Blanco, rojo, verde, morado, dorado o plateado, rosa y azul. Cada uno de ellos componen los colores litúrgicos que contienen un significado diferente en los oficios religiosos. Con ayuda de este post podrá conocer la relevancia que tienen cada uno de ellos inmediatamente.
¿Qué significan los colores litúrgicos y cuándo se usan?
Hay un dicho muy importante que todos los colores litúrgicos son fundamentales para las vestiduras del párroco, pero los feligreses deben adoptar los mismos en sus corazones, para predicar con cada uno de ellos. Asimismo, si desconoces el Rosario Misionero, tienes la oportunidad de conocerlo, porque maneja colores que guardan relación con los cinco continentes.
Estos colores litúrgicos representan el verdadero sentir en las misas, porque cada uno de ellos aguarda un significado en particular dependiendo del contexto o la época que desarrollan tales ceremonias. La misión del cristiano es sentir cada uno de estos colores en las vestiduras, del mismo modo que los párrocos lo hacen al momento de oficiar la Santa Misa, con júbilo y mucho respeto.
Blanco
Es el color propicio para dar entrada a los tiempos pascuales y vísperas de la navidad. Idóneo para conmemorar fiestas patronales como la celebración de la Virgen María, del Señor y de otros santos, con la peculiaridad que ellos no serán los mártires que incluyan para este color. Para muchos, este color representa la pureza y la vida misma, el verdadero sentir de los tiempos pascuales y de la Semana Santa. De los colores litúrgicos presentados, ejemplifica la vida alegre del cristiano.
Rojo
El Domingo de Ramos y el Viernes Santo son los días propicios para vestir la Santa Iglesia con este color. A diferencia del blanco, los santos mártires si están identificados con el rojo. Este color significa que el Espíritu Santo es capaz de testimoniar nuestra fe al máximo.
Es la sangre derramada a través del martirio que, finalmente, convirtió a hombres y mujeres en santos. Color de la sangre, el fuego y el propio amor. Importante acotar que los Apístoles están adscritos al rojo, con excepción de la fiesta de San Juan el 27 de diciembre.
Verde
De todos los colores litúrgicos, el verde se usa por tiempo más prolongado en la iglesia, desde el bautismo hasta pleno inicio de la cuaresma. Equivale al espíritu jovial que intenta mostrar el templo sagrado día tras día. Significa el resurgir de una vida, el renacimiento en la esperanza.
Morado
Posee una connotación similar al verde, porque comparte el significado de la esperanza. Equivale al acto de la penitencia, al desespero por hallar a Jesús en el templo. Es bastante utilizado en adviento, cuaresma y misa de difuntos. De igual modo, cuando el padre visita a los enfermos, muy posiblemente lleve el color morado en sus vestiduras. También, el sábado de gloria el sacerdote llevará en su indumentaria el morado para celebrar que Cristo ha resucitado, a las doce de la noche.
Menos usados
Aunque no tengan la misma predilección que los colores litúrgicos antes mencionados, su significado si que es de destacar, porque son más específicos, en fiestas puntuales de la iglesia, mientras que los mencionados están presentes en gran parte del año.
Dorado o plateado
Simboliza las grandes fiestas de la Iglesia Católica. Es un color no frecuente en las misas, porque están diseñados para las fiestas patronales de determinada localidad, algún santo que reúna grandes cantidades de devotos. Adecuados para los días solemnes, acompañados por los mejores ornamentos a la hora de decorar el santo lugar a la espera de los feligreses para conmemorar la liturgía.
Rosa
Utilizado exclusivamente en el tercer domingo de adviento, al igual que en ceremonias puntuales que relacionan a la Virgen María. Igualmente, representa una pausa que conduce al cuarto domingo de la cuaresma. Puede significar alegría, pero no es una alegría permanente, sino más bien momentánea, para el disfrute de esas horas en ceremonia. De resto, es tomado como un color efímero en cuanto su significación.
Azul
Es el color adecuado para conmemorar el santoral de la Inmaculada Concepción, todos los 8 de diciembre. En cuanto a los colores litúrgicos, es el menos usado de todos los señalados en este apartado. Al igual que el siguiente, el negro.
Negro
Señala el duelo o la misa de cuerpo presente de un difunto.
Es importante aclarar que todos estos colores litúrgicos deben albergar en nuestros corazones de la siguiente manera:
- Debemos vivir con el color blanco en nuestro ser, por ser el sinónimo de pureza, el retorno a la vida, la paz y tranquilidad. Reconquistar la pureza es una tarea pendiente que todos los cristianos tienen que hacer, hasta plasmar la mayor inocencia posible, sin demostraciones de malicia.
- Vivir con el vestido rojo, para manifestar todos los días ese inmenso amor apasionado por Cristo, la Virgen María y el Padre Todopoderoso. Si es necesario, que la persona esté dispuesta al sacrificio del mismo modo en que lo hizo Cristo por todos los hombres, siguiendo el ejemplo de los mártires.
- Vivir con el color verde es una forma de estar con el corazón envuelto en la esperanza que vendrán mejores tiempos, como los de Gloria al momento de iniciar la salvación de todos los hombres. Es hora de situar la mirada hacia el plano de la eternidad, para ascender al cielo y estar sentado a la derecha del Padre.
- Debemos vivir con el vestido morado o violeta, porque es el mejor color que nos acerca a la penitencia, a los tiempos de Pentecostés. La humildad, el ayuno, la cercanía con Dios están concentrados en la fuerza de este color. Las buenas actitudes del cristiano siempre estarán amparadas por el morado, uno de los más utilizados que viste con gala la iglesia en la mayor parte del año.
- Vivir con el color rosa es idóneo, pero tampoco es aconsejable hacerlo en grandes etapas de nuestras vidas. En algún episodio de la cristiandad hay que prescindir de él y adoptar otro color de los más frecuentes dentro de los litúrgicos. La alegría que transmite este color es pasajera, mientras que los otros ofrecen una vía hacia la perpetuidad.
- Vivir con el vestido azul constantemente, inclinando la mirada al cielo, pero hay que ser conscientes que los humanos deben tener los pies en la tierra.
Te invitamos también a consultar los siguientes artículos, seguro te encantarán:

