Las oraciones para después de comulgar, son usadas para reafirmar el vínculo entre Jesús, que ha convertido en pan. Este debe ser acompañado con una suprema meditación conjunto con la oración, Cristo al estar dentro de ti, tiene el poder de sanar, y liberar de todo mal. ¿Quieres saber cuáles son las oraciones? y ¿para que se usan? Pues te invitamos a seguir leyendo.
Indice De Contenido
- 1 Oración del señor no me desampara
- 2 Oración para dar las gracias
- 3 Oración al Salmo del amor
- 4 Oración para pedir piedad
- 5 Oración para tener confianza con Jesús
- 6 Oraciones para Jesús nuestro refugio
- 7 Oración para el miedo
- 8 Oración para mis propósitos
- 9 Peticiones
- 10 Jesús en la cruz
- 11 Oración para la virgen María
- 12 Oración a San José
- 13 Después de comulgar
Oración del señor no me desampara
Este se realiza justo después de comulgar, puedes unir esta oración con la plegaria Bajo tu amparo.
Dios han entrado en mi templo, gracias te doy por permitirme ser parte de ti.
Yo soy tu hijo, tu mi padre, quien me ayuda en todo momento y no me desampara.
No me dejes, cúrame las heridas que me ha dejado el pecado.
Oh Dios mío nunca me desampares, de este mundo oscuro.
Se mi luz perpetua en la infinidad de tu misericordia.
Perdido me encuentro, y he tomado tu mano, en este instante siento como tu cálida aura invade mi ser.
Oh Dios mío nunca me desampares, de este mundo frio.
Otorgarle el don de ser digno de un abrazo de contar con tu fuerza al sentirme temeroso, pues la unión contigo señor es mi única esperanza.
Te pido por el perdón a todos aquellos que han hecho daño, y perdóname por los daños que he hecho.
Sigue siendo sendero, sol que me alumbra después de la noche.
He necesitado de tu bondad, mi corazón no aguanta tanta soledad, sin ti no soy nada mi señor, sin ti soy solo hueco.
Oh Dios mío nunca me desampares.
La tarde se ha hecho día, y así transcurren los bendecidos días recorro cada uno de tus creaciones, diciendo GRACIAS por tu misericordia he sorteado a la muerte, y no pienso perder mi vida antes de tu llamado.
En la alegría y la tristeza, siempre te tengo presente me entrego a ti en cuerpo y alma, pues no queda nada más puro que entregarme a tu buena voluntad, que mis ángeles guardianes custodien mi espalda, y que con sus espadas, sean guerreros.
Pues confío en tu mi pastor, de la mano del hijo y espíritu santo.
Amén.
Oración para dar las gracias
Esta oración es destinada a dar las gracias por lo favores concedidos.
Te doy las gracias Señor por todo lo bueno, porque me llena de gozo.
Por lo malo ya que me ayuda a creer que puedo ser mejor.
Gracias Dios mío, por ser tu hijo, a tu viva imagen me hiciste, y de eso me siento afortunado.
Gracias por mis despertar cada día, por el sol, el cielo azul.
Gracias Dios por hacerme entender que la riqueza no está en lo material sino en la misericordia y en el valor de un abrazo.
Te agradezco con el corazón todas las veces que has apartado de mi camino lo que yo entendía perdido, pero que tú me has demostrado que no lo necesitaba.
Desde mi corazón espero que mis agradecimientos demuestran mi interior, canto a tu alabanza y a tu credo pues solo en ti puedo descansar.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Amén.
Oración al Salmo del amor
Salmo de adoración:
Dios te adoro, adoro tu presencia dentro de mí, tu junto a tu madre, llenen me dé la gloria, pues me arrodillo en tu presencia, y respeto tu pasión para luego celebrar contigo la resurrección. Tú que eres mi salvación y perdón, cuídame de todo mal y peligro, tu eres mi carne, los ángeles y arcángeles corean en tu honor, y junto a ellos cantó el himno de tu devoción.
Dios Condenó todo acto de mentira en tu nombre, que engañen y profanen tu divina pureza, castígalos, y hazlos conocer y creer en ti. Pues tu eres el ser supremo dueño de la vida y el único capaz de juzgar a los vivos, pues tu eres el creador, resguardarme del pecado, líbrame de las calamidades de la maldad pues tuyo calmo mis pasiones y rabietas.
