¿Tuvo o no hermanos Jesús de Nazaret? Descúbrelo aquí

«ἀδελφο«, «translit». «Adelphoi» que bajo la terminología griega significa “hermanos de Jesús”. Ellos son mencionados con recurrencia en algunos paisajes del Nuevo Testamento. En los tres Evangelios más conocidos: de Mateo, Marcos y Lucas, aparece unas cuantas veces para hacer referencia a ese tema.

hermanos de Jesús

Los hermanos de Jesús

El tema sobre los hermanos de Jesús ha estado sometido a muchas polémicas, gracias a los especialistas en materia al considerar que la Virgen María siempre fue virgen en el sentido carnal. Los filólogos y resto de investigadores colocan en tela de juicio esta premisa, o más bien, instruyen al público para que sepan interpretar si Jesús tuvo hermanos o no.

La filología da a pensar que no existen razones de peso para creer que Jesús no tuvo hermanos, siendo La Biblia su gran apoyo para determinar eso. No obstante, hay una probabilidad latente que estos personajes no sean hermanos de Cristo, sino medios hermanos de San José, un matrimonio anterior o simplemente se traten de primos cercanos.

Otro post que será de gran utilidad es determinar si Jesús verdadero Dios y verdadero hombre es el único Hijo de Dios, reconocido o no por todas las investigaciones teológicas.

La iglesia católica y ortodoxa también está de acuerdo que María es una virgen perpetua, por lo cual demostrar la existencia de otros hermanos carnales es un poco descabellado, pero tampoco descartan esa leve posibilidad. Martín Lutero, el precursor de la iglesia luterana está apegado a este estatuto. Juan Calvino, al igual que los anteriores, se mantuvo cónsono en su postura de pensar que María siempre fue virgen hasta el final de su vida en la tierra.

En principio, son cuatro los hombres mencionados para ser tomados en cuenta, por la historia teológica y filológica como hermanos de Jesús: Jacobo, Simón, José y Judas, de acuerdo a la lectura de (Mateo 13:55). Esa tendencia está sujeta a muchos estudios, por tanto, habrá quienes estén a favor de ello o en contra, como es natural el no presentar una resolución unánime del asunto. Para simplificar este tema, hay que describir varias vertientes

  • Se trataban de hermanos reales de Cristo, es decir, nacientes de la relación conyugal entre María y José. Cabe señalar que estos parientes son más jóvenes que Jesús.
  • Hermanos postizos o medios hermanos, nada más relacionados con José y matrimonios anteriores. Todos ellos no serían parientes consanguíneos, pero si mayores a Jesús.
  • Primos de Jesús, algunos de ellos por parte de la hermana de María y otros provenientes entre la familia de José.

En cuanto al primer punto señalado, quienes son defensores de creer que ello es así, pueden encontrar confirmaciones en las lecturas de (Mateo 1:25) y (Lucas 2:7). Para los partidarios del segundo punto, tiene relación con las costumbres o tradiciones en las familias orientales.

Por ello, ninguno de los hermanos menores tiene la potestad de faltarle el respeto a sus mayores, porque son la autoridad consecutiva luego de los padres. En los Evangelios de Marcos y Juan, en algún momento Cristo delega funciones en sus hermanos para que cuiden de su madre, principalmente a Juan.

El punto tercero basado en los primos está vinculado más a las conjeturas que a los hechos comprobados. En cuanto a los familiares de José, no se sabe a ciencia cierta si sus hermanos tuvieron hijos en sus relaciones conyugales, por tanto hay una coyuntura o quiebre que no permite estudiar esta posibilidad con detenimiento.

Es más sencillo manifestar que la hermana de María, la esposa de Cleofás, si procreó hijos en su relación nupcial. En (Juan 19:25) y (Marcos 15:40) pueden encontrarse las lecturas respectivas de esa situación.

Estos hermanos constantemente están acompañando a Jesús a varios eventos importantes, como la boda de Caná o haciendo encomiendas a su madre María. Más adelante surge un conflicto en que los hermanos exigen pruebas a Cristo para que demuestre si es realmente el Mesías como se proclamó. Siempre mantuvieron esa duda respecto a Jesús, siendo una lectura fácilmente hallada en (Juan 7:3-5).

El autor de la Epístola de Judas presentándose a sí mismo como el hermano de Jacobo, es otro de estos hermanos de Jesús que aparecen con mucha reiteración en cada una de las lecturas bíblicas. En varias ocasiones, los textos sugieren que Jacobo es el mayor y el «hermano del Señor» y no Santiago, que es mayormente apoyado por los estudiosos en ese rango.

