San Cipriano: historia, vida, novena, oración, milagros y mucho más

San Cipriano, fue un hombre que nació en el seno de una familia pudiente, así como eran adoradores de falsos dioses, gozo de una rica cultura, realizó viajes por Egipto, Grecia y la India, fue un gran conocedor del arte de la magia, por lo que es denominado el patròn de los brujos, hechiceros y magos.  Sin embargo, abandona todas estas actividades, convirtiéndose en su edad adulta al camino del Señor. En este artículo, podrás conocer lo milagroso y bondadoso de este milagroso santo.

San Cipriano

Historia de San Cipriano

Su nombre Thassos Cecilio Cipriano, quien llegó al mundo aproximadamente a principios del siglo III, probablemente en Cartago en África del Norte.

Cipriano nació en el seno de una familia adinerada y aristócrata y idolatraban a  falsos dioses. A raíz de que su familia era pagana, y observando que Cipriano tenía condiciones especiales para esta actividad, tomaron la decisión de que aprendiera todo sobre los imaginarios dioses, a lo que se preparó en todo lo relacionado a esta clase de ritos.

Durante este tiempo, estuvo envuelto en actividades de magia blanca y sortilegios, así como tenía la habilidad para realizar exorcismos, de toda clase de brujerías, o cualquier otro asunto asociado a las hechicerías. (Ver Artículo: Oración a San Cipriano)

Por tal razón, su tiempo transcurría dedicado a la vida pagana, hasta que un buen día por si sólo toma la decisión de transformar el sendero de su vida, su cambio fue una forma absoluta y firme, con lo que fue un modelo para muchos, practicando la penitencia, su educación se fundamentó en la compasión por el prójimo.

Transcurrido un tiempo, y Cipriano ya hecho un hombre como con unos 35 años de edad, toma la decisión de apartarse del paganismo y evangelizar dentro del cristianismo.

Pero, antes de renunciar a esta actividad, se dedica a escribir sobre los conocimientos adquiridos de la magia y los milagros que alcanzaba mediante la realización de este arte.

Cipriano, gozaba de una vasta cultura y grandes conocimientos, que logró adquirir mediante sus distintos viajes, principalmente a Egipto, Cartago, Grecia y la India. Mientras que se encontraba en estos lugares, se propuso a impartir discursos sobre sus brillantes conocimientos.

Una vez convertido con su fe al cristiano, y continuando con sus estudios religiosos, y al ser bautizado, tiene la oportunidad de entrar a la religión cristiana, haciendo entrega de todos su patrimonio.

San Cipriano

Para ese entonces, existía un religioso de nombre Cecilio, quien lo exhortó a que hiciera uso de todos sus bienes para ayudar a los pobres y quienes sufrían grandes necesidades.

Con el pasar del tiempo, Cipriano se ordenó como sacerdote, y transcurridos unos pocos años fue nombrado como Obispo de Cartago. En el año 249, participó para ser electo como miembro episcopal, donde salió airoso con el triunfo por votos democráticos.

Mientras que mantuvo la soberanía episcopal, San Cipriano actuaba con firmeza y autoridad, donde su opinión la hacía valer con valentía delante de sus religiosos. Durante la mitad del siglo III, bajo su responsabilidad, en la iglesia de Cartago, fue hostigado por quienes no estaban de acuerdo con el cristianismo.  (Ver Artículo: San Agustín y su filosofía)

Siendo el año 250, le tocó esconderse por las constantes asechanzas, y desde esos lugares, intentaba impedir que ocurrieran acontecimientos graves, pero siempre atento de la iglesia, jamás se apartó de ella.

San Cipriano

A pesar que se encontraba resguardado en lugares secretos, desde éstos continuó su mando y presidió a sus devotos, a lo que se dedicaba a escribir y enviar cartas, una vez que se encuentra que su vida no corría peligro, retorno a su ciudad donde se dispuso plenamente a servir a su prójimo en la comunidad.

Transcurrido un tiempo, siendo el año 257, el procónsul de nombre Aspasio, solicita que llevarán a donde se encontraba Cipriano, con la intención de preguntarle y conocer la verdad.

Aspasio, persuadió a Cipriano, para que dijera la verdad, expresándole que existía la autorización de los romanos, quienes no estaban de acuerdo con sus creencias, de que su culto no podía ser posible, a lo que le preguntó con firmeza si él correspondía al culto religioso.

San Cipriano, siendo un hombre religioso y honesto, en ningún momento negó la verdad, a lo que contestó que si era miembro del culto religioso del cristianismo, además le hizo saber que él era el Obispo, y que su fe se fundamenta con firmeza absoluta en la creencia que únicamente existía un único Dios.

San Cipriano

El procónsul, al conocer la verdad por parte de San Cipriano, de inmediato ordena que lo exilien, el santo busca su protección en Curubi. Luego, con el transcurrir de los años, el procónsul es cambiado por otro colega; y es cuando le pidieron al sano que confesara de su actuación.

San Cipriano, en su confidencia, fortalece su fe al cristianismo, y por tal motivo se convierte en mártir, a partir de este momento fue condenado a morir, pero antes de ser ejecutado, y en señal de su grandeza que lo identificaba, solicitó que le obsequiaran de su parte veinte y cinco monedas de oro. (Ver Artículo: Oracion al Justo Juez para los presos)

De manera que, para la fecha del 26 de septiembre, San Cipriano fue decapitado en una glorieta pública, frente a sus devotos que lo seguían, quienes asistieron ante el hecho para admirar la valentía y ejemplo del mártir, muchos de los presentes lloraron incesantemente su muerte, y elevan plegarias rogando paz para su alma.

Cuenta la historia de San Cipriano, que este santo fue el primer de los Obispos que su sangre fue derramada en África, luego que lo mismo les ocurriera a los apóstoles cuando confirmaron su fe al cristianismo. Gracias a San Cipriano, es que África se dedica abiertamente a la lectura de las santas escrituras.

Vida 

San Cipriano, es calificado como el patrón de las brujas, brujos, hechiceros y de la magia blanca, debido a sus actuaciones piadosas acudía a la magia para realizar plegarias y conjuro invocando a entidades.

San Cipriano, un hombre de brillante inteligencia, con gran destreza para hablar en público, y una personalidad agradable, simpática y amable, que lo consagra a comunicarse armoniosamente con el prójimo. Hizo la petición de ser bautizado, y una vez que lo consigue, hizo el compromiso de mantenerse casto, y que no contraería matrimonio, por lo que su vida se mantuvo firme en el celibato.

Las personas que conocieron su decisión, se colmaron de admiración hacia el santo por su voto o promesa, debido a que este tipo de hechos no era costumbre para la época.

Al apartarse del paganismo, es cuando se dedica a manifestar el amor a Dios, sin embargo, antes era conocido como el patrón de las artes mágicas, de los encantadores, adivinadores, actor de grandes oraciones, ensalmos y conjuros, tal como aparece en la conocida y popular Oración a San Cipriano que se utiliza para resguardarse de cualquier, mal, peligro y maleficio.

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Cuentan, que hubo un joven llamado Aglaide, que se enamora perdidamente de una señorita de nombre Justina, y le hace la petición de matrimonio. Ella no le acepta la proposición de matrimonio, porque estaba dedicada al servicio de Dios. Entonces el joven Aglaide, acude a visitar a Cipriano, para que lo ayudara a que la hermosa muchacha Justina, con la ayuda de sus conjuros se rindiera a sus pies y  a su petición.

San Cipriano, para complacer al joven, emplea todos sus conocimientos y artificios para lograr su cometido, pero nada hacía que alcanzara lo que buscaba, angustiado, se atreve a invocar a Lucifer, para que le dijera porque estaban fallando sus conocimientos y artimañas.

A lo que Lucifer, con sinceridad le contesta que, el Dios en quien cree los cristianos es el señor Todopoderoso de todo lo creado en el universo, y que él también, estaba bajo su mando, por lo que no podía contrariar a ninguna persona que se hiciera el símbolo de la Cruz.

Ante esta circunstancia, San Cipriano, murmuro de él, y tomó la decisión de convertirse en cristiano, se alejó de las prácticas de magia, y adoración a falsas entidades. (Ver Artículo: Oración a San Judas Tadeo para recuperar el amor)

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Luego de este acontecimiento, Cipriano y Justina, se entregaron a llevar una vida dedicada a la oración y a predicar el cristianismo. En eso hubo un juez llamado Eutolmo, que tuvo la hazaña de sacrificarlos, pidiendo que los introdujera en una tina de resina caliente, sin embargo no les ocurrió nada saliendo salvos.

