Oración de protección para el hogar y la familia

Muchos en algún momento hemos escuchado la frase de «no hay lugar más seguro que el hogar» sin embargo, la maldad no está exenta de entrar por la puerta. Conoce a través de este post la oración de protección para el hogar para estar seguros cada uno de los miembros familiares.

oración de protección para el hogar

Oración de protección para el hogar

La plegaria de protección para l hogar y la familia es una gran alternativa que busca integrar a Dios en el hogar para asistir a todos sus miembros. Es ideal que de no ser muy devotos al Altísimo, nunca es tarde para emprender el rumbo y garantizar el cuidado del hogar. Otro rito que guarda similitud es la oración a los tres arcángeles para la protección del hogar en honor a Miguel, Gabriel y Rafael, que con su escudo poderoso estará presente en las casas hasta cuidarlas.

Con la oración de protección para el hogar podrá recibir a Dios en cada rincón de la casa, para que nada escape frente a la posibilidad de las tentaciones ofertadas por Satanás. Que cada respiro y decisión que se tomen en ella sean mejores. Con seguridad, Dios estará presente con la protección para cada uno de los integrantes que posean todo tipo de problemáticas.

A continuación, un verdadero ejemplo de lo que representa este tipo de oración:

Dios Todopoderoso, tú que eres el padre de todo lo creado, de un universo entero que está a disposición para lograr gozar de él. Mi casa es mi pequeño universo, flanqueado por las fuerzas constantes del mal, por ello pido que protejas con tu manto sagrado a todos mis familiares que están envueltos en problemas.

Te agradezco poder levantar piedra a piedra mi hogar, por gozar de una familia devota a tu voluntad. Oh victorioso, que has luchado contra la adversidad y las injurias de los hombres, aleja todo rastro de maldad y malas intenciones.

El día de hoy te pido por mi hogar, para que todo tu ejercito de arcángeles estén presentes en él. En su honor con su espada poderosa suplico que atraviese la frontera del mal hasta suprimirla en su totalidad. Así como lo estipula el sabio salmo 91, no deseo que ningún parásito sea bienvenido en mi hogar, con negras intenciones de dañar a mis familiares. Suplico que seas tú únicamente que espantes todas las acciones negativas que estacionan en mi casa, principalmente de noche.

Gracias Señor, por cada habitación, por cada espacio que está colmado de tu infinita misericordia. Gracias por lograr su ampliación y que sea confortable tanto para mi familia como para las visitas. Solemnemente imploro que elimines cualquier tipo de energía que no aporte un fin positivo en mi cálido hogar. Que las peleas y disputas tengan un principio conciliatorio para que no reiteren en rencillas y malos entendidos.

oración de protección para el hogar

Maravilloso Espíritu Santo, mi hogar tiene sed de ti, para que se respire paz y tranquilidad. Te recibo en mi humilde casa, que siempre ha sido tu morada. Oh Santísima Trinidad, en mis aposentos deseo que ustedes siempre puedan entrar.

Hoy anhelo, mi Dios, que me enseñes cuál es el objeto u persona que está interfiriendo en tus intenciones sagradas. Rezaré por siempre de esta oración, para que Jesús por siempre nos mire con compasión. Si la maldad está presente en mi hogar, con mi fuerza espiritual le haré eliminar.

Que tu gran promesa de ser nuestro refugio contra el mal siempre se cumpla, con mi hogar sirviendo de escudo para hallar la paz que tanto necesitamos, mis seres queridos y yo. Quita de nuestro camino a todas las personas que vienen a levantar falsos testimonios de mi familia, por asistir a los chismes y por sembrar la discordia hasta el punto de fracturar la relación entre nosotros.

En nombre de Jesús, que es nuestro Salvador y unigénito hijo de Dios, confío en tu protección.

Amén.

NOTA: Esta oración tiene bastante funcionalidad hacerla todas las noches antes de dormir. Al igual puedes acudir a la oración a la Virgen de Altagracia para la protección de la familia.

Oración para proteger y sellar la casa con la Sangre de Cristo

Yo (pronunciar tu nombre) me acerco hasta tus pies, oh Jesús de Nazaret, para confiarte el poder de sellamiento para mi hogar y mi familia. Que mis seres queridos, pensamientos y pertenencias estén por siempre en orden ante cualquier triunfo de maldad que por tu mano milagrosa no puedes permitir.

Que cada pacto con tu poderosa sangre siempre esté a mi favor y el de mi hogar, sin rastro de mancha ni pecado original. Señor Jesús, que tu grandioso líquido vitalicio sea derramado en los cimientos donde duermo todas las noches, para que aclares mis pensamientos y alejes todos los temores.

Anhelo que mi hogar sea por siempre un recinto de bendiciones, donde todos sean bienvenidos, con mis seres brindando sonrisas y hospitalidad, para que los visitantes siempre quieran estar.

Sello mis ventanas, para que todo lo que entre y salga por ellas sean energías positiva que conlleve a un buen crecimiento. Que el aire más puro sea de gran respirar para todos nosotros. Sello el aire que se respira, para que en todo momento sea una brisa cálida que no nos robe el aliento y sustente la paz y tranquilidad.

Coloca por siempre Señor Jesús, sangre por ti derramada para nuestra salvación en los techos, paredes y puertas, para simbolizar aquella dolorosa pasión que nos hace reconfortar en un abrazo cristiano. Con esto, deseo que todos mis seres queridos triunfen en victoria sobre la maldad, cuenten con tu bendición y caminen con tu protección a enfrentar su destino cuando salgan por la puerta de entrada.

Oh Señor, sello mi casa contra los fenómenos naturales más devastadores como rayos, tornados, lluvias sin parar y granizo. Asimismo, imploro que este sellamiento esté en contra de los actos sobrenaturales o satánicos, brujería, hechicería y resto de magia negra que busque alterar la relación entre mis semejantes.

Oh padre celestial, escucha con gran firmeza de esta oración a la Sangre de Cristo para expulsar los problemas de diversa índole. Todo aquel elemento que interfiera en el buen desenvolvimiento de mi casa queden absolutamente anulados. Por mi tranquilidad, la de mi familia y por múltiples bendiciones, hoy y todos los días sello mi hogar con la gloriosa Sangre de Cristo.

Poderosa sangre, que de tan vital líquido siempre desprenden aspectos positivos, aspiro que todos los tubos, cañerías y sistemas de agua estén cubiertas con la más purificada de las aguas para beber y así evitar malestares estomacales que conduzcan a enfermedades relacionadas con los parásitos y microbios. Asimismo, protege mi casa de cualquier inundación o mal funcionamiento de tales sistemas.

Dibuja tu sagrado sello, para que no quede ningún espacio de mi hogar sin que cuente con tu fabulosa bendición. Que todas las habitaciones, cocina, sala, pasillos, baños, comedor y patio queden protegidos con tu sangre por ti derramada en el madero, que ha servido para estar presentes cantando tus alabanzas todos los domingos y fiestas de guardar.

Libra mi humilde hogar de las maldiciones, malos pensamientos, personas ajenas que intentan distanciar a los míos, robos, hurtos y demás calamidades delictivas que cuyo único fin sea la cárcel o un castigo más fuerte.

Que todos los planes malvados queden sellados con esta oración de protección para el hogar queden por siempre inhabilitados, como si se tratase de un cerco que aleja a los ladrones para robar y delinquir. Que esta reja permita atrapar por siempre todos los sentimientos negativos que entren a mi residencia, para que sean alejados y nunca tengan acceso a ninguno de mis familiares.

Destruya y paraliza todas las amenazas, oh Padre mío, que por tu sangre siempre corra a torrentes como el líquido perfecto que nos socorra y proteja.

Huye de una vez, Satanás, porque con el pacto de sangre que he hecho, tu poder ha quedado sin efecto en mi familia y en mi hogar. Si su artimaña es bastante audaz, que la Sangre de Cristo las logre neutralizar. Que el daño físico, sentimental, moral y demás que destruyan el autoestima propio y el de mis queridos familiares no tenga valor sobre este hogar cálido de abrazo, temor a Dios y de ternura.

Tú me compraste, oh Jesús de Nazaret, a un precio muy alto que tuviste que pagar para que mi destino en el mundo sea amar tus dogmas y a mis semejantes. Así como yo te pertenezco, hasta implorar esta oración de protección para el hogar, ruego para que el mismo también te pertenezca, sea tu altar hoy y siempre, donde puedas reposar y vigilar cada una de nuestras acciones.