El nombramiento parece ser un hecho cuando Pablo realiza una de sus visitas al pueblo de Jerusalén, en el cual distingue a Pedro y Jacobo como los hermanos más fieles de Cristo.

Menciones en el Nuevo Testamento

Precisamente en estas producciones antiguas es donde predominan los paisajes relacionados a αδελφοί. Estos evangelios sinópticos están escritos en lengua griega, pero a continuación se mostrará su traducción al español:

«Entre tanto, llegaron sus hermanos y su madre y, quedándose afuera, enviaron a llamarlo. Entonces la gente que estaba sentada alrededor de él le dijo: «Tu madre y tus hermanos están afuera y te buscan».

Él les respondió diciendo: «¿Quiénes son mi madre y mis hermanos?» Y mirando a los que estaban sentados alrededor de él, dijo: «Aquí están mi madre y mis hermanos, porque todo aquel que hace la voluntad de Dios, ese es mi hermano, mi hermana y mi madre»».

Así como esta cita es importante para empaparse sobre el tema, en (Mateo 47) hay otra frase que respalda la permanencia de los hermanos: “Tu madre y tus hermanos están afuera esperándote para charlar”. En (48) responde Cristo: “¿Quién es mi madre y quiénes son mis hermanos?”.

Desde las lecturas siguientes, Jesús fue capaz de señalar con el dedo a María y a todos sus discípulos, alegando que ellos son sus hermanos. Siguiendo este orden de ideas, Cristo establece que todos los hombres que siguen la voluntad de Dios, los considerará como sus hermanos.

hermanos de Jesús

En (Lucas 19) los hermanos de Jesús y su madre dispusieron de verlo, pero gracias a la muchedumbre presente les resultó imposible. En primer lugar, a Cristo le informan el suceso y luego da a conocer su argumento al respecto.

“Tu madre y tus hermanos están afuera y quieren verte”. “Mi madre y mis hermanos son aquellos que escuchan la palabra de Dios y disponen a cumplir de ella con rigor”.

Si bien es cierto que las lecturas de Mateo y Lucas señalan que Jesús es un carpintero e hijo de María, indican que es hermano de Santiago, José, Judas y Simón. Paisajes más posteriores, como el de Mateo 55, reflejan exactamente el mismo paradigma de Cristo como hijo de María y José, quien desempeñaba el oficio de carpintero.

Es una constante que entre los nombres de los hermanos de Jesús siempre aparezcan Santiago, José, Judas y Simón. Por su parte, en (Lucas 22) si hay una afirmación convincente en cuanto a la relación padre-hijo entre José y Jesús. No hay una referencia en cuanto a la madre y hermanos.

Evangelio de Juan

Conocido por muchos como el evangelio que más tardó en descubrirse, aunque igual de interesante para estudiar el tema sobre los hermanos de Jesús. La primera versión enseña a Cristo que viajó de Caná a Cafarnaúm en compañía de su madre y hermanos; la segunda, indica que en la fiesta de tabernáculos, Cristo es reprendido por ellos:

“Y le dijeron sus hermanos: «Sal de aquí, y vete a Judea, para que también tus discípulos vean las obras que haces, porque ninguno que procura darse a conocer hace algo en secreto. Si estas cosas haces, manifiéstate al mundo». Ni aun sus hermanos creían en él.

Entonces Jesús les dijo: «Mi tiempo aún no ha llegado, pero vuestro tiempo siempre está preparado. No puede el mundo odiaros a vosotros; pero a mí me odia, porque yo testifico de él, que sus obras son malas. Subid vosotros a la fiesta; yo no subo todavía a esa fiesta, porque mi tiempo aún no se ha cumplido». Y habiéndoles dicho esto se quedó en Galilea”.

Otros libros relacionados

En Hechos de los Apóstoles queda en evidencia una escena en la cual todos los caballeros de Jesús permanecieron en una oración solemne, en compañía de María, las mujeres y sus hermanos. Al igual, en la famosa obra de Pablo de Tarso titulada “Epístola de Gálatas” menciona a Santiago como el “verdadero hermano del Señor”.

El término griego

La palabra ἀδελφός está adscrita dentro del griego clásico, el más manipulado en la antigüedad en la escritura de los textos sagrados. Este término en traducción al español arroja como resultado “hermano”. Realmente esta palabra puede abarcar un abanico de grandes posibilidades, pero las mismas quedaron reducidas al introducirse por primera vez en el Nuevo Testamento, porque su connotación es más literal, solamente con incluir “medio hermano” como segunda acepción.

