Como confesarse correctamente, es un tema importante. Pues este es el sacramento de la penitencia que lleva hasta la reconciliación con tu alma y con la voluntad que Dios tiene para nosotros. Es de esta forma, que logramos experimentar el perdón del Señor a través de su divina misericordia. Por esta razón es que debemos practicar fielmente las enseñanzas que trae consigo el templo de Dios. Para dejar atrás los pecados cometidos y restituir la paz que trae consigo esta acción.
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¿Qué es la confesión?
La confesión, se considera el sacramento que trae consigo la reconciliación con el Señor. Por lo tanto, este sacramento trae consigo la curación de las heridas provocadas por el pecado.
Esto quiere decir, que en el momento en el que se realiza la confesión, uno busca sanar su alma y el corazón. Pues se expresa lo que se realizó con maldad, para de esta forma perdonar y dejarlo atrás.
¿Cómo confesarse?
Saber cómo confesarse bien, es importante tenerlo en cuenta a la hora de efectuar este acto, es por ello, que se crea una guía para una buena confesión:
Te debes dirigir al Sacerdote, con estas palabras Ave María Purísima y el sacerdote tiene el compromiso de responderte con un Sin pecado concebido.
Además de ello, se recomienda que le indiques al Sacerdote, cual es el tiempo en el que llevas sin confesarte. Ya sea una semana, un mes, días o años.
Posterior a este proceso, debes contarle los pecados que has cometido en el lapso en el que llevas sin confesarte.
Es importante tener en cuenta que antes que el Sacerdote finalice con la absolución, se debe hacer un acto de contrición. Entre los mejores ejemplos esta decir que Jesús, Hijo del Señor, tenga misericordia de mis actos, pues el día de hoy tras esto me declaro un pecador.
Posterior a realizar todos los pasos convenientes de la absolución se responde amén.
Los elementos que se necesitan para confesarse correctamente son los siguientes:
- Debemos realizarnos con toda sinceridad un examen de conciencia.
- Arrepentirnos por completo de todos los pecados cometidos.
- Además de ello debemos proponer enmendar todos esos pecados que hemos cometido.
- Posterior a estos pasos, debemos pasar a confesar al Sacerdote todos esos pecados.
- Para finalmente cumplir con la penitencia que nos imponga Dios a través del Sacerdote.
¿Por qué confesarse?
Tenemos que tener en cuenta, que el perdón de nuestros pecados, no es algo que podamos obtener por nosotros mismos. Es decir, nosotros no podemos decir que nos perdonamos por los pecados que cometemos.
Por esta razón, es que debemos tener en cuenta, que el perdón se le pide a otro, a través de la confesión, pues de esta forma logramos contactarnos con el Señor de los cielos y de la tierra.
Esto quiere decir, que el perdón no es fruto de nuestros esfuerzos. Es más bien un regalo que nos concede el Espíritu Santo.
¿Es complicado confesarse?
Según las normas que forman parte del catecismo, la iglesia nos da cuatro pasos para lograr una buena confesión:
- El examen de conciencia.
- La contrición, también llamada arrepentimiento, que se relaciona directamente al propósito de no volver a cometer pecados.
- Después se procede a la confesión.
- Finalmente se pasa a la satisfacción, que es también denominada como el proceso en el que se logra cumplir con la penitencia.
Estos cuatro pasos son de gran importancia, para lograr recibir el amor que tiene para nosotros el Padre Creador. Es por ello, que él nos entrega con este sacramento la esperanza del perdón de nuestros pecados.
Tenemos que tener en cuenta que Dios siempre nos espera, a pesar de que no lo merezcamos, pues su misericordia es infinita. Es por ello, que nos debe importar la deuda que tenemos con él. Solamente hace falta que nos sinceremos con él y abramos nuestro corazón a las bondades de Dios.
Examen de conciencia
El examen de conciencia, se considera la acción en la que se procede a reflexionar sobre las acciones, pensamientos y palabras que se han cometido erróneamente. Alejándose a los procederes que trae consigo la voluntad de Dios. Lo que provoca una ofensa a os demás e incluso daño.
