Principales Parábolas de Jesús y sus significados

En muchas ocasiones, hemos escuchado sobre las parábolas de Jesús y lo relacionamos con historias que nos dan una enseñanza de vida más allá de una prédica. En este artículo te mostraremos las principales parábolas de Jesús así como su significado.

parábolas de jesús

¿Qué son las parábolas de Jesús?

Podríamos definir a las parábolas como los relatos encontrados en la biblia cuya finalidad es transmitir una enseñanza de la forma más fácil de comprender  y simple de recordar. En todas las parábolas destaca la sencillez de los comienzos  y el crecimiento progresivo de los personajes de las parábolas en donde la fuerza regeneradora de Dios a la salvación, hace que estos personajes alcancen esa vocación de servicio a Dios y al prójimo.

Jesús predica través de las parábolas, si nos damos cuenta, durante los relatos del Nuevo Testamento, Jesús usa ejemplos vivos, imágenes tomadas de la vida cotidiana y les da contenidos ricos y amplios. Estas parábolas las comparte después un año de recorrer las calles de Palestina predicando el Evangelio y reafirmando su doctrina con incontables milagros.

Muchos de los ciudadanos que escucharon las parábolas de Jesús creyeron, muchos otros no. Lo que si es cierto es que Jesús habló del Reino de Dios con mucha sutileza a través del uso de las parábolas en las cuales, sin ocultar que está diciendo cosas novedosas, incita a los ciudadanos a interesarse. En su momento, los que tenían un corazón dispuesto a la conversión a Dios eran los que entendían las parábolas de Jesús.

Durante muchas de las parábolas de Jesús se revelaron mucho de sus misterios pero también hizo uso de las mismas como herramientas de protestas contra líderes religiosos y sociales. Donde podemos encontrar a las parábolas como método de protesta son en Parábola del fariseo y el publicano y en la Parábola de los dos hijos.

Para poder comprender las parábolas de Jesús, debemos ser verdaderos discípulos suyos y no entender estas parábolas sólo por el hecho de simplemente  obligarnos a entenderlas. Comprender una parábola de Jesús está íntimamente relacionado con el compromiso con él y de esta manera podríamos recibir su ayuda y su mensaje.

Es importante mencionar que existe controversia sobre el significado original de las parábolas de Jesús, sobre el uso de las parábolas o si bien, en realidad fueron agregadas por Marcos para reforzar la fe de sus lectores cuando era perseguido por los Romanos. El ultimo motivo comentado sirve como explicación para comprender del todo el verdadero mensaje de las parábolas de Jesús ya que queda claro que es necesario tener fe en Dios para entenderlas.

Principales Parábolas de Jesús

A continuación presentaremos  una lista de las parábolas de Jesús junto con un analisis un análisis de las más conocidas para de esta manera tener una orientación de que tan importantes han sido dichos relatos expresados por Jesús a sus oyentes para que logren convertirse en la fé y en el amor a Dios los cuales hasta nuestros días son enseñanzas vigentes. A continuación te presentaremos una sintesis para que puedas realizar un mapa conceptual de las parábolas de Jesús.

Parábola del Sembrador

Se puede decir que es la más larga de las parábolas de Jesús, esta parábola también podríamos decir que es una de las más conocidas en todo el mundo. En esta parábola se responde a una pregunta sobre el por qué se producen diferentes efectos en los que escuchan dicha parábola, la respuesta a dicha pregunta es que la gracia es igual para todos, pero la libertad humana del pensamiento conlleva a diferentes interpretaciones.

La semilla que se presenta en esta parábola tiene poder de fructificar siempre, pero el fruto dado por esta semilla va a depender de la libertad del hombre la cual puede estar condicionada por el mal,  la inconstancia o bien por las dificultades externas o internas que se vivan en el momento, otro hecho que influyen en el fruto es la seducción del mundo y las riquezas.

La propia variedad de frutos demuestra la calidad de la fe y de la buena disposición de los fieles que escuchan la palabra de Dios y trasladan esta palabra a la práctica. El mensaje de esta parábola es claro, la violencia no puede generar fruto alguno sino que más bien es la aceptación, la libertad y la fe los factores que llevaran a la obtención de un fruto.

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Parábola de la cizaña

Es casi imperdonable dormirse cuando se han hecho bien las cosas, esto no es bueno ya que las acciones de los diversos enemigos entre los que destaca el diablo siempre estarán ahí asechándonos. Muchas veces es un misterio que Dios permita que el diablo y la malicia de los pervertidores metan la mano en la vida de las personas.

