Oración del desespero para el cigarrillo, una plegaria real

Cuando queremos saber sobre la Oración del desespero para dejar el cigarrillo, la buscamos para aborrecer el cigarrillo, que con disciplina y rezando lo podemos lograr. También están otras personas que hacen la oración del desespero para el cigarrillo, lo hacen, pero para atraer a una persona amada.

ORACIÓN DEL DESESPERO PARA EL CIGARRILLO

Hay una Oración del desespero para el cigarrillo

Además de haber una oración para el cigarrillo que se usa para conquistar a una persona, que te guste, también se conoce una Oración para dejar el cigarrillo, y que tal vez aquellas personas que quieran dejar de fumar también la conozcan y la recen, aunque como todo, creo que para dejar de fumar hay que empezar por tener fuerza de voluntad.

Muchos fumadores se encuentran en esta situación cuando quieren dejar de fumar y algunos terminan desistiendo, por falta de compromiso, decisión y excusas. Tenemos que estar claros que el tabaco y el cigarrillo son dañinos para la salud, una molestia para los fumadores pasivos y un gasto bastante oneroso, sobre todo en la actualidad aquí en Venezuela.

Muchas son las razones para abandonar el vicio del cigarrillo y el tabaco, pero se está claro que es un vicio que cuesta dejar, hasta el momento que realmente quieras dejarlo y determines que hacer para lograrlo. Como una ayuda para las personas fumadora que ya se canso y desea abandonar este vicio, existen unas “Oraciones para dejar el cigarrillo”, que a continuación te paso. Así que éxito y logres dejar de fumar.

ORACIÓN DEL DESESPERO PARA EL CIGARRILLO

“Oración del desespero del cigarrillo”

Dios mío, suplico a ti en este instante, para solicitar por mi salud física. Pues deseo dejar de fumar tabaco o cigarrillo, yo no puedo en mis fuerzas, estoy exhausto de querer e intentar dejarlo y no puedo, me la paso gastando mi dinero banalmente, por eso elevo esta súplica, con la fe que tú eres poderoso para oírme y ayudarme a abandonarlo.

Creo en ti, y tengo fe en ti y en tu Hijo Jesucristo, que has enviado al mundo para darme salud física, mental y espiritual y muchas cosas más, según  tu palabra. Ayúdame, a librarme del vicio del cigarrillo, que está mermando mi vida, te quiero, trabaja en mí, en el nombre de Jesucristo de Nazaret te lo pido. (Ver también: Oración a San Marcos de León)

Saca este vacío que siento dentro de mí y que no lo puedo satisfacer, para que pueda liberarme de verdad y lograr la felicidad en mi vida. Señor Jesús, sé que estás en mi corazón, haciéndome fuerte con tu poder, obra un milagro en mí, y yo declaro que tú triunfarás y sanarás mi vida, lo pongo en tus manos y reconoceré que tuya es la gloria y el poder, en los cielos y en la tierra, yo te doy gracias Señor, te recibo ahora, Amén.

Oración a San Benedicto

“San Benedicto, hijo de encadenados que hallaste la verdadera libertad sirviendo a Dios y a tus hermanos, líbrame de toda esclavitud y todo extravío, otórgame la voluntad que quiero para dejar aquello que me perjudica y aproximarse a la infinita compasión de nuestro Señor. Así sea”

ORACIÓN DEL DESESPERO PARA EL CIGARRILLO

“San Benedicto, hijo de esclavos que encontraste la verdadera libertad sirviendo a Dios y a tus hermanos, líbrame de toda esclavitud y todo vicio, infúndele la voluntad necesaria para dejar aquello que me daña y acercarme a la infinita misericordia de nuestro Señor. Así sea”

Oración a Jesús para librarse del vicio de fumar

Señor Jesús, Hijo de Dios, tú tienes la palabra necesaria, de gracia, de caridad, para sanarme. Sean eternamente para ti la gloria, el reino y el poder.

Cada rodilla ha de caer en la  tierra al solo escuchar sugerir tu nombre: Jesús…Jesús… Jesús … Así,  ante ti, colocando de lado la soberbia, la vanidad, las confusiones, el ego, mi autosuficiencia, mi odio por el prójimo, mis temeridades e desidias, mis apatías y desprecio por el dolor ajeno.