Para realizarlo correctamente se debe proceder a ser sincero con uno mismo y con el Padre Creador. Además de ello, debemos tener en cuenta que Dios no desea que los pecados que hemos cometido en el pasado funcionen como opresores en nuestra vida.
Es por esta razón, que debemos siempre tener presente que Dios desea liberarnos de todo los efectos malos que provocan los pecados. Con el fin de vivir como sus buenos hijos.
Contrición y propósito de no volver a pecar
La contrición, también denominada arrepentimiento es considerada un dolor del alma que procede a rechazar todos los pecados que se vienen cometiendo. Esto además, incluye la resolución que trae consigo no volver a pecar.
Es considerado un don que Dios nos da. Es por ello, que si aún sigues apegado al pecado puedes pedirle al Señor que te permita dejar atrás todo lo que trae consigo estar a favor del maligno.
Se debe mencionar, que en ocasiones el arrepentimiento llega con un sentimiento de dolor o vergüenza. Esto se debe saber utilizar, para poder ser enmendado como es debido.
A pesar de que es muy común este tipo de dolor, no es indispensable sentirlo. Lo importante realmente es tener en cuenta, que hemos obrado de mala fe. A su vez debemos de corazón tener el deseo de mejorar nuestras actitudes. Siempre buscando acercarnos al camino del bien. A su vez, proponernos no volver a cometer estas faltas.
La contrición se considera el pórtico del arrepentimiento, lo que a su vez es un privilegio que nos lleva hacia el corazón de nuestro Señor. Lo que a su vez nos permite entender que Dios siempre nos acoge en sus brazos y nos da una segunda oportunidad. Permitiendo que a través de su misericordia podamos transformarnos en lo que él desea para nuestra vida.
Confesar los pecados
La confesión se considera, la acción en la que se acusa a los pecados cometidos al Sacerdote. Es por ello, que debemos tener en cuenta que confesarse a un Sacerdote, es una forma de entregar el corazón a Jesús.
Esto se debe a que en la tierra, el sacerdote se considera el representante de Jesús. Por ello, debemos dirigirnos con suma fe hacia el confesionario. Además de ello, debemos proceder a arrodillarnos ante la Madre iglesia. Este proceso es denominado la distribución de la misericordia de Dios.
Debemos arrodillarnos frente al Sacerdote, que es considerado el mensajero que nos entrega la gracia de Dios y a su vez la cura que el Señor tiene para nosotros. Es importante mencionar que una buena confesión cuenta con:
- Clara: se debe señalar de manera específica cual fue la falta que cometiste. Además de ello, no debes utilizar excusas.
- Concreta: es necesario expresar el acto o pensamientos con precisión. Es decir, debe ser descrito exactamente como ocurrió.
- Concisa: no debes dar explicaciones demás, pues estos elementos son innecesarios a la hora de la confesión.
- Completa: no debes callar absolutamente ningún pecado por más pequeño que creas que sea. Debes vencer la vergüenza.
La confesión se considera un sacramento que cuenta con gestos y palabras de parte del que está realizando la penitencia y del Sacerdote que procede a escucharle.
Cumplir la penitencia
La satisfacción, es el proceso en el que se realiza el cumplimiento de actos que se consideran penitentes. Se centran en oraciones y mortificaciones, que deben ser realizadas por parte de quien se ha confesado.
El Sacerdote, es quien le indica al penitente que debe realizar, según el daño causado por el pecado cometido. De igual forma, esto brinda la oportunidad de agradecerle al Señor de los cielos y la tierra por el perdón de sus culpas. También permite renovar el propósito de no volver a cometer un pecado.
Los efectos de la reconciliación
A continuación conoceremos cada uno de los efectos de la reconciliación.
Primero
El primer efecto se centra en la reconciliación que logramos con el Padre Todopoderoso cuando se procede a realizar la confesión. Es por tanto, esta una forma de restituir la gracia que Dios nos da como sus hijos. A su vez, esto provoca la participación de una vida divina. Lo que provoca una comunicación entre el hombre y el omnipotente Señor.
Segundo
De igual forma, como confesarse correctamente provoca el perdón de los pecados. Ya sean pecados veniales o mortales, el resultado es el mismo, la paz y tranquilidad en la vida de quien realiza este proceso correctamente.