Aunque si bien es cierto, no debemos escandalizarnos ante la presencia del mal en el mundo, la eliminación definitiva de todos los males se dará justo antes que llegue el reino de los cielos. Esta fase antes de la llegada del Reino de los Cielos se basa en la siembra, la vigilia de la siembra y finalmente en la cosecha.

Jesús en esta parábola ha comentado algo que es sumamente importante y es que en el reino de los cielos existe un juicio, en donde se decidirá un premio eterno y un castigo el cual también es eterno, esto se debe tener muy en cuenta a lo largo de la vida.

No cabe duda de que existe el cielo para los que lleven una vida cercana a los mandatos de Dios y el infierno para los que no se encuentren dentro de estos mandatos y a su vez a los que rechacen el Reino de los Cielos. Esta parábola también deja en claro que la misión de Jesús como Mesías no era simplemente establecer un reino temporal.

Parábola del grano de mostaza

En esta parábola se introduce a la historia humana,  en esta parábola también se menciona que el  tiempo de la Iglesia será de desarrollo y crecimiento de lo que fue sembrado por Jesús y que sólo al final de nuestros días saldrá a relucir a todo su esplendor el reino de los Cielos. Es importante mencionar que el Reino de los Cielos no es algo pasivo sino que requiere una búsqueda a través de acciones de bien.

Sólo al final de los días es que podremos apreciar todas las virtudes del Reino de Dios y es por ello que  es la esperanza lo que  debe mover a quienes viven en bien y en comunión con Dios, es bien sabido que la fuerza del hombre es la esperanza.

En esta parábola se hace énfasis en que la meta propuesta por Dios no es una utopía, sino que este tan preciado reino es de paz, amor, justicia y libertad, este solo es realizable siempre y cuando queramos y adoremos a Dios y toda esta constancia lleva al final a alcanzar un progreso deseado.

Parábola de la levadura

Los ideales de crecimiento en Dios deben venir acompañados de cambios en nuestra conducta y en nuestra manera de tratar con los demás. Como sabemos, la levadura forma parte del pan, pero esta se encuentra en un estado de desarrollo mucho más avanzado que el pan  y provoca cambios significativos en la masa que le rodea.

Para comprender un poco más sobre esta parábola debemos añadir una frase de esta que es bien importante: “El Reino de los Cielos es semejante a la levadura que toma una mujer y mezcla con tres medidas de harina, hasta que todo fermenta”. Esta frase la podemos encontrar en el evangelio de Mateo.

La principal interpretación que podríamos dar a esta frase es que aquel que acepte el Reino de Dios,  no debe separarse del resto de los hombres así no hayan crecido totalmente, por el contrario este que ha aceptado al Reino de Dios debe mantenerse ahí para ayudarlos a crecer en torno a Dios.  Es importante destacar que estos que están en vías de crecimiento, deben tener fuerza interior para que de esta manera se obre el prodigio de cambiar esta masa sin forma en un buen pan de buen trigo.

Parábola del Tesoro escondido

El valor del Reino de Dios es incomparable, está por encima de todo, por ende todo lo demás pierde su ante él. A pesar de esto, es un Reino que no es fácil de encontrar y Dios nos invita a que estemos preparados y dispuestos a hacer todo lo bueno para así poder conseguirlo.

Para analizar esta parábola, podríamos insertarla a continuación: “El Reino de los Cielos es semejante a un tesoro escondido en el campo que, al encontrarlo un hombre, lo oculta y, gozoso del hallazgo, va y vende todo cuanto tiene y compra aquel campo“, esta parábola pertenece al Evangelio de Mateo.

Analizando la cita anterior, toda renuncia representa un buen negocio ante un hallazgo que pueda  llenar nuestra alma de gozo y alegría. En el caso de la parábola, este agricultor no estaba en búsqueda del tesoro, pero cuando este lo encuentra busca con todos los medios obtener dicho tesoro. Esta reflexión nos invita a dejarlo todo en la procura del Reino que Dios nos ha prometido.

Parábola de la Perla

La parábola del Tesoro y la parábola de la Perla son muy  similares, la pequeña diferencia que existe entre ellas es que el comerciante está en la búsqueda de una perla preciosa en el mercado y cuando la encuentra, dispone de todos los recursos para comprarla y al obtenerla  se alegra grandemente de su suerte y su sagacidad.

Esto nos lleva a la reflexión de mantenernos en la búsqueda del Reino de Dios y una vez encontrado, dejarlo todo para poder apreciar de este gran regalo. Puedes conocer mucho más a detalle esta parábola en nuestro artículo sobre La perla de gran precio.

