Cómo rezar el rosario o misterios de la luz los jueves

El santo rosario jueves es el que nos relata los misterios de la luz mediante los cuales conocemos mejor a Jesús y su vida pública. En este post revisaremos brevemente cuales son los cuatro misterios del Santo Rosario y describiremos a detalle como rezar los jueves el rosario de los misterios los luminosos.

Rosario jueves

Misterios del Santo Rosario

El Santo Rosario nos ofrece rezar y meditar sobre los cuatros misterios de nuestra fe con los cuales conmemoramos eventos importantes de la vida de Nuestro Señor Jesucristo y de la Santísima Virgen.

En cada rosario según el día de la semana que corresponde meditamos cuatro misterios seguidos cada uno por un Padrenuestro y diez Avemarías.

Estos misterios son:

  • Gozosos, que rezamos los días lunes y sábados.
  • Dolorosos, los rezamos los martes y viernes.
  • Gloriosos, se rezan los miércoles y domingos.
  • Luminosos, que rezamos los días jueves.
Es importante acotar la importancia de meditar con el corazón cada uno de los rezos, tal como lo hizo María, de manera obediente.

A través de nuestra Santa Madre podemos llegar a Jesús y presentarle nuestro amor, entrega y súplicas.

Ahora bien, ¿por qué se les llama misterios? Misterio en términos religiosos significa que hay una realidad que podemos entender, pero algo en él que se escapa de nuestra comprensión y no sabemos qué es y, por lo tanto, no lo entendemos y lo creemos simplemente por cuestión de fe.

De manera que en los asuntos de Dios, siempre se pone en juego nuestra fe, se la desafía y se la hace crecer. Por tal motivo, nos damos cuenta de lo que sí sabemos, pero respetamos lo que no conocemos porque no está en el plano humano.

Se debe, entonces abrir la razón y entender que Dios es más grande que nosotros y puede hacer cosas que no somos capaces de comprender. Pero para lograr este entendimiento el rosario al sagrado corazón de Jesús puede ser de mucha ayuda.

Por otra parte, se recomienda que a medida que decimos las oraciones, rememoremos en el pensamiento los principales misterios relacionados con nuestra propia redención.

Descubre el Rosario: 3. Los Misterios del Rosario

Misterios gozosos

En estos misterios meditamos específicamente sobre:

  • La anunciación: Se nos relata lo que nos refiere el evangelista Lucas en 1, 30-32, 38 cuando el ángel Gabriel se presentó a María y le anunció que había hallado gracia delante de Dios, que iba a concebir y dar a luz a un hijo que llamaría Jesús, que sería grande. Humildemente, aun cuando que muy conmovida, María aceptó la voluntad del Señor.
  • La visitación de María a su prima Santa Isabel: Se nos habla de la visita que hizo María a su prima quien estaba pronta a dar a luz y tan pronto entró a la casa de Zacarías, Isabel sintió la presencia en María del Hijo de Dios, su propio niño en su vientre saltó de gozo, quedando llena del Espíritu Santo y exclamó que María es bendita entre todas las mujeres y bendito también el fruto de su vientre. Además, sorprendida se pregunta por qué la Madre de Su Señor la visita. Todo esto nos lo narra Lucas en 1, 39-43.
  • El Nacimiento de Jesús: Según Lucas 2, 6-11, el alumbramiento de María sucedió estando en Belén, en donde dio a luz a su hijo primogénito. Al nacer lo cubrió con pañales y lo acostó en un humilde pesebre. El ángel del Señor dio la buena nueva a algunos pastores de la comarca, anunciándoles que había nacido el Salvador, los cuales acudieron a adorarle.
  • La Presentación: El Niño Jesús debía ser legalmente presentado según la Ley del Señor y estando en ese acto se presentó un hombre llamado Simeón, quien estaba lleno del Espíritu Santo. Éste bendijo a Jesús y le dijo a su Madre que Él era el esperado para elevación y caída de muchos en Israel y que sería un signo de contradicción. Esto según lo refiere Lucas en 2, 22-25, 34-35.
  • El niño perdido y hallado en el templo: Lucas nos habla en 2, 41-47 que, luego de haber estado en la fiesta de la Pascua en Jerusalén como todos los años, en el camino de regreso a casa María y José se dieron cuenta entre la multitud que los acompañaba, que Jesús no estaba, pues se había quedado en Jerusalén. Angustiados se regresaron y luego de tres días de búsqueda, lo hallaron en el templo en medio de los maestros escuchándolos y preguntándoles. Todos los que le oían, estaban sorprendidos por su inteligencia y la profundidad de sus respuestas.

