Virgen de la dulce espera, una santa muy querida

La Virgen de la Dulce Espera, es una santa amada por muchos fieles, quienes les hacen plegarias para conseguir concebir hijos, así como para que  proteja y cuide a sus propios hijos, y a los que son recibidos en adopción. La vida de esta querida Santa está plasmada en las sagradas escrituras, y se puede evidenciar en el  Evangelio de Lucas y en el de Mateo.

Virgen de la Dulce Espera

Origen de la virgen de la Dulce Espera

La Virgen de la Dulce Espera, es clamada por muchos devotos padres de familias, debido a que las esposas se encuentran en estado de gravidez o porque desean adoptar un bebé. Las mujeres que se encuentran con un embarazo de alto riesgo, le imploran con gran fervor, mientras que están en el proceso de gestación y luego en el parto. (Ver Artículo: Oración de protección para bebés)

Los orígenes de la virgen de la Dulce Espera, se encuentra plasmado en los versículos de la sagrada escritura, donde se evidencian distintas situaciones que se relata del embarazo de la Virgen, desde el momento de la Anunciación por parte del Arcángel Gabriel a la Virgen, abarcando desde el viaje que realizó a Jerusalén y que luego terminó en Belén con el alumbramiento del niño Jesús.

La Virgen de la Dulce Espera, alcanza reunirse con la visitación, que se refiere al momento donde la virgen se encuentra con su prima Isabel, quien también se encontraba en gestación y a la espera del nacimiento de Juan el Bautista.

Fue durante el siglo V, que se dio inicio a la contemplación de la Virgen de la Dulce Espera, entonces a partir de este momento para la humanidad está preciosa y tierna Virgen, se conoció como unas de las imágenes primitivas para interceder a la fe cristiana. Se le califica como la elegida de la iglesia católica que tuvo la gracia de llevar en vientre durante nueves meses seguidos al salvador del hombre y del mundo, motivo por el que se conoce como la “Patrona de las madres embarazadas”

Los obispos de la región hispánica, durante el año 656, se juntaron en el X Concilio de Toledo, y coleccionaron la religiosidad que existían en todas las iglesias, sobre la Virgen de la Dulce Espera, por lo que crearon el día octavo, antes de celebrar la Navidad como el día para rendir honor y celebrar su festividad a la Virgen Madre, conservando este esta fecha para la celebración de la Encarnación.

Con el transcurrir de los años y épocas, la celebración se extendió, a lo que le asignaron otros nombres como: Expectación del Parto, de la Virgen de la Esperanza, así como Virgen de la O, por la forma redondez de su vientre cuando una madre está en gestación,  o la conocida Virgen de la Dulce Espera.

La solemnidad de las plegarias se hacen en las vísperas del día 18 de diciembre, que se inician con las siguientes alabanzas: ¡Oh Sabiduría!, ¡Oh Señor mío!, ¡Oh Emmanuel, ven a nosotros!, haciendo la imploración incesante para el nacimiento del Salvador.

Virgen de la Dulce Espera

Sin embargo, se tiene entendido que ciertas corrientes más severas, tuvieron la intención de eliminar imágenes de la Virgen en su estado de gestación, porque la contemplaban de una forma no adecuada, aun así, la devoción continúa extendiéndose y fue trasladada a territorios latinoamericanos.

En el país azteca, la patrona de ese país, conocida como la Virgen de Guadalupe, soberana de las Américas es vista embarazada. Esto se debe al fervor que le tienen a la Virgen de la Dulce Espera, y en la actualidad se honra en muchos otros países como: Perú, Argentina, Paraguay y Bolivia, y en otros muchos más.

A la hermosa y tierna Virgen de la Dulce Espera, se le conoce como la santa más querida que protege a las mujeres que se encuentran en gestación, así como de los padres que anhelan tener hijos, o los que quieren adoptar una criatura. (Ver Artículo: Virgen rosa mística)

A la Virgen de la Dulce Espera, sus fieles le imploración por la protección, el mejor consejo, la conciencia y la habilidad para saber orar y conseguir la fe para poder lograr el gran sueño de muchos en su vida, es que de concebir ser padres.

Virgen de la Dulce Espera

Virgen de la Dulce Espera

Durante la época de Navidad, el principal protagonista de estas celebraciones es el niño Jesús y por supuesto su amada madre que se encuentra en su compañía en todo momento. Que gracias a la que la Virgen de la Dulce Espera, lo llevó en su vientre, es la encarnación del Verbo de Dios, hecho hombre antes los ojos de los seres humanos.

Razón por la que la Iglesia, la reconoce como la mujer, humilde, pura y sencilla, que fue elegida para ser la Madre de Jesús, por lo que mucho de sus fieles seguidores colocan su mirada en la Virgen María con el nombre de Virgen de la Dulce Espera.

La advocación a la Virgen de la Dulce Espera, es una de las más antiguas de la fe cristiana. Se puede evidenciar que en el Antiguo Testamento, el profeta Isaías, hace el anuncio, de la señal celestial que la doncella se encuentra en estado de gravidez y que traerá al mundo un hijo que será nombrado Emmanuel, que quiere decir “Dios con nosotros”, se encuentra en Lucas 7.14.

La profecía, se vio cumplida cuando la Virgen María, quien con la gracia divina, la energía de la Santa Ruah, que significa “aliento o espíritu”,  encarnó el Hijo eterno del Padre, manteniéndose en el sagrado vientre de su madre, durante nueve meses, hasta que llegó la hora del alumbramiento, ésto se evidencia en las sagradas escrituras en (Luc. 1.35). Fue a partir de aquí, que la maravillosa Virgen María, se transformó en la mujer predilecta, y participante más íntima de la encarnación, es el gran misterio del culto cristiano.

La prima Santa Isabel, es la primera fiel de la Virgen de la Dulce Espera, quien la proclamó como madre del Señor, la mujer más bendita entre todas las mujeres por el fruto que lleva en su vientre, se evidencia en (Luc. 1.39), siendo esta expresión de dónde provino la oración del “Ave María”.

Esta razón, fue la que promulgó desde los inicios de los primeros tiempos antiguos, que naciera entre los devotos la fe de la Virgen embarazada conocida como la Virgen de la Dulce Espera, es apreciada en Oriente como en el Occidente. (Ver Artículo: Oración de protección por los hijos)

A raíz de este gran acontecimiento, se celebra la Encarnación entre sus fieles, desde el 25 de marzo, indicando que a partir de esta fecha se dio el embarazo de María, terminando su gestación el día 25 de diciembre, con el alumbramiento del niño Jesús.

Oraciones a la Virgen 

Como hemos mencionado en párrafos anteriores, la Virgen de la Dulce Espera, es una santa muy querida por sus fieles, porque las súplicas que le hacen para que les cumpla el anhelo de ser madre se vea cumplido, así como le hacen peticiones para que resguarde los matrimonios y sus hijos, y para tener un buen alumbramiento. A continuación podrá disfrutar y orar con las siguientes oraciones especiales dirigidas a la Virgen de la Dulce Espera.

 

Oración a la Virgen rogando el milagro de ser madre

Bendita sea tu pureza sagrada Virgen María y Madre, el Señor te colmó de gracia divina y de alegría para estar en la dulce espera de nuestro amado Jesús. Te imploramos por todas aquellas mujeres, por los matrimonios y parejas que anhelan concebir un hijo, pero tienen dificultades para engendrar.

Te rogamos Virgen de la Dulce Espera, que tú con tu dulce amor y misericordia, los auxilie en esta esperanza que guardan en su corazón, para que pronto sean bendecidos con la gracia de que mujer quede en cinta, bríndanos tu amor y apiádate de ellos en el sendero de sus vidas.

Madre querida, tu que eres hermosa y llena de pureza, madre de la buena espera, socorre y dales tu bendición a aquellas personas que han recibido el más grande regalo de ser padre y madre, para que en su hogar siempre esté presente el amor, para que tengan el don de saber orientar a sus progenitores con buena educación, cariño, consejos y todo lo necesario para que sean buenos padres de sus hijos en su niñez y en la vida.

Virgen de la Dulce Espera

Te suplicamos, Virgen de la Dulce Espera, que ampares y resguardos con tu infinito amor, a los que esperan con fervor la llegada de un nuevo ser a sus vidas, y que durante sus meses de gestación, y el esperado alumbramiento sea feliz, para que junto a ti a Dios Todopoderoso, manifiestan su agradecimiento por la criatura que está por nacer o que llegó al hogar.

Te pedimos, Virgen de la Dulce Espera, que tengas presente a aquellos seres que han abierto su corazón a la noble causa de adoptar niños, que necesitan cariño, atención, hogar y amor, apóyalos para que todos los trámites sean resueltos sin problema alguno.

Virgen de la Dulce Espera, con tu piedad y misericordia, te rogamos que con tus brazos y el Espíritu Santo, nos acojas, para que podamos demostrar al mundo, que si se puede vivir como hermanos, porque todos somos hijos de Dios Todopoderoso. Amén Al finalizar, esta plegaria se debe hacer la petición que se quiere alcanzar, además de orar con la Salve y tres Avemarías. Se debe  hacer la oración por tres días continuos.

Oración a la Virgen de la Dulce Espera cuando la mujer está embarazada

Las mujeres cuando se encuentran en estado de gravidez, deben de pedirle a la querida Virgen de Dulce Espera, que las ayude para que su embarazo sea perfecto, sin ningún contratiempo.

Oh cariñosa madre, María de la Dulce Espera, tu que das el amor más hermoso y sublime, tierna joven de Nazaret, tú que promulgamos la grandeza del Señor, y expresaste que “si”, tuviste la gracia de ser la madre de nuestro Salvador y madre nuestra: te rogamos que atiendas nuestras necesidades que te hacemos. (Ver Artículo: Oración para dormir a mi bebé)

Te suplicamos por el pequeño que nos traerá gozo y alegría; inquietudes y temores; esperanza y felicidad a nuestro hogar. Te ruego que lo cuides y bendigas, mientras está en mi vientre. Que cuando sea el momento de su alumbramiento, y escuche sus primeros gemidos y su cuerpecito, pueda darle mi agradecimiento al Creador, por el maravilloso regalo que me entrega.

Quiero seguir tu ejemplo, para estar siempre al lado de mi criatura y verlo crecer, auxiliame e inspírame para que encuentre en mi un amparo donde se cobije, y el modelo para que se encamine correctamente.

Te pido, también por aquellas mujeres que tienen que afrontar este momento solas, sin la compañía, apoyo y el amor de un ser querido. Pero, que tengan la gracia de sentir el amor del Padre, y que reconozcan que cada hijo es una bendición del Padre.

Virgen de la Dulce Espera

Que comprendan que la decisión de concebir y parir un hijo, es tomado en cuenta por el reino celestial, y especialmente por la Virgen de la Dulce  Espera. Bríndanos tu amor y comprensión. Amén

Novena a la Virgen de la Dulce Espera

Te invitamos hacer esta novena dedicada a la Virgen de la Dulce Espera, qué es especial y efectiva, para los casos de aquellas mujeres, que aún no logran su anhelo más deseado de quedar encinta para traer un hijo al mundo. Con la súplica de esta novena, puedes orar las veces que quieras, especialmente los días antes de la festividad en su honor desde el 9 al 18 de diciembre.

Como hacer la novena

En primer lugar, se debe hacer la señal de la cruz, mencionando lo siguiente: En el nombre del Padre del Hijo y del Espíritu Santo. Amén Luego hacer el acto de contrición para arrepentirse de las faltas, pronunciando: Señor ten piedad de mí, por tu bondad, por tu comprensión, borras mis faltas y errores, crea en mí, Dios mío, un corazón sin maldad que sea puro, y renueva la firmeza de mi espíritu.

No me apartes de tu presencia, ni apartes de mí lado tu Santo Espíritu. Nuestra amada Virgen de la Dulce Espera, te suplicamos que intercedas por nosotros y nuestros queridos hijos. Acto seguido, se debe hacer la reflexión para cada día.

Primer día

Nuestro Señor nos obsequia el don de la vida El Ángel, ingreso en su vivienda y la saludo exclamando: “Alégrate! Que estas llena de gracia, el Señor está contigo”. Al presenciar y escuchar estas expresiones, ella quedó sorprendida y se preguntaba, cuál sería el significado de este saludo.

A lo que el ángel le contestó: “No tengas temor María porque Dios te ha favorecido. Tendrás la divina gracia de concebir y dar a luz un hijo que llevará por nombre Jesús”… María, le pronunció: “He aquí la esclava del Señor, hágase en mí tu santa palabra”. Esto se puede evidencia en (Luc 1:28-31 y 38)

Análisis: María exclamó estas palabras, mediante la fe. Por lo que, a través de María la vida llegó a nosotros. María, en su condición de mujer, se entregó a Dios confiadamente sin reservas, entregándose con absoluta fe a la acción del Espíritu Santo, y se entregó a colaborar con la gracia divina de Dios.

Virgen de la Dulce Espera

Oración

Iniciando este primer día de la novena, madre querida, te expresamos nuestro sincero amor, llegamos a ti con confianza para rogarte nuestros favores, permite que seamos tu semejanza en tu Sí a Dios. Escucha y atiende nuestras súplicas. (Ver Artículo: Oración a la virgen de Guadalupe para el amor)

Debemos responder en cada intención lo siguiente: Por la santa Virgen Dulce Espera, nuestra madre, te rogamos Señor por todos los padres, madres que están esperando una criatura que llegue al seno de su hogar. Se reza un Ave María

Segundo Día

El Señor nos invita a que estemos al servicio de la vida. En aquellos días, María se marchó sin mucho esperar, a un pueblo ubicado en la montaña de Judá. Ingreso a la vivienda de Zacarías y saludó a su prima Isabel.

Virgen de la Dulce Espera

Una vez que ésta, escuchó la salutación de María, el niño comenzó a moveré de alegría en el vientre de su madre, y su prima Isabel llena del Espíritu Santo, le dijo: “Tú eres bendita entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre” Feliz tú, porque creíste que se cumplirá todo lo que fue anunciado de parte de nuestro Señor. Se evidencia en (Lc. 1:39-45)

Análisis: La expresión de Isabel, “Feliz de ti por haber creído”, se mantiene y aplicaron en el momento de la anunciación, y en toda la trayectoria de María. En su viaje hacia Dios, María anduvo un sendero lleno de fe durante toda su vida. En su sumisión de fe, ella se entregó a Dios y espero con toda confianza, con todas las pruebas y dificultades.

Oración

Oh Virgen María, tu que eres la madre de Jesús y madre nuestra, media ante tu amado hijo, y enséñanos a amar y servir al prójimo. Que seamos tu modelo, de estar disponibles, y que conozcamos cómo aceptar la vida como el don divino y gratis que Dios nos regaló.

Que en lo posible podamos resguardar, nutrir y proteger a las criaturas que lleguen a nosotros. Que podamos andar con fe y esperanza los senderos que nos conducen a cumplir la voluntad del Padre.

Debemos responder en cada intención lo siguiente: Por la santa Virgen Dulce Espera, nuestra madre, te suplicamos Señor, por aquellos padres que se encuentran deseosos de recibir un hijo. Se debe pronunciar la intención por la que se hace la novena, y oramos:

Benditas y hermosa María, Madre, Virgen y Madre, El Señor te colmó de gracia y alegría, en la dulce y tierna espera de Jesús, te pedimos por los esposos que anhelan la gracia de concebir un hijo, auxiliarlos en esta necesidad, y a que se apoyen conjuntamente en el sendero de la vida.

Tercer día

Dios hace maravillas con nuestras vidas. A lo que María, exclamó: Mi alma canta tu grandeza Señor, y mi espíritu se llena de gozo en Dios, mi salvador, porque él miró la bondad de la pequeña su servidora. De ahora en adelante, todas las generaciones me llamarán feliz, porque el Todopoderoso ha hecho en mí grandes cosas. Su nombre el Santo. Se evidencia en las sagradas escrituras en (Lc 1:46-50)

Análisis: Una vez que Isabel, saludó a la muchacha que es su prima, que venía de Nazareth, María le respondió con el Magníficat. Es un agasajo con todo su ser hacia la presencia de Dios.

Virgen de la Dulce Espera

La expresión es efectuada de una manera de poema y humilde. Sus expresiones están iluminadas en muchos versículos de la sagrada escritura y del pueblo de Israel, y que demuestran el gozo de su espíritu. Le provoca una enorme felicidad, y está al tanto de que ella cumplirá con la promesa, que favorecerá a “Abraham y su descendencia eternamente”.

Oración

Oh, amada María, madre de Jesús, enséñanos a que oremos con fe, abriendo nuestro corazón con sinceridad y humildad. Que no sea únicamente por nuestras necesidades, sino también por todos aquellos que sienten y padecen, y necesitan un apoyo y palabra de fe. Que nuestra boca, así como de la tuya, pronuncien palabras de alabanza y de gratitud hacia nuestro Creador de vida.

Dios Padre Nuestro, tú que eres glamoroso en amor, piedad y misericordia, que este tiempo de espera se convierta en una gran oportunidad para que nuestra fe crezca cada día y la compartamos con el prójimo. Que encontremos momentos de paz, tranquilidad y felicidad.

Debemos responder en cada intención lo siguiente: Por la santa Virgen Dulce Espera, nuestra madre,  te imploramos Señor, por todos las criaturas que crecen en el vientre de su madre y se preparan para su alumbramiento. Se finaliza este día orando con un Padre Nuestro.

Virgen de la Dulce Espera

Cuarto día

“…Llegó el gran momento de ser madre” Durante su estancia en Belén, le llegó la hora del alumbramiento y ser madre; entonces es cuando María trae al mundo a su hijo, lo acobijo en mantas y lo acostó en un pesebre, porque no existía otro lugar para ellos en el lugar. Se evidencia en las sagradas escrituras en (Lc 2: 6-7)

Análisis: María, es conforme con la selección de Dios, para ser la madre de amado Hijo, que fue por obra del Espíritu Santo. Toda su vida está marcada con la seguridad de que Dios, siempre está a su lado y la acompaña con su providencia indulgente.

Preciosa y noble Virgen de la Dulce espera, socórreme para que siempre seamos humildes de corazón, para que podamos nutrirnos de tu amor y crecer en la fe y esperanza. Conociendo que todo lo debemos de esperar de tu amado hijo, nuestro Salvador.

Querida Virgen de la Dulce Espera, auxilianos que mediante tu semejanza, podamos vivir con confianza, de que Dios está en nuestra compañía con su divina providencia.

Virgen de la Dulce Espera

Debemos responder en cada intención lo siguiente: Por la santa y querida María, nuestra madre, te lo rogamos Señor por el momento del parto y del nacimiento.

Oración

Virgen María, madre de Dios, tu que abrigaste en tu seno al Salvador, te imploramos que nos resguardes en todo momento, con toda confianza esperamos un hijo, para que lo recibamos con amor, enseñarle la palabra de Dios, y que crezca con sabiduría y gracia ante los ojos de Dios, y guiarlo con nuestro modelo a las enseñanzas del Padre celestial. Amén

Quinto día

Nuestro hijo, propósito del amor de Dios Padre. Una vez que el niño Jesús, llega a la edad de doce años, se fueron a las celebraciones según era la tradición, y una vez que finalizaron las fiestas se regresaron, pero el niño se quiso quedar en Jerusalén, sin que sus padres se dieran cuenta.

Justo al tercer día, lo hallaron el Templo, que estaba sentado junto a los maestros, quien los escuchaba con atención y les hacía preguntas. Todos los presentes, que lo escuchaban se quedaban pasmados de su sabiduría, y de las respuestas que contestaba.

Virgen de la Dulce Espera

Cuando sus padres los hallaron, quedaron sorprendidos, a lo que su madre le dijo: Hijo ¿Por qué te has comportado de esta manera con tus padres?, míranos estábamos angustiados, te hemos buscado por todas partes tu padre y yo.

De inmediato el niño les respondió: ¿Por qué me buscaban? ¿No sabían que yo debo ocuparme de los asuntos de mi padre? Los padres, no comprenden lo que les quería decir. Él obediente regreso con sus padres a Nazaret, y vivía sujeto a sus padres. Su madre, por siempre mantenía estas cosas de su hijo en su corazón. Se encuentra plasmado en (Lc 2:41-46 y 51)

Análisis: Jesús vivió junto a sus padres, llevando una vida oculta en Nazaret. Se evidencia en (Lc 2:51), permaneció sujeto a María y José, por lo que es conocido como el “hijo del carpintero”, esto se evidencia en (Mt. 13:55)

Oración

Nuestro amado Jesús, concédenos de cómo entender, con tu apoyo de tu gracia, de aquellas situaciones y momentos que se presentan en nuestra vida.

Virgen de la Dulce Espera

Santa y querida María, madre de los hombre, que ampararse la vida en nombre y para el bien de todos, orientarnos en el sendero, resguarda a nuestros hijos y familias. Debemos responder en cada intención lo siguiente: Por la Santa Virgen María, nuestra madre, te lo suplicamos Señor, por nuestros hijos, y por nuestras familias. Se finaliza con un Padre Nuestro

Sexto día

La Santa y querida virgen María, está atenta a nuestras plegarias y necesidades. Entonces, tres días más tarde, se celebró unas bodas en Caná de Galilea, y la madre de Jesús se encontraba en el lugar. Igualmente, Jesús fue invitado junto con sus discípulos.

Llegó el momento que el vino escaseo, y la madre de Jesús le exclamó: “No tienen vino”, a lo que Jesús le respondió: “Mujer ¿Qué tenemos que ver nosotros con eso? Mi momento no ha llegado aún. Pero su madre, le comunicó a los sirvientes: “Hagan lo que Él les diga”. Esto se evidencia en las sagradas escrituras en (Jn 2:1-5)

Análisis: La virgen María, manifiesta una nueva maternidad, de acuerdo al espíritu, cuando se preocupa por las necesidades del hombre. María se coloca entre su hijo y los hombres, viendo la realidad de sus necesidades, pobrezas y padecimientos. En su acto de madre, se coloca en medio para mediar. Es cuando ella media por los hombres y es la intercesora de la voluntad de su hijo, cuando pronuncia: “Hagan lo que Él les diga”.

Oración

Santa virgen María, madre del amor precioso, media para que Jesús, escuche y atienda nuestros favores. Enséñanos a hacer obedientes a lo que Él nos diga, y rogar con plegarias el conocimiento que aún no tenemos ante la presencia de Dios. Que conozcamos que las necesidades de quienes están alrededor nuestro, podemos ayudarles con generosidad, especialmente en los momentos de soledad y desamparadas. Debemos responder en cada intención lo siguiente:

Por la santa virgen María, nuestra madre, te lo suplicamos Señor, por todas las madres que se encuentran en soledad. Por los padres que no encuentran trabajo. Se finaliza con un Ave María.

Séptimo día

Tu hijo igualmente tiene una misión que cumplir. Aún permanecía hablando dentro de la gente, cuando su madre y hermanos, que se encontraban afuera, deseaban hablar con Él. En ese momento, alguien comento: “Tu madre y tus hermanos están afuera y quieren hablar contigo”. A lo que Jesús le contestó: “Quién es mi madre y quiénes son mis hermanos?

Mostrando con la mano a sus discípulos, contestó: “Estos son mi madre y mis hermanos, porque aquel que hace la voluntad de mi padre que se encuentra en  el cielo, es mi hermano, mi hermana y mi madre”. Se evidencia en (Mt 12:46-50)

Análisis: María, es la primera, que se encuentra entre “aquellos que escuchan la palabra de Dios y la cumplen”. Por lo tanto, aquella bendición que Jesús emitía, se refiere en primera lugar a María.

Por lo tanto, María se transforma en el cielo, como la primera discípula de su amado hijo a través de su fe, es cuando descubre otro aspecto de su maternidad: una maternidad que está basada en el espíritu y no solo en la carne.

Oración

Oh dulce, madre nuestra, Virgen de la Dulce Espera, que nos diste la gracia de aprender lo importante que es el lazo carnal, es la relación que surge y se forma por cumplir lo que Dios nos solicita.

El amor crece día a día, de igual manera deseamos servir al Señor y aceptar su voluntad, que podamos dar testimonio del verdadero sentido del amor sincero, pronunciando cada que sí. Ten presente a las familias que abrieron su corazón para adoptar, auxiliarlos siempre con la alegría y la generosidad. Que te tengan como ejemplo para recibir, cuidar y estar agradecidos todos los días por la vida que se les entrega.

Virgen de la Dulce Espera

Debemos responder en cada intención lo siguiente: Por nuestra amada virgen María, nuestra madre, te lo suplicamos Señor, por los padres que no tienen descendencia y anhelan adoptar una criatura. Se finaliza con un Padre Nuestro, un Ave María y una Gloria.

Octavo día

Amar a Dios sobre todas las cosas. Una vez que Jesús, finaliza de hablar, una mujer alzó la voz, en medio de la multitud y exclamó: “Feliz el seno que te llevó y los pechos que te amamantaron”, a lo que Jesús le contestó: “Felices más bien los que escuchan la palabra de Dios y la llevan a la práctica. Se observa en (Lc 11:27-28)

Análisis: Es una frase para alabar a María, como madre de Jesús, según la carne. Mediante aquellas palabras, paso por la mente entre la gente, el evangelio de Jesús durante su niñez.

Se refiere al evangelio donde María está presente como la mare que concibe a Jesús en su vientre, da a luz y lo amamanta maternalmente: es la madre que se refiere aquella mujer que se encontraba entre la gente del pueblo.

Mientras, que Jesús con su respuesta, busca desviar la atención de la maternidad que es comprendida únicamente como un vínculo de carne, para guiarla hacia el misterioso vinculo espiritual, que se mantiene entre el saber escuchar y observar de la palabra de Dios.

Oración

María hermosa, jovencita de Nazaret, tú que viviste las dimensiones entre lo humano y lo femenino de forma inigualable, mediante por todos nosotros, que estemos atentos a escuchar la palabra de Dios.

Aparta de todos nosotros aquellos que nos obstaculiza a practicar lo que Jesús nos enseñó. Coloca en nuestra boca, tus palabras, tus intenciones y todas aquellas expresiones que abran nuestro corazón llenos de amor y bienestar.

Debemos responder en cada intención lo siguiente: Santa madre María, te suplicamos Señor, porque todas las mujeres tengan la dicha de amamantar a sus hijos, entregándoles su leche y amor. Para que todos los padres puedan estar prestando ayuda para ver crecer a sus hijos.

