La fe, esperanza y caridad, son tres virtudes que son denominadas teologales. Esto pues tienen al Padre Creador como objeto de elemento inmediato. La fe está relacionado a lo que Dio revelo, la esperanza se centra en lo que sentimos por él en relación al socorro y apoyo y por la caridad se guarda relación con el amor que existe por el Señor de los cielos y de la tierra, que permite que seamos bondadosos con el prójimo como él lo pide.
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Las virtudes teologales: fe, esperanza y caridad
Las virtudes teologales son efectuadas en grandes escalas por pocos. Pues muchos no tienen la disposición de practicarlas a fondo ni conocerlas, ya que no las toman en algunas ocasiones como parte importante de lo que ocurre en el mundo.
Es por ello, que se debe destacar que la vida de fe, esperanza y caridad debería formar parte del hábitat y atmósfera que poseen todo aquel que se considere creyente en el cristianismo. Dejando de esta forma atrás el materialismo que se vive en la actualidad en el mundo.
Se debe estacar que la fe y esperanza son virtudes que debemos canalizar de manera individual con el Padre Celestial. Mientras que la caridad es una virtud que se sincroniza con Dios y el prójimo.
Importancia
La fe, esperanza y caridad son consideradas tres virtudes que destacan a Dios como su principal objeto de importancia. Es por esta razón que es sumamente importante destacar que estas son las virtudes más elevadas y cercanas al Señor Celestial.
Además de ello, la fe, esperanza y caridad son sin dudas las que nos permiten desarrollar de mejor forma las virtudes morales. Lo que a su vez nos permite alcanzar el fin de nuestras vidas de manera cómoda.
Para Dios al crearnos las virtudes que considero de mayor importancia fueron la fe, esperanza y caridad, pues son las que permiten una verdadera conexión con Dios y el prójimo.
Las virtudes en general
Las virtudes no son un objeto que uno se pone, ni mucho menos un título de estudio. Por otro lado, estas virtudes tampoco se consideran un don natural con el que nacemos. Esto debido a que de esta forma no sería virtud.
Es importante mencionar que la naturaleza humana tiene ciertos elementos de disposición y la capacidad que permite que se asuman estas virtudes como propias. Lo que a su vez se relaciona a los medios adecuados para tenerlos.
Es importante mencionar que las virtudes son disposiciones del hombre, que se adquieren a través de ejercicios repetidos que permiten que actuemos de manera consciente y libre con la ejecución del bien.
Se debe mencionar que la virtud para que se considere, debe efectuarse de manera habitual. Es decir, no puede ser un acto esporádico y mucho menos aislado. Se considera por lo tanto una segunda naturaleza que permite que actuemos, pensemos, sintamos y reaccionemos de manera correcta.
Por otro lado, lo contrario a la virtud es el vicio. Que también se considera un hábito adquirido a través de acciones repetitivas, de actos totalmente contrarios a lo que Dios quiere para nosotros.
Virtudes teologales
Estas son conformadas por tres, que son la fe, la esperanza y caridad. Todas estas virtudes fueron infundidas y otorgadas por el Padre Todopoderoso, que es entregada a nuestra alma el día en el que cumplimos con el sacramento del bautismo.
Se encuentra en nuestras almas en forma de semilla. Por lo tanto somos nosotros los que las hacemos crecer a través de nuestros esfuerzos, oraciones y también el sacrificio. Todos propios elementos del Señor Celestial.
Fin de las virtudes teologales
El Padre que todo lo ve nos dio estas virtudes con la intención que seamos totalmente capaces de actuar bajo amplios elementos divinos, como lo hizo el hijo de Dios mientras estuvo en la tierra.
Es de esta forma que contrarrestamos los impulsos naturales que nos llevan a hacer acciones egoístas, cómodas y llenas de placer. Lo que nos va alejando en gran medida del mal y Satanás.
Características de las virtudes teologales
- Las virtudes teologales son consideradas dones que nos otorga el Señor Celestial. Esta no conquista el fruto del hombre.