Para hablar en sentido más estricto, el significado griego “hermano” radica en los seres consanguíneos, nacidos bajo el seno de una misma madre y mismo padre. Sin embargo, los medios hermanos están unidos tan solo por un padre en común.

Los primeros protagonistas en acuñarse la palabra hermano es para distinguir la relación entre Santiago y Juan, por ser hijos de Zebedeo. Más adelante ocurrió lo mismo entre Antipas y Filipo, hijos del gran Herodes I, aunque de distintas madres.

La propia palabra también puede distinguirse con sentido figurado, es decir, sin hacer referencia a los hermanos carnales. Para ser más precisos, refieren a todos los seguidores de Jesús, aquellos que son capaces de avalar su existencia y predicar la palabra de Dios, tal como él les enseñó en el pasado. En otro orden de ideas, puedes indagar todo lo desconocido sobre la muerte de Jesús, uno de los hitos de la historia que ha marcado a toda una cristiandad.

A los cristianos y resto de hombres también son denominados hermanos, porque al final de cuentas, todos somos hijos de Dios; o al menos quienes recibieron en primera instancia el sacramento del bautismo.

Otros investigadores de algún u otro modo no dan crédito absoluto sobre los hermanos de Jesús en el Nuevo Testamento, ni siquiera en los textos sucesores del mismo. Existe otro bando que si avala el resultado, pero niegan que los hermanos tengan alguna relación con los primos y demás líneas consanguíneas.

No obstante, un episodio del Evangelio de San Juan, en el que María y su hermana, María de Cleofás se hallan frente a la cruz de Cristo. Los exegetas explican la imposibilidad que estas mujeres sean hermanas por usar el mismo nombre.

En la Biblia judía

A diferencia del caso anterior, el término hermano no refiere a los primos directamente, porque en esta lengua esa palabra no tenía una traducción al español aún. Sin embargo, en el hebreo del Antiguo Testamento se puede encontrar la exclamación «oh, hermano» haciendo énfasis en primos o sobrinos.

En el Génesis, el gran Abraham le dice a Lot: «somos hermanos» pero el parentesco real entre ellos dos es tío y sobrino, respectivamente.  Casos como el de Abraham y Lot representan una gran excepción en cuanto al estudio de la palabra «hermano» en la Biblia judía.

En 1 Crónicas hay otro ejemplo de gran importancia para que el término vaya tomando forma y vigor en la lengua:

«Hijos de Majlí: Eleazar y Quis. Eleazar murió sin tener hijos; sólo tuvo hijas, a las que los hijos de Quis, sus hermanos, tomaron por mujeres»; aquí son primos los que se casan pero se les llama «hermanos»».

La famosa Biblia de los Setenta (III-I a.C) fue sometida por primera vez a una gran traducción a la lengua griega, cuya palabra אח por el griego ἀδελφός en sustitución. No obstante, el significado continuó inalterable en el Antiguo Testamento, basándose en primos ese lazo consanguíneo.

Es importante destacar que en la época de Jesús el hebreo es una lengua inexistente o de poca práctica para los hombres. Solo aquellos sujetos conocedores de La Biblia y la religión podían dominarlo con gran destreza, para prestarse como intérpretes y descifrar mensajes ocultos. Por su parte, el arameo continuó ganando el adepto del público hasta difundirse a muchas regiones, cuya palabra «hermano» no se despega de su significado original de «primo».

Posteriormente, el término ἀδελφός  pudo haber sufrido diversas transformaciones hasta llegar al campo semítico para efectos del Antiguo Testamento.  Como Cristo siempre predicó todas sus palabras en arameo, es un hecho que todos sus discípulos escribieran en esa misma lengua. A pesar de ellos, el resto de los textos que están ubicados en el Nuevo Testamento están presentes en griego, sin contar con alguna traducción efectiva en arameo.

Gracias a la flexibilidad del griego, la palabra hermano puede abrirse a otros significados que no necesariamente sea el de primos. La palabra o término ἀδελφός indica otros parentescos como el de parientes. Otros argumentos exponen que el arameo persistente en los textos sangrados vienen de una misma fuente: el Evangelio de San Mateo, cuya influencia también está proyectada por la obra de Papiás de Hierápolis.