Rosario jueve

Misterios dolorosos

Entre estos misterios encontramos:

  • La agonía de Jesús en el Huerto de Getsemaní: En este episodio, Lucas en 22, 39-46 nos relata que Jesús se retiró a orar al Padre al Huerto llamado de Los Olivos y les pidió a sus discípulos Pedro y los dos hijos de Zebedeo, que lo acompañaran, pues ya comenzaba a sentir la tristeza y angustia. De la agonía que sentía cayó en el piso diciendo al Padre que apartará esta angustia, pero que al final se hiciera su voluntad y no la de Él. En ese momento sumido en la agonía oraba con más fervor mientras gotas espesas de sangre caían de su rostro a la tierra.
  • La flagelación de Nuestro Señor Jesucristo: Juan en 18, 33, 19;1 nos refiere como Pilato preguntó al pueblo si querían que pusiera en libertad al Rey de los Judíos, pues no encontraba delito en Él y la muchedumbre gritó: “A ése, no; a Barrabás”, por lo que Pilato tomó a Jesús y mandó azotarle.
  • La coronación de espinas: En este pasaje Mateo en 27, 29-30, nos narra cómo los soldados trenzaron una corona de espinas, se la colocaron sobre la cabeza a Jesús y en su mano derecha una caña.Luego doblando las rodillas delante de él, le hacían burla diciendo: “¡Salve, Rey de los judíos!” Le escupieron y con la caña le golpeaban en la cabeza.
  • Jesucristo, la cruz a cuestas y camino al Calvario: Mateo en 27, 31, Juan en 19, 17 y Marcos en 15, 21 nos narran los tres evangelistas como luego de haber burlado de Él, le despojaron del manto, le pusieron sus ropas y se lo llevaron para crucificarle. Le hicieron cargar con su cruz hacia el lugar llamado El Calvario. En el camino obligaron a Simón de Cirene, uno que pasaba, a que ayudara con la cruz.
  • La crucifixión y muerte de Nuestro Señor: Este capítulo de la Pasión de Cristo está referido por Lucas en 23, 33-34, 44-46 y por Juan en 19, 33-35. Se refieren a la llegada al Calvario, donde procedieron a crucificar a Jesús, quien imploraba al Padre: “Perdónales, porque no saben lo que hacen”. Cuando eclipsaba el sol, se hizo oscura la tierra y Jesús dando un fuerte grito, dijo: “Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu”. Dicho esto, expiró. Al verlo ya muerto, no le quebraron las piernas, sino que uno de los soldados le traspasó el costado con una lanza y al instante salió sangre y agua.

Rosario jueves

Misterios gloriosos

Estos misterios nos hablan de los momentos de Gloria del Señor y la Virgen María:

  • La resurrección del Señor: Nos narra Mateo en 28, 5-6 que el Ángel, al ver a las mujeres acudir al Sepulcro para lavar el cuerpo de Jesús, se dirigió a ellas, diciéndoles: “Vosotras no temáis, pues sé que buscáis a Jesús, el Crucificado; no está aquí, ha resucitado”. Seguidamente les mostró el lugar y les ordenó que fueran en seguida a decir a los discípulos que Jesús había resucitado de entre los muertos.
  • La ascensión: En este episodio Lucas en 24, 50-51 y Marcos en 16, 20 nos relatan de como Jesús llevó a los discípulos cerca de Betania y, allí los bendijo y, luego, alzó los brazos y fue llevado al cielo. Después de eso todos salieron llenos de gracia a predicar por todas partes.
  • La venida del Espíritu Santo en Pentecostés: En Hechos 1, 14; 2, 1-4 se relata como todos ellos perseveraban en la oración, en compañía también de algunas mujeres como María, la madre de Jesús, y de sus hermanos. Estando todos reunidos el día de Pentecostés, de repente vino del cielo un ruido que llenó todo el sitio en el que estaban. Se les presentaron unas lenguas como de fuego y se colocaron sobre cada uno de ellos, llenándolos a todos del Espíritu Santo y se pusieron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les concedía expresarse.
  • La asunción de la Virgen Santísima: En el Catecismo de la Iglesia Católica en 974, se la relata que al cumplir su vida terrena, la Santísima Virgen María fue llevada en cuerpo y alma a la gloria del cielo. Allí es partícipe de la gloria de la resurrección de su Hijo. En la oración de la Corona de la Misericordia encontramos inspiración para las alabanzas del Señor.
  • La coronación de la Virgen Santísima como reina de cielos y tierra: Se narra en este episodio la coronación celestial de la Santísima Virgen María como Reina del Cielo. Se cumplió que luego de haber sido preservada de todo pecado, fue llevada al cielo y elevada al trono por el Dios Padre como Reina del Universo para estar junto a su Hijo, vencedor del pecado y la muerte.

A continuación describiremos en detalle los misterios del santo rosario de los jueves, cómo rezarlo y como ofrecerlo para la Gloria del Señor. Estos son los nuevos misterios instaurados por san Juan Pablo II, a los cuales denominó: Misterios luminosos.

Misterios luminosos

Se presentan a continuación cada uno de los misterios y las oraciones que debemos conocer para rezar el rosario de los jueves.

En estos misterios se nos está revelando ya el Reino de Dios en la persona de Jesucristo, lo cual queda manifestado en su vida pública en la tierra, cuando ya Él anuncia el Evangelio del Reino.

El rezo de los misterios del rosario día jueves incluye las siguientes oraciones:

Oraciones iniciales

Para empezar con el rosario, se reza:

Ofrecimiento del rosario

Queremos ofrecer este rosario a Nuestra Santa Madre para que vele por nuestra salud, seguridad y prosperidad y que junto a su Amado Hijo Jesús y todos los santos que están el cielo, interceda por nosotros ante Dios Padre para mitigar nuestras penas de hoy.

Te lo pedimos por Nuestro Señor Jesucristo.

Amén.

Posteriormente se reza lo siguiente:

  • Señal de la Cruz.
  • Credo.
  • Acto de contrición.

Primer misterio: Bautismo de Jesús en el Jordán

En este misterio se contempla el Bautismo de Jesús en el río Jordán, según lo narra la segunda carta de Corintios en 5, 21 y Mateos en 3, 17.

Allí se da cuenta del inició la vida pública de Jesús. Se nos habla de su inocencia y de cómo se hizo bautizar por Juan El Bautista, asumiendo con ello nuestras debilidades, maldades y miserias.

A partir de esta experiencia, se dice que toda obra de santidad debe comenzar de esta manera; es decir, haciendo una purificación del alma. Mediante este misterio y la intercesión de la Virgen, pedimos la gracia de que por el Bautismo de su Divino Hijo, se nos brinde un corazón limpio y un espíritu nuevo.

Ahora se reza:

  • Un Padrenuestro.
  • Diez Avemaría.
  • Un Gloria.
  • La jaculatoria:

“¡María Madre de gracia y Madre de misericordia. En la vida y en la muerte ampáranos Gran Señora!”

  • La oración:

“¡Oh, Jesús mío! Perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno y lleva al Cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu Misericordia”.

Segundo misterio: su autorrevelación en las bodas de Caná

Se medita sobre la realización del primer milagro de Jesús cuando transformó el agua en vino en las bodas de Caná, tal como lo reseña Juan en 2, 1-12.