Este milagroso acontecimiento, ante la mirada de un gran reconocido religioso pagano llamado Atanasio, y por cierto discípulo de Cipriano, pensó que se trataba de un truco de magia y se lanzó dentro de la tina, y murió calcinado de forma instantánea. En ese entonces, San Cipriano, cobra fama popular como un mago, y se expandió por toda la cristiandad y quedó en la memoria de las personas.

Una vez que San Cipriano, se convierte en cristiano, descubrió que en las sagradas escrituras tiene un contenido maravilloso y espectaculares enseñanzas, y se dedica a estudiar este texto sagrado como es la Santa Biblia, y a conocer la vida de los santos.

Es cuando se resigna en declinar a sus libros de contenido mundano que antes era de su predilección, y de ese momento no le viene a su memoria ni frases ni autores de textos aborrecidos. Es tanto su amor por las sagradas escrituras, que se dio a la tarea de plasmar un hermoso comentario del Padre Nuestro, que hasta el momento no ha sido alcanzado por otro autor.

San Cipriano

Finalmente, Cipriano y Justino murieron decapitados el mismo día, siendo el 26 de septiembre a las orillas del río denominado Gallo en la Ciudad de Antioquia, y sus restos fueron repartidos entre la Iglesia de San Juan de Letrán, y la catedral de León en Roma.

Milagros de Cipriano

San Cipriano, es un santo que para mucho de sus devotos le ha concedido milagros asombrosos, es especial para asuntos del amor, de protección, entre tantas otras peticiones que le hacen sus fieles. (Ver Artículo: Oración a San Miguel Arcángel para alejar malos espíritus)

Existe un doble milagro realizado por San Cipriano, conocido como adenda al Decamerón, es un relato interesante y llamativo de la vida religiosa de este noble santo, a continuación se lo relatamos:

En el año 1348, siendo la época de verano, la peste devastó a la ciudad de Florencia, tanto las muchachas como los muchachos de familias famosas, se apartaron en una villa de campo, éstos jóvenes se distraían contando entre sí variadas e interesantes leyendas.

Para ese entonces, ya era el día once de su estadía en el lugar, cuando una delicada señorita de nombre Fiameta, comienza a narrar una atractiva y auténtica leyenda, a saber se la contamos:

Se refiere a la historia de un viejo  ermitaño, que alcanzó realizar dos increíbles, pero ciertos y espectaculares milagros, fueron efectuados bajo la oscuridad y soledad de una misma noche.

En la ciudad de Verona, existía un monasterio donde habitaban dentro de ellos unos monjes con cualidades de santos. Un buen día siendo muy temprano por la mañana, encontraron a las puertas del centro religioso, un niño recién nacido. Los monjes, sorprendidos por hecho, pero a su vez consternados por el hallazgo lo recogieron para ellos.

La fecha en que ocurrió este acontecimiento era un 16 de septiembre, por lo que los monjes, le nombraron al niño Cipriano, haciendo honor al Obispo mártir de Cartago.

San Cipriano

Los nobles y santos monjes, criaron al niño Cipriano, formando parte de su congregación, lo enseñaron a conocer la palabra de Dios, las oraciones, el trabajo y la agricultura. Con el transcurrir de los años, los viejos monjes iban falleciendo, a lo que Cipriano se queda solo en el monasterio, su vida permanecía en la castidad y humildad.

Cipriano, fue creciendo y formándose un joven que se consagraba en la oración, así como participaba de enterrador, puesto que era quien le daba sagrada sepultura en los terrenos del camposanto del monasterio, a todos los que fallecían en las pueblos cercanos, que anhelaban que fueran enterrados en compañía de sus seres queridos y de los santos.

En el pueblo, cuando una persona partía del plano terrenal, su cuerpo era llevado en una formal marcha hasta el monasterio y lo colocaban en la capilla. Cipriano era el encargado de que su cuerpo fuera velado durante toda la noche.

Al día siguiente, muy temprano por la mañana, llegaban los familiares y amigos del fallecido a buscar el cuerpo para darle cristiana sepultura.

San Cipriano

De esta manera, fue transcurriendo la vida de Cipriano, hasta llegar a la vejez, sin embargo, continuaba con su compasiva tarea de enterrar a quienes morían.

Un buen día, la hija de un millonario comerciante, amaneció sin vida, luego de padecer una simple enfermedad. Los padres de la hermosa joven, llena de lozanía y juventud que sólo contaba con 15 primaveras, lloraban desconsoladamente la pérdida irreparable de su amada hija.

La joven gozaba de una singular belleza, era una muchacha alta y delgada, con cabellos rizados y rubios como hilos de oro, su rostro lo adornaba unas suaves y cálidas mejillas color rosa natural; los padres guardaban esperanza de que contrajera matrimonio con un noble joven de una familia de Verona. (Ver Artículo:  (Ver Artículo: Oración a San Miguel Arcángel para deshacer brujeria)

La hermosa joven había fallecido siendo señorita, por lo que  la vistieron con una delicado y holgado vestido confeccionado en lino de color blanco puro, sus cabellos fueron coronados con lindas y frescas flores de azucena, y entre sus manos le colocaron la conocida palma virginal.

Sus familiares y amigos, llevaron el cuerpo de la joven fallecida en una camilla descubierta, hasta el monasterio de los buenos monjes, y le rogaron al longevo monje Cipriano, que velara el cadáver, como lo hacía de costumbre hasta la mañana del día siguiente, que regresarían para darle cristiana sepultura.

Cipriano, tenía la costumbre de excavar la fosa por la noche, y luego regresaba a la capilla para velar el cuerpo. Entre sus ritos, se apostó de rodilla a los pies de la hermosa muchacha, que aunque la muerte la sorprendió de forma inoportuna no le causo ningún defecto que afecta su espectacular belleza que gozaba aun cuando estaba viva.

Entre la sutileza y delicada luz de la velas, la blancura de su rostro y de las manos, lucía más hermosa, así como sus delicados y blancos pies sin nada que se los cubriera que escapaban bajo el vestido blanco de suave lino.

Mientras tanto, Cipriano rogaba sus plegarias por el descanso de su alma, y entre abrir y cerrar de ojos entre sus dedicadas oraciones, no conseguía de dejar de admirar y observar aquellos preciosos pies, que estaban muy cerca de sus ojos.

San Cipriano

El enemigo, conocido el diablo, que estaba atento y esperaba que le diera una oportunidad para llevarse el alma de la muchacha fallecida, no dejó de aprovechar la oportunidad en ese momento, para tentar al noble y anciano Cipriano, quien se limitaba a conversar con las mujeres, teniendo el sumo cuido de no mirarles a la cara.

Pero sucedió, que Cipriano contando con una edad avanzada y un anciano noble y humilde, se creía que era exento a la tentación de la carne, pues, aquellos pálidos y hermosos pies, se le mostraban insinuantes ante sus ojos, cada vez que concluía una oración por su alma.

Sin embargo, fue tentando por el fisgoneo dañino y en compañía de la soledad que abarcaba el lugar, Cipriano procedió a levantar el vestido de la joven, con el crucifijo de madera que poseía en sus manos para elevar sus plegarias, sorprendido observó unas preciosas piernas contorneadas.

Impactado ante lo que sus ojos veían, exclamó para sí mismo: “Los nobles y santos monjes que me dieron educación engañaron cuando me enseñaron que la mujer es arma diabólica y un monstruo horrendo. La hermosura de esta joven, tan sólo puede ser creación de Nuestro Señor, que igual formo las aves y las flores de los jardines” (Ver Artículo: Oracion de revocacion a San Miguel Arcángel)

San Cipriano

Con estas reflexiones, según avanzaba la noche, Cipriano se propuso a levantar poco a poco el traje de la jovencita. Se encontró con unos rellenos y torneados muslos, el vientre plano, hasta llegar a sus delicados y nacientes senos, que fue develando Cipriano al levantar el vestido de la fallecida.

Por último, el anciano Cipriano, atacado por la curiosidad, la despoja el traje por la cabeza a la joven, a lo que igual le quita su bella corona de flores de azucenas y el ramo de palma que poseía en sus manos.

A lo que, Cipriano se dijo: “Sin duda alguna, Nuestro Señor, no será ofendido, si yo me acuesto en la camilla justo al lado de la doncella, ya está muerta, me imaginare de igual forma que yo estoy muerto, pues descanso en mi último lecho.

Se comenta Cipriano para su adentro, he escuchado que los Santos Religiosos del desierto, se imaginan naturalmente su propia muerte, pues pasaban la oscuridad de la noche arrojados en los lugares donde enterraban los cadáveres, mientras que oraban entre los fallecidos”.

San Cipriano

Entonces, es cuando Cipriano, reacciona y se levanta con energía de donde estaba de rodilla y se sienta con cuidado en el borde de la camilla. Con extrema delicadeza y cuidado, arrimo el cuerpo haciendo espacio para acostarse junto a él. Cipriano de inmediato, cerró sus ojos y pretendió sentirse que estaba reposando ya fallecido para el universo de las delicias y goces.

Sin embargo, el cuerpo de la doncella estaba desnudo y tocaba las carnes del anciano Cipriano, que estaban envueltas en su traje de monje, confeccionado en  tela fuerte, a pesar de esto, le hacía perder la concentración.

Es cuando Cipriano, se levante y se quita su sotana por la cabeza, tal como lo hizo con el vestido de la muchacha, mientras que se despojó de su vestidura, pensaba: “En muchas ocasiones he leído que tener acceso a la carne de una mujer es gran sacrilegio, pero este hermoso cuerpo ya no le pertenece a ninguna mujer, es tan sólo un caparazón sin alma, es una materia que su espíritu y alma se han apartado”

Motivo por sus reflexiones que el diablo le inducía, Cipriano, sin pensar más, regresa a donde estaba el cuerpo de la muchacha, y se propone a acariciar sus frías y pálidas extremidades. Se acercó más, hasta que se montó sobre ella y comenzó a efectuar actos indignos.

San Cipriano

El longevo Cipriano, con sus fuertes abrazos que le propiciaba al cuerpo de la muchacha, y con el misterio sublime, de inmediato las mejillas del rostro de la joven comenzó a retomar un color rosado, y enseguida abrió sus espectaculares ojos azules, tal como si estuviera despertando de un largo y profundo sueño.

La doncella, al mirar el rostro agotado, barbudo de un anciano de avanzada edad, que le propiciaba gestos pecaminosos, y la sometía a crueles actos, la joven pensó que se encontraba en el infierno y el diablo la castigaba con ese martirio.

El susto fue tan grande, y con voz de terror, comenzó a exclamar: “el diablo, el diablo”. Cipriano, encantado y maravillado por este milagro de que la joven resucitará, se olvidó que estaba desnudo y corrió en estampida a donde estaba la puerta de la capilla, donde los familiares de la joven se encontraban para buscar el cuerpo y darle cristiana sepultura.

Los familiares de la joven estaban asombrados por este hecho, mientras que Cipriano repetía sin cesar a toda voz, y con su cuerpo y miembros desnudos: “está viva, está viva, milagro, milagro”.

San Cipriano

La joven resucitada corrió en estampida y se le arrojó a los brazos de su madre, mientras que gritaba y repetía seguidamente: “mama, mama, el diablo, el diablo”.

Según cuenta la leyenda que Cipriano, falleció a los pocos días de aquel gigantesco acontecimiento, sufriendo de una pulmonía, y que la doncella, estaba convencida que se había encontrado con el diablo en el infierno, a lo que se convirtió en monja y por siempre vivió en castidad y en oración.

A partir de este momento, la capilla del monasterio la llamaron “San Cipriano”, y a este lugar asisten las muchachas a implorar que sean sanadas sus  enfermedades, así como los esposos de avanzada edad que desean recuperar sus potencialidades varoniles.

Rituales

Desde el comienzo de la historia de la vida de los seres humanos, los rituales han sido parte de las hazañas para lograr asuntos en el transcurrir diario, San Cipriano, siendo un hombre que sus inicios fueron en lo pagano, aunque luego se convirtió sintiendo el llamado de Nuestro Señor, sus fieles devotos no dejan de realizar rituales en el nombre de San Cipriano, que resultan efectivos, cuando las personas lo ejecutan con verdadera fe y confianza.

Los rituales son procedimientos que se hacen con el objetivo de conseguir una cosa, muchos se dedican a realizar ritos para el bien y otros para el mal, sin embargo, los rituales invocados a San Cipriano, tienen la característica de ser eficaces. Se debe tener presente que los rituales a este santo, son copiados de su gran libro conocido San Cipriano.

A continuación te recomendamos algunos rituales de San Cipriano, si te encuentran en algún aprieto, sobre el tema que te dejamos no dudes en hacerlos:

Ritual para que regrese la persona amada

Muchas personas en la vida, pasan por momentos de ansiedad, porque su gran amor se ha retirado de su lado, a veces sin causa alguna, si es su caso, le sugerimos hacer el siguiente ritual que es realmente sencillo, sólo debe de hacerlo con absoluta fe. Necesitas de los siguientes materiales: 9 velas de color rojo, Imagen de San Cipriano y la Oración a San Cipriano.

San Cipriano

Forma de realizarlo; cada día que inicie la oración a San Cipriano, debe de encender una vela de color rojo, invocando a San Cipriano, deben de orar durante nueve noches continuas, y pronunciar la siguiente plegaria.

“Por la fuerza y el poder concedido a San Cipriano, y de los tres espíritus que lo protegen, te ruego bendito y milagroso santo, que con tu energía hagas venir a mis pies en este mismo momento, (se menciona el nombre de la persona) con sus sentimientos colmados de amor. Me rogara cariño y que la ame, y que jamás se vaya de mi lado. Que así sea, Amén. (Ver Artículo: Oración a San Marcos de León por el amor imposible)

Ritual para que se abran los caminos

Como todo en el transcurrir de la vida cotidiana, muchas personas se sienten estancadas o encuentran obstáculos en los asuntos relacionados de su existencia, muchas de las veces no se explica, por qué sucede tal situación. Si este es su caso, no busque más ayuda, le recomendamos este ritual para que elimine de su camino todas las vibraciones negativas, y sorprendemente notará como los senderos se aperturan.

Lo único es que debes de contar con los siguientes elementos:

Una imagen o estampita de San Cipriano

Tres velas de color rojo

Tres velas de color blanco

Un trozo de papel y un lápiz

Cinta de color

Esencia de sándalo

Sal

Tijeras

Aguardiente

Aceite de Oliva

Forma de realizar el ritual

Lo primero que debe hacer la persona, es invocar al santo e implorar la petición. Acto seguido, se escribe en el papel todos los conflictos que anhelas resolver, debes firmar el papel.

San Cipriano

Luego, se deben consagrar las velas en nombre de San Cipriano, rogando que se abran los caminos, se debe iniciar la consagración con las velas de color rojo, se debe tener presente que antes debes escribir tu nombre completo desde la parte de abajo, es decir la base donde se coloca, hacia la parte superior, es decir hasta llegar a la mecha que se enciende.

Después de este paso, se debe fusionar el aceite de oliva con la esencia de sándalo y la sal, con esta mezcla se embadurnan las velas; iniciando el proceso con las velas de color rojo, desde la parte de abajo hacia la mecha.

Mientras, estamos en el proceso de untar las velas visualizamos al santo, y le suplicamos orando que nos elimine todo aquello que perturba nuestra vida, una vez finalizado este procedimiento con todas las velas, se colocan de manera de triángulo encima del papel.

Acto seguido, se toma la cinta de color negro, y se procede a hacer nudos según sean los problemas que deseamos que el milagroso San Cipriano, nos auxilie para resolver. Una vez que terminamos, se coloca la cinta en el centro del papel con las velas, y tomamos la imagen de San Cipriano y se coloca de frente a las velas.

San Cipriano

Se procede a encender las velas, iniciando con las de color rojo, rogando a San Cipriano que te otorgue fuerza y energía para solucionar los conflictos. Las velas deben de agotarse por completo, sin apagarse su luz.

Cuando las velas se han absorbido completamente, se agarra la cinta negra con los nudos, y se corta uno a uno con la tijera, se envuelven en el papel con el resto de las velas, y se deben de arrojar a la basura en lugar que se encuentre apartado de tu vivienda, y no deben regresar por el mismo espacio.

Se sugiere que para realizar este realizar, se debe tener un altar construido en madera, y adornado con un mantel de color blanco, que este bien limpio o uno que sea nuevo.