Parábola de la red

Esta parábola podría ser comparable con la Parábola de la cizaña, pero se diferencia en que en este caso no se hace mención a un enemigo o al mal que se encuentra cerca. Por su parte, el juicio final trae consigo la separación de las cosas buenas y las cosas malas que hemos hecho. En esta parábola, la referencia que se hace con respecto al cielo y al infierno es bastante importante.

Con esta parábola, Jesús nos muestra el valor incomparable del Reino de Dios, a pesar de que existan dificultades para alcanzarlo, el desarrollo y el crecimiento en torno a Dios harán que finalmente sean superados todos los obstáculos sin dejar de lado el juicio individual de cada hombre según su actitud ante el reino de Dios.

Parábola de la oveja perdida

En las enseñanzas del Reino de Dios, Jesús hace insistencia en la necesidad que existe de la fe y del buen uso de la libertad o bien como él le dice, “libre albedrío”, también Jesús destaca el premio que se nos dará por ser buenos y el castigo por ser malos. En esta parábola se hace énfasis en la riqueza del Reino de Dios, el cual si no fuese un Reino de perdón y de misericordia, la enseñanza de Jesús en la tierra no sería coherente con lo que se promete para el Reino de Dios. Dice Jesús:

“La alegría que producen los noventa y nueve ovejas que en su la mayoría no le parecen suficiente al buen pastor, quien piensa en los que están perdidos. Este pastor deja a las noventa y nueve ovejas a salvo y se dedica a buscar a las que están extraviadas”.

Lo comentado anteriormente es de lo que trata la parábola de la oveja perdida, esto nos deja en claro que nadie es indiferente para Dios, cada uno de nosotros es de gran valía ante sus ojos  y a este le mortifica mucho la situación de aquel que está perdido. Dios sufre y quiere salvar a aquel que está perdido y se llena de mucho gozo cuando ha recuperado al que estaba perdido, el perdón y la misericordia de Dios tiene rostro de la alegría.

Parábola de la Dracma perdida

La parábola de la dracma perdida hace referencia  al gozo que se produce en el cielo cuando un pecador se arrepiente de todo corazón, esto se debe a que el arrepentimiento tiene que ver con la profundidad y la bondad que existe en el  corazón del hombre. Cuando un pecador se arrepiente, su corazón cambia de un lugar donde antes había muerte espiritual a un lugar donde ahora hay vida y esta vida esta mediada por Jesús.

Para comprender un poco más esta parábola y comprender lo profunda que es, procederemos a citarla a continuación:

“O, ¿qué mujer que tiene diez dracmas, si pierde una, no enciende una lámpara y barre la casa y busca cuidadosamente hasta que la encuentra? Y cuando la encuentra, convoca a las amigas y vecinas, y dice: Alegraos conmigo, porque he hallado la dracma que había perdido. Del mismo modo, os digo, se produce alegría ante los ángeles de Dios por un solo pecador que se convierta”.

Dios quiere vivir en nuestros corazones y una muestra de arrepentimiento genuino de todo lo que hemos hecho es reflejo de que todas las cosas que hace Dios son nuevas y puras.

Parábola del hijo pródigo

Esta es sin duda, una de las parábolas más conocidas de Jesús, en esta parábola se nos ilustra de una relación entre un padre y sus hijos, de los cuales el mayor es obediente y el menor decide irse de la casa.

Esta parábola es reflejo del gran amor que Dios tiene por nosotros y del anhelo que este tiene para que aquellos que se han ido de su casa regresen de nuevo. Al ser esta una parábola tan extensa, conviene hacer un análisis de lo que representa cada personaje de esta parábola. Esta es una de las parábolas de Jesús para niños más usadas.

El hijo Menor

Durante el relato, cuando el hijo menor pide su herencia, esta fue una forma de decirle a su padre que no respetaba su autoridad y que prefería que este muriera para así disfrutar de la vida a su manera. Por su parte, Dios nos ofrece una vida llena de gozo en el pero en muchas circunstancias rechazamos su acogida y su amor para vivir de acuerdo a nuestras propias reglas y no a las reglas que este nos recomienda.

Muchas veces, la vida que llevamos se basa en intereses propios y no tienen nada que ver con el plan que tiene  Dios para nosotros, en innumerables ocasiones nos de tal magnitud en el pecado que no somos conscientes del daño que nos estamos haciendo y esta circunstancia lleva a que algunos tengan que llegar al punto más bajo para impactarse con la realidad, de manera muy similar como cuando el hijo menor se encuentra en medio de los cerdos.

