La Virgen María, es una santa pura y amorosa, que ascendió a los cielos en cuerpo y alma. Es la virgen que aparece en las sagradas escrituras en el versiculo de Lucas Magnificat, goza de tener variedad de plegarias con la que los fieles tienen la gracia de conectarse con ella, para suplicarle por sus necesidades, y ella con su amor infinito por su hijos, les responde a la oración a la Virgen María.
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Oración a la Virgen María
La preciosa y pura virgen María, es la doncella elegida por nuestro Dios, para que lleve en su vientre y fuera la madre de Nuestro Señor Jesucristo y madre de todos los hombres.
El vocablo de María, en hebreo es Miriam, que quiere decir Doncella, Señora, Jovencita, Princesa. (Ver Artículo: Virgen rosa mistica)
En el Antiguo Testamento, en Génesis 3:15, aparecen escritas las profecías más significativas sobre la Virgen María, en donde se evidencia lo siguiente: “Pondré enemistad entre tú y la mujer, y entre tu simiente y su simiente; él te herirá en la cabeza, y tú lo herirás en el talón”
Y en el libro de Isaías 7:14, reza lo siguiente: “Por tanto, el Señor mismo les dará esta señal: Una virgen concebirá y dará a luz un hijo, y Le pondrá por nombre Emmanuel que quiere decir Dios con nosotros.
De manera que, con el pasar de los siglos, ya cumplidos 8 siglos más tarde, la profecía se vio cumplida. Y en el Evangelio de San Mateo 1:2 aparecen las profecías de Isaías 7:14.
La hermosa y pura doncella María, provino de un hogar formado por sus padres de nombres quienes eran San Joaquín y Santa Ana, originarios de la Tribu de Judá y descendientes del Rey David. La niña fue llevada por sus padres para ser consagrada en el Templo de Jerusalén.
María era una joven de corazón puro, humilde y bondadoso, su tiempo se lo dedicaba para orar, servir y amar a Dios. Cuentan que, María había conocido a José, de quien se trataba de un hombre bueno, noble y misericordioso, él le pidió a María matrimonio.
Luego, estando comprometidos, para casarse, un buen día María se encontraba orando, es cuando recibe recibió la visita del Arcángel Gabriel, quien le expresó con toda certeza: “Dios te salve, llena de gracia, el Señor está contigo, bendita tu eres entre todas las mujeres”.
No debes de sentir temor, María has encontrado la gracia divina delante de Dios, y concebirás en tu seno y darás a luz un hijo, quien llevará por nombre Jesús. Esto se puede evidencias en Lucas 1:28-30-33-35.
María siendo una obediente y humilde doncella, escuchó las palabras y aceptó con gran humildad, consintiendo para ser la madre de Dios, a lo que le pronunció al Arcángel, lo siguiente: “He aquí la sierva del Señor; hágase conmigo conforme a tu palabra. Y el ángel se fue de ella”, con esto dio el SÍ para ser madre de Jesucristo, este versículo se encuentra en las sagradas escrituras en Lucas 1:38.
Son momentos hermosos e inolvidables que quedaron escritos para la humanidad y la historia religiosa. Para Dios no hay nada imposible, es tan generoso y respetuoso que envió al Arcángel a preguntar a María si, quería y aceptaba ser la madre de Jesucristo, el hombre Salvador.
Después, María con su humildad y pureza, no encontraba la forma de cómo decirle a José por lo que estaba pasando. ¿”De cómo estaba embarazada si no se había casado con él? Es cuando, un ángel le revela en sueños a José, indicando que no desconfiara ni dudara en recibir a María como esposa, y que el hijo que llevaba concebido en su vientre, era obra del Espíritu Santo.
Razón por la que José siendo un hombre bueno, recibió a María, se casaron y decidieron mantenerlo en secreto. San José y la Virgen María le ofrecieron a Dios, preservarse en castidad para toda la vida. (Ver Artículo: Oración a la virgen de Guadalupe para el amor)
Afirmaciones sobre la Virgen María
La iglesia, enseña a sus fieles a seguir cuatro principales fundamentos, que los que siguen el catolicismo y la adoración a la Virgen María, deben de conocerlo. A continuación te los mostramos:
La Inmaculada Concepción: Debemos tener presente que todo empieza cuando Adán y Eva, no le obedecieron a Dios, a partir de ese momento, los hombres que vienen al mundo, nacen con una sombra en el alma, conocida como Pecado Original. Este pecado, se elimina de la vida del hombre cuando es bautizado.