Aun cuando su hora no había llegado aún, solo por la insinuación de su Madre, hace que Jesús anticipe el que sería el primero de sus muchos milagros. Con ello nos enseñó el maravilloso poder de intercesión de María Santísima.

Por este misterio y la intercesión de la Santísima Virgen, le pedimos la gracia de siempre confiar plenamente en ella y su poder de Madre amorosa.

Se reza:

  • Un Padrenuestro.
  • Diez Avemaría.
  • Un Gloria.
  • La jaculatoria:

“¡María Madre de gracia y Madre de misericordia. En la vida y en la muerte ampáranos Gran Señora!”

  • La oración:

“¡Oh, Jesús mío! Perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno y lleva al Cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu Misericordia”.

Tercer misterio: Jesús anuncia el Reino de Dios, invitando a la conversión

Contemplamos como fue la predicación de Jesús en la que anunciara el Reino de Dios, invitando a la conversión. Así lo señala Marcos en 1, 15, Marcos en 2, 3-13 y Lucas en 47-48.

​Cuando encarcelaron a Juan, Jesús se dirigió a Galilea a predicar el Evangelio de Dios, anunciando a todos que: “Se ha cumplido el tiempo y el reino de Dios está cerca. Arrepentíos y creed en el evangelio“.

Se reza:

  • Un Padrenuestro.
  • Diez Avemaría.
  • Un Gloria.
  • La jaculatoria:

“¡María Madre de gracia y Madre de misericordia. En la vida y en la muerte ampáranos Gran Señora!”

  • La oración:

“¡Oh, Jesús mío! Perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno y lleva al Cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu Misericordia”.

Cuarto misterio: su transfiguración

En este misterio meditamos sobre la transfiguración de Jesús en el Monte Tabor, de acuerdo con lo dicho por Lucas en 9, 35.

Cuando se transfiguró delante de los tres Apóstoles, Jesús no hizo más que fortalecer nuestra esperanza en cuanto a la vida eterna. Con ello nos anima  a soportar los sufrimientos y pruebas por las que nos toca atravesar en esta vida.

Al saber la gloria que nos espera, podemos tener más paciencia en medio de las preocupaciones y problemas. Nos podemos inspirar al respecto con Las 7 palabras de Jesús.

Por este misterio, pedimos la intercesión de la Santísima Virgen de manera de alcanzar la gracia de no perder la convicción de la gloria reservada para los que perseveran. Por tal motivo, jamás debemos desanimarnos en nuestra existencia.

Igualmente se reza:

  • Un Padrenuestro.
  • Diez Avemaría.
  • Un Gloria.
  • La jaculatoria:

“¡María Madre de gracia y Madre de misericordia. En la vida y en la muerte ampáranos Gran Señora!”

  • La oración:

“¡Oh, Jesús mío! Perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno y lleva al Cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu Misericordia”.

Quinto misterio: Institución de la Eucaristía

Se contempla en este misterio la Institución de la Eucaristía en la Última Cena. Así nos lo relata Juan en 13, 1.

Jesús nos da todo para salvarnos. También se nos da en forma de comida y bebida para que eternamente podamos participar de su propia vida.

Por ello descendió desde lo más alto de los cielos y asume la sustancia del pan y del vino para elevarnos al convivir de Dios en la Santa Eucaristía.

Cuando comulgamos, nos asemejamos a María por algunos momentos, poseyendo el Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad de Jesús en nuestras entrañas.

Nuevamente se reza:

  • Un Padrenuestro.
  • Diez Avemaría.
  • Un Gloria.
  • La jaculatoria:

“¡María Madre de gracia y Madre de misericordia. En la vida y en la muerte ampáranos Gran Señora!”

  • La oración:

“¡Oh, Jesús mío! Perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno y lleva al Cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu Misericordia”.

Oraciones finales

  • Rezar la Salve.
  • Se pueden rezar las Letanías Lauretanas al final de todo el Rosario.
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