En caso de presentar alguna enfermedad o si desea pedir por la buena salud de un tercero, con la oración de sanación podrá cumplir con esta tarea de forma eficaz y sin mucho esfuerzo. Descubre a través de este artículo la importancia de elevar estas plegarias para sacar con bien todos.
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¿Cuándo realizar la oración de sanación?
La oración de sanación se hace presente para pedir por el bienestar físico o emocional de una persona con la intercesión de Dios. Puede ser propia o por la salud de alguien más que lo requiera. Incluso, si alguien llega a manifestar un cansancio espiritual tiene cabida dentro de las intenciones para la plegaria sanatoria. Cada vez que el orador intenta encontrar la fuerza divina del Altísimo, no cabe duda que éste responderá en los momentos más oportunos.
¿Por qué realizar esta plegaria?
La salud es uno de los temas principales por el cual todos los seres humanos están dispuestos a rezar. En esos casos, solicitan el mejoramiento de un enfermo, sea familiar, allegado o alguien en particular que se ganó el afecto del orador. Es un hecho que para gozar de una buena salud, el bienestar físico y espiritual siempre irán tomados de la mano.
Si en estos momentos puntuales atraviesa un problema de salud o algún familiar está enfermo, no hay momento de postergar la oración de sanación. Ella tendrá la misión de no solo optimizar la salud del enfermo, sino de adquirir un consuelo espiritual mientras esa persona salga de su convalecencia.
Oración de sanación por los enfermos
Padre Eterno, creador del cielo y de la tierra, tú que eres un manantial de consuelo para quienes acudimos a ti, con grandes faltas y carencias. Tú, que exclamaste en algún momento «Yo soy el que te da la salud» pedimos de tu socorro para que (nombre de la persona) deje de sentir que su cuerpo está perdiendo el vigor hasta ser víctima de la fragilidad y del desgano.
Ten piedad, Señor, de aquellas personas que se hallan sin fuerza para continuar viviendo a causa del abrazo oscuro de la enfermedad. Piedad, Señor, por todos mis hermanos que están desvalidos y con poco ánimo de salir adelante. Ilumínalos, Señor, para que regresen sus deseos por vivir y continuar con sus vidas.
Líbralos de los efectos colaterales por causa de los medicamentos, para que no recaigan en sus padecimientos. Líbralos, Señor, de los dolores interminables, sácalos con bien, divino Señor, para que regresen a sus hogares en total tranquilidad.
Ante ti me encuentro para ser partícipe de este milagro de amor, en el cual (nombre del enfermo) será el protagonista de este importante guión, cuyo título es su salud. Sana su cuerpo, sana su alma, para que el poder del maléfico no le conduzca hasta su abismo más profundo lleno de dolor y sufrimiento.
En nombre de Jesucristo, Nuestro Señor, quien goza con la compañía de María Santísima y con la bendición del Espíritu Santo, que contigo vive y reinas por los siglos, de los siglos.
Amén.
Para enfermos de cáncer
Cuando una persona recibe la devastadora noticia que padece de cáncer, suele ser un terrible golpe mortal en el aspecto espiritual. Para mucho es un lastre muy pesado de cargar, porque los afectados suelen ocultar este acontecimiento a sus seres queridos por miedo a no estar preparados para afrontar esta enfermedad junto con ellos.
A pesar que Jesús no tuvo más tiempo de hacer grandes obras antes de su crucifixión, logró sanar de enfermedades mortales a muchos devotos. De cualquier modo, con una buena disposición de los pacientes y una fe inquebrantable en que todo estará bien, podrá refugiarse a través del poder milagroso de la oración para que su alma sane lo más favorable que se pueda.
Con esta potente oración de sanación para los enfermos de cáncer podrá implorar para que sus dolores sean menores a los esperados. Un grupo de estos enfermos de cáncer están en su fase terminal, por lo cual una plegaria en su honor podrá salvar su alma antes de fallecer. En todo caso, inmediatamente se dará paso a esta imploración:
Amado Dios, tú que conoces de sobra el sufrimiento que ha marcado el alma de (nombre del paciente con cáncer). Porque siempre has estado al tanto de los dolores corporales y espirituales de (repetir el nombre) te imploro que alances un cúmulo de paz y tranquilidad para que su sentido espiritual no quede quebrantado por el poder demoledor de la enfermedad.
Todopoderoso, escucha con atención de estos ruegos, para que aminores la aflicción de nuestro hermano/a que padece cáncer. Ayúdale a socorrer de todos sus tormentos, hasta que su alma logre alcanzar un poco de tranquilidad a pesar de los síntomas que le aquejan.