Además de ello, provoca una limpieza en la conciencia y un consuelo espiritual, obtenido únicamente por Dios. Esto se debe a que te sientes perdonado por el Señor de los cielos y de la tierra. Lo que genera una resurrección del espíritu real. Por lo tanto, como confesarse permite que exista un nacer nuevamente, que nos libere del peso del pecado.
Tercero
Existen faltas como el aborto, que dejan en quien lo realiza una huella, muy compleja de extinguir. Por ello, existen muchas mujeres que tras esto se dirigen a psicólogo, con el fin de liberar la culpa que trae consigo esta acción.
Aquellos penitentes, que realmente se sientan culpables y confiesen su pecado sin poner escusa alguna, tiene la seguridad de que Dios le perdonara si realiza la confesión de corazón.
Esto se debe a que el amor que siente Dios por nosotros es más grande que cualquier pecado que cometamos. Es de esta forma que logramos la reconciliación verdadera con nuestro Señor.
Debes tener en cuenta que debes dejar atrás el pasado que te llevo a realizar esa confesión. Pues los pecados, son obras del maligno. Siempre debes tener en cuenta que si Jesús fue capaz de devolver a María Magdalena, mujer que tenía una vida disoluta, su dignidad, puedes ser tu perdonado.
Cuarto
Los pecados son los que rompen totalmente con nuestra comunicación con Dios. Además de ello, son una forma de ofender al Señor. Por otro lado, son elementos que atentan contra el prójimo, como es el caso del odio, mentiras, rencores, injurias, calumnias, golpes y asesinatos.
Es importante tener en cuenta que estos pecados además de romper con la unión fraternal, tienen la desventaja de ofender al Señor Todopoderoso. Además de repercutir a la comunión que existen con los santos y los ángeles. Esto se debe a que se merma la santidad que tiene consigo la iglesia en la tierra.
El sacramento de la penitencia
Antes de realizar el sacramento de la penitencia, se recomienda tener una lista de pecados para confesar. Es de esta forma que se logra restablecer la comunión que se debe tener con la iglesia.
Este proceso permite la curación del alma del pecador. Por otro lado, tiene un efecto vivificante, lo que mejora al saber como confesarse. Que a su vez mejora las condiciones del templo del Señor Todopoderoso en la tierra. Pues la iglesia sufre por el pecado que comete todo aquel que forma parte de sus miembros.
Apenas sea restablecido a plenitud la participación que existe en la comunión de los santos, se logra obtener un bienestar espiritual. En donde aquellos que se encuentran en la patria celestial distribuyen en la tierra.
De igual forma, es sumamente importante que exista una reconciliación entre el penitente y Dios. Que se da a través del perdón interior y liberación del peso que trae consigo el pecado cometido. Logrando así también, la tranquilidad de la conciencia.
Es por ello, que todos aquellos que perdona sus culpas se deben considerar así mismos dichosos. Cuando las personas no expresas sus culpas, son consumidos por la maldad y preocupación. Los pecados deben ser reconocidos, por lo tanto, no se deben ocultar culpas. Permite entonces esto dejar atrás todo lo que trae consigo el pecado.
Se debe agregar que todas las obras buenas que se realicen de corazón en el nombre del Padre Celestial, traen como resultado la vida eterna junto a Dios. Sin embargo, cuando se cae en pecado mortal los méritos son perdidos a su totalidad.
En el momento en el que se procede a ser absuelto, se logra una reconciliación con Dios y se reviven todas esas acciones que son logradas a través de donaciones por parte del Espíritu Santo.
¿Acaso quiero yo la muerte del malvado?
Este tipo de casos son muy comunes en la actualidad. Pues hay muchos que han realizado la Primera Comunión y posterior a ello, son personas infelices que se someten a las preocupaciones que traen consigo la vida en la tierra.
Además de eso, hay muchos que se han dejado convencer por los atractivos negativos que existen en el mundo, de procederes de Satanás. Es por ello, que muchos han dejado atrás los deberes que deben tener con Dios.
Siguen siendo de proceder católico, pero pasan a ser católicos que cuentan con una fe que se encuentra sofocada por el mal. Que se ve envuelta en sus pecados. De igual forma, son personas que mal guardan las lecciones que traen consigo el catecismo, que fue aprendido en su infancia.
