mal a mi espíritu queden atrás en mi vida.
De ante mano te agradezco querido Padre. También alabo con gran amor a ti Jesús. Lo que permitirá que sane y elimine cualquier elemento que padeciera en mi niñez. Incluso en los traumas al nacer, pues muchas madres tienen partos largos y dolorosos que afectan a la criatura.
Te doy también las gracias porque siempre has estado para mí y recibirme con brazos abiertos. Consagra mi vida para servirte eternamente Dios Todopoderoso. Te agradezco Jesús por tus sacrificios ante nosotros.
Segunda parte
Querido Señor Jesús, pues sé que has estado conmigo desde los primeros meses de mi vida y siempre que te he necesitado me has brindado tu mano. Me has entregado amor y con ello eliminado cualquier dolor que pueda padecer.
Acuno en mi pecho para no padecer problemas. Permite que mi vida este desde lo más profundo de mi ser bendecido con tu amor. Imploro por tu querida Madre María. Que me brinde el calor de una madre, la ternura y seguridad que necesito.
Te doy las gracias y te alabo por tu gran misericordia, abrázame querido Jesús. Unifica mi vida a través de tu glorioso amor. Extiende el poder del cielo y de la tierra para que la maldad no entre en mi vida.
Hoy me dispongo a prometerte mi amor y entrego mi vida eternamente a ti. Te doy las gracias, pues sé que me darás la fortaleza que necesito para seguir adelante. Bríndame el poder de tu espíritu con el amor divino que solo tú Jesús puedes darme. Otórgame la curación y gloria que necesito, que así sea.
Amén.
Posterior a esta oración, debes mantenerte en silencio, al menos por diez minutos. Esto se hace con el objetivo de dejar que el Espíritu de Dios complete la misión de curación que tiene en tu alma. De esta forma, se vacía tu corazón y te permite dejar atrás las heridas. Para que el Señor llene tu vida con amor.
Sanación interior de las heridas
La sanación interior de las heridas, se da mediante la conexión que se pueda lograr con Jesús, nuestro Salvador. Junto a él, podremos retroceder el tiempo a nivel energético e ir hasta el momento en donde inició la herida. Para así despojarnos de ella. Este proceso implica dos pasos, que son los siguientes:
Lo primero que se debe hacer es sacar a la luz todo lo que está relacionado a la herida. En el proceso, se recomienda hacer preguntas que nos permite entender verdaderamente como están esas heridas. Esto nos ayuda a hacer una oración de sanación eficaz.
Paso 1
Debemos preguntarnos, el momento en el que inició todo. De igual forma, preguntarse si existió en nuestras vidas una niñez feliz. Pues se debe tener presente, que en ocasiones las heridas que tienen mayor profundidad, se relacionan a los primeros dos o tres años de vida.
Esto se debe a que en ese lapso de tiempo de nuestra vida terrenal fuimos más vulnerables. Lo que no permitía que realmente nos defendiéramos por sí solo. Sin embargo, muchos reciben heridas posteriores al tiempo en la escuela, un hecho muy común se relaciona a las experiencias sexuales desdichadas.
Paso 2
Posterior a ello, debemos preguntarnos cuales fueron las causas de esa herida. En muchas ocasiones, cuando nos sinceramos con la pregunta del paso uno, ya obtenemos esta respuesta.
De igual forma, castigos catalogados como excesivamente duros o enfermedades en el entorno, crean heridas de la infancia. Todas estas experiencias afectan en gran medida a los sentimientos básicos de aquellos que nunca saben controlar este proceso.
Es entonces una buena solución, dialogar con la persona que nos afectó. Hablando inclusive poco a poco de lo que ocasiono las respectivas actitudes en su espíritu. Todo esto constituye un verdadero proceso de curación.
¿Qué debemos hacer?
La oración de sanación y liberación interiores una importante forma de conectarnos con el Padre Todopoderoso. Es de esta forma que nos sentiremos liberados y guiados hacia el camino correcto, que ilumine cada rincón que se encuentra a oscuras de nuestra alma.
Esto permite que Dios este con nosotros siempre, liberándonos del dolor, angustia, tristeza, melancolía y quejumbres. Pues estos factores tienen un gran poder de afección de la vida de quien lo padece. Lo que afecta directamente en las emociones y sentimientos de la persona que lo vive. Generando un sentimiento de acorralamiento. Sin lograr un sendero correcto.