El sentido de la expresión

Hasta la fecha sigue la contradicción entre la posible existencia de los hermanos de Jesús con el punto de vista sobre María, quien por siempre fue virgen, negando a sus descendientes carnales. Gracias a las vastas confesiones cristianas, el bando de los filólogos con el resto de investigadores bíblicos no han llegado a un punto central en cuanto a esta premisa.

Pese a eso, ambos bandos llegan al acuerdo que los textos sagrados deben interpretarse muy bien, para entender si los hermanos de Jesús va más allá de los libros hasta considerarse una realidad inexorable.

Punto de vista filológico

Los defensores de la filología si consideran que Jesús tuvo hermanos y que no existe un argumento de peso para creer lo contrario. Aunque ellos son abiertos a introducir esta idea, quienes consideren que no son hermanos, sino medios hermanos de José o entre un matrimonio de primos, tampoco están equivocados. Por otra parte, estaban aquellos católicos bajo la influencia de San Jerónimo, que alegan que éstos no eran hermanos, sino primos de Jesucristo.

Los hijos de la hermana de María de Cleofás, tal como identifican los textos, son los hermanos de Jesús que, al mismo tiempo, se consideran como primos. En contraposición, los fieles seguidores de Eusebio y Epifanio consideran que los hermanos de Jesús son producto de un matrimonio anterior que sostuvo San José con otra mujer. Por último, el resto de los protestantes echaron por la borda la perpetua virginidad de María, por tanto si pudo haber engendrado hijos carnales con José.

En la siguiente lista podrá conocer a más detalles todos los puntos a favor, planteados por la filología, en cuando a los hermanos de Jesús. También, puede echar un vistazo a toda la pasión, muerte y resurrección de Jesús, que todos los cristianos deben conocer.

  • En virtud que la presencia de estos hermanos de Jesús aparecen en muchas citas bíblicas, demuestran que ellos realmente existieron. Las fuentes principales que marcan pauta son los Evangelios de Marcos y Juan, aunque también está incluida la obra de Pablo de Tarso. Aún así, en los textos independientes en cuanto al Evangelio de San Lucas hay diversos paisajes en los cuales aparece el término «hermano» asociado con Jesucristo. Dejando atrás estas producciones, el personaje judío Flavio Josefo también da fe sobre esta premisa, aunque no marca la pauta sobre la naturaleza entre los personajes y su parentesco con el Salvador.
  • Los hermanos de Jesús aparecen con frecuencia gracias a la relación de parentesco con María. Sin embargo, es una hipótesis vulnerable cuando entra en juego otras palabras como primos o parientes.
  • Gracias a la exploración de muchos autores del Nuevo Testamento, cristianos primitivos y al mismo Flavio Josefo, se ha estipulado que la palabra hermano rompe el esquema de los lazos sanguíneos para determinar otras acepciones, como la de seguidores fieles de Dios. Para el siglo II, Hegesipo establece que un hermano puede considerarse a un tío, un primo o cualquier otro pariente por igual de Jesús. Es el mismo Flavio Josefo que asegura el gran parentesco con Santiago, al exclamar que es uno de los hermanos de Jesús genuinos.
  • Aunque los versículos o paisajes bíblicos de Lucas y Mateo llegaron tarde a la historia cristiana, siguen manteniendo en pie la idea de Jesús y su parentesco con otros hombres e incluso mujeres (como María de Cleofás). En la teología actual respaldan mucho el parentesco entre José y Jesús, como padre e hijo. Muchos no están de acuerdo con esta última idea, porque en la llegada de Jesús interviene un carácter sobrenatural, más allá del humano.

Puntos de vista confesionales

La interpretación más viable, de todas las presentes en el Nuevo Testamento y otros escritos, muestra a Jesús como hijo digno de María y José. La oposición llega al momento de pensar que él tuvo hermanos carnales provenientes de la unión entre sus padres. Ahora bien, los devotos tampoco dilucidan que Jesús sea hijo biológico de José.

En este caso, brindan mayor relevancia a la actuación del Espíritu Santo como elemento que introduce su llegada al vientre de María para concebirlo; esto, de acuerdo a las producciones de Mateo y Lucas.

La virginidad perpetua de María es un hecho que se ha mantenido en la tradición cristiana. La iglesia católica y ortodoxa mantienen su postura en el punto de vista confesional. Este es un dogma de fe que puede verse como alternativo, en virtud de tantas interpretaciones que han sufrido los textos de carácter evangélico. Para que estos resultados tengan un mejor porvenir, siempre deben estar ligados a la creencia cristiana, para que su legitimidad prevalezca.

