Oración a la Virgen de Montserrat, una plegaria que te cambiará

La Virgen de Monserrat, llamada con cariño la Moreneta, es muy venerada por ayudar a las mujeres que se le dificulta quedar embarazada. El papa León XIII en 1881 le otorgó la Coronación canónica y la proclamó patrona de Cataluña. Las festividades en su honor se celebran en España el 27 de abril y en otros países el 08 de septiembre. En este post, aprenderá todo sobre la milagrosa oración a la Virgen de Montserrat.

Oración a la Virgen de Montserrat, una plegaria que te cambiará

La Virgen de Montserrat se le apareció el año de 880 a unos pastores que estaban pastoreando su rebaño cerca de una cueva, al parecer la virgen llamó la atención de los niños a través de unas bellas melodías. Cuando los niños se acercaron a una cueva descubrieron una imagen de madera rodeada de un resplandor y cantos angelicales.

Una vez que la iglesia supo la noticia sobre la virgen de la cueva, el obispo de Manresana, solicitó que la llevaran a la catedral, sin embargo cuando empezaron a trasladarla está empezó a ponerse cada vez más pesada y no lograron mover, por lo que la llevaron hasta su lugar de encuentro y el obispo ordenó la construcción de la capilla de Santa María y, se quedó en este lugar hasta se construyó el monasterio benedictino donde se encuentra en la actualidad.

La imagen de la Virgen de Montserrat, que hallaron los niños pastores  es una talla de arte  románico, hecha  de madera que mide 95 centímetros la misma está sentada y lleva al Niño Jesús sentado sobre sus piernas.  La Virgen la representaron en una figura delgada con cara alargada y expresión muy dulce, tiene puesta una corona y el Niño Jesús también tiene puesta una corona.

El Niño Jesús tiene la mano derecha levantada, como bendiciendo y en la izquierda como un cono. La Virgen de Montserrat, en su mano derecha sostiene una esfera y la mano izquierda pareciera estar haciendo un gesto gracioso. Ambas figuras son de dolor doradas en casi todo el cuerpo excepto las caras, manos y los pies del niño. Que son de color castaño a negro, puede ser por el tipo de madera y el tiznado por las velas (Ver artículo: Oración a San Miguel Arcángel para voltear trabajos de magia).

Oración a la Virgen de Montserrat

“Oh Madre Santa, corazón de amor, corazón de misericordia, que siempre nos escucha y consuela, atiende a nuestras súplicas. Como hijos tuyos, imploramos tu intercesión ante tu hijo Jesús. Recibe con comprensión y compasión (HACER LA PETICIÓN).

¡Qué consuelo saber que tu corazón está siempre abierto para quienes recurren a ti! Confiamos a tu tierno cuidado e intercesión a nuestros seres queridos y a todos los que se sienten enfermos, solos o heridos.

Ayúdanos, Santa Madre, a llevar nuestras cargas en esta vida hasta que lleguemos a participar de la gloria eterna y la paz con Dios. Amén”.

Nuestra Señora de Montserrat, ruega por nosotros

¡Oh Madre Santa, corazón de amor, corazón de misericordia, que siempre nos escuchas y consuelas, atiende a nuestras súplicas. Como tus hijos, imploramos tu intercesión ante tu Hijo Jesús.

Recibe con comprensión y compasión las peticiones que hoy te presentamos, especialmente (HACER LA PETICIÓN). ¡Qué consuelo saber que tu corazón está siempre abierto para quienes recurren a ti!

Confiamos a tu tierno cuidado e intercesión a nuestros seres queridos y a todos los enfermos, solos o heridos. Ayúdanos,  Santa Madre, a llevar nuestras cargas en esta vida hasta que lleguemos a participar de la gloria eterna y la paz con dios. … Nuestra Señora de Montserrat, ruega por nosotros. Amén!

La Virgen de Montserrat es la primera advocación de la Virgen María que recibió la Coronación canónica en el año de 1881. Este es un rito litúrgico que lo instituyó la Iglesia Católica en el siglo 17, con el objetivo de exaltar la veneración a la Virgen María, a través de alguna de sus advocaciones marianas, por medio de su coronación.