El hijo mayor

Aun siendo fieles a Dios y a nuestras iglesias, muchos de los que somos creyentes cometemos errores al juzgar a personas que consideramos malas o bien personas bajas. Este hecho de juzgar nos lleva muchas veces a cerrarle las puertas a estas personas e incluso a cerrar las puertas de la iglesia a muchas personas porque no queremos asociarnos con ellos.

Debemos de admitir que en ocasiones nuestra actitud hacia el pobre, el marginado, el pecador, entre otras personas que no consideramos “puras”, es contraria a la actitud de Dios hacia ellos. Miramos a las otras personas  y los criticamos por su pasado. En esta parábola, el hijo mayor hizo esto con su hermano menor.

Los que estamos bajo la religión del catolicismo o bien del cristianismo, debemos de estar siempre alegres cuando una persona, sea quien sea y teniendo el pasado que tenga, regrese a la voluntad de Jesús.

La actitud de Dios hacia el pecador

Jesús dijo esta parábola luego de haber compartido con sus oyentes  las parábolas de la oveja perdida y del dracma perdido. En cada una de estas parábolas Jesús nos da a entender que es Dios es quien está en la procura de nosotros. Cuando nos perdemos o bien nos desviamos del camino del bien, es Dios quien hace de todo para encontrarnos y cuando regresamos a él, el cielo se llena de júbilo.

Nunca lograremos entender el gran amor que tiene Dios por cada uno de nosotros. En base a esta parábola, Jesús nos dice que siempre existirá un lugar en el corazón de Dios para aquellos que deciden regresar a él y ser perdonados de sus pecados.

Parábola de los obreros a la hora undécima

En el momento de Jesús e incluso en la actualidad, existen personas en Jerusalén que sobreviven con lo que ganarán en esa jornada de trabajo. La preocupación por el pagamento es grande y este en muchas ocasiones no da ni si quiera par lo más elemental  y esta situación es lo que marca la pauta en esta parábola.

Las enseñanzas individuales que nos otorgan las parábolas sobre la necesidad de tener un buen corazón, así como de ser justos va más allá de lo que pautan las leyes. Las enseñanzas sociales que nos otorgan las parábolas nos muestran también un auténtico modelo social en donde la caridad complementa a la justicia.

Jesús nos dice que los últimos serán los primeros y que los primeros los últimos, esto nos indica que la extensión del reino de Dios no sólo va a estar en Jerusalén sino que se extiende a más allá de este territorio e incluso en otro plano.

En este caso, Jesús nos quiere hacer entender que el último pueblo, el último hombre de buen corazón recibirán la misma paga, ya que todos los dones son superiores a los méritos realizados durante toda la vida, todo esto es una de las tantas muestras de amor por parte de Dios.

Esta parábola se caracteriza por no ser fácil de comprender, sobre todo  para las personas que están arraigados a unos esquemas patrióticos que condenan a la religión.

En el fondo, el problema es la propia santidad y la revelación de que Dios ama a todas las personas por igual,  esquema que es poco entendido por estos esquemas patrióticos, justificando que un ser superior no puede querer por igual a una persona que hace mal y a una persona que hace el bien pero el amor de Dios puede romper estas barreras.

Parábola de los invitados a la boda

Esta parábola es muy similar a la de los obreros en la viña sólo que la parábola de los invitados a la Boda es un poco más clara en su mensaje. Esta parábola se trata de una invitación a unas bodas donde el rechazo de los primeros invitados se contrasta con la gratitud de los extraños a la fiesta.

Esta parábola posee un gran valor ya que es fácil de comprender, todos somos llamados al gran banquete de las bodas del Hijo, en esta parábola Jesús la presenta en un momento donde la oposición de escribas y fariseos era fuerte y violenta.

Considerando esto, Jesús insiste en presentar al Reino de los Cielos como un reino abierto a todos los hombres de todos los pueblos y muy importante, de todos los tiempos. Si bien es cierto que muchos son los llamados, los elegidos son aquellos que tengan fe en que Jesús es el nuestro Rey  y que debemos acogernos a este nuevo reinado donde Dios está entre las personas.

Parábola Cuestión de la herencia

Esta parábola es de muy fácil comprensión, esta parábola se conoce como Cuestión de la herencia ya que durante una de sus prédicas, se le presenta un hombre que le dice a Jesús que reparta su herencia de forma justa y Jesús se niega justificando que él no es ni Juez ni repartidor.

