Aprende la oración de Jesús en el huerto de Getsemaní

La oración de Jesús en el huerto de Getsemaní, es una de los rezos más fuertes. Porque es sobre la desesperación, en conjunto con sentimientos de aceptación; ya que Jesús sabía lo iba a suceder con él, pero de todos modos el miedo lo invadía, siendo la mejor manera de sobrellevar toda la situación fue orando. Aquí te presentamos esta poderosa oración.

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Oración de Jesús en el huerto

Para poder comprender esta oración, pues fueron horas de completa agonía, siendo un rezo profundo y de suma reflexión, a su vez muestra, cómo el amor de Jesús era tan grande, que protegió desde un principio los valores y a sus apóstoles, ya que él sabía lo que pasaría. Dicen las escrituras, que este sudaba sangre del temor. Pues ya al entender el contexto de la misma, podemos proseguir con la oración.

Parte I

Después de la última cena, Jesús se aísla en el monte, intenta hablar con Dios, en el buscar paz, pues le teme a la muerte, a su vez sabe que solo necesita calmarse, porque él será premiado con la gloria, en ese mismo momento él explica que es realmente rezar, también les pidió que al rezar pidieran fortaleza, ya que lo que iba pasar era muy desgastante y necesitaban al Señor. Los que estaban con él, se sorprenden y hacen lo que este pide y mientras ellos oraban, Jesús se propuso a recitar:

Padre se que es mi momento, se tu quien pueda bendecir mi gloria, gracias a ti, tengo la ventaja, pero siento que soy igual a ellos, siento, vivo y moriré, pero que mi sacrificio sea para salvar sus pecados dando le la vida eterna a todos,  lo que realmente sean hijos fieles, que crean en ti.

He aquí tu hijo, quien dará su vida por tu propia creación, dejando como ejemplo vivo, de que eres Dios, y que solo tú haces posible lo imposible, creador del cielo y de la tierra. Han creído en mí, me has enviado, y con mi misión cumplida ya estoy listo para volver hacia a ti.

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A todos esos hombres, serán los que compartirán mi mensaje, cuídalos, y protégelos, son mis amigos, lo he enseñado las reglas morales, a amarte y alabarte como único, aunque no necesito que tengas compasión pues yo también los cuidare.

Tú nos amas, en tu infinita misericordia las amas, yo represento el pan de vida, el agua de salvación eterna, soy la luz del mundo. La realidad de una vida eterna, el pastor que guía a las ovejas, en mí está el secreto de la vida eterna, soy la esperanza de la verdad, siendo la unión entre Dios y ustedes.

Parte II

La segunda parte de la oración de Jesús en el huerto, se da ya cuando todos duermen, Jesús conjunto a pocos apóstoles, pues ya él estaba en una especie de meditación intensa. La luz de luna alumbraba todo solo a su figura, mientras su sus rodillas tocaban el suelo, y su mentón su pucho.

Esta forma de orar, se representa como una conexión que se genera mediante la concentración, puesto que eso necesitaba él la fortaleza de aceptar su destino. Por consiguiente Jesús dice.

Padre, ha llegado la hora de mi muerte, estoy bajo tu voluntad, solo deseo poder haber cumplido, con mi vida para así también cumplir con mi muerte, te llamo de nuevo, para que me escuches, yo sabré escuchar tus mensajes, pues estoy puesto para ti, y en mi agonía, aunque mi muerte sea amarga la beberé porque así está escrito mi destino.

He aquí en momento de analizar, que la oración, es sobre la resignación, y afrontar sin importar lo complicado que sea, si Dios lo puso en el camino, en su suprema sabiduría, todo es perfecto, y es mejor aceptarlo. Otra de las características que nos deja, es que la meditación, es importante, con el corazón, porque esas son muestras de fe, devoción y amor hacia el creador.

Parte III

Ya Jesús en el huerto de los olivos ya estaba agotado, por haber sudado sangre, pues era la señal que según necesitaba para cumplir, su objetivo, en el último intento, mirando al cielo, en búsqueda de fortaleza. Esta oración se caracteriza por sonar más sólida, puesto, ya no hay vuelta atrás, ya que a pesar de que este estaba solo, nunca dejó de buscar a Dios. También otra de las afirmaciones es porque Dios dejo sufrir tanto a Jesús, porque sabía que él sería capaz, sabía que él cumpliría con su destino.

Padre, cuida a mis apóstoles mientras duermen, el espíritu, es indeleble pero la carne es débil, te dijo padre que hagas tu voluntad, estoy para ti, presenciare tranquilo mis últimos momentos, pero te lo pido padre cumple con nuestro cometido, ellos no saben lo que hacen, en tus manos me dejo ir.

 Ya en esta última parte, entendemos que nuestras oraciones y plegaria dirigidas a Dios, deben ser sinceras, el escucha, y sabe de qué sufres, pero eso traerá el día de mañana bienestar. Jesús deja en claro que no caigamos en tentaciones, que nos entreguemos en cuerpo y alma, para que el mal o nos afecte.

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