Luego que la Virgen de Montserrat fue coronada por la Iglesia, otras advocaciones de la Virgen Marías, han recibido la Coronación Canónica, a saber: en 1886 la recibió la Virgen de la Merced; 1889 la Virgen de la Candelaria; en el años de 1904 la Virgen de los Reyes y la Virgen de la Misericordia de Reus.

A la Virgen de Montserrat, se le venera por proteger a las embarazadas y de los casos difíciles, como aquellas mujeres que tienen problemas para quedar embarazadas, por esto le piden mucho para ayudarlas a ser fértiles. Se le rinde culto es España y otros países de habla hispana, como: Costa Rica, Venezuela, Colombia, Salvador, México, Cuba y Guatemala. Además de pedir por la fertilidad de la pareja, le suplican también por asuntos financieros.

La siguiente oración dedicada a la Virgen de Montserrat para lograr quedar embarazada, está escrita para hacerla en tres partes. Empieza se le suplica a la Virgen María y le damos la gracia a Dios; en la segunda parte se le pide para tener buena salud, amor, paz y que nos resguarde del mal en todo momento. En la tercera parte se le implora para tener abundancia de todo lo bueno durante el embarazo y éxito en el parto (Ver artículo: Virgen de Lourdes Alta Gracia).

Oración de la Santa Dulce Espera

¡Santísima María!… Tú, que por obra del Espíritu Santo, en maravillosa Anunciación, llegaste a ser Madre eterna del Divino Niño, hijo del Altísimo, y recibiste la gracia celestial de la Divina e Inmaculada Concepción, que fue la profecía cumplida, del eterno Señor, de estar con nosotros, de traer y dar al mundo a Jesucristo nuestro amado redentor.

Que el Dios Altísimo te concedió ser bendita entre todas las mujeres, que por el fruto de tú inmaculado y santo vientre seremos salvados, a ti, a quien los ángeles protegieron en tu santa y dulce espera, a ti dedico esta Oración a la Virgen de Montserrat, en estos meses de mi maternal estado, a Dios gracias doy por bendecirme con un hijo, o hija, y por su amor, Amén.

¡Santísima Virgen María!, A ti acudo, solicitante, para que protejas al que crece en mi cuerpo, te suplico humildemente, en esta Oración a la Virgen de Montserrat, que nos aleje de todo mal, así como Dios de tu Santo Hijo alejo al cruel tirano, concédeme fortaleza, que disipen mis dudas y temores.

Madre celestial, el Señor es contigo creador de esperanzas, haz que mi dulce espera no sea en vano, danos salud, paz y amor,  para ser unos más que siguen y atiende las santificadas enseñanzas, Santa María, madre de Dios, te pido protección, cuida del fruto de mi vientre. ¡Oh!, dulcísima Virgen María, reitero, ruega por nosotros, Amén.

¡Santísima Virgen María! Que posees la advocación mariana de Virgen de Montserrat, te ruego con alma y corazón; aleja de mí las miserias, que no me falte alimentos con que nutrir a mi bebé, que no carezca de nada para mimarlo y cuidarlo, y que en la hora del dolorosos parto tenga todo lo necesario.

Te ruego, con esta Oración a la Virgen de Montserrat, una vez más, que en mi dulce espera no sufra ningún llanto, yo me ofrezco, me consagro, libre y enteramente a nuestro Dios, agradezco tu intercesión ante Jesucristo nuestro Señor, gracias te doy por escuchar esta mi suplicante oración. Amén”.

ORACIÓN A LA VIRGEN DE MONTSERRAT

Al culminar de rezar esta plegaria, dedicada a la Virgen de Montserrat, rezar tres Avemaría, una oración al Arcángel Gabriel y dos Padrenuestro, junto con la Oración de la Santa Dulce Espera, se completan siete oraciones. Esto porque el número siete es el número de la espiritualidad y, en el momento que la reces enciende una vela blanca y acompáñala con un ramo de flores blancas, simbolizando la pureza.

A la Moreneta se le asocia con la fertilidad, por su similitud en el color castaño a marrón oscuro de los suelos fértiles indicando, que son suelos con una buena capa materia orgánica en dónde se encuentran los nutrientes para ser usado por las plantas para su nutrición y crecimiento. Esta comparación data de tiempos antiguos en donde se ofrecían los productos de la cosecha a la Venus de Willendorf, escultura conocida como Madre Tierra (Ver artículo: Oración para iniciar el año nuevo).