Amarte como yo te amo, mi Dios nadie, yo entregue mi alma y mi acciones son tuyas, haz de mi lo que quieras creo en ti, y en lo que quieres para mi vida, he visto las flores florecer, las nubes y la lluvia se la verdadera belleza de lo que crearte que más amar como tú me amas, me ofreces tu perdón y la dicha de ser lo que soy para ti.
En tu nombre oh Dios mío.
Amén.
Oración para pedir piedad
Esta oración se realiza arrodillado, con los ojos cerrados y encomendando a Dios:
Jesús mírame, pues salvaba mi alma de las llamas del infierno, llévame a tu gloria te lo suplico mi Dios.
Perdona mis pecados, perdónalos como no han perdonado mediante tu sacrificio pues tú eres hijo legítimo de Dios.
Jesús escucha mis ruegos, pues solo deseo ser bendecido por ti y tu infinita gloria.
Jesús no me desampares, pues tú eres mi pastor, de tu mano me agarro cuando no hay camino, pues tú eres el camino de la salvación.
Jesús no me dejes caer en tentación, cúbreme con tu mando en las noches frías, que la tentación es mi enemiga y el pecado mi perdición.
Jesús ámame, tanto que mi corazón sienta paz al escuchar tus llamados, solo tú puedes amarme tanto como lo hace tu padre.
Jesús abrázame para ser una sombra, con tus brazos cuando sea el día del apocalipsis, yo estaré feliz de conocerte y poder conocer tu reino.
Jesús bendice que todos los que estén sentados a tu lado, sepan que te canto, y que te alabo en el nombre del padre, hijo y espíritu santo.
Amén.
Oración para tener confianza con Jesús
Dios en ti invoco pidiendo tu confianza en tu hijo, el que es fruto de María, y dios su vida por nosotros.
Pues dame una señal que estoy haciendo todo bien.
Enséñame el camino de mi dicha, no quiero defraudarte, yo tu hijo quien ha querido acercarme a tu dicha.
Ven y concédeme cada obra, como tuya cada acto de bondad te vea, en cada acto de solidaridad te muestres, pues tu eres vida, eres paz eres amor.
Confío en tu llegada en tu amor y tu camino, eres mi salmo, mi creo y mi guía.
Solo en ti cuando dejar mi vida, viviendo bajo tu servicio, escúchame en el momento de mi muerte.
En el momento de mi miseria aprende de mis derrotas, pues esa será tu voluntad.
Oraciones para Jesús nuestro refugio
Jesús crucificado, que diste tu vida por nosotros, que cargaste la cruz y con todos nuestros pecados, que tu vida sea ejemplo, que tu muerte enseñanza, cada paso que diste, cada espina, la siento en lo profundo de mi pecho, cada pecado es una cicatriz, pero dime quien no las tiene.
De tus palmas emana la sangre de tu victoria, de pecho el agua que deseo beber, pues tu eres santo, y santo que vela por lo que no ven, los pobres y los más desamparados. Ruega por mí por mi vida en paz sea vivida, en cada miseria regocijare mi verdad, pues solo tú puedes verme con ojos de amor.
Hoy comulgo en paz, dejando que mi cuerpo de hunda con tuyo, que en tu fortaleza mi pueda, convertir en un caballero, fuerte que afronte mis miedos e inseguridades. Dios contigo nada puede faltar me, pues tu eres mi propia fuerza, Jesús, he recibido de ti in libertad y hoy te la devuelvo, soy tuyo mí y en Cristo hago mi nombre.
Siendo tu necesidad de compasión mi única esperanza de vida, no quedara nada de tu sufrimiento, porque creo en tu nombre, será fácil cumplir nuestro destino.
Oh Jesús cómplice de los fieles y los desdichados, alabado sea tu presencia en mí, leeré tus profecías con la esperanza de ver de nuevo tu cara, y saber de corazón que eres el salvador de los mundos.
Oración para el miedo
Jesús he aquí tu siervo, tu hijo, que tiene miedo a lo desconocido, a la incertidumbre. Temo a la oscuridad de la vida, a las llamas del infierno, al frió de la muerte y al olvido inminente.