- Es importante mencionar que se requiere que colaboremos libremente para poder desarrollarla en nuestra vida. Todo en busca de que se perfeccione y crezca desde el fondo de nuestro corazón.
- Se debe tener en cuenta que estas virtudes no son teóricas. Es más bien un modo de ser y de vivir.
- Estas tres virtudes actúan juntas siempre.
La fe fortalecida en virtud de la encarnación
La fe se considera la autoridad que tiene el Padre Creador. Es por esta razón que a través de ella se permite revelar las verdades que debemos como fieles en el Señor Todopoderosos creer.
Debemos tener en cuenta que Dios se considera infalible, por lo tanto él nunca puede equivocarse. Por lo tanto, siempre que estamos juntos a él no nos podemos equivocar. Se debe mencionar que el primer hombre, después de haber caído creyó que nuestro Salvador vendría por nosotros, fue bendecido por Dios.
Abraham creyó en el Mesías, además de eso estaba consiente que de su descendencia aparecería en la tierra el Salvador. Todos los profetas creyeron que el Mesías vendría con el objetivo de salvar al mundo.
Lo que nos lleva a entender que a través de la fe, es mucho más seguro el hecho de creer en el Señor Celestial. Pues de esta forma el vino de manera sensible a hablarnos y guiarnos hacia lo mejor.
Profetas
Dios siempre habla en boca de los profetas, como fue el caso de Moisés, Isaías y Elías. El Señor Celestial siempre permaneció oculto, a excepción en el momento en el que hacia milagros que se consideran deslumbrantes, como fue el caso de la apertura del Mar Rojo que era inaccesible.
Es tras esto que Dios decide representarse a través de un cuerpo humano que estaba alejado del pecado, hablaba con voz humana, llena de verdad y sensibilidad , que mejora tras aprender sobre las acciones de Dios la fe.
El Señor Celestial, siempre nos ha indicado que aquellos que creemos realmente en el podemos lograr la vida eterna. Este elemento de importancia resalta ante cualquier profecía del Antiguo Testamento, pues es la mejor prueba que Dios nos da para demostrar su amor por nosotros.
Nosotros recibimos la verdad si aceptamos la palabra de Dios. Es nuestro amado Salvador Jesús el que tiene el camino hacia la verdad y a su vez hacia la vida eterna, que nos ilumina hasta el reino de Dios.
Divinidad
Nosotros como creyentes en el cristianismo vemos y valoramos la divinidad que tiene Jesús. Es gracias a Jesucristo y su sacrificio que nuestro cuerpo y alma se conecta con la voluntad del Padre Creador. Tras esto podemos entender que la fe es la que nos fortalece y a su vez nos genera una transformación hacia la visión de Dios.
Jesús tras su divina autoridad nos reflejó en vida que antes de que Abraham fuese, yo soy. Es tras esto que no se puede dudar que Jesús es el tan esperado Mesías, que se vinculaba a Dios. Por ello, podemos lograr una verdadera sensación de sensibilidad que nos permite fortalecer la fe.
La autoridad divina que reflejaba Jesús se refleja con los enviados de los fariseos que consideraron que Jesús nunca habló como él. Jesús era ver al Padre Todopoderoso en un hombre. Mientras más se daba a Jesús más existía una verdadera conexión con el único y divino Señor de los cielos y la tierra, pues él era el único hijo de Dios.
Si no fuese existido la encarnación que fue predicada y a su vez elevada por Elías y por Isaías, la fe que tenemos por Jesucristo fuese mucho menor. Lo que a su vez reflejaba que la historia de la humanidad sería muy pobre.
La grandeza de los profetas no tendría la importancia que el día de hoy tiene si los acontecimientos que narraron no se fuesen cumplidos. Pues sus profecías se relacionaban directamente a la encarnación. Que se transformó en los elementos precursores del Salvador.
Características
- La fe se considera un encuentro con el Padre Todopoderoso, que es a su vez un designio de salvación. Es tras esto, que con la fe la humanidad responde a la liberación que nos permite el encuentro con el Señor Creador. De esta forma podemos entregarnos de todo corazón a él. Que a su vez nos permite la inteligencia y voluntad que Dios siempre quiere para nosotros.