La Inmaculada Concepción, quiere expresar que es la única mujer que Dios le consintió concebir y que diera a luz sin este pecado original, es la Virgen María, por ser la madre de Jesús.
La Maternidad agraciada: lo que traduce que la Virgen María, es la auténtica madre humana de Jesucristo, el hijo de Dios. La Inmortal virginidad: esto lo que quiere decir, es que María se mantuvo virgen por el resto de su vida. La Asunción a los Cielos: lo que significa, que la Virgen María fue elevada a los cielos en cuerpo y alma
Oraciones sagradas a la Virgen María
La Virgen María, siendo la santa madre de Jesucristo y de todos los hombres, la que ascendió a los cielos en cuerpo y en alma, la que aparece en las sagradas escrituras en la Magníficat, en los versículos de Lucas.
Cuenta con plegarias, dirigidas a ella cuando los fieles necesitan un favor, o sencillamente para darle gracias y rezarle en su honor como madre. Pero, principalmente es vista como la mediadora en todas las gracias, a continuación se presentan las oraciones más significativas y conocidas.
Ave María
“Dios te salve María, llena eres de gracia, el Señor, está contigo, bendita tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, los pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén
La Salve
“Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida y dulzura y esperanza nuestra. Dios te salve, a ti clamamos los desterrados hijos de Eva, a ti suspiramos gimiendo y llorando en este valle de lágrimas. Ea, pues, Señora Abogada nuestra, vuelve a nosotros tus ojos misericordiosos, y después de este destierro, muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. Oh piadosa, oh dulce Virgen María. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios, para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo. Amén.
Bendita sea tu pureza
Bendita sea tu pureza y eternamente lo sea, pues todo un Dios se recrea, con tan graciosa belleza. A ti celestial princesa, Virgen Sagrada María, te ofrezco en este día, alma vida y corazón. Mírame con compasión, no me dejes Madre mía. Amén
Bajo tu amparo
Bajo tu amparo, nos acogemos, Santa Madre de Dios, no desprecies nuestras súplicas que te hacemos, antes bien líbranos de todo peligro, Oh Virgen gloriosa y bendita. Amén.
Magníficat (Lucas 1:45-46)
Proclama mi alma la grandeza del Señor, se alegra mi espíritu en Dios mi salvador; porque ha puesto su mirada en la obediencia de su esclava.
Desde ahora me llamarán todas las generaciones, porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí, su nombre es santo, y su misericordia llega a sus fieles de generación en generación.
El hace proezas con su brazo, esparció a los soberbios de corazón, derriba del trono a los poderosos y enaltece a los humildes, a los hambrientos los colma de bienes y a los ricos los despide sin nada.
Auxilia a Israel, su siervo, acordándose de la misericordia, como lo había prometido a nuestros padres, en favor de Abraham y su descendencia por siempre. Gloria al Padre.
Ángelus
- El Ángel del Señor anunció a María
- Y concibió por obra y gracia del Espíritu Santo
Se reza el Ave María: Dios te salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo, bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
- He aquí la esclava del Señor
- Hágase en mí según tu palabra
Se reza el Ave María: Dios te salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo, bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
- Y el verbo de Dios se hizo carne
- Y habitó entre nosotros
Se reza el Ave María: Dios te salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo, bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén. Finalmente, se dice: Ruega por nosotros Santa Madre de Dios Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo. Amén
Oración a la Virgen Desatanudos
En la vida de todo ser humanos, existen problemas, conflictos o situaciones que agobian la existencia de cualquier persona, porque le parece que sus asuntos no tienen solución.