Hijos de San José y María

La primera teoría que intenta sustentarse gracias a las pruebas bíblicas son los hermanos de Jesús como hijos naturales de José y María, concebidos en su matrimonio. Tal como lo explican Lucas y Mateo, gracias al Espíritu Santo, Jesús llegó a este mundo bajo un anuncio por parte del Ángel Gabriel.

El matrimonio bien pudo haber mantenido relaciones conyugales, como cualquier pareja de esposos lo haría. En este caso, si los hermanos de Jesús son carnales, quiere decir que Cristo vendría siendo el hermano mayor en este escenario planteado. Ahora bien, partiendo de este punto, todos los hermanos de Jesús posteriores a este matrimonio deben ser tomados en cuenta como medios hermanos, porque los cristianos rechazan la idea que José haya sido su padre biológico.

En el siglo II, Tertuliano es uno de los máximos exponentes en contra del docetismo, que rechaza tajantemente el carácter humano de Jesús. Este movimiento refiere que los únicos lazos de parentesco que pueden haber entre los hermanos de Jesús es gracias a María, la virgen.

Las opiniones más radicales están a favor del docetismo al asegurar que entre José y Jesús no hay lazos de sangre que los una. Dos siglos después, Helvidio se mostró simpatizante de esta idea, pero Jerónimo se encargó de refutar su postura.

Los protestantes cristianos de la actualidad no han cambiado de parecer respecto a esta hipótesis, sobre los medios hermanos de Jesús, que solo están vinculados por María y no por la participación paterna de José. El fundador de la iglesia luterana en conjunto de otros protestantes, alegan que la perpetuidad de María como virgen es inquebrantable para las leyes y estudios.

Hijos en un matrimonio anterior de José

Así como se ha defendido con gran vehemencia la virginidad de María, antes y luego de su parto, también es posible imaginar que los hermanos de Jesús están situados gracias a relaciones anteriores de José. Ellos están mencionados dentro del Nuevo Testamento como sus hijos biológicos, pero sin relación directa con María, dando a suponer que José tuvo otras mujeres antes de comprometerse con la virgen en matrimonio.

Desde el punto de vista cristiano, María murió sin desprenderse de su virginidad, dejando por sentado que los medios hermanos de Jesús no eran sus hijos.

Estos hijos de José bien pudieron tener un alcance legal, pero no fueron criados junto a Jesús, o al menos los defensores de esta postura no integran un nexo determinante para pensar que Jesús conoció a estos medios hermanos en alguna oportunidad.

Este evento es conocido como «solución de Epifanio». Este autor en cada una de sus obras señala a Santiago como el hijo más destacado de José, sin dejar a un lado a José, Simeón y Judá. La diferencia más notoria es la mención de dos hermanas más: Salomé y María.

Santiago vendría siendo el hermano mayor de todos, pero no es reconocido como hijo legítimo de María o haya mantenido un segundo estado de embarazo en secreto. Epifanio establece que al morir la primera esposa de José, muchos años después conoció a María hasta casarse. No obstante, no señala a los hermanos directamente, sino hace una referencia como «hermanos del Señor».

Esta idea es tan antigua que aparece en diversos apócrifos del siglo II, especialmente el protoevangelio de Santiago.  Acá la virginidad de María sigue intacta, aun habiendo llegado San José a su vida luego de quedar viudo. Para el instante en que José empezó a velar por los intereses de María, él ya contaba con hijos de su relación anterior.

En el Evangelio de la infancia de Tomás: orígenes hay una clara mención sobre los textos de Pedro, pero no se sabe con precisión si se trata de su evangelio. el mismo que desprende grandes frases que colman la cristiandad.

En el texto anterior, está estipulado que los hijos de San José y por consiguiente, hermanos de Jesús, si son carnales respecto a su matrimonio pasado. Pasando a otra producción interesante escrita en el siglo V, La historia de José el carpintero. 

Este manuscrito no es más que una biografía de San José relatada por el propio Jesús. En aquel matrimonio, José procreó a séis hijos junto a su primera mujer: cuatro hijos y dos hijas. Los nombres de los varones fueron: Justo, Santiago, Simón y Judas; y las mujeres: Asia y Lidia.

La Enciclopedia Católica respalda un poco lo planteado en la biografía de José, con la misma cantidad de hijos y misma distribución entre hombres y mujeres. En algunas culturas prefieren llamarla Salomé, mientras que en otras, la primera mujer respondía por nombre de Melcha.