A pesar de esta situación, nuestro Creador no los olvida. Es por ello, que en algún momento de sus vidas, Jesús procede a llamarles para que abran sus almas al proceso que trae consigo una buena confesión. Por ello, es que es tan importante tener en cuenta como confesarse correctamente.
Las personas con graves pecados deben proceder a arrepentirse para que de esta forma no sean condenadas a pasar el resto de la eternidad bajo los mandatos de Satanás. Pues en ese lugar, son castigados y alejados por completo de los deseos de Dios. Lo que trae consigo terribles tormentos, que no cuentan con momento de respiro ni alivio.
Sin embargo, Dios es tan misericordioso, por esta razón es que el no desea que pasemos eternamente con nuestro pecados encima. Tras esto, el desea la muerte del malvado. Esto se logra a través del perdón que existe por parte de Dios a través de la confesión.
Dios perdona a través del sacerdote
La confesión se considera uno de los elementos con mayor prueba que existe de la bondad que tiene nuestro Padre Creador por nosotros. Pues, él podría fulminar y sentenciar a todo aquel que peque, divido que esta es una ofensa para su gracia.
A pesar de ello, Dios no toma esto como un acto de justicia. Es por esta razón que el sacramento es el que sirve como medio para ser perdonado por parte del Señor de los cielos y de la tierra. A pesar de que puedan ser actos muy graves o numerosos.
Este proceso se relaciona mucho con el episodio divino protagonizado por Jesús y sus discípulos en la resurrección del Salvador de los seres humanos. Los discípulos se encontraban reunidos en una habitación con puertas cerradas, por el miedo de sr perseguidos y condenados, como lo fue Jesús. Fue en ese momento cuando aparece su Maestro.
Jesús procedió a soplar sobre sus discípulos, de esta manera recibieron al Espíritu Santo, para de esa forma ser perdonados por los pecados cometidos. De igual forma les explico que los pecados que retuvieran le quedaban retenidos. Tras esto, finalmente explicó sobre el sacramento de la confesión.
Es por ello, que desde los orígenes de la iglesia, los creyentes proceden a buscar a los apóstoles para confesar las faltas que comentan y recibir tras el arrepentimiento la absolución.
El poder del perdón se lo dio Jesús a aquellos que formaran parte importante de la iglesia. Esto quiere decir, que se lo confieren a aquellos presbíteros a través del sacramento del orden. Esta acción fue pasando de generación en generación tras siglos, hasta llegar a la actualidad.
Requisitos para una buena confesión
Es importante mencionar que el Señor de los cielos y de la tierra puede perdonar los pecados de otra manera. Sin embargo, su voluntad se relaciona directamente a través de los sacerdotes que se efectúa con el sacramento de la reconciliación. Por ello, tenemos que saber como confesarse.
Se debe mencionar que todo lo que hagas en la tierra estará atado con lo que tengas en el cielo. De igual forma, todo lo que desatas en la tierra, será desatado en el cielo, esto lo expreso Jesús a sus apóstoles.
¿Cómo beneficiarnos de ese sacramento?
Debemos tener presente siempre que el Padre Celestial es sumamente misericordioso y también es muy justo. Es por ello, que debemos utilizar correctamente ese recurso que nos otorga como sus hijos.
Entre las condiciones que nos pide para poder lograr su perdón esta la confesión, por eso debemos tener presento como confesarse correctamente. Pues si lo hacemos más esto será nocivo para el alma.
Los requisitos primordiales para realizar una buena confesión se relaciona a la síntesis que trae consigo la iglesia, para efectuar correctamente una buena confesión. Es decir, debemos realizar un buen examen de conciencia. De igual forma, debemos sentir dolor y arrepentimiento de los pecados cometidos.
También debemos proponernos no volver a cometer los pecados de los cuales nos arrepentimos. Para después de esto confesar ante el Sacerdote la situación que vivimos y a su vez realizar la penitencia impuesta por parte del trabajador de Dios.