La oración a la Virgen desatanudos, es una plegaria efectiva para rogarle que nos ayude en los caminos de nuestra vida, de nuestros familiares y que desate todas las marañas y desconcierto, que pueda estar sufriendo, se le implora que medie ante Dios Todopoderoso, para que perdone nuestras faltas y nos vea con ojos misericordiosos. (Ver Artículo: Oración a la virgen de Fátima)
Primera Oración
“Santísima Virgen María, reina del universo, desanuda toda restricción, suelta todos los obstáculos que no me dejan ser feliz, te ruego que mes auxilies a solucionar el mal que me aqueja. Haz que aceptemos la gracia que nos das con la templanza del espíritu capaz para valorarlo y preservarlo”. Amén
Segunda Oración
“Oh adorable Virgen María, tú que eres la madre de nuestro Salvador, desamarrar el nudo de la violencia, del desamor, de la indiferencia, de la injusticia, de la desigualdad, y de todos los nudos que nosotros los hombres nos creamos en nuestra familia. Otórgase la firmeza con el símbolo de Cristo para andar por esta tierra en tranquilidad y fraternidad.
Tercera Oración
Para iniciar esta poderosa oración para desatar nudos, debe pronunciar: En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén
“Oh bendita Santa María, tú que estás colmada de la presencia de nuestro Dios, que durante los días de tu vida, accediste con toda humildad y pureza, que se hiciera la voluntad del Padre Celestial, y el malévolo nunca tuvo la capacidad ni la fuerza para enredarte con sus confusiones.
Tú Virgen María desatanudos, que estás en compañía de tu amado hijo, y medias por nuestros problemas, y con toda humildad y paciencia, nos brindaste el modelo de cómo desatar la madeja de nuestras vidas.
Quedándote por la eternidad como Madre nuestra, tienes las gracia de instaurar el orden y nos ayudas a tener claridad en los lazos que nos unen a nuestro Señor.
Santa virgen María, madre de Dios y madre de nuestra, tù que tienes el don con tu corazón materno, desamarras los nudos que obstaculizan nuestras vidas, y nuestros senderos, te suplicamos que nos libres de los amarres y confusiones con que nos azota el enemigo.
Por tu divina gracia, por tu mediación y con tu modelo, líbranos de todos los males y peligros, Señora Nuestra, desamarra los nudos que nos obstaculizan el acercamiento a Dios.
Una vez que estemos libres de toda perturbación y falsedad, encontremos el camino del Padre Celestial, en todas las circunstancias que hagamos y digamos, y tengamos la gracia de presentar nuestras vidas y decisiones, para servirle como amor verdadero mediante nuestro prójimo.
Santísima Virgen María, tu que tienes el don y la gracia de desatar los nudos y trabas, te suplico en este momento por la intención especial, que tanta intranquilidad me está trayendo a mi vida.
(Se debe decir la petición, expresando el problema y la necesidad, con fervor a la Virgen Desata Nudos, y ruega por su milagrosa intercesión y de seguro lo conseguirás)
Santa Virgen María, te suplico que desates el nudo de los temores, desasosiegos que me atacan, para ser libre de inseguridades, de la vergüenza y soledad, para que mi vida se convierta en armonía y alegría.
Virgen de tranquilidad y paz, desamarra los nudos de la rabia, la agresividad, ayúdame a que tenga control de mis pensamientos, emociones, y frustraciones, y repréndele con amor para que una persona equilibrada, y pueda reflexionar y escuchar atentamente a otros, proveeme de tranquilidad y armonía que tanto necesito.
Amada madre, ven junto a mí para que me acompañes en todos los momentos, y que tu infinito amor siempre esté presente en mi corazón. Socórreme para perdonar a quienes me ofenden y que el prójimo se permita perdonarme de mis errores y mal comportamiento.
Inmaculada virgen María, tú que eres la desatanudos, media ante Dios nuestro Señor, para que nos bendiga nuestras vidas y caminos, y que de un corazón generoso y bondadoso con nuestro prójimo más necesitado.
Adorable y dulce corazón de María, desenlaza los nudos de las enfermedades, angustias e inquietudes, que se nos presenten en nuestros cuerpos y mentes, para que podamos disfrutar de una vida sana, y alabarte con emoción y alegría.
Virgen María, tú que eres madre amorosa, te suplico que desates los nudos que me perturban con sentimiento de maldad, indiferencia y desamor, y desde este momento apóyame a repartir mucho amor, alegría a todos los que están a mi alrededor, para que mi vida y la de otros, este colmada de paz y armonía.
Que así sea. Amén Al concluir esta plegaria, debes de orar con una Salve, un Padre Nuestro, tres Ave Marías y tres Glorias.
Oración corta a la Virgen María
En el mundo religioso, existen diversas oraciones que los fieles oran con ellas para agradecerle o para hacerle súplicas, entre las que se encuentran oraciones cortas.
