Credo corto o plegaria de los santos Apóstoles

­­­­­­El credo, la oración que es símbolo de la fe cristiana, representa todas nuestras creencias cristianas y afirma la naturaleza de Dios.  En este post nos referiremos al credo corto, lo que significa y como es esta oración.

Credo corto

El credo corto

El credo o credo en Dios es una de las oraciones de mayor significado y de las más recitadas por la feligresía cristiana. Para un católico, en específico, representa algo más que una oración, ya que su contenido expresa lo esencial de nuestra fe, con la que nos declaramos hijos de Dios.

Además, afirmamos lo que somos, que tenemos presentes en nuestra vida espiritual y material a las personas de la Santísima Trinidad, que esperamos la venida de Cristo y que resuciten los muertos para ser juzgados. Recemos también la Oración de amor al Santísimo Sacramento para reafirmar la fe.

Cuenta la historia que en un principio solo se recitaba cuando se administraba el Sagrado Sacramento del Bautismo, pero en virtud de que fue ganando popularidad entre los devotos, se acordó incluirla como parte de la Eucaristía. Por lo general, se reza después de la lectura del Evangelio.

Dentro de la fe católica es una de las oraciones más importantes y de ella se tienen dos versiones, aun cuando a lo largo de los siglos han habido otras, pero éstas son las aceptadas por la mayoría de las Iglesias cristianas:

  • El credo corto o credo de los Apóstoles.
  • El credo niceno o credo niceno constantinopolitano.

En el presente post nos referiremos al credo corto.

En virtud de que fue el primero que se escribió, es el que más popularidad ha tenido entre la feligresía cristiana y, particularmente, entre los católicos. Es, por ello, que para rezar el credo, los fieles acuden a esta versión corta.

Por otra parte, en las escuelas e instituciones religiosas emplean esta oración del credo como parte de la enseñanza básica religiosa de los niños.

A continuación, la oración:

“Creo en Dios, Padre Todopoderoso,
Creador del cielo y de la tierra”.

“Creo en Jesucristo, su único Hijo, Nuestro Señor,
que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo,
nació de Santa María Virgen,
padeció bajo el poder de Poncio Pilato,
fue crucificado, muerto y sepultado,
descendió a los infiernos,
al tercer día resucitó de entre los muertos,
subió a los cielos
y está sentado a la derecha de Dios, Padre todopoderoso.
Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos”.

“Creo en el Espíritu Santo,
la santa Iglesia católica,
la comunión de los santos,
el perdón de los pecados,
la resurrección de la carne
y la vida eterna.
Amén”.

¿Qué significa el credo?

El credo significa para los creyentes cristianos la Palabra de Dios, esencia de las creencias en las que se fundamenta toda la doctrina cristiana.

En el credo se nos muestra, de manera sencilla y completa, como vemos y sentimos a Dios y como recibimos su Palabra, viviéndola y llevándola a otros para que también la vivan.

Al analizar la estructura de la oración, encontramos que está constituida por tres partes:

  • En la primera se habla de Dios como figura central de nuestras arraigadas creencias. Allí se exalta a Nuestro Señor como padre y creador.
  • La segunda se refiere a su Hijo Jesucristo, quien vivió entre nosotros y murió de la misma manera para redimir a los hombres y lograr su salvación.
  • La tercera menciona al Espíritu Santo, que conforma la Santísima Trinidad, y se habla de la Iglesia, el perdón y la vida eterna.

El credo de los Apóstoles

El credo llamado de los Apóstoles, o también credo apostólico, se remonta al siglo II d. C. y fue tomado del Evangelio de Mateo, versículos 28:19. Se trata de una versión declarativa y se sustenta en las enseñanzas de fe transmitidas por los apóstoles. La oración de los fieles también se nutre de las escrituras apostólicas.

Se dice que no se trata solo una oración, sino que es la forma que ha empleado Dios para hablarnos del sacrificio que significó para Él entregarnos a su hijo, así como de toda la pasión y muerte que sufrió Jesús, para redimirnos y que pudiéramos ver el milagro creador multiplicado de esas creencias por fe que han perdurado a través de las sagradas enseñanzas.

Constituye una síntesis sobre Dios como creador de todo, sobre el génesis, la Santísima Trinidad y deja constancia del proceso para la salvación de la humanidad.

El credo Niceno Constantinopolitano

Este es el llamado credo largo constituido en los concilios ecuménicos de Nicea y Constantinopla, con el cual se buscó ofrecer mayor profundidad en cuanto a Cristo, lo que lo hizo más extenso. Se dice que se instauró en 325 d.C., siglo IV.

Es recitado en muchos ceremoniales y eventos litúrgicos especiales de algunas iglesias cristianas.

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