Oración a Nuestra Señora de Montserrat

¡Madre y Señora nuestra, Virgen querida de Montserrat! A tus pies venimos este día a ofrecerte nuestra y alabanzas, pues a los pies de la cruz aceptaste ser nuestra madre y desde aquella hora eres Madre de todos los hombres, refugio de los pecadores y poderosa medianera nuestra.

Recibe nuestro corazón y nuestra humilde y sentida plegaria pues como hijo e hijas nos confiamos a Vos, nuestra celestial patrona. Tú que eres esperanza cierta de cuantos peregrinamos en este valle de lágrimas, se clemente y misericordiosa con los que recurrimos a Ti.

ORACIÓN A LA VIRGEN DE MONTSERRAT

Tú que siendo dócil y obediente a los planes del Señor te convertiste en Madre nuestra comprensiva y causa de nuestra alegría, aumenta nuestras virtudes y aléjanos de todo mal y peligro, ilumina nuestro entendimiento y fortalece nuestra voluntad.

Ábrenos el corazón y llénalo de sentimientos de caridad, para llegar al hermano con verdaderos gestos de amor, consolando al triste y ayudando amorosamente a cargar la cruz al que ya no puede sostenerla. ¡Oh, Celestial Señora, Nuestra Señora de Montserrat!

Escucha benignamente mi petición e intercede por mí ante el trono de tu Hijo para que me ayudes a salir de esta grave situación que es la causa de mi angustia y desesperación: (UN BREVE SILENCIO Y CON FE HACER LA SOLICITUD DEL FAVOR).

Poderosa y milagrosa Señora, Tú que siempre nos das maternal consuelo, recibe con compresión la súplica que te presento. Te ruego, ante el Señor, para que se apiade de mi difícil circunstancia y me otorgue rápida solución si es que lo que pido conviene a mi eterna salvación. Amén”.

ORACIÓN A LA VIRGEN DE MONTSERRAT

Invocación: “Favoreceme divina Señora de Montserrat”. “Favoreceme divina Señora de Montserrat”. “Favoreceme divina Señora de Montserrat”. Rezar Salve, tres Avemarías y tres Padrenuestros.

Himno a la Moreneta de la Sierra de Montserrat

Rosa d’abril, Morena de la serra, de Montserrat estel, illumineu la catalana terra, guieu-nos cap al Cel. Amb Serra d’Or els angelets serraren eixos torons per fer-vos un palau; Reina del Cel que els Serafins baixaren, deu-nos abric dins vostre mantell blau.

Alba naixent d’estrelles coronada, Ciutat de Déu que somniá David, a vostres peus la lluna s’es posada, el sol sos raigs vos dóna per vestit. Dels catalans sempre sereu Princesa, dels espanyols Estrella d’ Orient, sigueu pels bons pilar de fortaleza, pels pecadors el port de salvament.

Doneu consol a qui la patria enyora, sens veure mai els cims de Montserrat; en terra i mar oïu a quis un implora, torneu a Déu els cors que I’han deixat. Mística Font de l’aigua de la vida; rageu del Cel al cor de mon país; dons i virtuts deixeu-li per florida; feu-ne, si us plau, el vostre paradís.

Ditxosos ulls, María, els que us vegin! Ditxós el cor que s’obri a vostra llum! Roser del Cel, que els serafins voltegen, a ma oració doneu vostre perfum. Cedre gentil, del Líbano corona, Arbre d’encens, Palmera de Sion, el fruit sagrat que vostre amor ens dóna és Jesucrist, el Redemptor del món.

Amb vostre nom comenca nostra história i és Montserrat el nostre Sinaí: sient per tots l’escala de la glória eixos penyals cobert de romaní.  Rosa d’abril, Morena de la serra, de Montserrat estel, il.lumineu la catalana terra, guieu-nos cap al Cel.