Ritual efectivo para el amor

San Cipriano, también cuenta con rituales espectaculares para asuntos del amor, si andas buscando que la persona de quien te enamoraste, te amé y siempre esté a tu lado, pues es la mejor elección de un ritual para el amor, a continuación de lo mostramos:

Elementos principales para ritual del amor

Paloma blanca virgen

Serpiente

Parrilla de hierra

Gotas de láudano

Una vez que tengas todos los elementos esenciales, te dedicas a preparar el ritual comenzando con matar a la paloma y arrancarle el corazón, que luego se la arrojas a la serpiente para que se la coma. (Ver Artículo: Oración a San Miguel Arcángel para recuperar el amor)

Después que ocurra que la serpiente se coma el corazón de la paloma, hay una gran probabilidad que la serpiente fallezca en poco tiempo. Una vez que esto suceda, debes de cortarle la cabeza a la serpiente, de manera que se coloca encima de la parrilla de hierro para que se seque a fuego lento. Cuando se reduzca la volverás un polvo.

San Cipriano

Cuando ya tengas el polvo, se le debe de añadir unas cuantas gotas de láudano. Para aplicar la receta en la persona amada, debes tomar un poquito del polvo untarte las manos y acariciar a la persona que deseas que te ame por siempre.

Ritual para sanar personas enfermas

Este se trata de un ritual poderoso y efectivo, con el que se pueden lograr muchos asuntos relacionados en el amor, la economía y otros aspectos, sin embargo, es un rito que con mucha fe se logra alcanzar que las personas que sufra una enfermedad quedan sanadas. Los materiales necesarios para cumplir con el proceso de este ritual, se tiene:

1 imagen o estampa de San Cipriano

1 Vela de color blanco, de tamaño regular

1 Vela de color amarilla de tamaño regular

1 Rama de romero fresco

1 Agua bendita

Cuando se tengan todos los elementos en la mano, se procede con el ritual, se debe colocar la vela blanco al lado de la amarilla, se encienden ambas con fósforos que sean de madera, y se colocan la imagen de San Cipriano junto a las velas.

Previamente, se debe tener una vasija con agua bendita al lado de las velas, a lo que se procede a mojar la rama de romero, y te la pasas por todo tu cuerpo desde la cabeza hasta los pies, al compás de este acto, debe ir orando con la siguiente plegaria:

“Ven a mí, (decir la petición), que se aleje todo lo malo y venga todo lo bueno y maravilloso”. Se debe decir continuamente siete veces, a la medida que la rama de romero roza tu cuerpo.

Terminado esta parte, se debe dejar que las velas se agoten por completo, y lanza los restos de las velas, lejos de tu vivienda.  La rama de romero, se debe de mantener guardada en un lugar donde no llegue la luz dentro de la casa.

San Cipriano

Este hechizo, tiene grandes probabilidades de recibir lo que se está pidiendo, en el caso que transcurran diez días y no se consiga el efecto, puede volver a efectuarlo dos veces más. Es ritual súper efectivo para casos de sanar personas enfermas. Espere con confianza.

¿De quién es patrono San Cipriano?

San Cipriano, es el símbolo de encuentro que se tiene entre la religión y las artes no permitidas, teniendo presente que la magia y las creencias religiosas no están llevadas de la mano. San Cipriano siendo un santo convertido y entregado al amor y servicio de Dios.

San Cipriano, es el santo bueno y bondadoso patrono de los brujos, brujas, hechiceros, y magos, y su nombre está asociado a infinitas prácticas de encantamientos mágicos, así como de conjuros, ensalmos y la poderosa Oración a San Cipriano, que es propicia y enérgica para resguardarse de hechicerías de cualquier orden.

¿Que se le pide a San Cipriano?

San Cipriano, siendo un santo milagroso, que goza de gran fuerza y poder para responder a las solicitudes de sus fieles, se le implora para la salud, el amor, el bienestar, abrir caminos, la economía, entre otras muchas cosas. (Ver Artículo: Oración a la Mano poderosa)

Se debe recordar que San Cipriano, posee grandes y efectivos rituales y su oración poderosa para conseguir y ver cumplidas sus necesidades.

A igual que es un santo, que se le puede rogar para alejar, quitar y eliminar hechizos puestos, y que convierte las vibraciones negativas en situaciones positivas, para que tu vida vuelva a encaminarse con éxito. San Cipriano, es uno de los santos que posee poder y fuerza, si anhelas conseguir un asunto, se debe tener presente que es lo que se desea alcanzar, tan sólo con un poco de fe y esperanza veras que a tu vida llegará lo que le pides.

San Cipriano brujo

San Cipriano, se trata de ser un hombre que fue uno de los pioneros y grandes magos en asuntos de hechos que haya existido en el mundo.

San Cipriano

San Cipriano, creciendo en una familia pagana, estaba preparado y le agradaba todo lo relacionado a la brujería y encantamientos, aunque lo que practicaba era magia blanca, se sabe que esto, no es cosa de milagros. San Cipriano, se encuentra entre los santos que ha hecho milagros y maravillas, a través de la fe, humildad y devoción, y que con su sabiduría que pocas personas tienen, alcanzó milagros inesperados.

Grimorio o libro de San Cipriano

El libro de San Cipriano, o Grimorio que quiere decir, que contiene temas de magia, o textos de nigromancia, se encuentra entre los textos más reconocidos desde la antigüedad, que plasma gran contenido de magia negra.

Sin embargo, se debe reconocer, que gran parte de sus capítulos están dirigidos a la magia blanca, especialmente de cómo sanar personas con dolencias que están enfermas. Lo que si no se debe de negar, es que contiene tema de magia negra aunque sea poco lo mencionado.

Es probable, que no exista otro texto tan pretendido por las personas, como es el libro de San Cipriano, en este se puede conseguir, los milagros, hechizos, rituales, encantamientos que fueron alcanzados por él, por lo que muchos anhelan continuar con sus lecciones de embrujo que allí se relatan.

El lector en este libro de San Cipriano, encontrará una gama de plegarias, sortilegios,  embrujos y fórmulas mágicas para encantamientos, que puede realizar invocando a este santo, además de mostrar los elementos necesarios para efectuar los rituales y ceremonias, explicando con exactitud el procedimiento a seguir. El original fue escrito en hebreo.

¿Funciona la oración a San Cipriano?

San Cipriano, es uno de los santos, más prodigioso que haya existido, debido a que conoció los extremos de este mundo, Cipriano, mucho antes de convertirse en cristiano, fue gran investigador llevó a la práctica las ciencias ocultas y la magia.

San Cipriano

Por lo que preguntar, si realmente son efectivas y funcionan las oraciones de San Cipriano, no deberían de quedar dudas ante esta interrogante, una vez que hemos conocido los milagros y favores concedidos por este portentoso santo.

Lo que sí es importante, que cualquier plegaria que se realice a cualquier deidad, y especialmente a San Cipriano, debe hacerse acompañado de la fe absoluta, recordemos aquel dicho popular que dice: “la fe mueve montañas”, y que más interesante de invocar a este santo con sus maravillosas plegarias para conseguir milagros.

Hechizos de dinero

Para implorar a San Cipriano, que te ayude a obtener dinero, debes de invocarlo con fe, para que tu bienestar económico mejore. Elementos necesarios para realizar el hecho a San Cipriano para tener prosperidad y abundancia en el dinero.

Una vela de color amarillo

Una estampita de San Cipriano

Una moneda o billete de cualquier denominación

Cuando tengas todos estos elementos en tu poder, acude a encender la vela amarilla, colocando enfrente de la imagen de San Cipriano, junto a su lado colocar la moneda o billete, se deja que la vela se consuma, se toma el resto de la vela y se envuelve en el billete que debes guardar secretamente en tu billetera, a lo que irás invocando al santo con la siguiente oración:

¡Oh, milagroso apóstol, santo de los hechiceros, que supiste obtener el perdón del nuestro Creador del universo, con tu sabiduría y entereza, te ruego en este momento con estos elementos, que me ayudes porque estoy padeciendo una escasez de dinero que no me deja estar en tranquilidad, auxiliame  y preséntame la mejor forma de ganar dinero de inmediato.

Mis compromisos de pago, me atosigan, oh justo y milagroso San Cipriano, me apostó ante tu imagen para implorarte, me veas con tus ojos piadosos, y me socorres con este favor que tanto necesito me ayudes. Acudo a tu presencia y te invoco con fervor, santo y noble Cipriano, que bajo tu generosidad, mi necesidad sea cumplida.

Agradezco infinitamente, contar con tu imagen poderosa que me lleva a orar de rodillas en tu presencia, y que cada día que pasa te honro con humildad.

San Cipriano

Oh San Cipriano, tu que conoces las necesidades del prójimo y estas cerca de nuestro Señor, y tu amor es tan enorme por los pobres que te veneramos, tu imagen siempre estará presente en mis oraciones, te ruego me ayudes con lo te pido.

Permite que se presenten a mi lado, personas que me ofrezcan empleo o dinero que tanto necesito, o milagroso santo, que me obsequias la esperanza y la piedad de tu amor, me inclino y te imploro tengas misericordia para que mi necesidad sea satisfecha.

Oh Santo y noble san Cipriano, no permitas que me quede sin tu socorro, te lo ruego, seré tu fiel siervo por el resto de mi vida, si tu ayuda me llega, mi fe se acrecentaría cada días más, y nada ni nadie lograrán apartarme de ti. Altísimo, te suplico que me tranquilices con tu poder extraordinario a mi humilde petición, San Cipriano, de ahora en adelante te prometo ser tu esclavo. Que así sea, Amén

Otro hechizo para tener dinero

Para lleva a cabo este hechizo, se debe contar con los siguientes materiales: 1 vela de color morado, Monedas o billetes, 1 vela de color blanca.

El hechizo se debe realizar de la siguiente manera, se toman las monedas y billetes y se comienza a pronunciar la oración, con las monedas dentro de las manos que se van tocando, mientras que se reza la oración. Se deben de encender las dos velas al mismo tiempo, después que hayan sido consumidas, se debe pronunciar con gran fervor la siguiente oración:

“El cielo es tan grande e infinito, igual de inmenso como la fuerza y el poder de San Cipriano, la pobreza no es nada buena, pero la devoción y su fu son sanos y buenos, por lo que en este momento de mi existencia los dos se encuentran presentes, no dispongo de dinero en este justo instante para solventar mi situación económica (se debe hacer la petición) pero mi fervor está puesto en ti San Cipriano, ayúdame.

Por lo que acudo a tu presencia, para que me traigas prosperidad y fortuna, que sea lo necesario para solventar los problemas, el dinero es un elemento necesario para evolucionar, aparte de ti lado todo lo que haga que yo dude. Por lo que inclinado ante tu presencia, te ruego que tengas piedad de mi situación económica, y me auxilies con la solución, a cambio te ser tu fiel servidor. Amén

Novena a San Cipriano

En el caso que una persona se encuentra atravesando una situación difícil, y que no le encuentra salida, no se desespere con tan sólo hacer la novena a San Cipriano, logrará solucionar el problema que usted piense es imposible, lo que sí debe tener presente es que debe hacer con total fe y firmeza.

Igualmente, con la novena al milagroso San Cipriano, podrá apartar personas con vibraciones negativas, o depurarse de maleficios, esta novena se debe hacer durante nueve días continuas con su respectiva oración.

Día Uno

Oh milagroso, San Cipriano, te ruego que medies por mi ante nuestro Dios Todopoderoso, para que este sufrimiento que tengo encima sea más aliviado, (se debe mencionar el problema), tú que viviste la ansiedad de la injusticia, en este mundo que está colmado de mezquindad, el rencor de los malvados que tratan al prójimo con desprecio.

La mofa de los insulsos que con su vanidad se creen amos del mundo, y tú a cambio con tu humildad manifestaste con perdón y amor a Dios, por tu bendito nombre, San Cipriano coloca tu mano y con humildad te ruego que me ayudes, en mi necesidad, no me abandones, eleva mis plegarias al Altísimo.

Día Dos

Bendito San Cipriano, te suplico que me resguarda de toda hechicería que en mi contra me hagan, aparta de mi lado toda tentación, y que los malvados y enemigos se confundan y se alejan. Te imploro que mis peticiones sean escuchadas. Socórreme en obtener seguridad y bienestar. Por Cristo Jesús Amén

Día Tres

En el nombre de Dios Todopoderoso, rey del universo, en este santo momento invoco a San Cipriano, y oro con todo mi fervor. Líbrame de todo peligro, mal e intenciones del prójimo,. Libérame de las asechanzas del enemigo, y de cuanto animal rabioso y venenoso, líbrame de embrujos y encantamientos malignos. Oriéntame con seguridad y felicidad en mis viajes. Permite que mis caminos sean transparentes, apártame de todos los peligros que se me puedan acercar. Te suplico adorado San Cipriano, medies gloriosamente ante nuestro Dios en Cristo Jesús. Amén

San Cipriano

Día cuatro

Altísimo Señor, de todo lo creado, de lo visible e invisible, a quien los Arcángeles respetan con honorabilidad, así como los serafines, querubines y santos, yo te amo como el principal centro de todo lo perfecto, autor de todo lo bueno, eres una fuente inagotable de santidad.

Te estoy agradecido mi Señor, por los dones de la naturaleza y la gracia divina que le otorgaste a tu fiel siervo San Cipriano. Te agradezco, protector nuestro, por los grandes favores que hemos sido objeto por tu clemencia y misericordia.

Te prometo, mi veneración y la honra que hoy se da en todo el universo. Permite, amoroso defensor en Cristo Jesús, la gracia que te suplico con humildad (se solicita el favor) si le conviene a mi espíritu, para así disfrutar de tu dicha junto a la gloria del Señor. Amén

Día quinto

Oh amado Señor nuestro, por medio de la intercesión de San Cipriano, te ruego que aquellas personas que se encuentran atados a hechizos, encantamientos, brujerías y estén poseídos por el malvado, con tu misericordia e infinito poder lo desamarres, los desembrujos, para que el animal rabioso no tenga dominio sobre (decir el nombre de la persona).

Para que todo aquello que fue amarrado sea desatado por tu poder y tu gloria. San Cipriano, te suplico por tu mediación en Cristo, resguardarme de todos los encantamientos, brujerías, y sacrilegios del demonio. Cuida mi verbo y mis pensamientos, que las personas que deseen hacerme daño, se vean confundidos a la hora de actuar en mi contra. Que todos mis enemigos sean derrotados y apartados. Te ruego que siempre sea exitoso sobre ellos por la eternidad. Amén

Día sexto

En el nombre del gran poder de Dios, quien todo lo puede, invocó la divina presencia de San Cipriano en Cristo Jesús. Con mi fuerte devoción, rezo y me arrodillo con humildad para obtener triunfo en lo que emprenda, en los negocios y que se aparten los obstáculos de mi camino.

San Cipriano, te pido que seas mi protector por la divina virtud que has merecido de nuestro Señor. Te arrojo todas mis necesidades para que me des protección, me libres de los males y de los peligros. Con tu sagrada compañía, venceré las dificultades y enemigos, con tu poder me protejo, y de todas las malas vibraciones me librarás. Amén

Día Séptimo

Altísimo y majestuoso Dios creador del universo, te ruego que me ayudes a disipar y anular, mediante mis plegarias todos los encantamientos y supersticiones, ataduras que han hecho bien sea de día o de noche, que lo hayan realizado hombres o mujeres, y que los enemigos o contrincantes sea apartados del camino.

San Cipriano

Que sea desencantado de cualquier embrujo por invocación, potestades del infierno, bien sea con grabaciones realizadas en oro, plata, bronce, hierro o cualquier otro elemento, con huesos de muerto de personas, de animales, aves, hechizos con telas de cualquier tipo, que hayan pertenecido a un difunto, persona viva, bien sea enferma o sana, con cabellos, uñas de personas o de animales, que hayan enterrado en cementerios, en el mar, ríos, montañas

Así como los maleficios a través de escritos, palabras en papel, madera, metal, dibujados en pergaminos o cualquier otro elemento, que haya sido hecho en casa, iglesia, o en cualquier lugar, sean consumidos por la energía universal

Oh majestuoso y Santo Dios Todopoderoso, tú que eres bueno y temible, permite que en tu santo nombre se eliminan y quedan destruidas todas las acciones de brujería y hechicería, Señor mírame y protégeme de todo mal y peligro, de tempestades, aguaceros, tormentas, vientos fuertes, de traiciones, de puñales y de toda arma peligrosa.

Te ruego que mediante la intercesión de nuestro milagroso y mártir San Cipriano en Cristo Jesús, todos tus fieles seamos libres del encantamiento y embrujo y el poder de las entidades malignas. Amén

Día Octavo

Dios mío, señor mío, que tu misión es ver a tus hijos con ojos de piedad y misericordia, que tienes el del perdonar al pecador, otórgase que mi persona y todos aquellos que estamos amarrados al pecado, seamos desenlazados y absueltos, te suplico que medies por nuestro glorioso mártir San Cipriano en Cristo Jesús, para que seamos liberados de la hechicería y del poder del espíritu maligno. Amén

Día Nueve

Ángeles, Arcángeles, Serafines y Querubines que están acompañando a nuestro Señor Dios Todopoderoso, sin ustedes nuestros corazones no tienen energía. Que sean confundidos todos aquellos que desean hacerme mal y me atacan sin razón. Señor, te honramos de día y de noche, por lo que con gran alegría, te invocamos, y te pedimos que hagas huir de nuestro lado a los a enemigos.

Que los contrincantes sean confundidos y apartados de mi presencia. Señor, que se haga tu voluntad, que lleguen truenos y tempestades alejando las malas vibraciones, para que los malévolos huyan. Líbrame de sus emboscadas, que mi pasos no sean alcanzados por ellos.

Señor te suplico que me concedas esta gracia y necesidad que te pido, y que el gemido de la voz de mi corazón, sea elevado a ti, por tu mediación de tu siervo humilde y bueno San Cipriano en Cristo Jesús. Amén

Oración a San Cipriano

Las oraciones, invocadas con fervor y esperanza, son las llaves que abren las puertas más difíciles, si usted se encuentra en una situación que le tiene de cabeza, le recomendamos que invoque con su plegaria al santo humilde y milagroso como es San Cipriano.

Primera Oración

Glorioso y milagroso San Cipriano, Obispo y mártir del campo mayor, te ruego que me libres de embrujos, y de todo lo malvado, es tan grande tu fuerza y poder que nuestro Señor te otorgó que con tu auxilio, las manos del contrincante y del mal no me alcanzarán, nada ni nadie podrá someterme ni me harán desaparecer.

Tú que le prometiste a tu prójimo necesitado auxiliarlo y sanarlo de los hechizos, en cuanto sea posible acude a tu socorro, al igual que libertar a quien infelizmente e injustamente se encuentra encerrado.

Todo aquel que se encuentra desconsolado, tú eres su alivio celestial, tu eres la escala del cielo, y de todo aquel que acude en tu ayuda. Tú abrigas al desamparado, en todo momento, brindas compañía al caminante y eres seguro bálsamo a quien te invoque permanentemente.

Toda persona que tenga la gracia de invocarte y rezarte, aminorar su sufrimiento. Tú proteges, por tu gracia y virtud, a todo el prójimo que te llama, y el que acude a tu presencia y súplica con sus ruegos. San Cipriano Bendito, ven en mi ayuda que te necesito. Amén

Segunda Oración 

Oh bendito San Cipriano, media por mi ante nuestro Dios, para que mi vida sea más resistible al calvario, tengo un sufrimiento que llevo con temor (mencionar el problema).

Tú glorioso San Cipriano, que tuviste la pena y sufrimiento de la injusticia de este mundo, que está cargado de mezquindad, de rencor de los necios, que tratan al prójimo con desprecio y desdén, el sarcasmo de los orgullosos que engreídos se creen amos y dueños, mientras que son esclavos de sí mismos.

Mientras que tu San Cipriano, expresaste con amor y perdón a Dios nuestro amado Señor, por tu santo nombre San Cipriano coloca en mi mano, y con humildad me inclino ante ti, para suplicarte que me prestes tu ayuda, en este momento que estoy afligido y angustiado, no me dejes solo, eleva mi plegaria al cielo para ofrendar a  Dios Todopoderoso. Amén

Oración a San Cipriano para amarre

Las oraciones de San Cipriano, todas son efectivas para cada caso, que se emplean, te dejamos una efectiva oración para amarrar a una persona.

“Por el poder de San Cipriano, y de las tres almas que lo acompañan como sus guardianes, San Cipriano, (decir el nombre de la persona) haz que venga en este instante detrás de mí (decir el nombre de la persona) va a llegar arrodillándose a mis pies, enamorado y perdido de amor. Quiero que venga a pedirme perdón, por decir mentiras y falsedades y que venga a pedirme noviazgo, y luego matrimonio, que sean lo más pronto posible.

San Cipriano, que tienes ese inmenso poder, has que se le borre de su memoria otra mujer que pueda estar rondando en su mente, y que vuelva a tomarme y declararse para que todos los conozcan y lo miren.

Bendito San Cipriano, aleja de la mente de (decir el nombre) a cualquier otra mujer que lo quiera buscar, en cualquier momento y hora, que únicamente desee estar a mi lado con certeza, amor y seguridad. Que me vea y sienta que yo soy la persona perfecta e ideal para él, que (decir el nombre de la persona) no pueda estar sin mi presencia y que (decir el nombre de la persona) siempre permanezca presente mi imagen en su pensamiento.

Que en este momento, en el lugar donde se encuentre y con la persona que esté, me busque porque su pensamiento siempre está cerca de mí.

Que al irse a dormir no concilie el sueño, y cuando se despierte que mi persona este esté en su mente, que al comer piense en mí, al pisar piense en mí, que en todos los momentos de su vida, siempre yo esté presente en sus pensamientos. Que desee verme, sentir mi olor, tocarme, que (decir el nombre) quiera amarme, besarme, abrazarme, cuidarme y protegerme a toda hora y por siempre, y que al oír mi voz sienta placer.

San Cipriano

San Cipriano bendito, permite que (decir el nombre) que sienta por (decir el nombre) sienta un deseo que nunca haya sentido por ninguna otra persona y que jamás sentirá.

Que encuentre placer únicamente con mi persona, que sienta deseo solo por mí, que su cuerpo sea sólo para mí. Te estoy agradecida San Cipriano por estar favoreciendo mis ruegos de amor de (decir el nombre). De ahora en adelante promulgare tu nombre en pago de amarrar a (decir el nombre) y traerlo perdido de amor, cariñoso, vencido, dedicado, fiel y colmado de deseos en mis brazos. Amén

Oración a San Cipriano para amarrar a un hombre

Esta oración para amarrar a un hombre, que es invocada a San Cipriano, goza de un enorme poder, que aquella persona que la práctica de seguro conseguirá un efecto inmediato. San Cipriano, tú que eres visto con ojos no muy buenos por muchas personas, tú que posees la mala fama en asuntos del amor, entiendo que eres bueno y noble y tienes la habilidad para auxiliarme de forma humilde y rápida.

Poderoso y milagroso San Cipriano, tienes el poder y la fuerza para amarrar a cualquier persona y cualquier corazón,  en este momento te suplico que me ayudes para usar tu energía en alguien muy especial para mí.

Requiero de tu apoyo para que me alcances, San Cipriano, que amarres a (decir el nombre) tengo la seguridad de lo que estoy suplicando, poderoso santo, estoy plenamente segura que lo quiero para mi vida.

No te suplico nada que no me puedas otorgar, tan sólo te ruego este pedido que necesito para que mi vida sea plena y feliz. San Cipriano, por favor no tengas dudas, te ruego que amarres a (decir el nombre) a mi persona, como nunca antes habías atado antes otro ser humano, te suplico que colmes su pecho de ansiedad, su cuerpo de deseo y su corazón sienta amor por mí.

Te suplico, que apartes de él y de nuestros caminos a quienes desean destruir nuestro amor, San Cipriano, amarra a (decir el nombre) que se prenda a mi (decir el nombre) que cada día sienta más pasión por mí, que cuando no esté a mi lado, sienta deseos de abrazarme, besarme y estar a mi lado.

Comprendo que me escuchas mis súplicas San Cipriano, ven en mi auxilio, y sé que (decir el nombre) estará feliz a mi lado. Te doy las gracias bendito y noble santo, por el favor que me concederás. Te doy gracias fervorosamente por tu auxilio. Amén

Oración a San Cipriano contra maleficios y hechizos

San Cipriano, el santo y protector del hombre, con su gran poder y fortaleza, que sabe luchar contra los malévolos, maleficios, embrujos y hechizos, si usted piensa que está hechizado, y desea despojarse de esos encantamientos, le proponemos la poderosa oración en contra de esas maldades.

Milagroso San Cipriano, que gozas de ser un siervo querido de nuestro Dios, y brindaste el apoyo sincero de ser el defensor contra todo maleficio, de hombres y espíritus demoníacos, de animales ponzoñosos, serpientes y de toda clase de asechanza, magia negra, encantamientos.

En este momento, acudo humildemente para suplicarte San Cipriano, que me libres y despojes de todos los peligros y daños conocidos y por conocer, que a todos mis enemigos corporales y espirituales, te ruego que me resguarden cuando sea perseguido por lenguas malsanas, que medies antes Dios con tu fuerza, que logremos, que toda persona que desee hacerme mal, no pueda cumplirlo, que se le desvanezca sus malévolas intenciones, toda planta, polvo, vela, óleo que quieran usar en mi contra.