Jesús se refiere en esta parábola a que aquellos que tenemos abundancia de recursos debemos compartirlos con los demás pero esto va más allá de dinero y de bienes materiales, se refiere también a cuanto de dios y de bondad tenemos dentro de nosotros que siempre es necesario compartirlo con aquellos que carecen de Dios y de bondad en sus vidas.

Para justificar lo anterior, Jesús durante esa prédica dice que insensato es aquel que atesora para sí, este no es rico ante Dios, es por ello muy importante siempre llevar a Dios a la vida de los demás y compartir su gozo y alegrías con otros.

La parábola del administrador

Todo aquel que ama debe cuidar ese amor para que no se pierda y muy importante aún,  para que este se incremente en cantidad y en intensidad. Las esperas cortas nos hace estar muy atentos ante la llegada de Dios mientras que si la espera es larga, esta vigilia se debilita con el pasar del tiempo y es aquí donde entran las tentaciones del que nos busca dañar en cualquier oportunidad.

Es importante destacar algo muy real, es más fácil luchar durante una hora que durante mil horas, pero si luchamos cada hora como si fuese la última se nos hace mucho más fácil. En su momento, los discípulos pasaron por un momento donde los peligros los agobiaban y ellos dieron todo de sí durante cada hora de batalla y fueron gratificados por Dios.

El hecho de que Dios respete el libre albedrío de las personas muchas veces hace creer que está ausente y es para no cohibir es libertad que tenemos.  Pero este hecho de que esté ausente, no quiere decir que no esté y de que no se entere de todo lo que hacemos. Al final de nuestros días, Dios va a pedirnos cuentas de las acciones que hemos hecho cada uno de nosotros a lo largo de nuestra vida.

Parábola de la higuera estéril

La parábola de la higuera estéril es una parábola en donde se deja una interpretación abierta, esto quiere decir que Jesús nos deja a cada uno de nosotros sacar nuestras propias conclusiones.

Para dar una interpretación, debemos situarnos un poco en el tiempo donde esta parábola fue dicha,  la higuera  simboliza en ese momento al pueblo de Israel, esto nos quiere decir que no importa si este sea el pueblo de Dios, esta ciudad no está salva de un juicio final  y llama a cada una de las personas a producir sus frutos.

La higuera simboliza al pecador que a lo largo de su vida no dio frutos de conversión, en esta parábola el hombre dueño de la higuera manifiesta con claridad su disgusto y contrariedad con referencia a su higuera la cual no produjo frutos y es por esto que provoca su reacción en esta parábola.

A pesar de la frustración de la higuera no haber dado frutos, el dueño de la viña sale a defender su higuera sentenciada como si se tratará de una causa judicial, incluso se insiste ante el dueño de la higuera abrir un período de gracia antes de ejecutar a la higuera. Este período de gracia significa la misericordia de Dios, en donde podríamos decir que no deberíamos de abusar de ella.

La parábola del rico epulón y el pobre Lázaro

Esta parábola relata la historia de dos hombres y el destino de cada uno de ellos, en su caso,  el pobre Lázaro quien se encuentra  lleno de llagas y sin socorro, es llevado al lugar de su muerte al seno de Abraham. Por su parte, el rico que viste de púrpura y lino fino y se llena de banquetes a cada día sufre un sinfín de tormentos luego de ser sepultado.

El motivo de denominar “Epulón” es muy  tradicional, a pesar de que en la parábola no se le nombra así, el término “Epulón” hace referencia al  nombre de uno de los rangos dentro de los colegios sacerdotales romanos. Según la Real Academia Española, define “Epulón” como aquel  hombre que come y se regala mucho, muy similar a la actitud del rico durante esta parábola.

Esta es la única parábola en la que se puede encontrar un nombre propio, este es el de Lázaro. El pobre Lázaro se asocia con un  enfermo de lepra, en este caso además de un enfermo, en esta parábola se le considera a Lázaro como el hombre patrón de los mendigos, de los leprosos y de todo aquel que padezca de enfermedades de la piel.

Esta parábola muestra el comportamiento poco ético del rico y por su parte, los pobres son vistos con mucho prejuicio. A la hora de interpretar esta parábola debemos tener cuidado ya que en este caso no se aborda a los personajes como ricos o pobres de amor o de bondad sino como pobre a aquel que no tiene recursos y rio a aquel que despilfarra sus recursos.

Parábola del buen samaritano

El camino que separa a las ciudades de Jerusalén y Jericó se encuentra lleno de peligros, entre estos se destacaban las tentaciones del demonio y de sus ayudantes. En esta parábola se representa al sacerdote como aquel que interpreta las leyes pero no las pone en práctica en su vida.