Virgen de Montserrat patrona de la embarazadas

La virgen es muy querida por haber ayudado a mujeres a quedar embarazadas y en el momento del alumbramiento. Así mismo, le imploran por la protección y la buena salud. En Cataluña y otras partes de España, de acuerdo a la tradición las embarazadas van a la catedral con su marido y dan 9 vueltas a la catedral de la virgen, mientras están ambos dando la vuelta van orándole a la Virgen de Montserrat, pidiéndole por un pacto sin problemas (Ver artículo: Oración de protección a San Miguel Arcángel).

Este recorrido alrededor de la Catedral se hace en el octavo mes de gestación, mientras la pareja camina alrededor de la catedral va orando, y rezando el Padrenuestro, el Avemaría y el Gloria nueve veces, rezar cada oración por cada vuelta que den. Lleva una estampa de la Virgen de Montserrat y una vela, esta vela se enciende el día que la madre este dando a luz.

ORACIÓN A LA VIRGEN DE MONTSERRAT

Veneración a la Virgen de Montserrat

La advocación de la Virgen de Montserrat alude al momento que la Virgen María estuvo esperando al Niño Jesús, muchas mujeres al querer embarazarse o ya estar en la dulce espera recurren a su protección maternal. Cuando el embarazo se complica  o tienes problemas para concebirlo e incluso para adoptarlo, también se dirigen a esta virgen para que los ilumine y los ampare.

Tu puedes dirigirte a la virgen a través de realizar la siguiente Novena elaborada, con oraciones para cada día de la novena y, puedes realizarla en cualquier momento, con preferencia los previos de la festividad de la Virgen de Montserrat, 27 de abril en España y 8 de septiembre en otros países de habla hispana.

La señal de la cruz. Se inicia con la señal de la cruz, de nuestros enemigos, líbranos Dios Nuestro. En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, Amén.

Arrepentimiento de los pecados.  ¡Ten piedad de mí, Señor, por tu bondad, por tu gran piedad, borra mis faltas!, crea en mí, Dios mío, un corazón puro. Y revive la firmeza de mi espíritu. No me arrojes lejos de tu presencia, ni retires de mí tu Santo Espíritu. Nuestra Señora de Montserrat, ruega por nosotros y nuestros hijos.

ORACIÓN A LA VIRGEN DE MONTSERRAT

Reflexiones para cada día

Aquí aprenderá diferentes reflexiones para abogar por cada día de la semana, sobre los temas que más interés tienen para los feligreses:

PRIMER DÍA. El Señor nos regala la Vida. El ángel entró en su casa y la saludo, diciendo: “¡Alégrate! Llena de gracia, el Señor está contigo”. Al oír estas palabras ella quedó perturbada y se preguntaba que podía significar ese saludo. Pero el Ángel le dijo: “No temas María porque Dios te ha beneficiado. Concebirás y darás a luz un hijo y le pondrás por nombre Jesús”… Dijo María: “He aquí la esclava del Señor, hágase en mí según tu palabra” (Lc 1, 28-31 y 38).

Reflexión. María enunció estas palabras por medio de la fe. Y así, a través de María, la Vida vino a nosotros. Ella, plenamente mujer, se entregó a Dios sin reservas, se mostró completamente dispuesta a la acción del Espíritu Santo y en esta respuesta se concedió a cooperar con la Gracia de Dios.

Oración. Al emprender este primer día de la novena, te decimos Madre, nuestro amor. Venimos con cordialidad a pedirte por nuestras necesidades, haz que te dupliquemos en tu Sí a Dios. Entiende nuestro pedido, atiéndelo.

ORACIÓN A LA VIRGEN DE MONTSERRAT

A cada intención respondemos: Por María, nuestra madre, te lo pedimos Señor por todos los padres y madres que esperan un hijo. POR LAS INTENCIONES PARTICULARES CON QUE REZAMOS ESTA NOVENA: Ave María (Ver artículo: Oración a San Antonio de Padua para encontrar cosas perdidas)

SEGUNDO DÍA. El Señor nos invita a ponernos al servicio de la vida. En aquellos días María partió y fue sin demora a un pueblo de la montaña de Judá. Entró en la casa de Zacarías y saludó a Isabel. Apenas esta oyó el saludo de María, el niño saltó de alegría en su seno, e Isabel llena del Espíritu Santo, exclamó: ¡“Tú eres glorificada entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre”! Feliz de ti por haber creído que se cumplirá todo lo que te fue anunciado de parte del Señor. (Lc. 1, 39-45).