Pronunciamos: Oh Virgen María, amanecer del mundo nuevo, a ti te entregamos y confiamos la vida, permite que quienes creen en tu amado hijo, conozcan cómo anunciar con seguridad y amor a los hombres de nuestro tiempo, el evangelio de vida. Obsequiamos la gracia de recibirlo como un don nuevo. La alegría de festejarlo con agradecimiento, durante toda la vida y el valor de dar testimonios con fe.

Noveno día

Jesús nos entrega a María como madre. Cuando ve a la madre, que está cerca de ella al discípulo a quien Él amaba, Jesús le pronunció: “Mujer aquí tienes a tu hijo”. A lo que el discípulo le respondió: “Aquí tienes a tu madre”. Este pasaje se encuentra en las sagradas escrituras en (Jn 19:25-27)

Análisis: La maternidad de María, se transforma en herencia del hombre. Es una gracia que Cristo le hace al hombre. Es cuando, a los pies de la santa cruz, se inicia la entre exclusiva del hombre a la madre de Cristo. Se trata de una respuesta al amor que puede sentir una persona, especialmente el amor de madre.

Por lo tanto, mediante los siglos por los siglos, en los distintos pueblos y naciones de la tierra, el hombre busca a la virgen María con fe y confianza, como si se dirigiera a su propia madre, buscando la fe.

Oración

Oh preciosa y amada virgen María, Santa madre de Jesús y madre nuestra, conocemos que estas junto a nosotros en nuestro sendero, y que medias por nuestras necesidades, otórgase un corazón que sea generoso y bondadoso. Te estamos agradecidos porque cada uno de nosotros participamos en la vida de Dios nuestro.

Te suplicamos, que nos enseñes a respetar, resguardar y defender la existencia, especialmente de los más necesitados, frágiles e inocentes. Infunde y resguarda especialmente al prójimo que se encuentran condicionados por las circunstancias que los rodean. Que ellos conozcan y comprendan que “nada es imposible para Dios”, se evidencia en (Lc 1:0-37).

Debemos responder en cada intención lo siguiente: Por la santa virgen María, nuestra madre, te rogamos Señor, por los bebés que no son anhelados, por sus madres y padres. Por los niños que se encuentran en estado de abandono. Por todos los que sufren y padecen. Se concluye la novena con la siguiente oración a la Virgen de la Dulce Espera.

Oh dulce virgen María, madre de Dios, que abrigaste en tu vientre al Salvador del mundo, te rogamos que nos preserves en este momento, en que con toda confianza esperamos un hijo,  permite que lo aceptemos con sincero y profundo amor, para enseñarlo, y que crezca con sabiduría y conozca la palabra de Dios. Que sea guiado con nuestro modelo a la casa de Dios Padre. Amén

Resumen

La adoración manifiesta en que la Santa y querida Virgen de la Dulce Espera, durante su embarazo lo vivió colmada de amor, fe y con la esperanza del alumbramiento del Salvador.

Virgen de la Dulce Espera

Muchas parejas, mientras que tienen la gracia de vivir el momento del embarazo, acuden con gran fervor implorando de su resguardo maternal. Igualmente, muchos fieles le suplican a esta santa virgen, cuando tienen problemas para embarazarse, o tienen embarazos de alto riesgo.

No se conoce, ni existirá otra joven, que tenga en su alma tanta pureza como la Santa Virgen María. Por esta gran virtud y el amor que su amado hijo siente por su madre, le otorga mediante nuestro Señor, grandes gracias y favores para sus hijos adoptivos.

En la santa iglesia católica, el papa Juan Pablo II, plasmó sus palabras en una carta dirigida a las mujeres que expresa: “Te doy gracias, mujer que eres madre, que te conviertas en seno del ser humano con la alegría y los dolores de parto de una experiencia única, que te hace una sonrisa de Dios para el niño que llega a la luz, y te guía en sus primeros pasos, apoyo en su crecimiento, punto de referencia luego en el camino de la vida”.

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