Perdona todos los pecados de (repetir el nombre) que en estos momentos se encuentra sumido/a en un gran dolor espiritual, pero principalmente del físico. Ayúdale a que su cuerpo logre un pleno descanso y su mente un tanto de tranquilidad, para que no piense en que la muerte ganará la partida a través del cáncer.
Padre celestial, sé un alivio muy importante para él/ella, que en este momento está sumergido/a en una profunda tristeza por obtener tan deplorable enfermedad. Guíale por el buen camino para que sepa afrontar su nueva condición y hazle conocer de esta importante oración.
Si esta enfermedad es producto de todos sus fallos y pecados, perdónale, para que pueda partir al Reino de los Cielos en su debido momento sin un rastro de culpa ni dolor. Si en su corazón también hubo maldad, comandado por sentimientos como odios y resentimientos, sánale, para que entre completamente limpio al paraíso, donde Dios estará esperando en su trono para recibirle con su bendición.
Padre celestial, consuela a todos mis hermanos afligidos frente a esta terrible enfermedad. Abre sus caminos para aquellos que no tienen salida ni ánimos para luchar contra la adversidad. Escucha de este ruego, porque mi aflicción hacia ellos es tan grande que no me cabe en el pecho. Padre celestial, consuela a estas almas en debilidad, porque mi corazón entristece al ver que (repetir nombre) va perdiendo las fuerzas y la voluntad en su razón de ser.
Deseo que cada una de las células cancerígenas de mis hermanos tengan remedio, que su dolor no sea insoportable. Irradia con la luz, la misma que tu Divina Providencia es capaz de ofrecer por los devotos más necesitados. Ayúdalos, padre mío, para que puedan vivir por mucho tiempo más, para que (repetir nombre) permanezca un tiempo adicional a nuestro lado, porque no estamos preparados para su partida.
Gracias, Padre Eterno, por escuchar de esta bondadosa y humilde oración de sanación para los pacientes con cáncer. Perdona mi aflicción e impaciencia. Auxilia a mis hermanos, para que vivan en paz ya armonía, sin dolor ni sufrimiento. Permíteles orar con la misma fuerza que lo estoy haciendo, para que su refugio sea el mismo que el mío.
Amén.
Aspecto interno
Es una forma de estar en contacto con Dios con mayor intimidad hasta declarar todas las frustraciones emocionales que al orador le tienen estancado.
Su objetivo es poner cada una de las intenciones para conducir a la paz, tranquilidad, mansedumbre y obtener nuevas esperanzas frente a las frustraciones que se requieren solventar. Antes de dar paso a esta plegaria, corresponde dejar siempre en alza las culpabilidades, desencantos, traumas y decepciones, para que la renovación comience luego de ver culminado este rezo:
Dios Todopoderoso, aquí estoy delante de ti con todas mis quejas, situaciones adversas, con mil enfermedades que afligen mi corazón. Sé que tú siempre me has amado y desde el cielo has derramado las mejores bendiciones para proseguir con mi vida. Sé que tu bendición es infinita y traspasa cualquier barrera que el maligno quiere destruir a costa de sus infamias.
A partir de este instante quiero compartir todos los problemas que impiden mostrar un ambiente despejado en mente. Estos problemas (describir cada uno de ellos hasta completar la sanación interna) no me dejan recorrer mi rumbo con total plenitud. En ti me refugio, porque simbolizas esa paz que tanto se ha hecho esquiva en los últimos días. Mi refugio y mi gran verdad, Padre dador de la vida, faculta mi alma y espíritu para que vuelen tan alto como tú lo esperas.
Señor Jesús, que en agradecimiento por siempre llenar de luz todos mis momentos oscuros, quiero dedicar estas solemnes palabras para solicitar un mejor bienestar interior. No deseo más inquietudes, preocupaciones ni malos pensamientos que perturben mi estabilidad emocional. Sé ese sol que se asoma a mi ventana para brindar toda la luminosidad posible para salir en forma positiva de este letargo que acongoja mis sentimientos.
Bajo tu nombre he de vencer, porque cada uno de mis favores me has de conceder. Bajo tu amparo me fortalezco, e tu mirada deseo perderme para hallar esa paz interior que ha sido esquiva conmigo. Todopoderoso, tú por ser noble y generoso, un impulso de tranquilidad que impacta nuestros cuerpos, concédeme la gracia de sanar mi espiritualidad que ha estado manchado por la maldad y por mis propias acciones.
Entra en mi corazón y recuerda lo mucho que valgo ante tus ojos. Llega a mi alma para que estés dispuesto a sanarla de toda fractura que ha sido sometida por mis enemigos. Haz que recobre el autoestima por las personas que han pisoteado mi nombre. Hazme recordar que soy tu hijo/a y que merezco tus mejores dones por el perdón de mis pecados.
Por ese dolor que oprime el corazón, mismo sufrimiento que colmó el rostro de María Santísima de lágrimas durante tu pasión, ruego que mis ojos no estén empañados de más tristeza. Sana mi ser, para renovar mis energías hasta condensarlas en aspectos positivos que me hagan ser mejor siervo de Dios. He sentido tu mano poderosa y por ello estoy dispuesto/a e empezar de cero, con buenas energías y largas promesas de no permitir que nada ni nadie dañe mi ser espiritual.
Confío en ti, en tu amor, en tu infinita misericordia para solventar todos los males que han destruido paulatinamente mi espíritu. Te entrego, Señor, todo lo que tengo y todo lo que soy por un poco de bienestar interior, que tanta falta me hace para emprender el vuelo. Sé que tu amor es tan infinito con la fuerza de un caudal que llega hasta mi corazón, con la firme creencia en tus dones. Ven y quédate por siempre, para no ser desamparado/a ni de noche, ni de día.
Amén.
Sanación y liberación
Al momento de realizar la oración de sanación y liberación, la persona experimentará un gran bienestar que en mucho tiempo no ha tenido. En este mismo orden de ideas, es pertinente conocer la oración de sanación interior y heridas graves para retomar la fuerza espiritual que en algún episodio de nuestras vidas se ha diluído.
En nombre de todo un ministerio de santidad conformado por el Padre, Hijo, Espíritu Santo, San José junto a María y todos los ángeles del cielo. En nombre de ellos invoco esta poderosa plegaria de sanación y liberación para dejar atrás todas las ataduras físicas o emocionales que me hacen retroceder en lugar de avanzar.
Expulsa todas las fuerzas del mal que me hacen de su prisionero/a. Utiliza todo ese poder celestial para quitar de mi ser todos los grilletes que imposibilitan mi caminar para estar a tu lado. Libérame hasta de mí mismo/a por todo el daño que he hecho y del cual me arrepiento de todo corazón, porque con ellos profané a un Dios que es misericordioso.
Que las malas intenciones de todos mis enemigos no tengan alcance alguno, hasta aprisionar mis deseos por ser alguien mejor. Libera de mí las envidias y deseos impuros que me han lastimado. Quita de mi ser las falsas amistades que me alaban y atacan al mismo tiempo. Depura todo mi alrededor envuelto en tinieblas, para recibir en exclusiva todo el apoyo del Altísimo con su luz divina.
Deseo estar libre de todo mal y peligro, para gozar por siempre de tus dones y protección. Todopoderoso y María Santísima, como niño desprotegido anhelo estar siempre bajo su amparo, en su regazo lleno de dulzura y misericordia. Agradezco por brindar la atención merecida para depositar en ustedes toda la confianza que por mí merecen. Amén.
Bienestar físico
Con la siguiente oración de sanación física y espiritual estará logrando un buen aspecto físico, cuya balanza siempre permanezca equilibrada en lo físico y emocional.
Señor Padre, que desde el principio de los tiempos has derramado abundantes bendiciones para todos nosotros. En este momento cumbre, cuando la enfermedad comienza a causar estragos, solicito por mí salud y una pronta mejoría. Deseo rebosar de buena salud, para cumplir con mi misión católica o cristiana en este mundo, de apoyar a la Santa Iglesia y a los hermanos más necesitados, con debilidades o enfermos de algún padecimiento.
Hoy día me encuentro limitado/a físicamente y con poco ánimo, pero tu fuerza espiritual ofrece ese impulso que me lleva a salir adelante y buscar remediar todos mis males. Mi corazón se ha ablandado del dolor físico e interno que padezco, pero mi amor hacia ti y todas tus obras sigue intacto desde el primer día en que recibí las aguas bautismales y consagré mi presencia en comunión, bajo el cuerpo y sangre del Señor.
Gran Jesús, confío en que por tu infinita misericordia he de mejorar pronto, para dedicar a viva voz de esta oración de sanación cristiana de gran poder y beneficio. Gracias Jesús, porque para ti no hay carga que valga y respuestas que no tengan solución. Con esta acción de orarte me he sentido pleno/a y rebosando de amor; ese amor que fecundaste a través de tu gran nacimiento. Amén.