El gran texto indica que José convivió más de 4o años con su primer matrimonio hasta engendrar los 6 hijos anteriormente mencionados.. La única diferencia radica en que Santiago no es el mayor, como muchos teólogos señalan, sino el último hijo denominado «hermano del Señor».

Un año después de la viudez de José, todos los sacerdotes estaban de acuerdo que en la tribu de Judea no había ningún hombre que lograse desposar a María. En aquel tiempo, María contaba apenas con 12 o 14 años de edad, sin tener un hombre respetable que velara por sus intereses, ni tener el visto positivo de los sacerdotes.

José ya contaba con una edad considerable para casarse con María, al presentarse en la tribu de Judea con 90 años de edad. Dios intercedió para que él tomara por mujer a la virgen y un año después, Gabriel anuncia la llegada de Jesús.

Los sacerdotes iniciaron con varias preguntas que José contestó reservado y algo frío, por la vergüenza de casarse con una mujer mucho menor que sus propios nietos. Él consideró que es un hombre viejo y poco entendía de razones para ser el elegido para desposar a María.

Minutos después, el padre ordenó a su hijo Santiago para que acudiese al huerto para traer algunas verduras. En una fiesta de toda la tribu, José asistió junto a sus séis hijos, estando presente Jesús, María y su hermana, María de Cleofás.

Para las iglesias orientales u ortodoxas, estas versiones de un José envejecido, con séis hijos y casado con una virgen María bastante joven son bien aceptadas por la comunidad. Todo esto está conjugado con el término «hermano» que abre caminos a los medios hermanos, todos aquellos que nacieron en el primer matrimonio del carpintero.

Grandes grupos religiosos están conformes en mostrar a estas personas como medios hermanos de Jesús y no como hermanos consanguíneos en su totalidad, para defender la pureza de María hasta el final.

Primos

La explicación sobre los hermanos de Jesús que al final terminan siendo sus primos aparece en forma tardía bajo las reinterpretaciones del Nuevo Testamento.

San Jerónimo es el personaje principal que mantiene esta postura frente a los alegatos de Helvidio, quien además defiende a Tertuliano en el punto de vista que Jesús si resultó hijo biológico de José y María. Jerónimo en virtud de leer este argumento, sostiene que Helvidio y sus secuaces no pertenecen a la iglesia, por ser imposible creer que Jesús resultase hijo carnal de este matrimonio.

Más adelante aparecería la figura de Agustín de Hipona, para estar a favor de Tertuliano y en contra de Jerónimo.

Jerónimo explica que la primera traducción de la palabra “hermano” en el griego es de carácter hebreo, en la famosa Biblia de los Setenta. La acepción dada a conocer en esta producción escrita escapa de su literalidad para abordar otros conceptos como el de tío o sobrino, tomando como referencia a Abraham y Lot, o el parentesco entre Jacob y Labán, ubicados en el libro del Génesis.

Lo que sí es un hecho, para efectos del antiguo testamento, que la traducción de hermanos no sería capaz de conceptualizar a otro parentesco que no sean a los hijos de un mismo matrimonio, como el caso de los primos; mientras que las Biblias más actualizadas si defienden la presencia de los primos, vistos como hermanos.

El uso de este término para la Biblia de los Setenta San Jerónimo declara que no hay motivos suficientes para dudar que estos hermanos de Jesús se trataban de sus primos e incluso, se apoyó en el Evangelio de Juan para corroborar cada una de sus palabras. Estos primos no tienen nada que ver respecto a José, sino por ser sobrinos de la Virgen María. De acuerdo a su testimonio, se basa en María de Cleofás, esposa de Cleofás (que a su vez era el hermano de Hegesipo).

En los Dichos del Señor de Papiás de Hierápolis señala que efectivamente María, la hermana de la virgen, fue en vida la esposa de Cleofás, con quien procreó a Santiago “El justo”, Simón, Judas (el Apóstol) y José. Por tanto, María fue la tía materna de Jesús.

Sin embargo, la filología no da mucho crédito a este libro, asumiendo el mismo papel los investigadores actuales, refiriendo como “inverosímil” toda la historia de María de Cleofás y sus hijos. No contar con el apoyo suficiente no quiere decir que los católicos abandonen esta idea, para salvaguardar la integridad de María como virgen perpetua.

(Visited 245 times, 1 visits today)

Deja un comentario