Reconociendo mis miedos, fragilidades y asumiendo con gran vergüenza, pero también con una gran alegría tu vida mesiánica, y salvadora, te suplico, Señor Jesús, clamó y llamo vuestra presencia, pues la cruel noche con todos sus temores y miedos, envuelve toda mi existencia.

ORACIÓN DEL DESESPERO PARA EL CIGARRILLO

El descarrío por querer consumir cigarrillos, el fumar, manda, amargamente mi vida, y el daño físico que me ocasiona, ya raya en la enfermedad, este escenario aunado al que les causo a mis familiares es desatinadamente doloroso. Esos efectos nocivos del cigarrillo que me infiero son también inaguantables y me producen una inevitable y gran culpa, al punto que me detengo, y veo pasar los días en una secuencia hiriente.

He tocado fondo y mi única esperanza eres tú, Príncipe de la Paz, Rey de Reyes y Señor de Señores, Hijo de Dios, Jesucristo. Por tu piedad y amor, por tu sangre esparcida en la cruz por todas nuestras ofensas, te pido me liberes de este vicio y de cualquier otro. Me lamento de haber incurrido en él, de haberte ofendido con mis acciones y te doy mi palabra de no volver a caer en la tentación de fumar ni cometer actos que te ofendan.

Límpiame, sáname, rompe las cadenas que me atan a cualquier vicio o sometimiento malsano, rescátame de cualquier actitud, conducta o decisión que te moleste u ofenda. Gracias Señor Jesús porque tú no desatiendes al caído, al que con contrición y pena acude a ti. Seguro estoy que mi oración ha sido escuchada, y he sido liberado de mis ataduras, para la gloria y honra tuya Amén y amén…

Señor Jesús, Hijo de Dios, tú tienes palabra de vida, de gracia, de santidad, de sanación y liberación. Sean siempre para ti la gloria, el reino y el poder.

Toda rodilla ha de postrarse en tierra al solo escuchar mencionar tu nombre: Jesús…Jesús… Jesús … Así, postrado anti, dejando de lado mi arrogancia, mi vanidad, mis complejos, mi prepotencia, mi autosuficiencia, mi desprecio por el prójimo, mis temeridades e indolencias, mis apatías e indiferencias por el dolor ajeno.

Reconociendo mis temores, debilidades y asumiendo con gran humillación, pero también con una gran alegría tu vida mesiánica, y salvífica, te invoco, Señor Jesús, clamó y llamo vuestra presencia, pues la cruel oscuridad con todos sus temores y miedos, cubre toda mi existencia.

ORACIÓN DEL DESESPERO PARA EL CIGARRILLO

El vicio del consumo de cigarrillos, el fumar, gobierna, tristemente mi vida, y el daño físico que me causa, ya raya en la enfermedad, esta situación aunada a que les causo a mis familiares es excesivamente dolorosa. Esos efectos nocivos del cigarrillo que me infiero son también insoportables y me producen una inevitable y gran culpa, al punto que me paralizo, y veo pasar los días en una secuencia hiriente.

He tocado fondo y mi única esperanza eres tú, Príncipe de la Paz, Rey de Reyes y Señor de Señores, Hijo de Dios, Jesucristo. Por tu misericordia y amor, por tu sangre derramada en la cruz por todas nuestras ofensas, te pido me liberes de esta adicción y de cualquier otra. Me arrepiento de haber incurrido en ella, de haberte ofendido con mis acciones y te prometo no volver a fumar ni cometer actos que te ofendan.

Límpiame, sáname, rompe las cadenas que me atan a cualquier vicio o dependencia malsana, libérame de cualquier actitud, conducta o decisión que te desagrade u ofenda. Gracias Señor Jesús porque tú no desprecias al caído, al que con arrepentimiento y pena acude a ti. Seguro estoy que mi oración ha sido escuchada, y he sido liberado de mis ataduras, para la gloria y honra tuya Amén y amén…

ORACIÓN DEL DESESPERO PARA EL CIGARRILLO

El amor y la oración de desespero para el cigarrillo

Por tradición cuando quieres atraer a la persona amada o conseguir algo que se te haya perdido, se le reza a San Antonio de Padua y se va los 13 de junio a celebrar su día en las parroquias para dar gracias por las gracias obtenidas. Sin embargo, muchas personas aplican otras técnicas menos ortodoxas, como la oración del desespero para cigarrillo, que les certifica atraerlos, mantenerlos y endulzarlos.

El querer tener el amor de una persona que les gusta, lleva a muchas personas ir a dónde le guíen y por esto consulta a la brujería y hechicería. Cuando se va a estas consultas por lo general te dicen que tienes que realizar unos ritos y conjuros, primero para limpiarte y abrirte a lograr por lo que fuiste a consultarte y, como todo tienes que creer sin prejuzgar. Para lograr ayudarte a enamorar a un hombre o una mujer según sea el caso.

Entre los ritos que te sugieren cuando asistes a la consulta está la oración del cigarrillo, previo a hacer este rito o cualquier otro que te sugiera el guía, este te hace un diagnóstico para estar más claro de lo que te pasa. Por ejemplo, saber si su pareja se distanció, por celo, porque se enamoró de otra persona, lo cierto que estos especialistas te aseguran que volverá, arrepentida tus brazos.

ORACIÓN DEL DESESPERO PARA EL CIGARRILLO

Desde que el mundo existe, existe la hechicería

Según una leyenda, a unos ángeles que estaban el en Cielo se le fue asignada una misión en la Tierra, por lo que cuando bajaron para lograr la misión que le asignaron y, en el tiempo que estuvieron en la Tierra, conocieron a unas bellísimas mujeres, con una belleza sin comparación de las que se enamoraron.

Tal era la atracción de los ángeles por estas hermosas mujeres, que los ángeles prefirieron quedarse en la Tierra y escoger vivir en el paraíso pasional y dejar el paraíso celestial, por lo que renunciaron al Cielo, para vivir en pareja con aquellas hermosas mujeres. Según esta leyenda, se cree que estos ángeles enamorados mientras vivían en parejas, les dijeron los secretos de sus poderes mágicos, a estas mujeres. (Ver artículo: Oración a San Miguel Arcángel)

Entonces, así se cree que apareció la magia y la hechicería en nuestro planeta. En la Biblia cuestiona el practicar cualquier tipo de brujería, pues esto es pecado y los magos o adivinadores no se les permitirá entrar al Cielo. Desde toda la vida coexisten el bien y el mal, así como existe el paraíso en el Cielo y la Condenación en el Infierno.

Las diferentes magias buenas y malas

En la actualidad es que se habla de dos tipos prácticas de brujerías y de hechizos distinguiéndose entre magia blanca y magia negra. Porque si nos ponemos a investigar sobre este tema, a las personas considerada bruja se le quemaba en la hoguera, en la antigüedad a muchas mujeres se les creían hechiceras o brujas.

ORACIÓN DEL DESESPERO PARA EL CIGARRILLO

Poco a poco esta animadversión se fue superando y la brujería se fue popularizando, y se empezó hablar de magia bienhechora o blanca y magia mala, maléfica o negra. Según cuando se está practicado la magia blanca, se trabaja con la ayuda de ángeles y santos que tienen poderes para ayudar a lograr la petición solicitada, como tener prosperidad, pasar exámenes, tener buena salud, entre otros.

Cuando se está haciendo hechicería con personas que practican la magia negra, invocan a seres inferiores, con baja energía. Esta magia negra la usan para causar daños, sea por envidias, venganzas, llegando a causar si la persona se deja influenciar, la pérdida de fortuna, salud e incluso causar la muerte.

En realidad, aunque haya esta división, la brujería, magia, hechicería o adivinaciones es una sola y lo que varía son las intenciones de quién la practique, esto, no lo protege y lo ayuda para obtener el perdón e ir al Cielo. La Biblia no hace excepciones entonces todos los que hagan brujería están exentos de ir al cielo.

La efectividad de la oración del desespero para el cigarrillo

De acuerdo a las personas que conocen esta oración del desespero para cigarrillo es de un hechizo muy garantizado. Para que esta sea realmente efectiva, se tiene que cumplir estrictamente cada paso según las instrucciones que se les indiquen y también tener todos los ingredientes, pues estos son fáciles de conseguir. Ningún paso debe dejar de realizarse, y así logrará obtener lo deseado. Este hechizo tiene tres partes.

ORACIÓN DEL DESESPERO PARA EL CIGARRILLO

Ingredientes:

  • Cigarrillos, sin distingo de marcas, cualquier marca sirve
  • Fotografía de la persona a quién quieres que se le haga la magia o  el hechizo
  • Un lápiz o lapicero que escriba color rojo

Primera parte

  • Agarras el cigarrillo, y con cuidado escribes sobre el papel que lo envuelve con el lápiz rojo, el nombre y apellidos de la persona en cuestión.
  • Ya una vez escrito todo el nombre completo en el cigarrillo, lo agarras por la colilla y te lo llevas a la boca y te lo pones sobre la punta de la lengua.
  • Este paso se hace para humedecerlo un poco con tu saliva.

Segunda Parte

  • Prender el cigarrillo
  • Una vez vayas a encender el cigarrillo tienes que hacerlo con fósforos o cerillos, pues llegas a prender el cigarrillo con encendedor el rito pierde un poco su eficacia.
  • Una vez con el cigarrillo encendido, acto seguido, se procede a repetir el siguiente ruego, (Decir el nombre de la persona)
  • Que, así como se quema este cigarro, de la misma manera te quemes de amor por mi
  • En el nombre de Dios, yo imploro el espíritu de Don Juan del desespero
  • Para que, así como se encendió este cigarrillo

ORACIÓN DEL DESESPERO PARA EL CIGARRILLO

  • Encienda la pasión de (Pronuncia el nombre de la persona) por mí
  • Que su desesperación sea tal, que desee salir a buscarme y querer estar en mis brazos
  • Luego de decir esta palabra, debe absorber el cigarro profundamente, y expulsar el aire 3 veces.
  • La ceniza que se deshace del cigarrillo, la debe situar sobre la fotografía de la persona.
  • Esto se debe repetir por 7 veces, una y otra vez, y volver a decir la oración antes de cada absorción.
  • Al terminar de repetir este paso por 7 veces, apaga el cigarrillo y quita el tabaco que sobra.
  • Observa dentro del cigarrillo, para examinar si en la colilla se forma la inicial del nombre de la persona.
  • Si es así, el hechizo está dando resultado.
  • En caso que aún no se puede visualizar la letra, tienes que repetir este paso.

Tercera parte

  • Toma la foto con las cenizas, y con tu dedo dale diez vueltas en el mismo sentido de las agujas del reloj.
  • Luego de acabar las 10 vueltas, suplica la siguiente oración.
  • Don Juan del desespero ayúdame para que (Pronuncia el nombre de la persona) Siempre piense en mi
  • Pon en ella el desespero, para que rápido venga y corra hacia mí
  • Por medio de esta oración de desespero, haz que se acueste y levante pensando en mi
  • Que yo sea la única persona que resida en su mente
  • Que constantemente todos sus pensamientos sean para mí

Primera parte

  • Tomar un cigarrillo, y escribir sobre este con el lápiz rojo, el nombre completo de la persona en cuestión.
  • Al tener el nombre completo escrito en el cigarrillo, agárralo por la colilla y ponerlo sobre la punta de la lengua.
  • Esto se hace para mojarlo un poco con tu saliva.

Segunda Parte

  • Prender el cigarrillo
  • El encendido del cigarrillo tiene que ser con fósforos o cerillos, pues el rito es menos eficaz si lo prende con encendedor.
  • Ya encendido el cigarrillo, se pasa a repetir el siguiente ruego.
  • (Decir el nombre de la persona)
  • Que, así como se quema este cigarro, de la misma manera te quemes de amor por mi
  • En el nombre de Dios, yo invoco el espíritu de Don Juan del desespero
  • Para que, así como se encendió este cigarrillo
  • Encienda la pasión de (Pronuncia el nombre de la persona) por mí
  • Que su desespero sea tal, que desee salir corriendo a mis brazos
  • Luego de decir esta palabra, debe absorber el cigarro profundamente, y expulsar el aire 3 veces.