Una de las falsas interpretaciones que se le podía dar a la ley que circulaba en aquel tiempo en la Sinagoga se basaba en que con el simple hecho de tocar a alguien herido o que estuviese muerto era considerado como contaminante. Tomando en cuenta esta ley, es por ello que el sacerdote de esta parábola se aleja del cuerpo.

Por su parte, el buen samaritano se representa como aquella persona que sabe querer al modo en que Dios quiere, este se olvida de sus ocupaciones y se encarga de curar, cuidar y gastar su dinero con la finalidad de recuperar a la persona que se encuentra en mal estado.

Sin lugar a dudas, el buen samaritano  vive la misericordia, a pesar de estar fuera de las leyes de ese momento, es aquel  que mejor cumple la ley de Dios de amar con misericordia. Debemos decir que Jesús es el buen samaritano de aquellas personas que sufren en este mundo.

La parábola del fariseo y el publicano

En esta parábola, la oración del fariseo es rechazada ya que sus pensamientos son fruto de su orgullo espiritual. Por otro lado, el fariseo se vanagloria de las limosnas que da y de sus ayunos siendo un poco arrogante e incluso se compara con el publicano, a quien este considera inferior y además lo juzga.

Al fariseo no le mueve el amor de Dios y además no es consciente de que, sin la ayuda del Señor, no puede lograr nada. El orgullo religioso del fariseo se ha transformado en una apariencia espiritual la cual esconde el pecado de la soberbia el cual difícil de curar. En este caso, la soberbia del fariseo está llena de buenas obras pero estas no lo son para la gloria divina ya que usa a Dios para enaltecerse el mismo.

Por su parte, muchas personas que se consideran muy justos y creyentes que se sienten muy seguros de sí mismos, son muy similares al segundo hijo de la parábola, ya que a pesar de que de la boca para afuera acatan las órdenes de Dios, de corazón y en base a sus actitudes no obedecen las ordenes de Dios.

Jesús con esta parábola quiere que sus ciervos juzguen con rectitud y que no sólo se queden con las apariencias sino que vayan más allá de un juicio banal y realicen un juicio íntimo destinado a Dios para que de esta manera se ore por ellos con humildad. En esta parábola también se nos destaca que debemos tener cuidado ya que en muchas ocasiones  las obras buenas pueden llevar a un cierto grado de soberbia y vanidad.

Parábola de los dos hijos

En esta parábola se nos cuenta la historia donde un padre le pide a sus dos hijos que vayan a trabajar en su viña. En ese momento, el primer hijo respondió que no quería ir a trabajar en dicha viña pero luego se arrepintió y fue a trabajar a la viña. Por su parte, el segundo hijo ante el pedido del padre respondió que si trabajaría en la viña pero con el tiempo no lo hizo.

Jesús luego de esta anécdota, le pregunta a sus oyentes quien hizo lo que pedía su padre y todos los oyentes respondieron que el primero ya que a pesar de haberse negado en primera instancia, sus obras demostraban que si habría trabajado en la viña de su padre. Ante la respuesta, Jesús dirige una crítica fuerte ante sus oyentes diciendo textualmente:

Yo os aseguro que los publicanos y las prostitutas os llevan la delantera en el camino del Reino de Dios“.

Estas palabras de Jesús ante sus oyentes nos hacen creer que muchos de los pecadores son como el primer hijo ya que a pesar de que en primera instancia se niegan a la voluntad del padre, luego se arrepintieron y se entregaron al trabajo que nos pide Dios.

Por su parte, muchas personas que se consideran muy justos y creyentes que se sienten muy seguros de sí mismos, son muy similares al segundo hijo de la parábola, ya que a pesar de que de la boca para afuera acatan las ordenes de Dios, de corazón y en base a sus actitudes no obedecen las ordenes de Dios.

Lo que Jesús quería enseñarnos con esta parábola sin lugar a duda es que lo que verdaderamente importante en nuestra vida no son las palabras sino las obras. Aquellos que le dedican palabras y promesas a Dios e incluso a otras personas tienen que ser correspondidas con obras y comportamiento coherente.

Parábola de las vírgenes necias y prudentes

El contenido principal de esta parábola es que se hace necesario estar preparados en todo tiempo para el momento en que Jesús regrese a la tierra y se nos realice el juicio para ver si somos justos merecedores del Reino de Dios el cual es eterno.

En esta parábola se nos presentan diez vírgenes, cinco de ellas son prudentes y representan a aquellas personas que cumplen la voluntad de Dios esperando al novio de acuerdo al mandamiento dado Jesús. Por otro lado, las vírgenes que faltan son insensatas y representan a aquellas personas que no están preparadas para la llegada de Jesús y tampoco cumplen con la voluntad de Dios.