Que todo ensalmo, oración o magia maligna, no me alcance, que los caminos en los viajes sean espléndidos y abiertos, que todo se dé con seguridad, y si existen malas energías e intenciones en contra mía no se vean cristalizadas. Amén Bendito seas, el Padre, bendito sea el Hijo, bendito sea el Espíritu Santo. Amén Se finaliza rezando Padre Nuestros, Ave María y Gloria

Oración a San Cipriano para desesperar

Si usted, desea que la persona amada, en algún momento de su vida sienta desespero por saber de usted o para estar a su lado, le recomendamos la siguiente oración:

Oh glorioso y milagroso San Cipriano, que posees la fuerza y el poder de desesperar aquí en este momento frente a tu presencia, con el respeto que mereces noble y buen santo, con mi fervor, hago esta súplica para que me socorran y permitas que (nombre de la persona) sienta desespero por estar a mi lado.

Te imploro que halles el camino de (decir el nombre de la persona) para que hagas que se exaspere y venga rendido a mis pies, que regrese como un cordero manso, que regrese colmado de amor y de deseo y dulce como la miel, que no tengamos conflictos, ni dificultades, que estemos enamorados y felices para siempre.

San Cipriano, te ruego que me traigas a (decir el nombre de la persona) a mi presencia, que venga cariñoso, entregado a mí, manso y fiel, para que continuemos siendo la pareja que antes fuimos, que no me sea infiel, no hayan antipatías ni reclamos, ayúdame para que siempre permanezcamos felices en familia, y que el amor sea quien nos envuelva nuestro hogar de armonía, y la unión sea perfecta y en tranquilidad.

Te ruego, que con tu poder desesperes a (decir el nombre de la persona) para que  no tenga deseos de estar con otro amor, y que retorne para que seamos otra vez como cuando nos conocimos, que jamás nos volvamos a separar, y continuemos unidos por la eternidad. Amén

Oración a Cipriano para dominar

Existen algunas razones, por la que una persona quiera dominar a otra, el hecho de dominar a alguien puede ser fácil, siempre y cuando utilices las plegarias adecuadas. (Ver Artículo: Oración a San Miguel para dominar)

Para alcanzar dominar a una persona, súplica a San Cipriano, el mago de la magia blanca, lo más importante es que tengas fe. Por el gran poder y supremacía de tu gracia, acudo a ti San Cipriano, con fuerza de hierro y convencido de que así va a hacer, te suplico, que abras las puertas del dominio, para poder dominar la mente, el cuerpo y el alma de (decir el nombre de la persona).

Otórgame las riendas de su cuerpo, de su alma, y de sus pensamientos para mi cometido preciso, permite que con tu poder se pueda dominar a esta persona que lleva por nombre (decir el nombre de la persona) para alcanzar mi deseo. Tuya por siempre será la gracia divina y el poder, tuya es mi fervor.

Por el poder concedido a los ángeles de color blanco y oscuro, por las divinidades que asisten a tu presencia para que tu honor se eleve cada vez, dame la gracia de poseer en mis manos (decir el nombre). Haz que pueda hablarle, para que se haga mi voluntad sobre la de él. Te doy gracias Señor, Santo, Padre, milagroso y bondadoso San Cipriano, tu que conoces la condena de vivir y ser juzgado injustamente, te ruego que me concedas la gracia sublime de conseguir tu favor. Amén Al finalizar se deben rezar Padre Nuestro, Ave María y Gloria

Oración a San Cipriano contra todo mal

La oracion al bendito San Cipriano, contra toda maldad, se debe acompañar un Ave María y un Padre Nuestro. Glorioso San Cipriano, Obispo y mártir, te ruego que nos libres de todos los males peligros, asechanzas del demonio, de los enemigos, y del camino de los malvados.

Con tu gran poder y fuerza, que nuestro Señor te otorgo, protégenos de las fuerzas malignas, y que el malhechor no se acerque a nuestro lado, que huya de nuestra presencia, porque tú eres nuestro protector y guía.

San Cipriano, con tu gracia y defensor de los humildes y necesitados, líbranos de las malas horas, intenciones, y acude a socorrernos en las horas de peligro y tentaciones de enemigo. Amén

Oración a San Cipriano contra brujería

Algunas personas piensan en determinado momento de su acontecer diario, que pueden ser objeto de maleficios, hechizos o brujerías, si este es su caso, a continuación le sugerimos una efectiva oración que le ayuda a eliminar y contrarrestar estas vibraciones negativas.

“Señor bueno y noble San Cipriano, tu que eres un santo preferido y querido de Dios, y ofrendaste tu vida, en ser el defensor contra todo los daños, brujerías y hechizos, que suceden a través del hombre, espíritus malignos, de culebras y otros animales venenosos y ponzoñosos.

Líbranos de todo sortilegio, de los malos partos de mujeres, te suplico que me libres de todos los peligros y encantamientos conocidos y por conocer, que dejes sin armas y artimañas a nuestros adversos, que bien sean corporales o espirituales. San Cipriano, te suplicamos que nos salves con tu poder y fuerza, cuando estemos siendo perseguidos y perjudicados por las lenguas de malas personas, así como le des la luz a toda mujer parturienta.

Que interfieras ante Dios, tu autoridad y santidad de todo lo que se encuentre en el camino, y que el prójimo que desee hacernos mal no pueda ver cumplido su cometido de maldad, que su intenciones sean desvanecidas, y que su mirada, exclamaciones y oraciones no lleguen a nuestro cuerpo ni espíritu, porque tu San Cipriano eres nuestro escudo protector. Amén

Oración a San Cipriano para el dinero

Para esos momentos, que se sufre por escasez de dinero, y que el mismo no es suficiente para abastecer las necesidades de nuestras familias, le recomendamos la siguiente oración:

Poderoso y fuerte San Cipriano, tu que tuviste a bien de desprenderte de todos tus bienes materiales para socorrer a los más humildes, en este momento acudo bajo tu presencia, implorando que escuches mis ruegos para que me auxilies solucionando el problema que tengo con mi economía.

Te imploro, San Cipriano que me concedas según sea tu voluntad un dinero para solventar mis deudas, al igual de poder proveer alimentos a mi familia que se lo merecen. Bendito santo, te ruego que protejas a mis hijos, mi familia y mi hogar, para que no vuelva a escasea el dinero para alimentarlos, para su vestimenta y educación.

Glorioso San Cipriano, que siempre fuiste fiel servidor al Señor, yo (decir tu nombre) me consagro a ti y te reverencio, porque agradecido por tu amor, alcanzaré el bienestar y la abundancia económica para salir adelante con mi familia y mi hogar.

Milagroso San Cipriano, otórgame la bendición de mis ingresos, de mi negocio, aumenta cada día mi clientela, mis ventas y colma mi vida de abundancia económica.

Me comprometo a compartir con las personas que estén más necesitados, y daré a conocer tu devoción, para que en ningún hogar vuelva a padecer de sus necesidades como es el alimento. Que Así sea Amén

Oración a San Cipriano para el empleo

A veces se dificulta conseguir un buen empleo, o quienes ya disfrutan de tener un oficio en una empresa que les agrada, y se sienten cómodos, pero nunca falta, las malas intenciones de otras personas, por lo que deben de resguardar sus puestos de trabajo o conseguir un merecido empleo.

A continuación se presenta una efectiva oración a San Cipriano para estos casos. San Cipriano, acudo ante tu presencia, con la esperanza, para que me cuides y protejas en esta búsqueda de un buen empleo, Oh santo, consígueme y llévame a un buen lugar donde exista un buen puesto laboral que pueda desempeñar a gusto, para que pueda cumplir con mis compromisos y deseos de crecer.

Espero tu gracia, San Cipriano, no me falles, que te estaré eternamente agradecido, y tu nombre será dado a conocer, por semejante favor concedido.

San Cipriano, en este momento, dependo de tu piedad, resguardame que soy tu siervo, o buen y noble santo, salvador y mártir, que le entregaste todo al pobre necesitado, acuérdate de mí suplica, Oh piadosisimo santo, acude a escuchar mi súplica.

Tú que eres un santo milagroso, ayúdame igual a conservar mi puesto de trabajo, que me encuentro laborando gustosamente, dame las fuerzas y tu protección, que no tenga contratiempos, de lo contrario me lleno de tristeza y angustia.

Oh bendito San Cipriano, bajo tu amparo me acojo, me siento desconsolado, necesito un empleo para satisfacer mis necesidades económicas.

Te venero y elevo mis plegarias con toda fuerza Santo mío, apiádate de mi necesidad, otórgame un puesto trabajo digno para mí, San Cipriano, abogado de los brujos buenos, me rindo ante tus pies. Amén

Oración a San Cipriano para protección

Por lo general, todos los seres humanos, necesitamos protección de un santo a quien le tenemos fe y somos sus devotos. A continuación encontrarás una efectiva y poderosa oración para que te protejas.