Oración
Acuérdate, oh bondadosa Virgen María, que nunca se ha escuchado hablar, sobre los que han buscado de tu protección, suplicando una necesidad, lo hayas dejado desabrigado e indefenso. Con mi fervor, acudo a tu presencia y por la confianza, Oh Madre, Virgen de las vírgenes, y llorando bajo la pena de mis faltas y errores, me decido a comparecer ante ti. Oh Madre de Dios, te clamo que no apartes mis ruegos, escucha y recibe con bien. Amén
Oración a la Virgen María por un milagro
La Virgen María, es la santa que ascendió a los cielos en cuerpo y alma, es la virgen poderosa que con sus plegarias, concede los milagros más inesperados, sólo se le debe hacer la petición con fervor y esperanza.
Oración
“Madre querida y única, por favor te ruego que me prestes tus ojos misericordiosos para mirar con ellos, debido a que si veo con ellos, no volveré a caer en tentaciones, fallar y cometer pecados.
Madre santa Virgen María, preciosa préstame tus labios para orar con ellos, y mi Padre Celestial va a escuchar mis ruegos. Oh dulce Virgen María, nuestra madre, préstame tu lengua para poder recibir la santa comunión, pues tu lengua materna representa amor y santidad.
Por favor, madre santa, préstame tus brazos para poder realizar mis tareas, y que mi trabajo sea fructífero y abundante. Oh sagrada Virgen María, préstame tu manto para envolverme de amor, cubierto con tu manto bendito podré llegar hasta el cielo.
Madre santa, préstame a tu hijo para adorarlo infinitamente, si tú me entregas a Jesús, que otra cosa puedo anhelar?, me sentiré con dicha eternamente. Amén
Oración a la Virgen María por los hijos
La Virgen María es la madre de Jesucristo y de todos los hombres en la tierra, que más interesante y fuerte de suplicarle a esta santa, por nuestros hijos y los del prójimo.
“Madre santa y querida, te suplico para los hijos del mundo, del prójimo y los míos, que los colme de salud, los cuides y que seas tú quien los oriente. Que los hijos, tengan la conversación y vuelvan su corazón a la divina presencia de Dios, y guarden en Él su esperanza.
Santa Virgen, no permitas que nuestros hijos se apartes de nosotros, en el caso que se tengan que alejar, ruega por mí el don y la luz del Espíritu Santo, para siempre los recibe, como el padre lo hizo con el hijo prodigo.
Madre nuestra, te suplico que medies por mi ante el Señor, para que me des la fortaleza en las pruebas, para que me mantenga firme en la fe de Dios. Confió en su providencia, aun sintiendo la pobreza, la injusticia, el sufrimiento y la soledad.
Si a mi vida llega la fortuna y la abundancia, que no me vaya a olvidar de Dios, no dejaré de dejar gracias, haré caridad al que no tiene, y justicia con los más necesitados, otorgando a mis hijos, el testimonio de lealtad, que son necesarios para crecer en la fe.
Te suplico, que para ser una buena madre o padre, conozca cómo ser un mejor discípulo de Cristo, que el amor de mis hijos, me produzca y fortalezca para demostrarles el modelo de amor a Dios, que no sea solo con palabras, les señale con mi vida, predicando la palabra de Dios.
Te imploro Madre santa, tú que siempre acompañaste a tu hijo, aún en el sufrimiento de pasión y muerte en la Cruz, y que luego disfrutaste con la alegría de la resurrección, y luego en el Cielo, donde fuiste asunta por los ángeles, querubines y serafines en cuerpo y alma.
Santa Madre, tú que gozas de poseer paciencia, te pido que me des un poco de ella, para estar junto a ellos, la fortaleza para consolarlos, la esperanza para enfrentar la justicia, y la confianza en la justicia divina que nunca falla. (Ver Artículo: Oración de protección por los hijos)
Madre amada, que nuestras vidas sean profunda y conforme a la luz y el camino de Dios, para que seamos dignos de resucitar juntos en la vida eterna, y así reiremos en el reino del cielo, junto a ti madre, disfrutando el gozo y la alegría infinita, y en la plenitud de nuestro Dios Todopoderoso. Amén












