Devociones y oraciones católicas para la noche

Nuestra fe está plena de oraciones y devociones católicas dedicadas a los distintos seres celestiales como la Santísima Trinidad y Nuestra Madre Santa, así como también a los ángeles, arcángeles y santos. En este post conoceremos las más usadas por los fieles devotos.

Devociones y oraciones católicas

Devociones y oraciones católicas

Orar es pedir algo a Dios o a un ser divino en el que confiamos plenamente para hacerle llegar nuestra súplica y en esa oración o devoción debe considerar ciertos aspectos; a saber:

  • Respeto
  • Amor
  • Súplica
  • Fervor.
Ahora bien, las devociones católicas han sido parte de nuestro sentir religioso desde mucho tiempo atrás. Por ello, tal como la oración de la sangre de Cristo que es rezada en muchas partes y en distintas ocasiones, también es cierto que esas oraciones antiguas católicas tuvieron un auge durante un momento preciso de la historia del catolicismo, pero con el tiempo la devoción se ha ido amoldando a las nuevas situaciones.

Existe en la actualidad una diversidad de estas plegarias que los fieles rezan constantemente y, a veces, hasta de memoria, pues consideran son una práctica espiritual que no solo consuela, sino que también relaja y hace reflexionar.

Además que cada vez que se ora se incrementa nuestra fe y al hacerlo con frecuencia, ayuda a disipar nuestra mente del problema que nos agobia.

Por eso, debemos orar como oraba Jesús, alabando a su Padre, dándole gracias, pidiéndole perdón por los pecados de los hombres e implorando su ayuda. Veamos algunas de las oraciones y devociones de nuestra fe.

Oraciones

Son muchísimas las oraciones y devociones que podemos elevar al Señor y a cualquiera de los seres celestiales, tal como lo hacemos con la Oración de amor al Santísimo Sacramento. A continuación algunas de las más usuales entre los feligreses.

Devociones y oraciones católicas

Oraciones a Dios Padre

Se trata de oraciones muy breves y puntuales que se rezan al Santo Padre en momentos de mucha necesidad o agradecimiento. Veamos algunos ejemplos:

I

Hoy me arrodillo ante Ti, Padre, para que ilumines mi alma
y me lleves a Tus pastos del descanso,
Te pido, mi Santo Señor, me llenes de tu luz y me muestres el camino a Ti.

Contigo, a Tu lado, caminaré.
Padre Bien Amado, permanece dentro de mí,
para tener Paz y sentir Tu Amor.
Contigo permaneceré.
Quédate conmigo ahora y por siempre.
Amén.

II

¡Oh Padre Santo!,
por Tu Poder y Misericordia,
Te imploro me concedas tus gracias
y perdones mis culpas y errores.
Bendíceme y dame Tu Misericordia.
Amén.

III

Dios Mío, Te amo.
Gracias por la abundancia de Tu Amor hacia mi
y por la Misericordia que derramas sobre mi.
Bendito sea Tu Santo Nombre. Amén.

Trisagio a la Santísima Trinidad

Se hace alabanza a las tres divinas personas pidiendo su consuelo y ayuda. Esta devoción se reza sustituyendo la oración según la divina persona a la que se implora.

  • Por la señal de la cruz
  • Oración inicial: «Bendita sea la Santa e individual Trinidad, ahora y siempre y por todos los siglos de los siglos».
  • Acto de contrición
  • Oración al Padre.

«¡Oh Padre Eterno! Principio y fuente de todo bien. Increado, Ingénito, centro de toda felicidad; me gozo de veros tan superior a todo lo creado, que mi entendimiento se pierde en el océano de vuestras perfecciones infinitas. Permitid que unidos a los Ángeles, Arcángeles y Tronos, celebremos vuestro inmenso poder. ¡Oh, Padre eterno! Fuera de vuestra posesión, yo no veo otra cosa que tristezas y tormentos. Vos sois mi única felicidad, mi tesoro y mi gloria. Haced que jamás me separe de Vos, para que pueda siempre alabaros».