En el nombre de Dios Todopoderoso, te invoco San Cipriano con todas las fuerzas de mi ser, para que acudas a librarme de todo peligro, daño físico y espiritual, que a mi persona intente llegar, o que sea enviado por entidades malignas, líbrame de malas intenciones, de personas traicioneras, protégeme de animales rabiosos, de maléficos encantamientos.

Te suplico, bendito San Cipriano, que seas el protector de mi vida, ante ti me postro, para elevar mis plegarias y súplicas, para que me resguarda de todo mal, ampárame y aparte de mí el pecado, las tentaciones, recibe y escucha mis oraciones, con toda clemencia, que no tenga ataduras ni amarres a malas personas ni malos momentos.

San Cipriano, tu que eres el abogado de todos sus seguidores, me entrego a tus bondadosas y milagrosas manos, para que me otorgues a alejar de mi sendero a todos los enemigos que desean mal.

En tu santo nombre, poderoso y milagroso San Cipriano, te suplico con todo mi fervor y esperanza, que con tu majestuosidad me auxilies, me orientes y me protejas, aparta de mi camino todas las dificultades, líbrame y protégeme de toda mala hora, que nada me perjudique.

San Cipriano

Aleja de mí todas las personas violentas, envidiosas, traidoras, malas intencionadas que no tengan a bien el bienestar para su prójimo. Te suplico me libres por siempre del mal y del peligro. Que así se. Amén

Oración a San Cipriano para que me llame

Algunas personas se alejan de sus seres queridos, a veces sin intención ni razón, mientras que el otro sufre por su actitud, y que desea que esa persona se comunique, y no logra su cometido. No se preocupe, le dejamos una oración eficaz para estos casos.

Oh, bendito, misterioso y milagroso San Cipriano, brujo bueno y pastor de todos los seres humanos que padecen asuntos del amor, te ruego que ante su presencia, deseo que (decir el nombre) involucre sus sueños con los míos, que me entregue su amor en un éxtasis puro, que sea convertido en realidad y en un futuro muy cercano.

Oh gran Señor, que transformaste tu fuerza y poder, y abandonaste tu actividad de brujo, para alcanzar las plegarias de santidad y devoción, te invoco con fe, Oh Altísimo y glorioso apóstol y servidor de Dios, permite que (decir el nombre) me llame y se comunique conmigo lo más pronto posible, que en sus sueños me tenga presente.

Que me sienta y me toque con sus deseos en el alma, que se su soledad se llene de pasión, en este momento, señor mío, ten piedad de mí, que acudo para que me ayudes en esta petición.

Te suplico, porque siento gran padecer, San Cipriano, tú que eres poderoso y milagroso, que pasaste por tantas pruebas y todas las superaste, ten piedad por esta angustia que siente mi alma, necesito de tu presencia y de tu ayuda, claro que me hagas el milagro.

Mártir San Cipriano, padre de los que sufren, sagrada es tu perenne lucha, te ruego que me asistas en esta petición. Oh gran y milagroso Señor. Amén

Oración a San Cipriano pidiendo liberación

Quien en algún momento de su vida, no se ha encontrado en una situación dificultosa que ruega que sea liberado, de tentaciones, peligros, de malas intenciones y de personas traidoras.

A continuación te presentamos una poderosa oración para ser liberado de malas acciones. Oh Dios Todopoderoso, te suplico que por la intersección de San Cipriano, te imploro que me libres de quienes estén atados con hechizos, embrujos, encantamientos, y que estén poseídos del maligno, que con tu infinito poder y piedad, desates los sortilegios, que puedan dominar mi alma, para que todo aquello que fue enlazado sea desamarrado por tu divina presencia.

San Cipriano, te ruego, que medies, y me preserves de todos los maleficios y astucias del demonio, cuida mi palabra, mi vista y mis pensamientos, que los que intenten hacerme daño sean confundidos, que todos mis enemigos sean apartados de mi presencia. Por siempre San Cipriano, intercede en mi camino para que nunca lleguen a mí. Amen

Oración a San Cipriano y Santa Justina

San Cipriano el santo mago de la brujería blanca, el noble y anciano sacerdote milagroso, y Santa Justina, la hermosa doncella que entregó su vida desde muy joven para servirle a Dios. Quien presenció el amor de un joven llamado Aglaide, y gracias a este hecho, conoce al brujo Cipriano, que muy a pesar de todos las artimañas no logró vencer que Justina se enamora del joven que la pretendía.

Debido a que Justina le pertenecía a Dios, a partir de ese momento los dos Santos Cipriano y Justina se dedicaron a la oración.

La oración a San Cipriano y a Santa Justina, es una plegaria que envuelve a quienes la invocan para protegerse de todo tipo de mal, tanto visible como invisible, hechizos, sanación de enfermedades, envidias, destruir embrujos, entre otros. Se inicia la potente oración diciendo: En el nombre del Padre, Hijo y Espíritu Santo, que son las tres divinas personas y un solo Dios verdadero, que reina por siempre. Amén

Oración

Milagroso Obispo y mártir San Cipriano, y de tu compañera de plegarias, leal a ti Santa Justina, que desde tu niñez ganaste del Señor, que las benditas almas se acostumbraron al deleite divino de contemplar lo perfecto de Jesús y María en sus sagradas y dignas imágenes.

De esta manera, calmabas nuestros llantos, y nuestras angustias y tristezas, implora y ten misericordia de mí, y permíteme que tan compasivo Hijo, y de tan favorecedora e intercesora Madre, que mi alma no consiga otro consuelo, sino en el recogimiento de su grandeza, que por ellos abandone y aborrezca todos los vicios.

San Cipriano

De los aduladores placeres de este mundo, sea entregado solo a ganar sus compasiones. Bendito sean San Cipriano y Santa Justina, por sus virtudes ante el Señor, te pido igual que intercedas ante Él y me des el beneficio para ser liberado de todo embrujo, sacrilegio, conjuro, de magia negra, daño, peligro, del enemigo, que mis ojos, mis pensamientos y obras sean guardadas para no sufrir de envidia ni de maleficios.

Que no sea víctima de la injusticia, ni de las calumnias, ni de traiciones, por favor milagroso y misericordioso San Cipriano y Santa Justina, ese favor tan especial que les ruego en esta plegaria. Que sea provisto de su protección en todos los lugares y momentos donde me encuentre, que su amparo este presente ante cualquier circunstancia, les suplico por nuestro Señor Jesucristo, y por su Santa Madre, la Virgen María. Amén Se finaliza con un Credo, la Salve y una Gloria. Esta oración se debe pronunciar por cinco días continuos.

Emblemas que identifican a San Cipriano

Todos los santos, tienen un símbolo que los identifica, por supuesto que San Cipriano, no es la excepción, a este milagroso santo, se asocia con el color púrpura, así como el color blanco y negro, puede ser usado para mostrarlo, todo depende de los lugares a donde lo veneren.

Las velas dedicas a ese santo, suelen ser de color púrpura o color blanco. Igual se identifica con un crucifijo, rosarios de color púrpura.

Algunas tradiciones, lo muestran con un caldero de hierro, representando la magia y los hechizos que practica en su época pagana. Cuentan que San Cipriano, se encuentra rodeado con libros de magia, grimorios. San Cipriano está represando con el número nueve, su día es el sábado, y su santoral es el 26 de septiembre, fecha que fue martirizado.

San Cipriano y el Padre Nuestro

San Cipriano, con toda su sabiduría y conocimiento de asuntos divinos del Creador del Universo, se atrevió a escribir un comentario sobre la oración del Padre Nuestro, que es tan significativo y hermoso, que hasta la presente no hay quien lo supere.

San Cipriano, dejó su obra de fuente inagotable para todos sus fieles, donde explica con claridad todo lo que significa tan preciosa oración como es el Padre Nuestro, narra con exactitud cada palabra de la maravillosa plegaria que nuestro Señor Jesucristo enseñó a su prójimo.

San Cipriano le enseña a sus devotos, que la oración debe salir de la profundidad del corazón, y que de la misma forma que se reza con palabras se debe orar con hechos reales. En este tratado del Padre Nuestro, motiva a rezar con palabras moderadas, porque Dios no escucha las palabras sino lo que sale del corazón sincero. El corazón del hombre, es la parte más esencial donde Dios se comunica con el hombre, y el hombre le habla a Dios. Entonces, es espacio más predilecto para la oración.

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