- Se considera que la fe es sencilla. Lo que quiere decir que no está hecha por la elucubraciones y tampoco discursos. A su vez, esto nos permite entender que es la verdadera adhesión del Señor, como es el caso de la Virgen María y a su vez de Abraham.
- Es la fe vital, por lo que debe cambiar de vida. Por eso debemos proponernos vivir de fe.
- La fe se considera experiencial. Lo que a su vez se relaciona a los conocimientos que el Señor nos da en la intimidad. Aquellos que gozan con la conexión de Dios tienen fe. Este no se considera un sentimiento, es un don que el Padre Todopoderoso nos concede.
- Por otro lado, la fe es objetiva, no se considera subjetiva. Pues creemos en Dios que siempre se revela a nosotros en palabras desde su templo en la tierra. Tras esto podemos conocer de él y hacer una vida maravillosa junto a él.
- Se considera que la fe es un compromiso. Pues debemos comprometer nuestra vida a su fidelidad y sus leyes. Tenemos el compromiso de defender su palabra y a su vez a su testimonio. Lo que a su vez es alimentado de manera continua con la lectura y meditación que se hace con la biblia.
La esperanza fortalecida en virtud de la encarnación del verbo
La encarnación se considera parte importante para confirmar y fortalecer la fe en Dios. Además de ello es la que aumenta nuestras esperanzas. Es a través de esta virtud que logramos desear y esperar obtener el bien del supremo.
Esto pues las esperanzas son la que nos permite tener un futuro de bien a pesar de las dificultades que podamos padecer. Lo que quiere decir que Dio es el que nos entrega el bienestar que gozamos tanto en nuestras vidas como cuando logramos alcanzar en la vida eterna.
La esperanza forma parte de la naturaleza humana. Es importante mencionar que existe en el humano una tendencia constante que nos lleva hasta el desánimo. Esto se debe a que nos encontramos inmersos en las luchas y a su vez las dificultades que trae consigo la vida.
El misterio de la encarnación es la que levanta nuestra confianza. Esto se debe a que la esperanza es un socorro divino que nos brinda la gracia de Dios. Es el Padre Todopoderoso el motivo de nuestra esperanza, es por ello, que él nos demuestra que su consumación será trasmitida tras los siglos.
Nosotros siempre debemos tener confianza en nuestro amado Creador. Esto se debe a que es el quien nos brinda la vida y esperanza. Es importante mencionar que él nos brinda la prueba de amor a través de los sacrificios hechos por el Salvador Jesucristo.
Fundamento
Es importante mencionar que el Señor Celestial es quien nos brinda la ayuda y guía que permite que alejemos la confusión de nuestras vidas. Esto a su vez nos permite ser fieles a sus mandamientos y abandonar nuestra alma a su voluntad. Es el Padre Celestial quien nos brinda la piedad y misericordia a través de la esperanza.
Efectos
Dios es quien pone nuestra alma en el deseo que trae consigo el cielo a través de la posesión del Padre Celestial. Lo que a su vez nos permite desasir todos los males en nuestra vida terrenal.
La esperanza es la que hace eficaz las peticiones que hacemos al Señor.
Por otro lado, la esperanza es la que nos brinda el ánimo y a su vez la constancia para luchar con constancia. Lo que a su vez nos asegura el triunfo.
Nos brinda además la proyección que nos lleva a realizar correctamente los pasos hacia la posesión del Señor Omnipotente.
Obstáculos
Los obstáculos que dificultan la esperanza son las siguientes:
- Presunción: se relaciona directamente a esperar de el Señor el cielo y a su vez sus gracias para lograr estar con él. Sin embargo, lo deseamos y pedimos sin realmente poner de nuestra parte.
- Desaliento y desesperación: esto se relaciona a las tentaciones que provoca que seamos vencidos en la lucha contra el mal. Lo que nos lleva hasta el desánimo y a su vez a pensamientos negativos que nos alejan de la salvación.