Tú me compraste, oh Jesús de Nazaret, para procrear una familia que siga fielmente tus designios más sagrados.

Oh ser maligno, jamás lograrás tocar ningún bien material, espiritual y personal, porque con esta sangre te sello, te ahuyento y me protejo. Este lugar, mi buen hogar, ha quedado marcado para siempre con esta distinción que procede del madero y la resurrección. Buen Jesús misericordioso, con tu poder mi casa ha quedado recubierta, como una gran fortaleza de bendición y alegría.

Grandioso pacto, seguro/a estoy que se cumplirá hasta el final de nuestros días. Que mi hogar, ubicado en la dirección siguiente (inmediatamente se pronuncia la dirección correcta sobre la ubicación de la casa a proteger) y principalmente quienes habitan en ella, para que la mano del peligro no tenga alcance en su humanidad, que tiende a ser débil y de decisiones francas que no contribuyen a su bienestar.

Oh padre celestial, cuidalos cada vez que salen de la casa hacia el trabajo, colegio, universidad o cualesquiera que sean sus destinos externos.

Quienes visiten, pernocten o no, que no intenten dejar el menor rastro de maldad en mi hogar. Dilucida, grande Señor, todas las malas vibras que queden depositadas en las cuatro paredes, para que nadie perciba, entren y salgan, de una energía pesada que circunda sin parar.

Baña mi casa con toda tu sangre, del mismo modo que libraste todas las batallas contra el demonio para despojarte de tu trono. Llámese como se llame, que aquel espíritu maligno no atreva poner sus oscuras intenciones en mi territorio y de mis familiares.

No habrá maldad en mi humilde casa, con el recitar de esta poderosa oración de protección para el hogar y mi familia. Suplico, que todo quien entre esté libre de maldición y cuando salga, lleno de protección, con grandes deseos de volver para venerar la gran armonía y concordia que destila mi residencia. Gracias Padre, María Santísima y a su unigénito hijo, que con su sangre bondadosa ha quedado bañada mi casa.

Que esta misma sangre en la que estoy invocando sea la misma en la cual me bañe todos los días y proteja a los míos de Satanás. Mis bienes estarán sellados bajo la fortuna de contar con la agradable mirada de Cristo, Señor nuestro, que nos dio el pan y el vino a través de la eucaristía para perdonar todas las culpas y resarcir todos los malos actos del pasado.

No permitas que mi nombre ni el de mi gente quede en entredicho, utilizando a vecinos o terceras personas que deseen enlodar la reputación de mi núcleo familiar.

Calla todas las murmuraciones de gente que no piensa en nada más que en destruir. Hazme invisible frente a los ojos de la maldad, para lograr caminar sin que detecte mi presencia hasta provocar la destrucción propia, de mi casa y mis seres queridos.

Si la derrota ha de estar presente en el ambiente, enséñanos a lidiar con ellas como parte de los conflictos familiares. No quiero peleas, intrigas e ira entre nosotros mismos, que mantengan una densidad fuerte en el ambiente. Que el abrazo no nos falte y un te amo no nos haga callar de cuan importante somos como familia.

Para mi hogar y las futuras generaciones de mi familia solo espero lo mejor, para que honren a padre y madre y respeten la naturaleza cristiana con la que hemos sido bautizados. El amor de Jesús por siempre ha reinado en mi casa y anhelo que ello se mantenga hasta el final de los tiempo, hasta ver crecer a mis futuras generaciones. Dios Todopoderoso, en ti confío mi cálido hogar y mi honorable familia.

En nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Como era en un principio y ahora por los siglos de los siglos.

Amén.

Bendición en la puerta de la casa

Para realizar este rezo, el orador deberá estar ubicado frente a la puerta de su casa. Culturalmente, sus dueños tienden a colocar una pequeña cruz atrás en señal de protección. Asimismo, puede echar un vistazo a otro rezo importante como lo es el salmo 91 para la sanación mental y física.

Bendito seas por siempre Señor, porque eres la brújula que guía mis pasos para tomar las mejores decisiones y ser mejor persona todos los días. Desde que nacemos hasta que morimos, desde que salgo de mi hogar hasta que habito en él estás presente en mi corazón, palpitando con júbilo por amor hacia tu divina presencia.

Oh Señor, aquí estoy frente a la puerta de mi hogar, para que derrames tu santa bendición sobre ella, para impedir la entrada del mal y la victoria del bien, para que siempre tenga acceso. En este tiempo de preparación, la puerta ha sido el umbral, el límite del bien y el mal, la frontera de todo lo permitido y lo suprimido. Acá, que este arco represente el triunfo y crucen por él todas las personas que de corazón por siempre serán bienvenidas.

Glorifique, oh Señor esta fabulosa puerta y grandiosa vivienda, para que la pureza siempre habite en ella como parte fundamental de los principios básicos para convivir en armonía. Que esta acción prevalezca a través del tiempo en esta puerta, para siempre ofrecer una oración en acción de gracia por la protección otorgada a mi residencia.

Amén.

Bondad, victoria, mansedumbre y paz, que cada uno de estos elementos triunfen en nombre de Dios, para que el ambiente sea lo más cálido posible, en medio de responsabilidad, justicia y amor.

Plegaria para mantener la paz interior en el hogar

Cristo bendito, que eres el unigénito hijo de Dios Todopoderoso y de María Santísima, con gran poder sobre todo lo visible e invisible. En esta ocasión te invito a pasar a mi hogar para que en él permanezcas toda la vida. Sé que con tu ayuda, la paz volverá a reinar todos los días. Sé que estas peleas, conflictos, batallas y demás escenas propicias del demonio serán eliminadas para volvernos a reencontrar como la familia unida que solíamos ser.

Invoco tu auxilio, para que la armonía esté de vuelta en esta residencia que por mucho tiempo estuvo tranquila, con mis seres queridos en sus oficios. Por medio del Salmo 67 me recojo en esta oportunidad para orar:

«Juzga por siempre Señor a todas las personas que intenten dañar mi integridad y la de mi hogar. Quienes quieran derribar sobre mí, bajo tu poder estarán desbaratados cuando se derrite la cera, el calor al fuego. Por siempre anhelo que huyan despavoridos de nuestras casas, para que reine la tranquilidad familiar. Queremos defender lo nuestro: las fuentes de alegría y de trabajo».

Te llamamos Señor, para que estés acá omnipresente al momento que el demonio quiera irrumpir en mi muro de tranquilidad. Anhelo que estos episodios de disputas no se vuelvan a repetir, porque mi corazón ya afligido no sabe qué solución encontrar para dar fin a estos problemas. Líbranos del mal tanto de noche, como de día. En el nombre del Padre, del Hijo, del Espíritu Santo.

Amén.

Oraciones para limpiar la casa
Dios victorioso, que en la entrada de mi puerta has estado para eliminar toda mal vibración y sentimientos oscuros que quieren irrumpir mi hogar. Acudo ante tu embellecida imagen para implorar la limpieza parcial y total de mi casa, hasta que quede libre de todo tipo de impurezas, sentimientos negativos como el rencor, la envidia, el odio y resentimiento que todos mis seres queridos puedan llegar a sentir entre si. Escucha con firmeza de esta oración de protección para el hogar. Así sea.

Dios victorioso, gran batallador contra las fuerzas del mal, dame la entereza de enfrentar situaciones dolorosas que han aquejado mi hogar por tiempo amplio. Facultame de gran valor para facilitar tu trabajo purificador para renovar todas las energías de mi vivienda, que han sido afectadas por las murmuraciones, chismes y malos pensamientos que han ejecutado tanto mi familia, como terceras personas que intentan dañarlos.

Padre victorioso, cuya magia celestial ha sobrepasado los límites de la maldad, te pido solemnemente con esta oración de protección para el hogar. que cuides de mi hogar contra los actos impuros como magia negra y brujería, porque mis enemigos se han valido de todo para lastimar mi ser y el de mis afectos. Purifica nuestra alma, para que sepamos vivir en verdadero amor, tal y como Cristo nos ha enseñado desde su primer mandamiento. Amén.

Oración para proteger y sellar la casa con la Sangre de Cristo
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