  • Un Padre Nuestro
  • Un Avemaría
  • Jaculatoria (se repite nueve veces):

«Santo, Santo, Santo, Señor Dios de los ejércitos,

llenos están los cielos y la tierra, de la Majestad de vuestra gloria.

Gloria al Padre, Gloria la Hijo, Gloria al Espíritu Santo».

Al final de las nueve veces se dice:

«Santo Dios, Santo Fuerte, Santo Inmortal, líbranos Señor de todo mal».

  • Oración al Hijo.

«¡Oh Hijo divino! En todo igual al Padre, verdad inefable camino seguro y vida felicísima del hombre; os glorifico por todos vuestros soberanos atributos, y os alabo por vuestras misericordias infinitas. ¡Ay Jesús mío, que no he sido discípulo vuestro sino de nombre! Pero queriendo ya serlo en realidad, permitid que una mi voz a la de las Dominaciones, Principados y Potestades, y ensalce con ellas vuestra sabiduría infinita. ¡Oh Verdad eterna, fuera de la cual yo no veo otra cosa que engaños y mentiras! ¡Ah! ¿Cuándo será la hora en que Vos me hablaréis claramente en el seno de vuestra gloria?»

  • Oración al Espíritu Santo.

¡Oh Espíritu consolador!, que procedéis del Padre y del Hijo, amor increado, manantial de todas las gracias, centro de todas las dulzuras, y no obstante, tan poco amado. A lo menos, me alegro del encendido amor con que os aman las Virtudes, los Querubines y Serafines. ¡Oh! Quién pudiera amaros con todos los hombres de la tierra, como estos espíritus os aman en el cielo! ¡Oh amor, oh don del Altísimo, centro de las dulzuras y de la felicidad del mismo Dios! ¿Cuándo derramaréis vuestro bien como un torrente sobre mi alma? ¿Cuándo será esto?, ¡oh mi Dios!, ¿cuándo será?

Oración desconocida de Jesús en la Cruz

Estando en la cruz, Jesús eleva su mirada al cielo y muy suavemente le habla al Padre:

“Aquí yace Tu Amor por el hombre, aquí Me entrego por cada uno de ellos, aquí en este Madero pende Tu Hijo. ¡Padre! Por amor acepta Mi reparación por cada uno de ellos, en todos los tiempos. ¡Padre! Perdona a Tu Pueblo y dale la salvación. Aquí nace Mi Misericordia; en este Madero salvo a cada pecador arrepentido. No habrá criatura humana verdaderamente arrepentida que Mi Misericordia no alcance. Aquí yace, Padre, Tu Amor por Tus hijos, aquí, en Tu Hijo”.

Oración de Sellamiento en el poder de Dios uno y Trino

«Oh Dios Padre Creador de todo, que con tu grandeza, sabiduría y omnipotencia diste vida a todo lo creado, Yo (decir su nombre) invoco tu divino y majestuoso poder sobre mí, ven a mi, pobre criatura necesitada de ti, ven Padre mío».

«Séllame con tu poder creador».

«Séllame Padre con tu grandeza infinita».

«Séllame Padre con tu majestad santa».

Sellamiento en el Poder de Dios uno y Trino

Contra:

  • Las jerarquías satánicas
  • Los Serafines satánicos
  • Los Querubines satánicos
  • Los tronos satánicos
  • Los Principados satánicos
  • Las Potestades satánicas
  • Las Virtudes satánicas
  • Los Arcángeles satánicos
  • Los ángeles satánicos.

¿Quién como Dios Padre que me sella con su poder infinito? Nadie como Dios Padre que me sella con su poder infinito. (se repite tres veces)

Oración a Dios Padre para la salvación de las almas

Se debe rezar por un mes para obtener la inmunidad y luego, de ser posible, incorporarla a las oraciones de todos los días, tal como rezamos la Oración de San Ignacio de Loyola.