Durante la parábola se expone en un momento que las vírgenes insensatas le pidieron aceite a las vírgenes prudentes y estas les respondieron que fueran a comprar. Esto en sí no demuestra una posición egoísta por parte de las prudentes sino que nos hace inferir que la salvación en el juicio final es individual y no grupal.

Esto nos quiere decir que cada persona es responsable de sus actos y en caso de que haya recibido la palabra de Dios por gracia no debe menos preciar este regalo que es la salvación, en caso de no darle la valoración correcta a este regalo sufrirá las consecuencias de haberlo rechazado.

Muchas personas piensan que hacer la voluntad de Dios es no querer dar su brazo a torcer, ya que en un determinado momento de la vida algunas personas van a querer engañarnos bajo el pretexto de que solos libres y que podemos hacer lo que queramos en cualquier momento. Esto de la libertad es totalmente cierto pero queda bajo nuestro pesar las acciones que hemos hecho o dejado de hacer y además es Dios el único que sabe con certeza que es lo que realmente nos conviene.

Parábola de los talentos

La parábola de los talentos es sin duda alguna una de las parábolas más lindas. En esta parábola se habla de las habilidades que Dios nos dispone a cada uno de nosotros desde el momento en que nacemos, como una especie de misión.

Lo interesante de estos talentos es que es sólo Dios el que sabe el talento que cada uno de nosotros ha recibido, en este caso puede ser la inteligencia, el carácter, la familiaridad, la sensibilidad, los dones de gracia, la amistad, entre otros grandes y nobles talentos que Dios nos depara.

Son verdaderamente pocos los que dan frutos con sus talentos otorgados por Dios y estos  muestran gozo por el bien realizado. El premio que nos depara Dios por hacer el bien con este talento es la ascensión definitiva a su reino eterno.

El común de la vida es aquella persona que es perezosa a pesar de tener muchos talentos, este no hace nada ya que no tiene amor y en lugar de confesar su pecado, se dedica a criticar Dios porque ha recibido poco y es por ello que Dios los castiga antes de poder ascender al reino de los cielos.

Parábola del juicio final

Desde el momento en que Dios creo la luz, la oscuridad y el paraíso, ha sido el cielo el lugar prometido desde ese entonces y por otro lado, ha sido el infierno lo que se ha derivado del fruto del pecado, de los ángeles caídos y de los hombres que han pecado. Dios siempre va a querer salvarnos a todos pero el hombre tiene la libertad de escoger y pueden reaccionar de buena o de mala manera.

Es el cielo el premio por un trato amoroso con el prójimo y el infierno aquel lugar de castigo por el mal hecho al prójimo y la misericordia es una acción que va más allá de la justicia. Es la solidaridad lo que debe ser más allá una norma, un estilo de vida para aquel que quiere ascender al reino de los cielos.

Aunque el hombre no llegue a ser consciente de esto, Dios siempre está observando todas y cada una de nuestras acciones y también las omisiones que cometamos, esto es con cada uno de nosotros y en su debido momento seremos juzgados en base a la calidad de su amor.

Parábola del juez injusto

Esta parábola trata sobre una viuda y un juez el cual es injusto, con mucha frecuencia se hace uso de esta parábola para explicar por qué debemos  ser perseverantes con la oración cuando le pedimos algo a Dios y aun no lo hemos recibido. Cuando no hemos recibido la respuesta de Jesús, es porque nos ha querido enseñar algo más profundo y esta enseñanza es el llamado a que nos mantengamos en el camino correcto para llegar al reino de los cielos y a la vida eterna.

La fe es la perseverancia que debemos tener presente mientras estemos de paso aquí en la tierra. Es a fe el medio por el cual recibimos a través de Dios la salvación, pero no podemos buscar a Dios solos, debemos pedirle con mucha fe lo que necesitamos para poder ver a Jesús cuando este venga por nosotros a llevarnos al reino de Dios en los cielos.

Por otro lado, uno de los hechos que nos debe llevar a pedirle a dios con mucha fe es para que nos ayude a perseverar en este mundo lleno de perversiones y tentaciones. Cuando llegue el juicio final, sólo los justos podrán acceder a la vida eterna y los que son desobedientes a la palabra de Dios y se dedican a cometer perversiones les queda sólo el castigo eterno.