Me siento desprotegido y solo, siento como caen mis lágrimas, y solo pido fortaleza, sé que nada podrá tocarme, pero soy débil, carne, que necesita de tu presencia para lograr tranquilidad. Mis temblores, quedan bajo tu tutela, estoy aprueba espero poder afrontarla, solo te digo cuales son mis pesares para que no me salves, solo bríndame la valentía para lograrlo.
Virgen María se mi madre, acobíjame en tu manto, que tengo miedo de mi destino, tu tuviste miedo por tu hijo, ahora lo tengo yo, temo de la luz, se mi esperanza cuando ya no vea luz, pues siento que la tristeza se apodera mi alma. Tu madre mía, lloro como hijo desamparado pues siento que no puedo más, no solo tengo miedo de mi destino sino también de mi pesar.
Dios mío termino con decirte que cruzare y estar en la victoria por ti, viviendo por ti, por tu obras y gracias, pues solo seré para ti, invoco tu bondad y mi que mi miedo desaparezca, que mi valentía a lo desconocido sea más fuerte, pues así es mi voluntad así será tu voluntad.
Amén.
Oración para mis propósitos
Acabo de recibir tu cuerpo cristo, en ti y por ti, espero que mis suplicas sean escuchadas. Que mi corazón sienta la alegría de recibirte, como los hicieron los apóstoles, quien sea mi judas, desaparécelo. Pues no habrá momento que pierda mi fe en ti.
Tu eres vida mi señor, eres pan y eres vino, creo en ti a si mis ojos no lo vean, pues mi fe es mucho más grande. Tráeme de la mano, que pronto será tarde, cumpliré tus enseñanzas y alabaré en tu nombre.
Me salvo y de tu nombre bebo, me bendices porque compartí la cena contigo.
Se Dios mío que soy polvo, y que en eso me convertiré, pero a la hora de mi muerte dejaré también legado de tu llamado. He sido llamado desde el día que fui concebido, escucho tu llamado en las noches, solo deseo poder ser capaz de tu tarea, ven y bendíceme, que yo compartiré la bendición con todo los que me rodean, quienes también están puestos para ti señor.
En el nombre del padre e hijo y del espíritu santo.
Amén.
Peticiones
En silencio, al terminar de honrar se realizan las peticiones, pues pueden ser por la salud, pues es el momento donde tu corazón debe hablar por ti, tu sentimientos deben salir y pedir lo que realmente desea.
Dios mío, te pido, por todas las personas desamparadas, muertas sepultadas quienes solo esperan el día de tu gloria. Pido por aquellos que no confían en ti, ni creen en tu existencia, pido por aquellos que luchan contra enfermedades, por quienes día a día dan su vida por otros.
Pido Dios, por los que no pueden pedirte misericordia, Pido por los niños inocente, que sufren, por los felices, por lo que aún no han nacido, pues son ángeles que pronto vivirán.
Pido mi dios por mis amigos, compañeros y conocidos, que los ilumine tu presencia, que gocen y cuiden de tus bendiciones. Pido Dios mío, por el que lucha y no se rinde, por el que rinde, por los que trabajan, por los que estudian y siguen en pie. Pido por mi familia, que las unas, que los cuides y santifiques en tu nombre.
Pido dios mío por mis hijos, por mis sobrinos, nietos, ellos son el legado que te dejó y cuando ya yo no este que los bendigas en mi nombre.
Pido para que cese la maldad, los malos modos, y que el mundo se llene cada día más de cosas buenas. Dios por ti y por tu hijo y en tu infinita misericordia.
Amén.
Jesús en la cruz
En el calvario de tu sufrimiento, Jesús, estas postrado, has sido magullado, torturado y humillado, pero nunca dejaras de ser el rey de reyes, pues cumpliste el objetivo que te dio el padre, has cumplido con la salvación del mundo, vamos Jesús, como puedo quejarme de mis dolores cuando tu sufriste mucho más que yo, como puedo llorar si no he sufrido tu temores, tu que solo cargaste con esa cruz, como tu si pudiste con todo los retos, yo no voy a poder, ella me enseñaste tu fortaleza, pues tu eres Dios y te lo ganaste.
Yo un simple mortal seré fuerte, demostrare que nada puede tumbarse tu serás mi ejemplo.
Solo tu Cristo, tiene la última voluntad, ya he decidido cumplir, he decidido ser parte de ti, pues para eso nací para cumplir con tu legado, ser cuerpo de tu cuerpo, ser sangre de tu sangre, amaré como amaste a tus enemigos, cuidare como cuidas te de tus amigos y cargare con tu bendición así como tú me bendeciste, en mis oraciones agradeceré tu bondad, en las dificultades sonreiré en tu nombre pues eso era sabiduría amor y fe.
Amén.
Esta es una oración para después de comulgar, pues es una oración de regocijo y paz personal.
Oración para la virgen María
Virgen clemente y de corazón puro, el calor de madre es lo que siento al verte, acudo a ti para que en tu regazo me consueles, graba en mi corazón tu infinito cariño, mientras me duermo en tu regazo. Madre mía, bendice en la infinidad de tu belleza, de tu sencillez y pureza, pues fuiste madre, y sabes lo que es sentir a tu hijo.
Abrázame y acurrúcame en tu amor, pues eso es lo que creo necesitar, que mis pecados no interfieran en la realidad de mi vida, pues, perdóname si no soy digno de tu cariño.
Curame madre, de la tentaciones, de la maldad y la zozobra, pues tu sola, muestras como debemos amar y ser amados, las maneras incondicionales en servir a Dios, siendo en tu honor y gloria, la recompuso de tu servicio. Concédeme a mí la capacidad de velar por mis seres queridos, ser madre, padre, abuela y ébulo, de contar con la figura en espíritu de tu clemencia.
Que a mis hijos nunca les falte amor, compresión y misión, ese será mi legado, crear amor puro para qué serán en ti madre mía, porque tú eres salvación. Te contemplo con tus siete dolores y me apoyo en ti cuando siento que algo me falta. Gracias Virgen por escucharme.
Amén.
Oración a San José
San José tú que protegiste a Jesús y María, de las manos de los asesinos, además cuídate desde el vientre a tu hijo Jesús que aunque no era de tu fruto, fuiste fiel a la causa de y los deseos de Dios, cuida de mi familia y de mis hijos, pues en ti confió lo más sagrado que tengo que es mi familia.
Escucha mis súplicas e intercede por mí para llegar mis peticiones a Dios y a tu hijo, tu poder celestial sea quien guie con tu bondad y tu sabiduría mi caminar, pues solo tú sabes cómo ser padre, ser esposo y en tu misericordia cómo proteger a quienes amas.
San José , no me cansaré de alabar tus acciones, tu compromiso, pues tu corazón tan real es muy difícil de igual, tú que eres santo, por tus devociones, carpintero arte que realizas con tus manos, besa por mí a tu hijo, patrón de los padres adoptivos, y de los buenos sentimientos, ámame, y cuídame como solo tú los puedes hacer, manteniendo unida a mi familia como tú lo hiciste con la tuya, siendo testigo de la bondad del hombre, y de la bendición al ver la llegada del salvador Jesús.
Después de comulgar
El acto de comulgar es recibir a Cristo en forma de pan, representando así como el hizo, en la última cena, pero que se debe hacer después de comulgar, pues al recibir el cuerpo de cristo debemos actuar libres de pecado, orar, pues esa será el hábito más fuerte que nos queda durante toda la vida.
Pues este acto es el de poder tener esa conexión con Cristo, en él nos ha dado la misión de continuar con el legado que él ha dejado, el sembrar las bases de un iglesia, el respeto a la oración y que solo existe un Dios.
En cuanto que pasa con Jesús dentro de nosotros, pues este es capaz de cumplir las peticiones que encontramos más escondidas, siendo estas como de salvación, para curar, peticiones que son sagradas ya que deben hacerse sin ningún tipo de malicia, por eso antes de comulgar, es necesario la confección y estar lo más limpio de pecado y de arrepentimiento, pues, estás hablando con Dios, y tu templo tiene que estar limpio para recibirlo.
Por todo ello también es importante tener en cuenta todas las mencionadas oraciones para después de la comunión.
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