ORACIÓN DEL DESESPERO PARA EL CIGARRILLO

  • La ceniza que cae del cigarrillo, la debe colocar sobre la fotografía del individuo.
  • Esto se debe hacer por 7 veces continuas, repitiendo la oración antes de cada absorción.
  • Luego de repetir este paso por 7 veces, apaga el cigarrillo y quita el tabaco que sobra.
  • Debes mirar dentro del cigarrillo, para ver si en la colilla se forma la inicial del nombre de la persona.
  • Si es así, el hechizo está dando resultado.
  • Si aún no se puede visualizar la letra, deberás repetir este paso.

Tercera parte

  • Toma la foto con las cenizas, y con tu dedo darle diez vueltas en el mismo sentido de las agujas del reloj.
  • Luego de terminar las 10 vueltas, repite la siguiente oración.
  • Don Juan del desespero ayúdame para que (Pronuncia el nombre de la persona)
  • No deje de pensar en mi
  • Pon en ella el desespero, para que venga corriendo hasta aquí
  • Por medio de esta oración de desespero, haz que se acueste y levante pensando en mí
  • Que yo sea la única persona que habite en su mente
  • Que todos sus pensamientos sean para mí

ORACIÓN DEL DESESPERO PARA EL CIGARRILLO

Testimonio de haber dejado de fumar por la gracia de Dios

Este es un testimonio de una persona que desde los 17 años edad fumaba, según empezó con uno que otro cigarrillo, pero a medida que pasaban los años su consumo fue incrementando, ya en los últimos días como fumador consumía entre 1 cajetilla a 1 ½ cajetilla diaria, empezando desde la 7:00 de la mañana cada día. De acuerdo a su testimonio dejo de fumar gracias a la ayuda de Dios. (Ver también: Oración del ánima sola)

Desde hace un tiempo quería dejar de fumar, a pesar de que lo disfrutaba mucho luego de una comida o en un momento de descanso, pero, así como lo disfrutaba estaba claro de que afectaba mi salud. En las noches antes de dormir me proponía al día siguiente dejaría de fumar, lo intentaba, pero recae una y otra vez e incluso cuando de nuevo volvía a fumar lo hacía con mayor frecuencia y cantidad de cigarrillos.

La vez que logre de estar un día sin consumir cigarrillo, fue porque estaba enfermo de la garganta. Ya prácticamente estaba convencido que no dejaría el cigarrillo, estaba decepcionado de mi persona, por mi poca voluntad y falta de palabra, había tirado la toalla e inclusive había cambiado los cigarrillos rubios por unos cigarrillos negros más fuertes, para disfrutar mejor el sabor del cigarrillo y el olor del tabaco.

ORACIÓN DEL DESESPERO PARA EL CIGARRILLO

Luego de una charla con Ignacio B el 31 de enero en la cual obvió hablar de mi relación con el tabaco, hubo como un enfrentamiento con hechos que había vivido y, al llegar a mi casa y aprovechando que la casa se encontraba sola, decidí ponerme a hablar espontáneamente con Dios Nuestro Señor. Le decía que si bien desconocía cuáles eran sus planes para mí, si estaba seguro que me había dado la vida para servirle y serviles a nuestro prójimo.

Todavía no tengo claro cuando entre en razón, que Dios me había dado la vida y la había puesto en mis manos para que yo la cuidara, pues esta era un don único y dotada de belleza. Que si seguía fumando lo estaba irrespetando y acortando el tiempo de la vida que él me había regalado, cortando la vida útil y la salud de la misma. Por lo que le pedí a Jesús que me ayudara a sanar, y puse mi voluntad frágil y enfermiza es sus manos.

Oré de manera libre a Nuestro Señor Jesús y le dije, señor soy débil y no sé lograrlo, pero tu si puedes, y sé que tu quieres y puedes curarme de lo que me está perjudicando, y lo puse en sus manos, confiando plenamente en él y suplicando: Jesús, sáname. Ya había anochecido y luego de hablar con Jesús sentí una inmensa paz y confianza de que Dios estaba conmigo, en este propósito de enmienda.

ORACIÓN DEL DESESPERO PARA EL CIGARRILLO

 

Esa noche antes de irme a dormir, hice como otras noches, la promesa de dejar de fumar a partir del día siguiente, como ya anteriormente lo había intentado sin efecto. Sin embargo, lo intente de nuevo con la certeza que esta vez con la ayuda de Dios si lo iba a lograr. Pero igual tenía las voces de dudas en mi mente, recordando tantas veces que lo había dicho y volvía a fumar el siguiente día.

Entonces, esa noche confiado, puse mi confianza en manos de Dios, con fe en el Amor de Jesús nuestro salvador, y me acosté en Paz y así me dormí. A la mañana siguiente, cuando me levanté, mientras me estaba alistando para salir a mi faena, empecé a orar y hablar con Dios, le pedí que el Espíritu Santo me asistiera y se derramara en mi interior para mantener mi fortaleza y con fe lograr vencer de raíz el vicio de fumar.

Ya en la oficina, mientras realizaba mis actividades de la oficina, pronto se hizo la hora que comúnmente me fumaba un cigarrillo. Al estar en nuestro momento de descanso, mis compañeros de oficina encendieron sus respectivos pitillos de nicotina, y nos tomábamos una taza de café, esto me provocó las ganas de yo también prender y fumar un cigarrillo, pero con firmeza me contuve.

Yo mismo me sorprendí de mi decisión y, así pasé el resto del día, aunque tenía unas inmensas ganas de hacerlo y, cuando me ofrecía algún compañero un cigarrillo o me invitaba para ir a fumar, con sorpresa yo gentilmente los rechace. Yo mismo, no salía de mi asombro, en mi interior con esta actitud sentía una inmensa paz y la presencia de Jesús, así como una fuerza renovadora que sanaba la impotencia de mi voluntad.

ORACIÓN DEL DESESPERO PARA EL CIGARRILLO

Ya cuando estaba culminando mi primer día de no fumar, pensé Gloria a Dios por el éxito del día de hoy, pero con dudas me pregunté ¿mañana podré? En mi cuerpo todo el día sentí las ganas de fumar, y me debatí entre querer hacerlo y mi voluntad de sanarme y controlar las ganas durante todo el día, igual entre esa lucha sentía todo el día, la fuerza y paz que da Jesús, cuando juntos estamos llevando la carga. Ese día había logrado entre dudas y luchas interna, con el triunfo sobre mí mismo.

El siguiente día, en la oficina estuve tentado una y otra vez a fumar y mis compañeros se extrañaron de mi firmeza, lo que pasaba que en mi interior tenía la ayuda de mi Dios, pues si mi voluntad era débil, él con su firmeza me ayudaba a no caer de nuevo en la tentación de querer fumar y por eso me decía a mí mismo hoy no voy a fumar. Al terminar ese día le di gracias a Dios, ¡pues nunca antes había logrado estar, desde que tenía el vicio, dejar de fumar dos días seguidos!

Y así como esos dos días, hubo un nuevo día con mis actividades y mis ganas de fumarme un cigarrillo y yo ganándole a las ganas de volver hacerlo. Pasó la primera semana y el primer mes. Gracias a Dios empecé a sentirme más saludable y sabía que era resultado por haber dejado de fumar. Segui alabando a Dios nuestro señor, por su Amor y por librarme de este mal.

A veces sentía mis voces internas advirtiendo “hoy lo lograste, ¿pero mañana podrás?”, y de una vez cortaba este diálogo interno, contestando: Yo no puedo, pero Jesús en mi sí puede. Así pasó una y otra vez, a lo que repetía: Yo no puedo, pero Jesús en mi sí puede.

Desde que decidí sanarme y solicité la ayuda de Dios Nuestro Señor, han pasado dos años, dos años que quise que Él me sanará y me ayudara a liberar del yugo del cigarrillo. Estoy claro que mi vida le pertenece a Dios, y soy de gran utilidad para su reinado entre nosotros los hombres. Por esto él quiere que esté saludable, porque tengo que estar sano para compartir el amor de mi señor, Jesucristo entre los hombres. ¡Amén!

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