«Oh Padre Celestial, por el amor de Tu amado Hijo Jesucristo, cuya pasión en la cruz, nos salvó del pecado, por favor salva a todos aquellos que todavía rechazan Su mano Misericordiosa. Inunda sus almas, querido Padre, con Tu prenda de amor. Te suplico Jesús que con Tu Padre Celestial, escuches Mis oraciones y salves estas almas de la eterna condenación. A través de Tu Misericordia, permíteles ser los primeros en entrar a la Nueva Era de Paz en la Tierra. Amén».

Oración a la Santísima Trinidad

«Santísima Trinidad, entrad en mi corazón y cohabitadme, uniendo mi naturaleza humana con vuestra naturaleza Divina, uniendo mi naturaleza finita con vuestra naturaleza infinita».

«Santísima Trinidad, potestad infinita de amor, os adoro profundamente y os entrego mis tres potencias: cuerpo, alma y espíritu, a imitación de las tres Divinas Personas que cohabitan en Una Sola, para que camine por las sendas de la Segunda Persona de vuestro impenetrable misterio y me conduzcáis a las fuentes de la santidad y reciba dones y carismas de la Tercera Persona de vuestro insondable misterio».

«Unido espiritualmente al Hijo y al Espíritu Santo, me uno directamente a Vos, Padre Celestial, creador del cielo y de la tierra».

«Santísima Trinidad, cubridme con vuestro resplandor.

Santísima Trinidad, unid mis tres potencias a las Vuestras.

Santísima Trinidad, haced que os adore profundamente.

Santísima Trinidad, conducidme a beber de Vuestras Sagradas fuentes.

Santísima Trinidad, plenificad mi ser con Vuestro Ser.

Santísima Trinidad, inundad mi corazón con Vuestra Magnificencia.

Santísima Trinidad, trituradme con vuestro amor.

Santísima Trinidad, henchid mi corazón con Vuestro amor.

Santísima Trinidad, salvadme por Vuestro Gran Misterio.

Santísima Trinidad, conducidme por caminos estrechos que me lleven al cielo. Amén».

Devoción al Espíritu Santo

«¡Oh Espíritu Santo Creador! asiste propicio a la Iglesia Católica; corrobórala y confírmala con tu superior virtud contra los asaltos de los enemigos; renueva con tu caridad y gracia el espíritu de tus siervos que has ungido, Para que en TI glorifiquen al Padre y a su Hijo unigénito Nuestro Señor Jesucristo.  Amén».

  «Ven,  Espíritu Santo,

ven a iluminar nuestras inteligencias y a defendernos del mal.

Tú, promesa del Padre, ven y danos fuerza para llevar nuestra cruz.

Tú, llamado abogado, nuestro consolador, ven y habita en nosotros por la fe y por el amor.

Haz que cada cristiano, bajo tu inspiración, sea testigo de Cristo con la palabra y la acción.

Guiados por el Espíritu hacia Cristo Jesús, caminemos con júbilo a la Ciudad de la luz».

Espíritu Santo, invocación y entrega

«Ven a mis órganos vitales, fluye dentro de ellos, hazlos funcionar de la mejor manera, especialmente a mi corazón, y que este latir no sea sólo por las cosas terrenales, haz de este corazón algo más, haz que se enamore de Ti».

«Ven a mis músculos, tócalos, haz que funcionen correctamente, sobre todo, que aprendan a moverse hacia Ti, usando los medios necesarios para visitarte en el Sagrario. Haz que mi lengua te Alabe siempre y te Glorifique».

«Ven Espíritu Santo a mis ojos, boca, oídos, tacto, olfato, que mis sentidos se centren en Ti, que pueda verte, oírte, tocarte en el prójimo. Que mi paladar pueda palpar tu Cuerpo y Sangre en el momento de la Santa Comunión».

«Mi olfato Señor, úngelo, que sienta tu aroma en  la naturaleza, las flores, la lluvia, los campos, la hierba, todo lo creado por Ti».