Reflexión. Las palabras de Isabela “Feliz de ti por haber creído” se aplican no sólo a aquel momento concreto de la revelación, sino a toda la vida de María. En su recorrido hacia Dios, María anduvo un camino de fe a lo largo de toda su vida. Y lo hizo de modo heroico. En su “obediencia de fe” ella se abandonó a Dios y “esperando contra toda esperanza, creyó” cada día, en medio de todas las pruebas y contrariedades.

Oración. María, madre de Jesús y madre nuestra, interviene ante tu Hijo y enséñanos a amar y servir a los demás. Que siguiendo tu ejemplo de disponibilidad, sepamos aceptar la vida como el don regalado que Dios nos ha dado; y que podamos resguardar, nutrir, y acoger a aquel niño que recibamos como hijo. Que podamos recorrer con fe y esperanza los caminos que nos llevan a cumplir la voluntad del Padre.

ORACIÓN A LA VIRGEN DE MONTSERRAT

A cada intención respondemos: Por María, nuestra madre, te lo rogamos Señor por los que desean recibir la gracia de un hijo (POR LAS INTENCIONES PARTICULARES CON QUE REZAMOS ESTA NOVENA)…

Rezamos. Bendita seas María, Virgen y Madre, el Señor te llenó de gracia y alegría en la dulce Espera de Jesús. Te suplicamos por los esposos que desean el don de un hijo, ayúdalos en esta esperanza a apoyarse recíprocamente en el camino de la vida.

TERCER DÍA. Dios hace maravilla con nuestra vida. María dijo entonces: Mi alma canta la grandeza del  Señor, y mi espíritu se conmueve de gozo en Dios, mi salvador, porque Él miro con bondad la pequeñez de su servidora. En adelante todas las generaciones me llamarán feliz, porque el Todopoderoso ha hecho en mí grandes cosas: Su nombres es Santo (Lc 1 46-50).

Reflexión. Cuando Isabel saludó a la joven pariente que venía de Nazaret, María contestó con el Magníficat. Es la cortesía de todo su ser hacia Dios, expresada de forma poética, pero sencilla. Sus palabras están iluminadas en muchos textos sagrados del pueblo de Israel y reflejan el gozo de su espíritu, la felicidad que le estimula ser consciente de que en ella se realiza la promesa hecha “en favor de Abraham y su descendencia por siempre”.  

Oración: María, madre de Jesús, enséñanos a rezar con fe, con inocencia de corazón y sencillez. No sólo por nuestras preocupaciones sino también por las de todos aquellos que sufren y precisan de nosotros y de nuestra palabra de esperanza. Que de nuestra boca, como de la tuya, broten palabras de alabanza hacia el Creador y Dador de vida (Ver artículo: Rosario a San Benito Abad).

Dios Padre Nuestro, rico en amor y piedad, que este tiempo de espera se transforme en una oportunidad de crecer en nuestra fe y nuestra entrega a los demás. Que podamos encontrar momentos de alegría y felicidad y los compartamos con quienes nos rodean.

A cada intención respondemos: Por María, nuestra madre, te lo pedimos Señor por todos los bebés que crecen y se preparan para nacer (POR LAS INTENCIONES PARTICULARES CON QUE REZAMOS ESTA NOVENA). Padre Nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre, venga a nosotros tu Reino, hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día perdonas nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a quienes nos ofenden. No nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal. Amén.

CUARTO DÍA. “… Y llegó el momento de ser madre”. Mientras se encontraban en Belén le llegó el tiempo de ser madre, y María dio a luz a su hijo primogénito, lo envolvió en pañales y lo acostó en un pesebre, porque no había lugar para ellos en el albergue. Lc 2,6-7.

ORACIÓN A LA VIRGEN DE MONTSERRAT

Reflexión. María da su consentimiento a la elección de Dios, para ser la madre de su Hijo por obra del Espíritu Santo y toda su existencia está marcada por la certeza de que Dios está a su lado y la acompaña con su providencia benévola.

Nuestra Señora de Montserrat, ayúdanos a ser sencillos y pobres de corazón para alimentarnos de tu amor y crecer en fe y esperanza. Sabiendo que todo lo debemos esperar de tu Hijo, nuestro Salvador. Ayúdanos que a semejanza tuya vivamos con la certeza, de que Dios está a nuestro lado y nos acompaña con su divina providencia.

A cada intención respondemos: Por María, nuestra madre, te lo pedimos Señor por el momento del parto y del nacimiento. (POR LAS INTENCIONES PARTICULARES CON QUE REZAMOS ESTA NOVENA).

Oración a la Virgen de Montserrat. Virgen María, Madre de Dios, que cobijaste en tu seno al Salvador, te pedimos que nos protejas en este momento, en que confiadamente esperamos un hijo, para que podamos aceptarlo con amor; educarlo de modo que “crezca en sabiduría, estatura y gracia” ante los ojos de Dios; y conducirlo con nuestro ejemplo a la casa del Padre. Amén.

ORACIÓN A LA VIRGEN DE MONTSERRAT

Virgen María, Madre de Dios, que cobijaste en tu seno al Salvador, te pedimos que nos protejas en este momento, en que confiadamente esperamos un hijo, para que podamos aceptarlo con amor; educarlo de modo que “crezca en sabiduría, estatura y gracia” ante los ojos de Dios; y conducirlo con nuestro ejemplo a la casa del Padre. Amén.

QUINTO DÍA. Nuestro hijo, plan de amor de Dios Padre. Cuando Jesús cumplió doce años, subieron a las fiestas según la costumbre, y cuando estas terminaron se volvieron; pero el niño Jesús se quedó en Jerusalén, sin que lo supieran sus padres.

Al tercer día lo encontraron, en el Templo sentado en medio de los maestros, escuchándoles y haciéndoles preguntas: todos los que oían quedaban desconcertados de su talento y de las respuestas que daba.

Al verlo quedaron extrañados, y le dijo su madre: Hijo ¿Por qué te has portado así con nosotros? ¡Mira con qué angustia te buscábamos tu padre y yo! Él le contestó: ¿Por qué me buscaban? ¿No sabían que yo debo ocuparme de los asuntos de mi Padre? Ellos no entendieron lo que les decía. Él regresó con sus padres a Nazaret y vivía sujeto a ellos. Su madre conservaba estas cosas en su corazón. Lc 2 41 y 46-50.

ORACIÓN A LA VIRGEN DE MONTSERRAT

Reflexión. Durante los años de su vida oculta en Nazaret, Jesús “vivía sujetos a ellos” (Lc. 2,51): sujeto a María pero también sujeto a José, porque éste hacía las veces de padre ante los hombres; de ahí que el hijo de María era considerado también por la gente como “el hijo del carpintero” (Mt. 13,55).

Cuando el evangelista nos dice que “Ellos (José y María) no entendieron lo que les decía” pone de relieve que aun su madre vivía en la intimidad con el misterio de Jesús, hijo de Dios, sólo por medio de la fe. “Feliz la que ha creído”.

Oración. Jesús, concédenos comprender, con la ayuda de tu gracia, aquellas cosas y situaciones que se nos van presentando en la vida. María, madre de los vivientes, que acogiste la Vida en nombre de todos y para el bien de todos, guíanos en el camino, protege a nuestros hijos y familias. Enséñanos a estar en las cosas del Padre.

A cada intención respondemos por María, nuestra madre, te lo pedimos Señor por nuestros hijos. Por nuestras familias. (POR LAS INTENCIONES PARTICULARES CON QUE REZAMOS ESTA NOVENA).

ORACIÓN A LA VIRGEN DE MONTSERRAT

Padre Nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre, venga a nosotros tu Reino, hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día perdonas nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a quienes nos ofenden. No nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal. Amén.

SEXTO DÍA. María, nuestra madre, está atenta a nuestras necesidades. Tres días después se celebraron unas bodas en Caná de Galilea, y a madre de Jesús estaba allí. Y Jesús también fue invitado con sus discípulos. Y, como faltaba vino, la madre de Jesús le dijo: “No tienen vino”. Jesús le respondió: Mujer ¿Qué tenemos que ver nosotros? Mi hora no ha llegado todavía. Pero su madre dijo a los sirvientes: “Hagan lo que Él les diga” (Jn 2, 1-5).

Reflexión. María manifiesta una maternidad nueva, según el espíritu, cuando va al encuentro de las necesidades del hombre. En Caná de Galilea se muestra solo un aspecto concreto de la indigencia humana, aparentemente pequeño y de poca importancia, quedarse sin vino.

Pero esto tiene un valor simbólico. María se pone entre su Hijo y los hombres en la realidad de sus privaciones, indigencias y sufrimientos. En su papel de madre, se pone “en medio”, se hace mediadora. Ella intercede por los hombres y se pone como portavoz de la voluntad de su Hijo: “Hagan lo que él les diga”.

Oración. Madre, madre del amor hermoso, intercede para que Jesús atienda nuestras necesidades. Enséñanos a hacer todo lo que Él nos dice y a pedir en la oración el conocimiento que todavía nos falta para tener el gusto de las cosas de Dios. Que sepamos ver las necesidades de los que nos rodean y podamos brindarnos generosamente, ayudando a quienes, en este momento fundamental, de sus vidas se encuentran solas y desamparadas.

A cada intención respondemos: Por María, nuestra madre, te lo pedimos Señor por las madres que están solas. Por los padres que no tienen trabajo. Por la intención particular con que rezamos esta Novena.

Avemaría. Dios te salve, María: llena eres de gracia; el Señor es contigo; bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros; pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

SÉPTIMO DÍA. Tu hijo también tiene una misión. Todavía estaba hablando a la multitud, cuando su madre y sus hermanos, que estaban afuera trataban de hablar con Él. Alguien le dijo: “Tu madre y tus hermanos están ahí afuera y quieren hablarte “Jesús les respondió “

ORACIÓN A LA VIRGEN DE MONTSERRAT

¿Quién es mi madre y quiénes son mis hermanos? Y señalando con la mano a sus discípulos agregó “Estos son mi madre y mis hermanos, porque todo el que hace la voluntad de mi Padre que está en el cielo, ese es mi hermano, mi hermana y mi madre”. (Mt. 12 46-50).       

Reflexión. María es la primera entre “aquellos que escuchan la palabra de Dios y la cumplen” Y por eso, aquella bendición pronunciada por Jesús se refiere en primer lugar a ella. María se convierte, en cierto sentido, en la primera “discípula” de su Hijo y por medio de su fe descubre otro sentido de su maternidad: una nueva maternidad según el espíritu y no únicamente según la carne.

Oración. Madre nuestra, Señora de Montserrat, nos enseñas que más importante que  el vínculo carnal es la relación que nace y se forma por cumplir con lo que Dios nos pide. El amor se construye día a día, así queremos servir al Señor y aceptar su voluntad.

Que podamos testimoniar el significado del amor auténtico diciendo cada día que sí. Acuérdate de las familias que han abierto su corazón a la adopción, ayúdalos en la alegría de su generosidad a que puedan gustar los hermosos nombres de padre y madre. Que teniéndote a vos como modelo incomparable de acogida y cuidado de la vida puedan dar gracias cada día, por esa vida que se les entrega.

 

A cada intención respondemos. Por María, nuestra madre, te lo pedimos Señor por los que desean adoptar (POR LAS INTENCIONES PARTICULARES CON QUE REZAMOS ESTA NOVENA).

Padre Nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre, venga a nosotros tu Reino, hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día perdonas nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a quienes nos ofenden. No nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal. Amén.

Avemaría. Dios te salve, María: llena eres de gracia; el Señor es contigo; bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros; pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Gloria al Padre. Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo. Como era desde un principio, ahora y siempre y por los siglos. Amen (Ver artículo: Textos bíblicos para pastores).

OCTAVO DÍA. Amar a Dios por sobre todas las cosas. Cuando Jesús terminó de hablar, una mujer levantó la voz en medio de la multitud y dijo: “feliz el seno que te llevó y los pechos que te amamantaron” Jesús le respondió: “Felices más bien los que escuchan la palabra de Dios y la ponen en práctica” (Lc. 11, 27-28).

Reflexión. Esta frase constituía una alabanza para María como madre de Jesús según la carne. A través de aquellas palabras ha pasado rápidamente por la mente de la muchedumbre, al menos por un instante, el evangelio de la infancia de Jesús. Es el evangelio en que María está presente como la madre que concibe a Jesús en su seno, lo da a luz y lo amamanta maternalmente: la madre-nodriza a la que se refiere aquella mujer del pueblo.

Gracias a esta maternidad, Jesús es un verdadero hijo del hombre. Jesús con su respuesta quiere quitar la atención de la maternidad sólo como vínculo de carne, para orientarla hacia aquel misterioso vínculo del espíritu, que se forma en la escucha y la observancia de la palabra de Dios.

Oración. María, muchachita de Nazaret, vos que viviste las dimensiones de lo humano y de lo femenino de manera perfecta, intercede por nosotros, para que seamos atentos escuchas de la Palabra de Dios. Aleja de nosotros todo lo que nos impida practicar lo que Jesús nos enseñó. Pon en tu boca, tus palabras, tus intenciones y todo lo que pueda abrir nuestro corazón al bien y al amor.

A cada intención respondemos. Por María, nuestra madre, te lo pedimos Señor porque las mujeres puedan amamantar a sus hijos, dándoles su leche y amor. Porque todos los padres puedan ayudar a crecer a los hijos. Por la intención con que rezamos esta novena.

Rezamos. Oh, María, aurora del mundo nuevo a ti confiamos la causa de la vida. Haz que quienes creen en tu Hijo sepan anunciar con firmeza y amor a los hombres de nuestro tiempo el Evangelio de la Vida. Alcánzales la gracia de acogerlo como don siempre nuevo. La alegría de celebrarlo con gratitud durante toda su existencia y la valentía de testimoniar con confianza.

NOVENO DÍA Jesús nos da a María como madre. Al ver a la Madre y cerca de ella al discípulo a quien Él amaba, Jesús le dijo: “Mujer, aquí tienes a tu hijo”. Luego dijo al discípulo: “Aquí tienes a tu madre” (Jn. 19, 25-27).

Reflexión. La maternidad de María, que se convierte en herencia del hombre, es un don: un don que Cristo mismo hace personalmente a cada hombre. A los pies de la cruz comienza aquella especial entrega del hombre a la madre de Cristo. La entrega es la respuesta al amor de una persona y, en concreto, al amor de la madre.

Por eso, a través de los siglos, de entre los diversos pueblos y naciones de la tierra, el hombre se dirige a María, con veneración y confianza, como quien se dirige a su madre, y busca en su fe el sostén para propia fe.

Oración. María Santísima, Madre de Jesús y Madre nuestra, sabemos que nos acompañas en el camino de la vida intercediendo por nosotros y por nuestras necesidades, danos un corazón fuerte y generoso. Gracias porque cada uno de nosotros somos partícipes de la vida de Dios. Te pedimos que nos enseñes a respetar, proteger y defender la vida, especialmente la más débil e inocente.

Inspira y protege especialmente a aquellos hombres y mujeres que condicionados por el medio y las circunstancias que los rodean, no llegan a ver que la vida es siempre un bien. Que ellos sepan que “Ninguna cosa es imposible para Dios” (Lc. 1, 30-37) y se entreguen con confianza a su providencia benévola.

Bendícenos y guíanos en este camino para poder florecer en virtud y santidad. Confiamos en tu intercesión y esperamos con fe que Jesús nos conceda lo que pedimos.

A cada intención respondemos: Por María, nuestra madre, te lo pedimos Señor por los bebés no deseados, sus madres y padres. Por los niños abandonados. Por los que sufren. POR LAS INTENCIONES PARTICULARES CON QUE REZAMOS ESTA NOVENA.

Oración a la Virgen de Montserrat. Virgen María, Madre de Dios, que cobijaste en tu seno, al Salvador, te pedimos que nos protejas en este momento, en que confiada esperamos un hijo, para que podamos aceptarlo con amor; educarlo de modo que “crezca en sabiduría, estatura y gracia” ante los de Dios; y conducirlo con nuestro ejemplo a la casa del Padre. Amén.

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