Parábola de los viñadores homicidas

Esta parábola es considerada un poco extraña e incomprensible para mucho, suele ser considerada como una de las más difíciles de reflexionar. En esta historia se nos muestra a un propietario de un campo el cual planta una viña y la protege con todos los lujos posibles y contrata a unos trabajadores para que la cuiden y así de esta manera genere frutos.

Poco a poco, los viñadores se dedicaron a asesinar a los servidores que eran enviados por el propietario de la viña.  Luego de mandar a varios de estos siervos, decide mandar a su único hijo, muchos lectores de esta parábola consideran esta acción del propietario como insensata. Pero si analizamos con mucho detenimiento, podemos ver que Jesús les estaba contando su propia historia a los oyentes que estaban ahí presentes.

Esa viña podemos ser nosotros, ya que hemos recibido muchos dones y facilidades de Dios quien nos lo ha dado todo con mucho amor y quizás no hemos respondido de buena manera a nuestro cuidador de la viña quien es Dios. Inclusive, puede ser que aún no hayamos dado frutos o bien que sólo hayamos producidos frutos amargos pero Dios está dispuesto a esperar que le demos frutos buenos en su debido tiempo.

En esta parábola es Jesús el verdadero protagonista de su parábola, el reino de los cielos que Jesús ha alcanzado luego de su muerte como una muestra de amor hacia nosotros sólo se entregará a aquellos que han sabido dar frutos en el momento oportuno al propietario de la viña, es decir, a Dios.

Parábolas de los Evangelios Canónicos

Para facilitar la comprensión de las Parábolas de Jesús debemos ubicarlas en un contexto, este contexto son los Evangelios Canónicos. En estos Evangelios Canónicos podemos encontrar parábolas distribuidas por los Evangelios de Mateo, Marcos y Lucas. A continuación comentaremos con un poco más de profundidad sobre las Parábolas encontradas en los Evangelios Canónicos.

La clasificación de las parábolas de Jesús es principalmente en base a los evangelios canónicos es que tanto Mateo, Marcos y Lucas durante los relatos de la vida de Jesús pudieron pasmar las parábolas que este presento a lo largo de su vida a aquellos que siempre estuvieron dispuestos a escucharle.

Evangelio de Mateo

El Evangelio de Mateo  es el primero de los cuatro libros que componen a los  Evangelios del Nuevo Testamento. Este libro fue escrito con la finalidad de que fueran leídos o bien escuchados  por una audiencia judía, por lo cual en este libro podemos encontrar e muchas referencias a las profecías del Antiguo Testamento las cuales Jesús cumplió. Se debe destacar que en este libro se encuentran al menos 129 referencias al Antiguo Testamento.

El objetivo principal de  Mateo con sus escritos era demostrarles a los judíos que Jesús era en efecto el Mesías que estaban esperando.

Evangelio de Marcos

El Evangelio escrito por Marcos es el segundo libro que compone al Nuevo Testamento de la Biblia. En estos relatos podemos conocer  sobre la vida, ministerio,  milagros y palabras de Jesús. A diferencia del Evangelio de Mateo que presento a Jesús como el Mesías del pueblo Judío,  Lucas lo presenta como un servidor del señor. En este evangelio podemos encontrar la narración de la vida de Jesús desde el momento de su Bautismo hasta su resurrección.

Este es el Evangelio más corto de los cuatro que componen al Nuevo Testamento, incluso dicen que es el más antiguo según expertos en la biblia.

Evangelio de Lucas

Por su parte, el Evangelio de Lucas es el tercero y el más largo de los cuatro evangelios canónicos del Nuevo Testamento bíblico. En este evangelio podemos encontrar los relatos de la vida de Jesús desde su nacimiento, vida pública, muerte, resurrección y culmina con el relato de su ascensión.

Las intenciones de Lucas al escribir la historia de la vida, muerte, y resurrección de Jesús era que las personas judías pudieran entender el mensaje de salvación. Actualmente, el evangelio de Lucas tiene una finalidad pastoral, estos nos ayudan en la profundización de la fe, mostrando a Jesús como el Salvador de los hombres, destacando su espíritu de misericordia.

A lo largo de este artículo se nos han presentado las parábolas de jesús y su significado, hemos destacado las más resaltantes de la biblia, con ellas se ha presentado un análisis para facilitar su comprensión.

Con estos análisis se busca que se comprenda verdaderamente el mensaje que Jesús nos tiene con estas historias sumamente didácticas con gran aprendizaje que acostumbraba a contar en cada una de sus prédicas, el principal mensaje que nos llega es amar y hacer la voluntad que Dios dispone entre sus normas. También te pueden interesar los siguientes artículos.

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