 «Fluye Espíritu Santo en mis arterias, venas, sangre, cada célula sea tocada por Ti. Espíritu Divino, que mi parte psicológica sea iluminada y restaurada de cualquier obstáculo negativo, y Tu reines ahí, recobrando mi paz y sosiego».

«Fluye Señor en mis manos, para que se eleven hacia el Cielo, para bendecirte y glorificarte».

«Ven Espíritu Poderoso y Santo! fluye en nuestras vidas, en nuestras familias, amigos y seres queridos».

«Fluye en el mundo entero, fluye en el Universo, como ríos, como fuego, como aire, como tierra soplada por el Dios Vivo. Ven! Espíritu Divino! Ven! Amén».

Ven Espíritu Santo; Amor del Padre y del Hijo

«Espíritu Santo, Amor del Padre y del Hijo, ven, colma esta criatura Tuya de Tus dones. Esplendor Divino, Fuego Sagrado, Manantial Cristalino de limpia fraternidad. Vida de los cristianos, cayado de los desvalidos, luz en las tinieblas, calor en el frío, levanta mi ser dormitante, eleva mi alma hacia Ti».

«Ven Espíritu Santo, dame Tu Sabiduría para actuar rectamente. Dame inteligencia santa, para atraer a mis hermanos, no me sienta superior a mis semejantes, sino sea el más pequeño para que surjas Tú con poder».

«Ven, toma mi mente y renuévala; sea yo un eco de Tu voz y aconseje en la Voluntad Divina, no en la mía. Dame las fuerzas para no tambalear y resistir mirándote; embelesado por Tu fortaleza, sea yo un fiel apóstol».

 «De Tu ciencia oh Divino Espíritu, sea yo reflejo, busque yo Tu gloria, aleja de mí lo mundano. Penetra lo íntimo de mi corazón  e injerta en él Tu misma piedad  para amar con Tu mismo amor. Realiza en mi ser el milagro del temor de Dios; dame sed de almas, para que sin mirar a quien  labore para el Reino».
«Oh Espíritu Santo, infunde en mí el don del verdadero amor. Gracias Santo Espíritu Divino, vive en mí a plenitud, que consciente de mi necesidad con plena libertad te llamo a tomar posesión de mi vida. Gracias oh Bondad Divina, Soberano Misericordioso, Fuego Sagrado. Amén».

Tres oraciones recientes de Dios Padre y de Jesús para todos los días

Oración de Dios Padre

 «Que el amor de la Santísima Trinidad, cubra y proteja a todo lo visible e invisible, a todas las almas, a todo lo creado, contra todo lo que Satanás ha afectado y que ha llevado hacia el mal. Amén».

(se reza tres veces)

Primera oración de Jesús

«Te ruego Jesús, que en tu Divina Misericordia cubras a aquellas almas tibias con tu Preciosa Sangre para que se conviertan. Amén».

Segunda oración de Jesús

«Señor, Guíame a la luz y a la bondad de tu gran Misericordia y perdóname mis pecados. (Inmediatamente yo los perdonaré)».

Oración al Espíritu Santo

«Ven Espíritu de Dios! Y acoge mi alma. Sea yo luz, sea yo apoyo, sea yo santo, en el Nombre de Jesús. Limpia mi espíritu y sea yo uno contigo en la Cruz».

«Sé mi manantial de dones y carismas, cólmame de tu fuerza y tu bondad. Quiero que me perdones por tantas faltas de caridad».

«Vive en mí, sé mi invitado permanente. Florece en mí como hierba fresca y flores del campo, así, lleno de paz, de Cielo y de Gloria».

«Añádeme en el libro de la Vida, acércame al ritmo Divino, inclúyeme en el Corazón de Dios. Séllame en las manos de Cristo Resucitado, sea yo apoyo, sea yo luz, sea yo santo, en el Nombre de Jesús».
Amén

Espíritu Santo; unido a Ti

«Por la calle de tu luz, aumenta mi fe.

 Por la senda de tu dulzura, aumenta mi esperanza.

Por la calzada de tu calor, aumenta mi caridad.

Por la vía de tu bondad, aumenta mi solidaridad.

Por el pasaje de tus dones, aumenta mi confianza.

Por el camino de tu poder, aumenta mi fortaleza.

Y unido a Ti, sea yo sendero para otros.

Amén».

El Via Crucis meditado por San Alfonso de Ligorio

  • Acto de Contrición
  • Oración.

«Señor Jesús Mío, Tú anduviste con tan grande amor este camino para morir por mí, y yo te he ofendido tantas veces apartándome de Ti por el pecado; mas ahora te amo con todo mi corazón, y porque te amo, me arrepiento sinceramente de todas las ofensas que te he hecho. Perdóname, Señor, y permíteme que te acompañe en este viaje. Vas a morir por mi amor, pues yo también quiero vivir y morir por el Tuyo, amado Redentor mío».

«Quiero vivir siempre y morir unido a Ti».

  • Primera estación: Jesús sentenciado a muerte

Se medita, se reflexiona y se ora sobre este episodio.

  • Segunda estación: Jesús es cargado con la Cruz

Se visualiza y se ora por este doloroso momento vivido por el Señor.

  • Tercera estación: Jesús cae la primera vez debajo de la Cruz

Se medita sobre el pesar de Jesús.

  • Cuarta estación: Jesús encuentra a su afligida Madre

Se recuerda el dolor sufrido por nuestra Santa Madre.

  • Quinta estación: Simón ayuda a Jesús a llevar la Cruz

Se hace referencia al momento en que Simón ayuda a Jesús y se reza.

  • Sexta estación: La Verónica limpia el rostro de Jesús

Es un momento sublime por el cual se medita y ora.

La Verónica limpia el rostro de Jesús
  • Séptima estación: Jesús cae la segunda vez con la Cruz

Se medita y reflexiona. Luego se eleva una oración.

  • Octava estación: Las mujeres de Jerusalén lloran por Jesús

Se rememora este doloroso pasaje durante el via crucis.

  • Novena estación: Jesús cae por tercera vez con la Cruz

Se medita sobre esta nueva caída del Señor y se ora por Él.

  • Décima estación: Jesús es despojado de sus vestiduras

Se rememora y se reza por los padeceres que tuvo que sufrir Nuestro Señor.

  • Undécima estación: Jesús es clavado en la Cruz

Se medita por el gran dolor que sufrió Jesús y también su Santa Madre.

  • Duodécima estación: Jesús muere en la Cruz

Se hace una profunda reflexión por tan doloroso momento para Jesús y para nosotros.

  • Décimotercera estación: Jesús es bajado de la Cruz

Se ora por la gran aflicción de Nuestra Santa Madre en ese momento tan angustioso.

  • Décimocuarta estación: Jesús colocado en el Sepulcro

Se rememora y se ora sobre este episodio. Luego, se rezan cinco Padrenuestros, cinco Avemarías y cinco Glorias por las cinco llagas de Jesucristo.

El Via Crucis de la Virgen Dolorosa

Se hacen las mismas catorce estaciones de la oración anterior, pero esta vez en cada una de ellas se ora y se hace devoción a la Santa Madre de Jesús, a quien también se le venera con el Rosario de agradecimiento a la Virgen Rosa Mística.

Devoción a la Preciosísima Sangre de Nuestro Señor Jesucristo (Bernabé)

Para esa devoción se debe, según fue dada a Bernabé de Nigeria por Nuestro Señor:

  • Rezar:
    • El Rosario a la Santísima Virgen María.
    • El Santo Rosario a la Preciosa Sangre
    • Las Letanías a la Preciosísima Sangre.
    • La Oración de Consagración a la Preciosa Sangre.
  • 2. Efectuar la Hora del Getsemaní

Se trata del período de cada jueves que va desde las 11:00 p.m. hasta las 3:00 a.m. del viernes, durante el cual se debe hacer estas oraciones. En dicha hora se pueden rezar otras oraciones y devociones católicas.

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