La eucaristía, prenda del mundo venidero
La esperanza se considera un don propio que viene del reino de nuestro amado Señor Todopoderoso. Que a su vez se relaciona a la misteriosa y a su vez verdadera comunión de la eucaristía.
La comunión además es la que permite que comencemos a creer en las promesas del cielo. Que se deben alimentar a través del deseo de una posesión eterna por parte de Dios. Se considera entonces una anticipación de la vida eterna y a su vez la desarrollada en la tierra. Es entonces la seguridad y certeza de la esperanza.
La virtud teologal de la caridad
La fe y la esperanza no tienen realmente sentido alguno si no se relacionan con el desemboque del amor sobrenatural que nos lleva hasta la caridad cristiana. La fe es la que nos permite el conocimiento del Padre Celestial. Mientas tanto la esperanza es la que nos permite tener confianza en el cumplimiento de las promesas de Jesús.
Tras todo esto es importante mencionar que la caridad es la que nos permite obrar de acuerdo a las enseñanzas que traen consigo el evangelio.
Definición
La caridad se considera la virtud que nos permite amas al Señor de los cielos y de la tierra y a su vez la que nos permite amas a los hermanos a través de nuestro amor por el Padre Creador. Es importante mencionar que Dios es quien nos permite entender que es verdaderamente el amor.
Características del amor de Dios
- El amor de Dios es el que nos permite sentir seguridad. Es la que nos aleja de cualquier tipo de angustia.
- Por otro lado, el amor de Dios es sólido y firme. Por lo que es como una roca que nos expresa la importancia que trae consigo el evangelio.
- Además, el amor de Dios es el que nos renueva, nos brinda frescura y a su vez nos brinda momentos bellos.
- El amor que Dios nos da se considera perpetuo, no se acaba y a su vez no se cansa. Por lo que este no tiene límites. Que nos brinda a su vez las fuerzas para dejar atrás las dificultades.
La sinceridad y la pureza: estos elementos se consideran parte del amor y nacen desde el fondo de las personas. Es la que nos permite ver el corazón de los demás, alejado así de lado el camino de las apariencias.
El servicio al necesitado: es el que permite obtener el socorro que es necesario para el cuerpo y a su vez para el alma. Es Jesús quien cura todas nuestras necesidades y a su vez brinda esperanza y perdón a nuestros corazones.
El perdón y la misericordia: estas se consideran las experiencias más resaltantes que tienen el amor de Dios. Pues a través de ellas nos brinda paz, lo que nos libera y nos lleva hacia comodidad de la gracia de Dios.
Universalidad y delicadeza: es lo que nos permite amar a todos, pues somos los hijos del Padre Creador.
Himno a la caridad de San Pablo
Dios es paciente, por lo tanto no se irrita.
A su vez las acciones de Dios son benignas.
No permite la envidia en su vida ni en la de sus fieles.
Es quien todo lo tolera.
Todo elemento negativo es considerado excusa.
Dios siempre se complace con la verdad.
La caridad no es algo pasajero.
Resumen de la ley
Jesús a través de sus evangelios es quien predica el amor tanto a él como al prójimo. Por otro lado, la caridad se considera un elemento divino que aleja de nuestras vidas el egoísmo.
Es importante mencionar que el amor al prójimo es el que nos permite lograr la tranquilidad que solo Dios nos da al ser buenos.
Fe, esperanza y caridad la película
La película dramática fe, esperanza y caridad es de origen mexicano, que se realizó en 1974. Cuenta con tres historias, la fe, esperanza y caridad.
Producción
Se rodó entre el 11 de septiembre hasta el 25 de octubre de 1972, en los Estudios Churubusco, en Culhuacán, en la colonia de Rosita.
Sinopsis
- Fe: Regina se encuentra casada con un hombre que padece de dolores de las piernas. Ella pide un milagro que cuide a su esposo. Además promete siempre regresar nuevamente al santuario.
- Esperanza: se exhibe para ganar el dinero que necesita para comprarle una casa a su madre. El enferma y muere.
- Caridad: provoca reacciones positivas en gente necesitada que expresan agradecimiento.
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