El examen de conciencia
Lo primero que se debe realizar es un examen de conciencia. Además de ello, para llegar a esto debemos tener un verdadero deseo de ser perdonados por Dios. De igual forma, debemos tener presente como confesarse, para esto debemos auscultar nuestras almas. Con el fin de saber que pecados aún no han procedido a ser confesados.
Tienes que saber que no necesariamente debes recordar todos los pecados que has cometido en la vida. Más bien son todos los pecados cometidos tras la última confesión que has realizado correctamente.
El examen de conciencia que realices debe ser procesado con cuidado, sin precipitarte. Es necesario que se rememoren los pecados cometidos de pensamiento, palabra, obra y omisión. Esto con el fin de efectuar el mandamiento de la ley que Dios tiene para nosotros.
Debemos tener en cuenta que esta es una obligación que tiene nuestra alma con el Señor. De igual forma, debemos tener en cuenta las malas costumbres, pues debemos tratar de eliminarlas.
Por otro lado, la iglesia recomienda que evitemos la preocupación exagerada si se olvidad alguno de los pecados o faltas realizadas por cuestión de circunstancias. Sin embargo debemos siempre respetar la forma en como confesarse procede a ser.
¿Cuántas veces he pecado?
Esta pregunta es tan importante como como confesarse. Pues es una forma más sencilla de examinarnos y reflexionar. Debemos tener en cuenta que un soldado recibe tres graves heridas bajo el combate.
Usualmente se enseñan los pecados a la mitad, mientras se procede a ocultar las restantes. Esto pues nace un sentimiento de vergüenza. Por lo que es necesario mencionar de que de nada sirve decir una parte, pues no eres perdonado por completo de los pecados que has cometido.
El dolor de los pecados
Es sumamente importante arrepentirse para lograr obtener el perdón del Señor. Además de ello, suele existir un disgusto por las faltas que se han cometido contra la voluntad de Dios. Se debe lamentar de verdad la ofensa que se le ha hecho al Padre Creador.
Sin embargo, de nada vale el arrepentimiento si la confesión no trae consigo el odio de las faltas cometidas. De igual forma, debe existir el compromiso de no volver a cometerlas.
Esto quiere decir que el arrepentimiento de debe ser únicamente procedido al miedo por ser castigado. Es importante mencionar que el arrepentimiento también abarca la confianza que existe por la misericordia y gracia divina que nos otorga Dios.
El firme propósito
Cuando existe un arrepentimiento real de los pecados cometidos el alma procede a firmar la voluntad que Dios tiene para nosotros. Además de ello, procedemos a prometer que no se volverá a cometer esta falta ante Dios. Es importante que sepamos como confesarse.
Es necesario, que dejemos atrás todo elemento que induzca al mal, esto puede ser una persona, objeto, circunstancia o lugar. No debemos buscar el peligro que nos lleve a ofender a Dios.
¿Debo humildemente acusarme?
La confesión debe ser sincera. Por tanto, debemos estar consientes de como confesarse, el pecador, debe acusarse por las acciones erróneas cometidas. Es necesaria que sean habladas de manera objetiva, sin perjudicar la claridad del relato.
Cuando existe ausencia de sinceridad se está cometiendo otro pecado, que es tentado por Satanás, en busca de que formemos parte de sus filas. No debemos justificar los pecados cometidos, además nos debemos sentir enteramente culpables de la situación.
Finalmente debo cumplir la penitencia
Para finalizar correctamente la confesión el Sacerdote debe proceder a indicar la penitencia que debas realizar, según la gravedad y numero de pecados. Esta acción, es también denominada satisfacción.
Normalmente la penitencia se relaciona a la oración o en casos más delicados obras de buena caridad. Con el fin de en nombre de Dios ayudar y realizar la expiación de los pecados cometidos.
Dios perdona a los que se confiesan bien
Todo lo que se efectúe en la vida, debe ser tomado seriamente,es por ello que debemos saber como confesarse. Sobre todo las cosas que se relacionan directamente al Padre Creador. Es por ello que debemos proceder con mucha fidelidad a las enseñanzas que nos brinda la iglesia.
Sobre todo los elementos sobre el sacramento de la confesión. Con la confianza que a través del arrepentimiento real Dios nos perdonara. Pues él siempre nos auxilia y restituye la paz en nuestras vidas.
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