Cuando oramos al Padre Celestial, para que nos cubra con su misericordia y cure nuestras heridas, logramos alcanzar a entender cómo es que se originó todo. Es de esta forma que podemos pedirle a Jesús que nos permita ir con el hasta el pasado.
Jesús como Señor del tiempo, tiene la capacidad de hacer cosas que nosotros no podemos controlar. Es quien entonces, puede curar las heridas que se encuentran en nuestro pasado. Lo que nos despoja del sufrimiento inmediatamente.
Posterior a realizar la oración de sanación física y oración de sanación espiritual, nuestras heridas estarán cicatrizadas. Dejando atrás todos los elementos negativos relacionados a la herida. Pasando a ser elementos positivos en la vida que traen consigo.
Curación interior
La curación interior trae consigo un enorme sentimiento de paz y alegría, en aquellos que la efectúan como es debido. Sin embargo, es escaso el número de personas que llegan a entender cómo se debe practicar este proceso de oración.
Por otro lado, podemos describir el proceso como la purificación del subconsciente, guiado por el Señor. Pues él es quien cura las heridas. Es importante mencionar que debemos manejar la imposición de las manos, sin embargo, esto no es necesario para el desarrollo de la curación.
Esta práctica se plasma desde el Nuevo Testamento y tiene una serie de ventajas. Ya que se puede describir como una corriente que trae consigo energía curativa y fluye de manera profunda en personas enfermas a nivel emocional. Lo que aporta entonces, una especie de transferencia vivificante.
Por otro lado, hay que tener en cuenta, que la preocupación y el amor tienen la capacidad de comunicarse, inclusive mejor que el tacto y la palabra. Lo que nos lleva a un sentimiento profundo que se centra en la comunión y el amor por la imposición de las manos.
La oración de sanación interior, se recomienda rezar personalmente. Bajo un ambiente tranquilo y con ganas de abrir nuestro corazón. Es bueno que se rece de forma meditativa, expresando la gran fe que se tiene en Dios. De igual forma, se busca tener paz y serenidad para hablar con el Señor, demostrando un santuario estupendo para el alma.
Este tipo de oraciones se consideran elementales en relación a respuestas perceptibles. A pesar de que muchas veces la curación es progresiva, necesitando así varios intentos. Es decir, rezar la oración de sanación interior con constancia, diversas veces.
Una poderosa oración de sanación interior para el corazón
Cuando se realiza una oración de sanación interior, se busca entregarle al Padre Todopoderoso las aflicciones que se tengan. Buscando así eliminar de la vida las preocupaciones, miedos, problemas, vacíos y también angustias,
En el momento en el que se hace esta oración de sanación interior con fe, esta tiene un resultado tan poderoso que trasforma el alma y corazón. Este tipo de oración, puede ser catalogada, como una forma efectiva de aplicar una conexión con el Creador del cielo y la tierra.
Pues la sanación interior que tenemos con Dios, trae consigo una intimidad con gran profundidad. Lo que permite que empecemos a entender nuestros deseos y anhelos. Brindando ánimos y alejando de nuestra vida la frustración.
A su vez nos da la fuerza para dejar atrás los dolores que nos aquejan. Actuando en nuestra vida transformándose en sanación espiritual, tanto en el aspecto físico como el mental, siempre y cuando sea la voluntad de Dios. Lo que significa que junto a Dios salvamos nuestro cuerpo y alma.
Tipos de curación
Se conocen cuatro tipos de curación que son la sanación física, la espiritual, la liberación de espíritus malignos que se encuentran en nuestro cuerpo y la sanación interior.
La última se conoce también como sanación de las heridas emocionales o sanación de los elementos dolorosos de la infancia y también de la adultez. Estos factores entonces son los que derraman la paz gracias a Dios.
Lo que demuestra que debemos entregar al Señor las aflicciones, preocupaciones y miedos, para sustituirlas por emociones positivas para nuestra vida. Es por ello que debemos entregarle a Dios nuestros complejos. Dejando claro que nos sinceramos delante del Señor.
Debemos suponer que Dios está al lado de nosotros, para decir esta poderosa oración de sanación interior. Enfocando nuestras palabras en la sinceridad de acabar con nuestro dolor y sanar nuestro corazón.
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